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The main film adaptations of the literary production of the American playwright Tennessee Williams premiered in 1950 through 1968, and they settled in the melodrama. These films contributed to the thematic evolution of Hollywood due to the gradual dissolution of the Hays Code of censorship and, furthermore, they determined the path of this genre toward more passionate and sordid aspects. Thus, A Streetcar Named Desire, Cat on a Hot Tin Roof, or Suddenly, Last Summer incorporated sexual or psychological issues through tormented characters that had not been previously dealt with in the cinema. The classic Hollywood melodrama has had a remarkable influence in the filmography of Pedro Almodóvar, and the best evidence is the tendency of the director from La Mancha to deal with this genre in his complex plots. In addition, the tormented characters starring in them contain many personal, family or sexual traits which are very present in the main characters of the southern playwright. From these considerations, this paper aims to reflect on the presence of the melodramatic traits of the adaptations of Williams in Almodóvar by analyzing, as a person and as a role, the main characters of his three films belonging to this genre: The Law of Desire, High Heels y The Flower of My Secret.
RESUMEN
Las principales adaptaciones cinematográficas de la producción literaria del dramaturgo norteamericano Tennessee Williams se estrenaron entre 1950 y 1968 y se asentaron en el melodrama. Estas películas contribuyeron a la evolución temática de Hollywood debido a la paulatina disolución del Código Hays de censura y, además, determinaron el camino de este género hacia aspectos más pasionales y sórdidos. Así, Un tranvía llamado deseo, La gata sobre el tejado de zinc, o De repente... el último verano incorporaron temas de carácter sexual o psicológico mediante unos personajes atormentados que no habían sido tratados anteriormente en el cine. El melodrama clásico de Hollywood ha tenido una notable influencia en la filmografía de Pedro Almodóvar, y prueba de ello es la tendencia del director manchego por abordar este género en sus complejas tramas. Además, los atormentados seres de ficción que las protagonizan contienen una serie de aspectos personales, familiares, o sexuales que están muy presentes en los protagonistas del dramaturgo sueño. Desde estas consideraciones, este trabajo pretende reflexionar sobre la presencia de los rasgos melodramáticos de las adaptaciones de Williams en Almodóvar mediante el análisis como persona y como rol de los personajes principales de sus tres películas que mejor se enmarcan en este género: La ley del deseo, Tacones lejanos y La flor de mi secreto.
PALABRAS CLAVE
Análisis de personajes - Melodrama - Tennessee Williams - Pedro Almodóvar - La ley del deseo - Tacones lejanos - La flor de mi secreto - Cine - Hollywood
THE MELODRAMATIC TRAITS OF TENNESSEE WILLIAMS IN PEDRO ALMODÓVAR: STUDY OF CHARACTERS OF THE LAW OF DESIRE, HIGH HEELS AND THE FLOWER OF MY SECRET
ABSTRACT
The main film adaptations of the literary production of the American playwright Tennessee Williams premiered in 1950 through 1968, and they settled in the melodrama. These films contributed to the thematic evolution of Hollywood due to the gradual dissolution of the Hays Code of censorship and, furthermore, they determined the path of this genre toward more passionate and sordid aspects. Thus, A Streetcar Named Desire, Cat on a Hot Tin Roof, or Suddenly, Last Summer incorporated sexual or psychological issues through tormented characters that had not been previously dealt with in the cinema. The classic Hollywood melodrama has had a remarkable influence in the filmography of Pedro Almodóvar, and the best evidence is the tendency of the director from La Mancha to deal with this genre in his complex plots. In addition, the tormented characters starring in them contain many personal, family or sexual traits which are very present in the main characters of the southern playwright. From these considerations, this paper aims to reflect on the presence of the melodramatic traits of the adaptations of Williams in Almodóvar by analyzing, as a person and as a role, the main characters of his three films belonging to this genre: The Law of Desire, High Heels y The Flower of My Secret.
KEY WORDS
Analysis of characters - Melodrama - Tennessee Williams - Pedro Almodóvar - The Law of Desire - High Heels - The Flower of My Secret - Cinema - Hollywood
OS TRAÇOS MELODRAMÁTICOS DE TENNESSEE WILLIAMS EM PEDRO ALMODÓVAR: ESTUDO DE PERSONAGENS DA LA LEY DEL DESEO, TACONES LEJANOS E LA FLOR DE MI SECRETO.
RESUMO
As principais adaptaçôes cinematográficas da produçao literária do dramaturgo norte americano Tennessee Williams estrearam entre 1950 - 1968 e assentaram no melodrama. Esses filmes contribuíram a evoluçao temática de Hollywood devido à paulatina dissoluçao do código Hays de censura e, ademais, determinaram o caminho deste género em direçao aos aspectos mais passionais e sórdidos. Assim, "Un tranvía llamado deseo", "La gata sobre El tejado de zinc", ou "De repente... El último verano" incorporaram temas de caráter sexual ou psicológico mediante uns personagens atormentados que nao haviam sido tratados anteriormente no cinema. O melodrama clássico de Hollywood teve uma notável influéncia na filmografia de Pedro Almodóvar, e prova disso é a tendéncia do diretor espanhol por abordar esse género em suas complexas tramas. Além disso , os atormentados seres de ficçao que protagonizam , contém uma série de aspectos pessoais, familiares ou sexuais que estao muito presentes nos protagonistas do dramaturgo. Desde essas consideraçôes, este trabalho pretende reflexionar sobre a presença dos traços melodramáticos das adaptaçôes de Williams em Almodóvar mediante a análise como pessoa e como rol dos personagens principais de seus très filmes que melhor se enquadram neste género: "La ley del deseo", "Tacones lejanos" e "La flor de mi secreto".
PALAVRAS CHAVE
Analises dos personagens - Melodrama - Tennessee Williams - Pedro Almodóvar - Tacones lejanos - La ley del deseo - La flor de mi secreto - Cine - Hollywood.
1.INTRODUCCIÓN
El dramaturgo norteamericano Tennessee Williams (Columbus, Mississipi, 1911Nueva York, 1983) ocupó un lugar privilegiado en el ámbito escénico de Broadway desde el estreno de El zoo de cristal (The Glass Menagerie) en 1944, pero, además, influyó en el cambio que experimentó Hollywood en la década posterior. Su tendencia por abordar temas de tipo sexual y construir unos personajes de gran complejidad psicológica causó un gran impacto en el estreno de sus obras, y despertó el interés de la industria del cine. Aunque aquí imperaba el Código Hays desde 1934 y los planteamientos de Williams vulneraban en buena parte las directrices de este aparato censor, entre 1950 y 1968 se estrenaron las principales adaptaciones cinematográficas de sus textos. Estas películas facilitaron el aperturismo temático y contribuyeron al desarrollo del melodrama al añadir a la tendencia sentimental del género un ambiente opresivo, unos seres de ficción que son víctimas de unas circunstancias desfavorables, y unos temas como el adulterio, la ninfomanía, la homosexualidad, la drogadicción o el aborto; presentes en la sociedad norteamericana pero ocultos por cuestiones morales. Algunas de ellas como Un tranvía llamado deseo (A Streetcar Named Desire, Elia Kazan, 1951), Baby Doll (Baby Doll, Elia Kazan, 1956), La gata sobre el tejado de zinc (Cat on a Hot Tin Roof, Richard Brooks, 1958), De repente... el último verano (Suddenly, Last Summer, Joseph L. Mankiewicz, 1959), Dulce pájaro de juventud (Sweet Bird of Youth, Richard Brooks, 1962), o La noche de la iguana (The Night of the Iguana, John Huston, 1964) hicieron posible la disolución del código en 1967 y se convirtieron en referentes de un género que apostó en estos años por cuestiones más pasionales y sórdidas.
Debido a la tendencia de Pedro Almodóvar (Calzada de Calatrava, Ciudad Real, 1949) por inspirarse en el cine clásico de Hollywood (Perales, 2008), su filmografía está construida sobre géneros tan sólidos como la comedia, el melodrama, o el suspense. Como asegura Román Gubern, la intertextualidad del cineasta da lugar a "una atrevida hibridación de géneros y un manierismo irónico en sus relecturas de los grandes temas de Douglas Sirk o Vincente Minnelli, pero liberado del normativismo protestante que ha encorsetado al cine de Hollywood" (Zurián y Vázquez, 2005, p. 50-51). Por ello, el melodrama ocupa un lugar destacado en su obra cinematográfica tanto por los temas que aborda, donde la familia, el amor y el sexo ocupan un lugar predominante, como por los personajes que construye, en su mayoría dominados por sus instintos pasionales. A este respecto, "es necesario subrayar la admiración de Almodóvar por la obra de Tennessee Williams, en particular por los dramas protagonizados por personajes femeninos que se hallan en situaciones emocionales extremas" (Rodríguez, 2004, p. 140).
