Content area
Full text
En este trabajo se analizan, desde un punto de vista histórico, las denuncias de fraude electoral que se presentaron durante el proceso electoral 2020-2021. Se sostiene que, como parte de la transición a la democracia en México, se introdujo un conjunto de instituciones (ife-ine, tepjf y Fepade) y candados técnicos (credencial para votar con fotografía, insaculación de funcionarios de casilla y prep, entre otros) cuyo propósito fue eliminar la posibilidad de alteración de los resultados. No obstante, estos esfuerzos no limitaron las denuncias y éstas cobraron nuevas modalidades (fraude por violación de principios constitucionales). Finalmente, este estudio muestra que las denuncias de fraude electoral están lejos de erradicarse y que ahora provienen de nuevos actores (el presidente de la República y su partido).
Introducción
En México, la celebración de elecciones históricamente ha dado pie a momentos de alta tensión e inestabilidad política. Durante gran parte del siglo XX, después de cada elección se presentaban protestas y denuncias de fraude por parte de los partidos políticos de oposición. En este contexto, los comicios de 1988 constituyen el ejemplo más álgido de la conflictividad que resulta de la falta de confianza en los resultados electorales. Sin embargo, también representa un parteaguas en la historia electoral de nuestro país, ya que después de ésta, con el ánimo de generar confianza, se establecieron reglas e instituciones que hasta nuestros días gozan de alta legitimidad entre la sociedad mexicana y un amplio respeto a nivel internacional.
Destaca la creación del Instituto Federal Electoral, actualmente Instituto Nacional Electoral (IFE-INE), como órgano administrativo electoral autónomo, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), como órgano jurisdiccional electoral, y la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales (Fepade), como órgano de la Fiscalía General de la República (FGR) especializado en la persecución de delitos electorales. Estas instituciones permitieron un aumento de la competitividad y la pluralidad política en todos los niveles de gobierno. De tal suerte que, una vez lograda la alternancia en el Poder Ejecutivo federal en el año 2000, se pensó que la inestabilidad políticoelectoral derivada de las denuncias de fraude era cosa del pasado. No obstante, la elección presidencial de 2006 acabó con esta idea.
Desde entonces las denuncias de fraude resurgieron, con la diferencia de...