Los filmes de Almodóvar que mejor se enmarcan en el melodrama americano clásico son aquellas que guardan una mayor similitud con los principales títulos del género, y, sobre todo, con los de Williams. Así, La ley del deseo (1987), Tacones lejanos (1991) y La flor de mi secreto (1995), donde se abordan la pasión entre una pareja homosexual hasta la muerte, el conflicto entre una madre carismática y una hija ensombrecida, y la crisis vital y profesional de una mujer madura, respectivamente, están muy relacionadas con La gata sobre el tejado de zinc, El zoo de cristal (Irving Rapper, 1950) o La primavera romana de la señora Stone (The Roman Spring of Mrs. Stone, José Quintero, 1961). En este sentido, estos protagonistas almodovarianos tienen una cierta influencia de los williamsianos, quienes "son unos incomprendidos que no se adaptan a las reglas familiares convencionales, padecen graves problemas de identidad y experimentan el fracaso a diario, unas características que los hacen infelices" (Durán Manso, 2011, p. 39). A pesar de que Almodóvar ha recurrido al melodrama en filmes posteriores como Todo sobre mi madre (1999) -donde existe una alusión directa a Un tranvía llamado deseo-, Hable con ella (2002) o Julieta (2016), los que guardan un vínculo más estrecho con Williams a nivel temático y de personajes son los citados anteriormente por su carácter clásico. Por ello, los protagonistas de estas películas son estudiados en el presente artículo según los prototipos que definen a los williamsianos y, posteriormente, son analizados como persona y como rol para comprender mejor su funcionamiento dentro del relato.
2.OBJETIVOS
El objetivo general de este estudio es poner de manifiesto y reflexionar sobre aquellos rasgos del universo williamsiano que están más presentes en el almodovariano con respecto al melodrama clásico de Hollywood y la construcción del personaje. Así, se pretende establecer un paralelismo entre dos de los autores más representativos del género cinematográfico que está más próximo a la vida real, y que pertenecen a dos épocas distintas y distantes pero similares y próximas por estar inmersas en un proceso de cambio y maduración: la sociedad americana de las décadas de los cincuenta y sesenta y la española de los años ochenta y noventa. De esta manera, se establecen los siguientes objetivos específicos:
* Describir el contexto en el que se estrenaron las adaptaciones fílmicas de Tennessee Williams y poner en valor sus aportaciones a la renovación del melodrama americano clásico.
* Concretar la tipología de seres de ficción de Williams y los prototipos masculinos y femeninos.
* Resaltar la influencia del melodrama de Hollywood y los filmes de Williams en Pedro Almodóvar.
* Definir cómo están construidos los personajes principales de La ley del deseo, Tacones lejanos y La flor de mi secreto en función de los arquetipos de Williams.
3.METODOLOGÍA
El estudio del contexto político, histórico y social en el que se estrenaron las adaptaciones fílmicas de Tennessee Williams ayuda a comprender su relevancia en un marco cinematográfico dominado por el Código Hays -que estipulaba lo que la gran pantalla podía mostrar bajo un criterio católico y excesivamente puritano-, el auge de la televisión y la crisis del sistema de estudios. De esta manera, el Hollywood de finales de la década de los cuarenta estaba necesitado de películas que hablaran de temas de la vida cotidiana, de los problemas de la sociedad americana, y, además, de aspectos propios de la realidad que el código prohibía como la drogadicción, el adulterio o la homosexualidad (Durán Manso, 2015a; 2015b). La necesidad de cambio que anhelaban productores y cineastas hizo posible que en la década de los cincuenta se estrenaran una serie de filmes, basados en buena parte en los éxitos de Broadway del momento, que estaban protagonizados por unos personajes de gran dramatismo que procedían de la propia sociedad. Williams, además de Arthur Miller y William Inge, se convirtió en uno de los escritores más representados en la gran pantalla gracias a sus temas de fuerte contenido psicológico y a sus atormentados personajes. El análisis de este contexto resulta interesante para conocer cómo las adaptaciones del dramaturgo sureño ayudaron al paulatino debilitamiento del Código Hays y cómo, a la vez, renovaron el melodrama clásico de Hollywood con la incorporación de elementos más sórdidos y pasionales en sus personajes.
Para el desarrollo de este trabajo, se ha utilizado una metodología basada en un análisis literario y fílmico de las adaptaciones cinematográficas de Tennessee Williams, atendiendo especialmente a la construcción de sus personajes. Este estudio ha permitido realizar una tipología de seres de ficción de este dramaturgo basada en parámetros como el estatus social, el aspecto físico, la edad, el carácter, o la sexualidad, entre otros aspectos, con el propósito de agruparlos en función de aquellos rasgos que determinan su naturaleza personal y su crecimiento dentro del relato2. Al tratarse de melodramas, la psicología de estos personajes tiene un importante peso en el desarrollo de la acción y, en la mayoría de los casos, poseen incluso una mayor relevancia que los propios temas que se abordan en las obras y películas que protagonizan. En este sentido, resulta oportuno destacar las palabras de Diez (2006) sobre la trascendencia de los seres de ficción en la narración: "el personaje es un conjunto de rasgos psicológicos, sociológicos y biofísicos que hacen de él algo vivo, imprevisible, sorprendente y capaz de cambiar" (p. 170). A este respecto, Seger (2000) apunta que "del mismo modo en que la creación de un personaje supone dotarlo de características externas tales como la apariencia física y el comportamiento, también implica que el escritor debe comprender el universo interno del personaje, es decir, la psicología" (p. 65). Asimismo, se ha procedido a extraer un prototipo masculino y otro femenino, a raíz de la tipología de seres de ficción planteada, con el objetivo de aclarar, concretar y definir mejor la naturaleza, el potencial y la repercusión de los personajes williamsianos.
Debido a la notable influencia que el cine americano clásico y, en concreto, el melodrama, ha ejercido en cineastas posmodernos, y determinantes en el panorama cinematográfico actual, como Pedro Almodóvar, se puede plantear un paralelismo entre el universo claustrofóbico y rupturista de Tennessee Williams y el del director manchego. Los melodramas de ambos presentan temas clásicos y propios del género como la pasión desmedida que acaba en tragedia, las relaciones imposibles entre padres e hijos o la soledad de la mujer madura, pero destacan y coinciden por aportar unos personajes complejos y muy próximos a la vida real que suponen un nuevo giro al citado estilo. De esta manera, "lo que importa es convertir al personaje en algo tendencialmente real: ya se quiera considerar sobre todo como una 'unidad psicológica', ya se le desee tratar con una 'unidad de acción'", pues el objetivo es que constituya "una perfecta simulación de aquello con lo que nos enfrentamos en la vida" (Casetti & Di Chio, 2007, p. 159). Los filmes de Almodóvar que se analizan son aquellos que se insertan en el melodrama clásico y que, además, coinciden con los planteamientos narrativos de las adaptaciones de Williams. Así, se pretenden cotejar los temas y personajes presentes en La ley del deseo, Tacones lejanos y La flor de mi secreto, con los existentes en las williamsianas La gata sobre el tejado de zinc, El zoo de cristal, De repente... el último verano, Un tranvía llamado deseo o La primavera romana de la señora Stone, siguiendo la tipología de personajes y los prototipos propuestos.
El visionado de estas películas permite establecer las coincidencias temáticas entre ambos autores y las diferencias estéticas propias de los momentos tan distintos en que fueron rodadas, como son el Hollywood posterior a la II Guerra Mundial y la España posterior a la Transición democrática. Por ello, el estudio comparativo de los personajes principales de las mismas se completa con un análisis de personajes como persona y como rol que se aplica a los protagonistas de los filmes de Almodóvar: Pablo Quintero y Antonio Benítez, de La ley del deseo; Becky del Páramo y Rebeca Giner, de Tacones lejanos; y Leo Macías, de La flor de mi secreto. Con este propósito, se ha aplicado la plantilla de análisis de personajes creada en 2009 por el grupo de investigación en Análisis de Medios, Imágenes y Relatos Audiovisuales (ADMIRA), del Departamento de Comunicación Audiovisual y Publicidad de la Universidad de Sevilla, basada en los planteamientos de Francesco Caseti y Federico di Chio. Esta herramienta cualitativa -heredera a su vez de los trabajos de otros autores relevantes en la narrativa como Algirdas Julius Greimas o Vladimir Propp-, permite conocer elementos clave de los seres de ficción como el aspecto físico, la forma de hablar, el carácter, la forma de relacionarse con los demás, su pensamiento, sus sentimientos, su evolución personal, el nivel social, económico y cultural que tienen, su sexualidad, o el tipo de acciones que realizan y el papel que desempeñan en la historia. Sin duda, "las tramas narradas son siempre, tramas 'de alguien', acontecimientos y acciones relativos a quien, como hemos visto, tiene un nombre, una importancia, una incidencia y goza de una atención particular: en una palabra, un 'personaje'" (Casetti y Di Chio, 2007, p. 159).
Mediante el análisis de estos seres de ficción, se pretende poner de manifiesto los elementos que los aproximan a los personajes de Williams, su construcción coherente como seres sacados de la vida real que funcionan y evolucionan en el filme de forma verosímil, y las circunstancias que los determinan y los humaniza por su carácter universal a pesar de su tragedia. Al ser el melodrama el género más popular por su carácter emocional y sentimental, este análisis intenta facilitar la comprensión de los personajes y el proceso de identificación con el espectador, pues aunque el argumento debe ser sólido para que la historia funcione los seres de ficción han de estar bien definidos al ser los que sostienen la acción. Por estas cuestiones, el análisis como persona y como rol se plantea como un recurso para intentar conocer en profundidad la psicología de los personajes de Williams y de Almodóvar, ya que en ambos los seres de ficción suelen destacar sobre la acción.
4.DISCUSION
4.1.El melodrama americano clásico y las adaptaciones de Tennessee Williams
El melodrama es el género que cuenta con una mayor trayectoria en la historia del cine por estar presente en las primeras películas mudas y, además, en buena parte de las vivencias de los personajes de filmes enmarcados en otros estilos. Este carácter intergenérico indica la existencia de filmes insertados dentro del melodrama por cuestiones temáticas claras, mientras que "otros muchos que quedarían encuadrados en otros géneros -incluso aquellos que parecen opuestos como la comedia-, contienen numerosos ingredientes pertenecientes al ámbito de lo melodramático, que hace aflorar lo sentimental excesivo en relatos alejados de él" (Pérez Rubio, 2004, p. 30 -31). Con un patente carácter popular, tiene su origen en el teatro de finales del siglo XVIII y experimentó un gran éxito en la novela romántica y el folletín decimonónicos. La carga emocional de la historia unida al drama de los seres de ficción, contó con la presencia de la música para afianzar el tono trágico de su representación:
Las definiciones etimológicas se refieren a la presencia de la música en el origen del término, y las históricas a la génesis de la "forma", luego se señala la importancia de la música en el transcurso de la representación, por su carácter de "subrayado", de "contraste", de "relieve", de clímax, etc. (Monterde, 1994a, p. 54)
El factor musical tuvo un papel fundamental en la adaptación de este género al cine en sus inicios silentes, pues la única forma de expresar la tensión dramática y las emociones de los personajes era mediante la música que se interpretaba en la sala durante la proyección, como se hacía en la escena. De esta manera, elementos clave del género como la división de los seres de ficción en buenos y malos, la presencia del azar en la acción romántica, los giros argumentales propiciados por el crimen o la muerte, los finales moralizantes, o la apelación a los sentimientos del público, se trasladaron al nuevo melodrama fílmico subrayados a nivel musical. La música tuvo un papel crucial en su desarrollo "por su capacidad de conectar íntimamente con el espectador, individualizar el mensaje audiovisual, sintetizar las emociones primarias expuestas, identificar al público con los personajes y por último homogeneizar el conjunto de la película" (Zurián & Vázquez, 2005, p. 373). Con estas premisas, el melodrama cinematográfico se constituye en torno al carácter emocional de las situaciones planteadas para facilitar la identificación más directa entre el espectador y los personajes, y, por ello, tiene un carácter clásico y popular (Balmori, 2009).
A pesar de que se halla presente en las cinematografías más diversas, la industria de Hollywood es donde este género ha tenido un desarrollo más amplio y ha ejercido una mayor influencia a nivel global. Durante el periodo comprendido desde la llegada del cine sonoro en 1927 a la caída del sistema de censura en 1967, el melodrama tuvo un amplio desarrollo. Poco a poco se abandonó el maniqueísmo de tipo teatral instalado inicialmente para dar lugar a situaciones más complejas que no podían resolverse con una solución que únicamente distinguiera el bien del mal. Aunque en su origen la cuestión moral fue determinante, como se comprueba en los happy end de los melodramas iniciales, la desestabilización del Código Hays permitió la entrada de temas considerados tabú que tenían un gran potencial. A finales de la década de los cuarenta el romanticismo inherente en las películas de este género dio paso a cuestiones de carácter pasional con desenlaces no necesariamente positivos para los personajes sufridores. Previamente, habían destacado filmes que anunciaban esta tendencia como Jezabel (Jezebel, William Wyler, 1938), Lo que el viento se llevó (Gone with the Wind, Victor Fleming, 1939), Alma en suplicio (Mildred Pierce, Michael Curtiz, 1945), Que el cielo la juzgue (Leave Her to Heaven, John M. Stahl, 1945), o La heredera (The Heiress, William Wyler, 1949). Así, "el género experimentó un importante giro hacia argumentos más crudos, directos y pasionales a partir de los cincuenta, justo cuando se adaptaron las obras de Williams al cine" (Durán Manso, 2015a: 684).
Las adaptaciones cinematográficas del escritor sureño ocuparon un lugar destacado dentro del melodrama realizado en Hollywood después de la II Guerra Mundial y contribuyeron a la paulatina disolución del código, a pesar de que sufrieron los estragos de la censura por su carga sexual. Así sucedió en Un tranvía llamado deseo, Baby Doll o La gata sobre el tejado de zinc, aunque la habilidad de Elia Kazan en los dos primeros casos y de Richard Brooks en el tercero, permitió que se pudieran percibir algunas de las cuestiones planteadas, como la ninfomanía y el adulterio, el deseo por una menor, o la homosexualidad, respectivamente. Estos temas posibilitaron que la pasión, y no sólo el carácter amoroso, protagonizaran el melodrama de los cincuenta y que, además, el público -nada acostumbrado a ver estas situaciones en la pantalla-, conectara con los personajes. En una época en la que Hollywood se dirigía hacia la libertad temática con tramas y seres de ficción más próximos a la vida real, este género experimentó un notable desarrollo aunque mantuvo buena parte de sus planteamientos originales. Además de estas películas, también se llevaron al cine las williamsianas El zoo de cristal, La rosa tatuada (The Rose Tattoo, Daniel Mann, 1955), De repente... el último verano, Piel de serpiente (The Fugitive Kind, Sidney Lumet, 1960), Verano y humo (Summer and Smoke, Peter Glenville, 1961), La primavera romana de la señora Stone, Dulce pájaro de juventud, La noche de la iguana, Propiedad condenada (This Property Is Condemned, Sydney Pollack, 1966) y La mujer maldita (Boom!, Joseph Losey, 1968), entre las que "destacan algunos de los melodramas más relevantes que se realizaron en Hollywood en las décadas de los cincuenta y sesenta" (Durán Manso, 2015a: 683). Debido al éxito que obtuvieron, también se adaptaron en estos años obras de gran éxito en Broadway de dramaturgos contemporáneos a Williams como William Inge, como Picnic (Picnic, Joshua Logan, 1955) y Esplendor en la hierba (Splendor in the Grass, Elia Kazan, 1961).
El melodrama tuvo un especial protagonismo en estos años, incluso los ambientados en entornos bélicos como La colina del adiós (Love Is a Many-Esplendored Thing, Henry King, 1955), o exóticos como Mogambo (Mogambo, John Ford, 1953), pero los que tuvieron un mayor desarrollo fueron los de tipo familiar que trataban temas sentimentales, sexuales y generacionales en entornos sureños o provincianos, como los de Williams. Así, la tensión argumental de carácter melodramático aumentaba en espacios cerrados donde la presión de la familia o de la sociedad puritana constreñía las vidas de los personajes. Este esquema estuvo presente también en melodramas destacados como Gigante (Giant, George Stevens, 1956), Escrito sobre el viento (Written on the Wind, Douglas Sirk, 1956), y Vidas borrascosas (Peyton Place, Mark Robson, 1957), o en Imitación a la vida (Imitation of Life, Douglas Sirk, 1959) y Adivina quién viene esta noche (Guess Who's Coming to Dinner, Stanley Kramer, 1967), donde el aspecto racial tuvo un papel decisivo. Aunque el código prohibía las relaciones interraciales, estas películas consiguieron debilitarlo al abordar un tema que no se había podido tratar hasta Pinky (Pinky, Elia Kazan, 1949). Estos títulos y, especialmente, los de Williams contribuyeron a la evolución del melodrama e influyeron posteriormente en cineastas próximos al cine americano clásico como Pedro Almodóvar.
4.2.Los personajes de Tennessee Williams: tipos y prototipos
El universo de Tennessee Williams se caracteriza por presentar la decadencia de la clase sureña debido a su nacimiento y educación en el estado de Missisippi y al refugio artístico y vital que encontró en Nueva Orleans, su ciudad de referencia. Por ello, este dramaturgo tiene una clara tendencia por abordar temas como la situación actual del denominado Old South -en cuyo escenario se desarrollan la mayoría de sus textos-, el miedo de unos personajes que no se reconocen a sí mismos, y el sexo como vía liberadora de escape ante una sociedad asfixiante y hermética (Durán Manso, 2011). La construcción de unos seres de ficción de gran complejidad dramática, pero, a la vez, muy próximos a los individuos de la realidad cotidiana, pone de manifiesto la capacidad de este escritor por ahondar en lo más profundo del alma humana y, en definitiva, la suya propia. Asimismo, el paralelismo existente entre su vida y su obra se refleja en los personajes, pues unos actúan como su alter ego, algunos evocan a su madre o su hermana, y otros se inspiran en conocidos (Williams, 2008). Los seres williamsianos se pueden dividir en los siguientes cinco grupos:
* Damas al límite. Williams crea a las mujeres sureñas inspirándose en su madre, Edwina Dakin Williams, y las presenta como las herederas de las plantaciones de las potentadas familias del Old South. Tras la Guerra de Secesión y la pérdida de los valores sureños, se aferran a su pasado y espíritu cultivado pero se encuentran perdidas en una nueva sociedad que no las entiende y a la que tampoco quieren entender. Se trata de mujeres que están entre la juventud y la madurez, de gran carisma y belleza, pero de carácter extremadamente vulnerable. Los exponentes más claros son Amanda Wingfield y Blanche DuBois, las protagonistas de El zoo de cristal y Un tranvía llamado deseo, respectivamente.
* Jóvenes atormentados. Al igual que las anteriores, están determinados por el conflicto entre individuo y sociedad, pero de una forma menos acusada. Suelen refugiarse en su universo particular debido a los problemas personales, desengaños sentimentales o conflictos familiares que sufren, y esto les impide ser felices. Además, viven en sociedades puritanas que cuestionan continuamente sus ansias de independencia y libertad. Aunque encarnan valores universales comunes a todos los jóvenes, tienen una existencia trágica. Los mejores ejemplos son Brick Pollit y Chance Wayne, los protagonistas de La gata sobre el tejado de zinc y Dulce pájaro de juventud, respectivamente.
* Integrados en la vida. Estos personajes sobreviven con la aceptación de su presente, que no siempre es el que les gusta o prefieren, y esto les permite encontrar el camino para ser felices. Tienen los pies en el suelo y son conscientes de que hay luchar para salir adelante, y como no han perdido nada porque carecen de un pasado de esplendor, tienen una actitud más positiva que las damas al límite. Williams los presenta de forma opuesta a los soñadores, frágiles y nostálgicos que centran casi toda su obra para contactar con la realidad social. El protagonista de Un tranvía llamado deseo, Stanley Kowalski, y la protagonista de De repente... el útimo verano, Catharine Holly, pertenecen a este grupo.
* Progenitores dominantes. Representan el contrapunto de los jóvenes atormentados que suelen encarnar sus hijos y, en ocasiones, la prisión en la que se encuentran. Son implacables, autoritarios, represivos e incapaces de sentir empatía por quienes no piensan como ellos o tienen una naturaleza sensible. Han luchado mucho por conseguir el elevado estatus que poseen y se han preocupado por ofrecer una vida cómoda a su familia, pero se han olvidado de darles cariño. Por ello, el conflicto generacional que mantienen con sus descendientes es muy acusado. Los patriarcas de La gata sobre el tejado de zinc, Big Daddy, y de Dulce pájaro de juventud, Boss Finley, son los casos más relevantes.
* Fugitivos y almas a la deriva. Se hallan sin rumbo fijo en la vida debido a la difícil situación personal o profesional que atraviesan. El miedo al fracaso, la soledad o la inseguridad los tienen dominados, e incluso están al borde de la depresión porque no encuentran sentido a sus vidas. Suelen evadirse mediante el alcohol, la droga o el sexo, pero estas fórmulas no suponen una solución a la espiral que los va ahogando. Normalmente, viven solos, se llevan bien con sus escasos familiares, su situación sentimental es inestable, y poseen una vida social interesante. Se trata del grupo más amplio y el exponente más claro es Karen Stone, la protagonista de La primera romana de la señora Stone.
A pesar de su complejidad psicológica, de esta clasificación se pueden extraer dos prototipos, uno masculino y otro femenino. El primer grupo destaca por la casi inexistente relación que tienen con sus padres y el estrecho pero destructivo vínculo que tienen con sus madres; un fuerte deseo de independencia que colisiona con una cierta limitación para escapar de su realidad; y una desarrollada sexualidad. Por su parte, el segundo grupo se caracteriza por un fuerte compromiso familiar que las atormenta cuando su mundo se desestructura; una difícil adaptación en la sociedad en la que se encuentran; y un deseo sexual que les sirve para evadirse de la realidad. De esta manera, la familia, el choque entre el mundo interior y el exterior, y el sexo son los ejes que articulan a los personajes de Williams y, precisamente, están también presentes en los protagonistas de los melodramas de Almodóvar. Por este motivo, la presente tipología es aplicable a los personajes almodovarianos que se analizan.
4.3.El melodrama de Williams en el universo de Pedro Almodóvar
Las películas enmarcadas en el melodrama clásico de Hollywood tuvieron una presencia destacada en las de otras cinematografías debido al empleo de fórmulas emocionales de carácter universal y a la hegemonía de Estados Unidos como motor fílmico. Así, ejercieron un predominio sobre Pedro Almodóvar, quien creció viendo títulos como Johnny Guitar (Johnny Guitar, Nicholas Ray, 1954), Picnic, La gata sobre el tejado de zinc o Esplendor en la hierba mientras estudiaba en un colegio religioso de Cáceres, lo que suponía una contradicción con las enseñanzas que recibía. Las adaptaciones de Tennessee Williams tuvieron un importante papel en su desarrollo cultural y educativo, determinaron su origen cinéfilo, y le permitieron conocer las claves del género. Por ello, el cineasta confesó a Strauss (2001): "lo que yo no sabía era que, décadas más tarde, algunas de las imágenes proyectadas en las pantallas de mi niñez llevarían mi firma y estarían marcadas por aquellas primeras películas donde T. Williams era mi auténtico director espiritual" (p. 134). De esta manera, los filmes del escritor sureño marcaron el estilo del director manchego, aunque también le influyeron otros maestros del melodrama como John M. Stahl o Douglas Sirk.
La conexión entre Williams y Almodóvar se pone de manifiesto en elementos narrativos espaciales, temáticos, y relativos a la creación de personajes. En primer lugar, ambos ubican la mayoría de sus historias en una misma ciudad que va en consonancia con su carácter. Mientras que el Nueva Orleans de los cincuenta representa la decadencia de la elitista clase sureña a la que Williams pertenecía, la capital de España en los ochenta es para Almodóvar un lugar de plena ebullición. Así, el director explica que "como mis personajes, Madrid es un espacio gastado al que no le basta tener un pasado porque el futuro le sigue excitando" (Strauss, 2001, p. 70). Estos espacios participan de forma activa en sus películas al acoger los temas controvertidos que abordan, como el adulterio, la homosexualidad, o la ninfomanía, pues ambos tienden a tocar aspectos de la vida cotidiana que habían permanecido ocultos por una cuestión moral y que, en definitiva, los ubica en lo transgresor. Por esta razón, las relaciones familiares que plantean distan de las recreadas por sus predecesores melodramáticos al tener los conflictos una fuerte carga psicológica; aunque para el primero rocen lo opresivo y para el segundo lo tragicómico. En tercer lugar, Williams y Almodóvar comparten una tendencia por construir personajes de fuerte personalidad que están alejados de los cánones establecidos por una sociedad conservadora. Si en el universo williamsiano los fugitivos estaban al margen de los dictados familiares y sociales, el almodovariano se nutre de drogadictos, prostitutas y homosexuales que tras décadas marginados en el cine español empezaron a tener visibilidad. Ambos también coinciden en el protagonismo que dan a la mujer en sus filmes, tanto a amas de casa, como a empresarias o artistas, y esto los aproxima a los melodramas clásicos de George Cukor o Sirk.
Por otra parte, el dramaturgo y el cineasta coinciden en la importancia de la música como factor melodramático. Cada uno cuenta con un estilo presente en su cine que refleja la caracterización, la situación y la evolución personal de sus seres de ficción: la sensualidad del jazz en el caso del autor sureño y el carácter sentimental de la chanson, el bolero y la ranchera para el director manchego. Así, en las películas que se estudian Ne me quitte pas, de Jacques Brel, indica el profundo amor que Pablo siente por Juan, y Lo dudo, interpretada por Los Panchos, el de Antonio por Pablo, en La ley del deseo; Piensa en mí, en la voz de Luz Casal, revela los sentimientos entre Becky y Rebeca en Tacones lejanos; y En el último trago, cantada por Chavela Vargas, se expresa la desesperación de Leo tras el abandono de Paco en La flor de mi secreto. Por ello, Almodóvar indica: "las canciones son una parte activa, una especie de diálogo en los guiones de mis películas y dicen mucho sobre los personajes. No están sólo de adorno" (Strauss, 2001, p. 69). Estos estilos están muy ligados al melodrama porque sus letras hablan de amor, pasión, separación, dolor, o desamor; temas constantes en el género. Como asegura Holguín (2006), "la música acrecienta la situación dramática de los personajes, penetrando en su psicología, dando emotividad y sentimientos a unos personajes que se mueven por el odio, el amor y la venganza" (p. 222).
De esta manera, se puede afirmar que existe un paralelismo en la construcción melodramática de Williams y Almodóvar, aunque éste lleva el género a su terreno al introducir rasgos procedentes de ámbitos tan diversos como la comedia, el suspense, la cultura popular española o la subversiva del New American Cinema. Siendo un heredero del melodrama clásico, reformula uno de los géneros más arraigados con elementos transgresores y compone un collage repleto de citas intertextuales que hace que su universo sea muy particular y fácilmente reconocible. Así, crea "un melodrama propio que está protagonizado por personajes que habitan un universo de ficción donde predomina la fuerza de la pasión, pero en el que no existe la clásica división maniquea de los personajes del melodrama tradicional" (Rodríguez, 2004, p. 156). Las numerosas referencias a películas, actores o personajes del Hollywood clásico que aparecen en sus filmes, pero también a cineastas europeos que van desde Ingmar Bergman a Roberto Rossellini, son una de sus señas de identidad.
En este sentido, las citas directas o indirectas aluden a títulos williamsianos como La rosa tatuada (The Rose Tattoo, Daniel Mann, 1955), o La gata sobre el tejado de zinc, como se produce en Volver (2006), o Pepi, Lucy, Boom y otras chicas del montón (1980), respectivamente. No obstante, hacen referencia también a otros melodramas como Duelo al sol (Duel in the Sun, King Vidor, 1946), en Matador (1985); Johnny Guitar, en Mujeres al borde de un ataque de nervios (1989); o Eva al desnudo (All About Eve, Joseph L. Mankiewicz, 1950), en Todo sobre mi madre (Perales, 2008). Además, estas citas suelen ser conocidas por el espectador y facilitan la comprensión del personaje, pues lo que le sucede en pantalla es similar a lo que ocurre en el filme al que evocan. Así, "la cita del texto hollywoodiano siempre forma parte orgánica de la película al estar perfectamente integrada en la trama, siendo su función principal establecer claros paralelos temáticos, narrativos, y argumentales entre el texto almodovariano y el texto original" (Rodríguez, 2004, p. 145). La película de Almodóvar donde se da un mayor número de alusiones a un texto de Williams es Todo sobre mi madre, pero aunque la historia presenta una analogía directa con Un tranvía llamado deseo, sus personajes no tienen un vínculo tan claro, a excepción de Manuela -interpretada por Cecilia Roth-, quien parece una evolución de Stella DuBois.
4.4.Análisis de personajes en los melodramas de Pedro Almodóvar
El amor entre una pareja llevado hasta la tragedia, la compleja relación entre una madre y una hija, y la soledad en una mujer madura son temas propios del melodrama. Además de centrar diversos textos de Tennessee Williams, articulan en este orden los argumentos de La ley del deseo, Tacones lejanos y La flor de mi secreto. Así, se establece un paralelismo entre los personajes del dramaturgo y de Almodóvar.
4.4.1. El melodrama de la pasión: La ley del deseo
La sexta película dirigida por Almodóvar es la primera producida bajo el sello con el que realizará sus filmes restantes: El Deseo. En La Ley del deseo se dan cita por primera vez en el cine español la pasión entre tres chicos homosexuales -de forma directa y sin caer en estereotipos-, los excesos de la fama, la transexualidad, el abandono familiar, o los abusos del clero. Aunque cineastas como Pier Paolo Pasolini, Rainer Werner Fassbinder, o Stephen Frears ya habían abordado la homosexualidad, "Almodóvar ha sido el único que se ha acercado a él de forma valiente y sincera, presentándolo como un hecho natural, evitando todo tipo de sublimación" (Holguín, 2006, p. 248). Los personajes que se analizan son Pablo Quintero y Antonio Benítez, interpretados por Eusebio Poncela y Antonio Banderas, respectivamente, pues aunque Tina Quintero, encarnada por Carmen Maura, comparte protagonismo con ellos, su condición transexual la aleja de los seres williamsianos. Tanto los temas que se abordan como los personajes que los desarrollan, y el empleo de la música con una clara finalidad dramática, dan lugar a su primer melodrama importante y, además, a "la primera gran película de Almodóvar" (Sotinel, 2010, p. 33).
4.4.1.1. Pablo Quintero
Al igual que Tennessee Williams tenía su alter ego en el protagonista de El zoo de cristal -el joven poeta Tom Wingfield-, se puede suponer que este personaje es el alter ego de Pedro Almodóvar, al "hacer el retrato de un director de cine que ya no controla nada, que se ve superado por los acontecimientos reales o ficticios" (Strauss, 2001, p. 63). Siguiendo la tipología de personajes williamsianos, Pablo pertenece al grupo de fugitivos y almas a la deriva porque se deja llevar por los acaecimientos sin ser capaz de tomar las riendas de su vida. A pesar de tener talento como cineasta, juventud, fama, y reconocimiento público, atraviesa una delicada situación personal que influye en su carrera profesional. El protagonista carece de pareja estable, no es correspondido en el amor de la manera que necesita, y está cada vez más encerrado en sí mismo, y esto explica su refugio en el alcohol y, especialmente, en la cocaína. Aunque vive solo, tiene una relación muy estrecha con su hermana Tina y con la hija de la amante de ésta, Ada, quienes constituyen su única familia. Sin embargo, ellas no pueden darle el sosiego emocional que necesita, pues sólo él tiene la clave para enfrentarse a sí mismo y comprender su propia forma de sentir.
Mediante el análisis como persona, se puede extraer que Pablo tiene entre 30 y 35 años, es alto y delgado, rubio, y de ojos azules, y esta combinación lo convierte en un hombre atractivo. Además, va vestido siguiendo la moda de los ochenta con trajes de grandes hombreras, vaqueros ajustados, y camisas estampadas. En cuanto a su forma de hablar, posee un discurso rico en palabras pero no es muy hablador, y suele emplear un tono de voz pausado y directo que sólo eleva cuando percibe que invaden su intimidad. Sin embargo, durante la trama su habla se mantiene estable, y tampoco sufre una gran transformación a nivel iconográfico. Desde un punto de vista psicológico, tiene buen carácter pero es introvertido e inestable, aunque parece que controla perfectamente su vida. De entrada puede resultar distante en el trato con los demás, incluso con sus parejas, pero tiene una relación muy estrecha con su entorno directo y, de hecho, con Ada adquiere un rol paterno. En cuanto a su pensamiento, es bastante sensato, como demuestra en sus decisiones laborales, pero está dominado por unos sentimientos donde el amor y el deseo son los protagonistas. Él está enamorado de Juan -a quien da vida Micky Molina-, pero se siente frustrado porque no le corresponde con la intensidad que necesita. Cuando éste se marcha a Conil para trabajar en verano, Antonio entra en su vida repentinamente e inician una relación a la que quiere pero no puede frenar. A este respecto, Almodóvar indica: "el personaje de Eusebio tiene una necesidad muy fuerte de sentirse deseado pero, tal como le dice a Antonio, no por cualquiera" (Strauss, 2001, p. 68). Aquí radica el verdadero problema de Pablo. El amor que profesa a Juan, a quien tiene idealizado, es distinto del que siente por Antonio, un joven que le cautiva pero también le abruma.
El protagonista experimenta una notable evolución tras al accidente de coche que sufre a raíz de la muerte de Juan. Como el impacto lo deja amnésico, adquiere una mayor dimensión melodramática pues la enfermedad o minusvalía "siempre aumenta la imagen de debilidad del personaje y con ella la compasión" (Monterde, 1994a, p. 58). Tras superar su dolencia, entiende que realmente se ha enamorado de la forma tan extrema en que Antonio lo desea. Pablo tiene un nivel socioeconómico y cultural alto debido a su carrera pero nunca aparece en entornos opulentos. En cuanto a su sexualidad, encarna al homosexual liberado que se acepta a sí mismo y convive perfectamente con su orientación. Así, se puede afirmar que el propósito del cineasta es "validar y "normalizar" la alteridad sexual como la misma esencia de la heterosexualidad, siendo el amor por encima del deseo carnal lo que genuinamente une a los individuos en las relaciones homosexuales masculinas" (Zurián & Vázquez, 2005, p. 446). Por ello, el ser williamsiano al que alude directamente es Sebastian Venable -el poeta protagonista de De repente... el último verano-, porque al igual que él tiene juventud, belleza, prestigio, y asume su homosexualidad, y disfruta de ella, al ser artista y vivir en un entorno elitista. Asimismo, también evoca al propio Williams por los mismos motivos. Debido a lo anterior, el principal rol que desempeña es el de fugitivo, aunque asume el de héroe al final cuando acepta su realidad.
4.4.1.2.Antonio Benítez
Este personaje puede considerarse una evolución del protagonista de La gata sobre el tejado de zinc, Brick Pollit, con quien comparte un entorno familiar de estatus elevado y tradicional, la forma oculta en que vive su verdadera orientación sexual, y su deseo y amor obsesivo por otro hombre. Dentro de la clasificación de personajes de Williams, Antonio pertenece al grupo de jóvenes atormentados porque lleva una doble vida al ser incapaz de aceptar su homosexualidad; pertenece a una familia de la alta sociedad de Jerez de la Frontera (Cádiz) que, en consecuencia, es católica, muy conservadora, y nunca aceptaría su condición; se encuentra atrapado bajo el dominio de su sobreprotectora madre, una elegante señora de origen alemán interpretada por Helga Liné; y, en definitiva, sus ansias de libertad se ven coartadas por un entorno asfixiante. Esta habitual dicotomía entre el deseo de los jóvenes y la rigidez familiar, se agrava cuando se refugia de forma progresiva y obsesiva en la relación que inicia con Pablo. El amor, la pasión y el deseo que siente por él, pero también los celos, lo llevan incluso a cometer un asesinato y suicidarse.
Siguiendo el análisis como persona, a nivel físico Antonio es un joven de 20 años, alto, estilizado, moreno, de ojos oscuros, y peinado con gomina y la raya a un lado, y esta apariencia lo aproxima al prototipo de galán. Su imagen clásica va unida a un vestuario basado en polos de colores básicos de Lacoste, camisas, pantalones de pinzas, y zapatos castellanos. Su habla se caracteriza por un discurso persuasivo, a pesar de su juventud, y un tono de voz firme que se torna muy agresivo si las cosas no le salen como espera. Aunque mantiene su estilo, experimenta una transformación iconográfica cuando compra la misma camisa estampada de Pablo, una prenda que "hará posible que Antonio crea que posee a Pablo, sujeto y objeto de su deseo" (Suárez, 2012, p. 124), y, sobre todo, cuando lleva vaqueros, botas, la citada camisa, una chupa de cuero y el pelo sin gomina para acabar con Juan. A nivel psicológico, es decidido, y, como el director de cine, tiene buen carácter pero es inestable. En el trato con los demás es educado y agradable, pero es víctima de la estrecha relación que tiene con su madre, quien, al igual que Violet Venable en De repente... el último verano, no quiere ver que su hijo es homosexual. En este sentido, se da el mismo modelo de personajes de este título williamsiano con un padre ausente porque es diputando del Parlamento Andaluz, una madre altiva, elitista y posesiva, y un hijo homosexual que necesita romper el cordón umbilical y vivir su vida. Debido a este entorno opresivo, le pide a Pablo que cuando le escriba cartas lo haga con un nombre de chica -Laura P.-, para evitar sospechas; una idea que "demuestra la sedimentación de prejuicios reguladores y punitivos en la nueva y joven generación española y los conflictos que existen todavía en la autoconsciencia homosexual," (Zurián & Vázquez, 2005, p. 447). Sin embargo, en su relación con él se muestra natural, cariñoso y entregado.
Aunque tiene buen fondo, su pensamiento es calculador e idea un plan para acabar con Juan, así que está dominado por sus sentimientos. Pablo representa al hombre libre que se acepta y vive en coherencia consigo mismo, y Antonio se enamora de él hasta tal extremo que desarrolla una obsesión patológica. Por ello, Almodóvar indica que "para Antonio, el deseo es algo inmediato que se transforma en energía motora" (Strauss, 2001, p. 68). Esta pasión es tan destructiva que la única salida que encuentra es el suicidio, como les ocurre a otros seres williamsianos homosexuales como Allan Grey -el marido de Blanche DuBois en Un tranvía llamado deseo-, o Skipper en La gata sobre el tejado de zinc. Este personaje sufre una interesante evolución porque parte de un ámbito represivo y al final reconoce indirectamente su homosexualidad en público, eso sí, sin la presencia de su madre y antes de pegarse un tiro. Antonio procede de una clase social alta y se mueve en los ámbitos culturales de Madrid, donde vive porque estudia en la Universidad. A nivel sexual, representa al homosexual reprimido por motivos familiares que desea romper sus barreras, y que cuando se enamora decide liberarse. Asimismo, desempeña el rol de antihéroe, aunque dada su complejidad pasa rápidamente de amante a psicópata.
4.4.2.El melodrama generacional: Tacones lejanos
La novena película de Pedro Almodóvar es la más fiel al melodrama clásico de Hollywood. El tono de la historia, la relación entre los personajes, y su estilizada estética, tanto en el vestuario como en los decorados y la música, convierten Tacones lejanos en un heredero de Williams y de Douglas Sirk. El filme cuenta con una de las situaciones melodramáticas más potentes: la separación y el reencuentro de los seres de ficción, en este caso, una madre famosa y una hija abandonada. Sobre este aspecto, Monterde (1994a) asevera que "la idea de separación implica la importancia narrativa del viaje -en un triple sentido de desplazamiento, evolución psicológica o movilidad social-, y por supuesto tiene su corolario en el reencuentro, sea porque llegue a efectuarse o por su definitiva imposibilidad" (p. 57). Los personajes que se estudian son Becky del Páramo y Rebeca Giner, interpretadas por Marisa Paredes y Victoria Abril, respectivamente -a pesar de que el juez Domínguez y el travesti Femme Letal, a quienes da vida Miguel Bosé, actúan como intermediarios entre ellas-, pues evocan a otras madres e hijas del autor sureño. Como apunta Almodóvar: "la familia supone siempre un material dramático de primer orden" (Strauss, 2001, p. 67).
4.4.2.1.Becky del Páramo
Este personaje presenta un cierto paralelismo con las williamsianas Amanda Wingfield, Blanche DuBois y Violet Venable, con las que comparte un gran atractivo físico, una personalidad arrolladora, un notable carisma, y, más sombras que luces. Según la tipología de personajes de Williams, Becky se enmarca dentro de las damas al límite pero posee rasgos de los progenitores dominantes en lo que respecta a la relación que mantiene con su hija. En este sentido, coincide con las primeras en que vive ensimismada en su mundo de esplendor, en su caso, su carrera como cantante de boleros; le cuesta enfrentarse al presente en el que ahora se encuentra, como le ocurre cuando vuelve a Madrid después de quince años; y exhibe una gran fragilidad ante los problemas. Por otra parte, del segundo grupo conserva su posición firme y autoritaria frente a Rebeca; la imposibilidad para ponerse en su lugar tras haberla abandonado; y el firme convencimiento de que todo su sacrificio ha sido para que a ella no le faltara de nada, cuando en realidad ha sido por su triunfo personal. De esta manera, muestra unos rasgos melodramáticos williamsianos.
Mediante el análisis como persona, se extrae que Becky ronda los 50 años, es alta y delgada, rubia, tiene una mirada y sonrisa sensuales, y sabe cómo explotar su belleza. La elegancia es el valor que mejor la define, y así lo demuestra su sofisticado vestuario compuesto por trajes de chaqueta, vestidos de fiesta, zapatos de tacón alto, y otros complementos que denotan que "encarna de pies a cabeza la imagen de la diva estelar" (Zurián & Vázquez, 2005, p. 168). En cuanto a su forma de hablar, tiene una gran facilidad de palabra y un discurso persuasivo, pero su agradable tono se vuelve dominante cuando se siente atacada, es decir, cada vez que su hija le reprocha su ausencia. Su principal transformación iconográfica se produce cuando en la parte final abandona su vestuario habitual por una bata debido a su enfermedad cardiaca. Desde un punto de vista psicológico, posee un carácter frívolo debido a su nivel de cantante internacional, pero tras la fachada del éxito profesional se halla un carácter inestable. En las relaciones personales destaca por su gran carisma, aunque debido a la fama suele ser distante con los demás, como demuestra cuando conoce a Femme Letal o al juez Domínguez. Con Rebeca tiene un vínculo de amor/odio porque es consciente de que no se ha portado bien, y aunque intenta ser cariñosa y atenta no duda en utilizar sus armas para destacar sobre ella, como si en lugar de su hija se tratara de una rival con la que tuviera que competir. Además, en su reencuentro después de quince años pone de manifiesto su escasa naturalidad para actuar como madre al mantener una postura de estrella; el papel que mejor interpreta.
Su objetivo vital ha sido el mundo de la canción y por ello decidió marcharse a México cuando su hija era pequeña. Esta renuncia revela su gran espíritu de sacrificio pero, también, su pensamiento egoísta pues la niña quería irse con ella. Asimismo, sus sentimientos se caracterizan por un acusado egocentrismo, aunque, en el fondo, es emotiva y sentimental ya que "en el melodrama no hay amor como el amor de madre (y en menor medida de padre), por destructivo que incluso pueda llegar a ser" (Monterde, 1994b, p. 69). Cuando mejor expresa sus sentimientos como madre es cuando en su primer concierto en Madrid le dedica a Rebeca el bolero Piensa en mí tras indicar que está en la cárcel. No obstante, en los momentos de máxima tensión se confunde el melodrama de sus canciones con el de su vida. Becky experimenta una significativa evolución al pasar de una postura dominante a otra redentora: primero, al sufrir un infarto en el escenario; después, al declararse culpable del asesinato que ha cometido su hija; y tercero, al morir. Así, "sintiendo que su fin se acerca, Becky decide incriminarse a sí misma en beneficio de su hija, una prueba final de amor para redimirse de su egoísmo y su narcisismo" (Méjean, 2007, p. 67). Ella tiene un nivel socioeconómico y cultural alto por su profesión pero sus orígenes son humildes, pues se crió en una portería del vejo Madrid. Se trata de un personaje heterosexual que durante la trama aparece unida sentimentalmente a su ex marido; su pareja anterior a su etapa mexicana, Alberto; y el marido de Rebeca, Manuel. Becky desempeña el rol de estrella y, especialmente, el de madre desnaturalizada (Sotinel, 2010).
4.4.2.2.Rebeca Giner
Este personaje es uno de los más melodramáticos de Almodóvar junto con Becky del Páramo. Aunque evoca a Laura Wingfield por el dominio que su madre ejerce sobre ella, al no estar enferma recuerda directamente a Catharine Holly, quien sufría la dura presión de su tía Violet Venable en De repente... el último verano pero lograba enfrentarse a ella y contar sin miedo toda la verdad de su primo Sebastian. Según la tipología de seres de ficción del dramaturgo sureño, Rebeca pertenece al grupo de integrados en la vida porque a pesar del abandono sufrido por parte de su madre no vive atormentada por ello. Al contrario de lo esperado, sobrelleva el dolor de la separación, acepta la realidad con resignación, y ha encontrado el sosiego mediante su trabajo como presentadora de televisión y su matrimonio con Manuel, un antiguo amante de Becky. Ella es sensata, luchadora, sencilla, tiene capacidad de perdón y muestra una enorme fortaleza a pesar de su juventud.
Siguiendo el análisis como persona, Rebeca tiene unos 30 años, una estatura media y buen tipo, posee un rostro aniñado, y luce corto su pelo castaño claro. Esta imagen juvenil se completa con un vestuario compuesto por trajes de chaqueta de Chanel, complementos de la misma firma, y vestidos de noche. Su forma de hablar se basa en un discurso locuaz pero pausado y un tono de voz directo, pues aunque no es muy habladora siempre lo hace de forma decidida. No obstante, sus palabras se vuelven hirientes y eleva considerablemente la voz cuando discute con su madre. La principal transformación iconográfica que sufre se produce cuando ingresa en prisión y su selecta indumentaria es sustituida por un pantalón vaquero ancho y un jersey de rombos de colores que no le favorecen y acentúan su fragilidad. A nivel psicológico, Rebeca tiene un carácter resignado debido a la difícil relación que tiene con Becky, y llora mucho con todo lo relacionado con ella, desde las canciones, a los recuerdos, o las disputas. En el trato personal es afable por la carencia afectiva que sufre por parte de su progenitora. Con ella intenta ser complaciente cuando regresa a España pero el suplicio de su abandono impide que la relación sea fluida. Así, este vínculo está marcado por una mezcla entre amor y odio, perdón y dolor, pero al final abnegación, pues su amor como hija es superior a su rencor. Mientras que con Manuel muestra una relación matrimonial fracasada, con Letal se siente querida por sí misma.
La joven tiene un pensamiento sincero que es extensible a sus sentimientos, donde el amor incondicional hacia su madre da sentido a su existencia. Por ello, de pequeña no dudó en matar a Alberto, un antiguo novio de Becky, por oponerse a su carrera musical, y, de mayor, a Manuel, por ser un obstáculo para que ambas puedan estar juntas. En este sentido, Rodríguez (2004) asegura que junto a "Antonio en La ley del deseo, es un personaje melodramático unidimensional, absolutamente dominado por la pasión erótico-amorosa que siente por su madre, por quien en dos ocasiones recurre al asesinato" (p. 178). Además, tiene un sentimiento de culpabilidad porque nunca entendió cómo Becky la dejó con su padre durante años y no la llevó a vivir a México, y un complejo de inferioridad. Esto explica que para sentirla más cerca se casara con uno de sus ex amantes y hallara refugio en las actuaciones de Letal, un travesti que la imita y de quien se enamora. Ella experimenta una evolución tras enfrentarse a su progenitora en el juzgado y expresarle el dolor que sufre desde niña, y cómo la hace sentir inferior, poniendo como ejemplo la relación maternofilial de Sonata de otoño (Höstsonaten, Ingmar Bergman, 1978). Este encuentro le sirve de catarsis al conseguir sacar todo el daño que tenía, y la ayuda a perdonar a Becky y cuidarla hasta que fallece en sus brazos. El nivel socioeconómico y cultural de Rebeca es alto, como indican su vivienda, vestuario, educación y profesión. Es un personaje heterosexual que finalmente logra ser feliz junto a Letal y el hijo que ambos esperan.
La joven ocupa el rol de chica buena porque "siempre se vio como una molestia, y sólo quería el cariño de la madre" (Zurián & Vázquez, 2005, p. 430).
4.4.3. El melodrama de la madurez: La flor de mi secreto
La undécima película de Pedro Almodóvar habla del desamor, la soledad, y el encuentro con uno mismo; temas muy vinculados al melodrama. Sin embargo, este género se halla "de manera más contenida que en obras anteriores, pues ahora en lugar de concentrarse en los excesos de la pasión el realizador enfoca su mirada en el dolor que causa en la protagonista la pérdida del ser amado" (Rodríguez, 2004, p. 180-181). La flor de mi secreto evoca a la única novela de Williams que se llevó al cine, La primavera romana de la señora Stone, y tiene citas directas a clásicos como Casablanca (Casablanca, Michael Curtiz, 1943), El apartamento (The Apartment, Billy Wilder, 1960) o Ricas y famosas (Rich & Famous, George Cukor, 1981); lo que indica el carácter cinéfilo del cineasta. El único personaje que se analiza es Leo Macías, interpretada por Marisa Paredes, a pesar de que Ángel, encarnado por Juan Echanove, se convierte en su salvador y recuerda al williamsiano Dr. Cukrowicz de De repente... el último verano. Como indica Almodóvar, "todo descansa en ella, los demás sólo aparecen en función de su recorrido, lo que evita la dispersión. Leo los une a todos" (Strauss, 2001, p. 138).
4.4.3.1.Leo Macías
Este personaje recuerda a Karen Stone, la protagonista de La primavera romana de la señora Stone, porque ya no es joven, atraviesa un mal momento profesional, y el amor se le ha escapado. Por estos motivos, siguiendo la clasificación de personajes de Williams, Leo pertenece al grupo de fugitivos y almas a la deriva, pues atraviesa una crisis de inspiración en su carrera literaria; sufre la reiterada ausencia de su marido, Paco -interpretado por Inmanol Arias-, que trabaja en Bruselas; y está deprimida. Además, sólo se refugia en esperar las llamadas de Paco, lo que la convierte en una dependiente emocional, y el alcohol. La protagonista vive sola en el centro de Madrid, tiene una buena relación con su madre y su hermana, quienes viven en Parla (Madrid) y constituyen su única familia, y posee una escasa vida social, aunque disfruta del anonimato que le reporta su pseudónimo, Amanda Gris. Sin embargo, se encuentra en una peligrosa deriva emocional que la lleva a flotar en el vacío.
Mediante el análisis como persona, se puede extraer que Leo tiene unos 50 años, es alta y delgada, tiene el pelo entre castaño y cobrizo, una amplia sonrisa y una mirada triste, pero resulta atractiva. Su vestuario refleja bien su estado anímico al llevar ropa informal y de tonos sobrios cuando se encuentra mal, y, por el contrario, estilizados y coloridos trajes de chaqueta o vestidos cuando está bien. Su estilo indica que es una "firme representante del mundo burgués, viste ropa sobria y minimalista, sin estridencias" (Holguín, 2006, p. 284). Leo es directa en su discurso y emplea un tono de voz pausado que suele alterar debido a su depresión. La transformación iconográfica más importante que sufre se produce cuando se marcha al pueblo con su madre y allí aparece con ropa antigua pero cómoda, un moño informal, y zapatillas deportivas. Desde un punto de vista psicológico, posee un carácter vulnerable, pues, como Karen Stone, mantiene su belleza y encanto personal pero padece una crisis creativa y sentimental. Esto explica que le salgan de color negro las novelas rosa que debe escribir para la Editorial Fascinación y que vea que su vida está acabada. A este respecto, Almodóvar indica que "Leo es una mujer sola y la soledad la ha convertido en un ser tremendamente frágil. No es una fragilidad reciente, sino causada por años y años de soledad" (Strauss, 2001, p. 133). En sus relaciones personales, es accesible con las personas de su entorno directo y se muestra distante con los demás. Con quienes tiene un vínculo más estrecho son su familia, su amiga y confidente Bety, y su asistenta Blanca, mientras que con su marido tiene una relación muy complicada. Sin embargo, Ángel se convierte en su principal soporte cuando no encuentra salida. Debido a su situación personal, tiene un pensamiento inseguro y una forma de sentir visceral. Su estado emocional se representa muy bien cuando está en un bar y aparece en televisión Chavela Vargas cantando En el último trago: "Vargas, figura maternal o fraternal, parece estar cantándole directamente a Leo, instándole a un pacto compartido de dejar la bebida y un amor destructivo que ya no debe tener el poder de hacerle daño a ninguna de las dos" (Zurián & Vázquez, 2005, p. 172). La escritora experimenta una importante evolución tras intentar suicidarse a raíz de su ruptura con Paco, pues "sale de su letargo gracias a la voz de su madre, que oye a lo lejos en el contestador automático, como si la que le dio la vida pudiese salvarla de la muerte" (Méjean, 2007, p. 103). Su origen es más importante de lo que cree y, por ello, decide refugiarse en su familia y realizar un viaje con su progenitora al pueblo donde nació que le sirve para poner su vida en orden. Leo tiene un nivel socioeconómico y cultural alto debido al mundo literario. Además, es heterosexual, y aunque sufre por su marido, al final decide dar una oportunidad a Ángel. La escritora desempeña el rol de mujer desesperada por su dificultad para encontrar la salida.
5.CONCLUSIONES-RESULTADOS
La tendencia de Pedro Almodóvar a inspirarse en el cine americano clásico, hace que sus melodramas presenten una similitud con los temas y personajes de filmes hollywoodienses de referencia. El director es un admirador de los maestros del género, como John M. Stahl o Douglas Sirk, y, por su carácter transgresor, está muy próximo a Tennessee Williams. Así, en los universos de éste y de Almodóvar se da un cierto paralelismo que indica la presencia del primero en el segundo a nivel melodramático. Ambos comparten argumentos de gran carga sexual, personajes de riqueza psicológica -entre los que destacan especialmente mujeres-, y espacios con un importante protagonismo a nivel narrativo. Además, al adaptar el género a su visión estética -dotándolo "de un sentido cómico-dramático con pinceladas surrealistas" (Holguín, 2006, p. 73)-, las películas analizadas presentan elementos de su personalidad y se mantienen fieles a la esencia del melodrama. En este sentido, La ley del deseo, Tacones lejanos, y La flor de mi secreto tratan temas propios de este género que al estar protagonizados por homosexuales, una hija anulada por su madre, o una mujer madura al borde del abismo, respectivamente, hacen referencia a títulos de Williams que han influido en el director manchego, tales como Un tranvía llamado deseo, La gata sobre el tejado de zinc, o De repente... el último verano.
El análisis de los tipos de personajes del dramaturgo sureño en cinco grupos nos ha permitido clasificarlos mediante aspectos relativos a su construcción y caracterización, y, también, cotejarlos con los protagonistas de los melodramas de Almodóvar debido a los rasgos de tipo psicológico que contienen. Por su parte, el estudio realizado posibilita entender mejor cómo son y actúan los seres de ficción en función de su apariencia, edad, forma de hablar, carácter, intereses, circunstancias, preocupaciones y aspiraciones, y, además, su dimensión sociocultural y sexual, o el rol que tienen, entre otros aspectos. Este doble análisis pone de manifiesto que los personajes de Williams y de Almodóvar están diseñados para que participen en la historia de una forma natural, pertinente y creíble, y que están muy próximos a los seres de la vida real; lo que incide en su potencial melodramático.
El trabajo de investigación desarrollado nos permite evidenciar que cada uno de los tipos de personajes de Williams están presentes en los seres de ficción de los melodramas de Almodóvar estudiados: Pablo, Antonio, Becky, Rebeca y Leo. A pesar de comprender edades que van desde los 20 a los 50 años, destacan por su atractivo físico, un carácter inestable aún teniendo personalidades distintas, su dependencia del amor y el deseo, los conflictos sentimentales que sufren, su orientación sexual - tanto heterosexual como homosexual-, y su pertenencia a una clase social alta. Asimismo, los roles que desempeñan están estrechamente relacionados con la naturaleza del tipo en el que se enmarcan. Estos rasgos presentes en los personajes williamsianos coinciden con la realidad de los analizados. Lo que nos lleva a considerar que los seres de ficción de los melodramas más clásicos de Almodóvar están estrechamente relacionados con los de Williams.
1 Esta tipología de personajes de las adaptaciones fílmicas de Tennessee Williams fue realizada por la autoría de este artículo en la tesis doctoral "La producción dramática de Tennessee Williams en el cine: aproximación al estudio de personajes", realizada en el Departamento de Comunicación Audiovisual y Publicidad de la Universidad de Sevilla y defendida el 4 de marzo de 2014. Asimismo, esta linea de investigación se encuentra entre una de las prioritarias del grupo de investigación en Análisis de Medios, Imágenes y Relatos Audiovisuales (AMIRA) de la misma Universidad.
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Valeriano Durán Manso1: Universidad de Cádiz, España.
1 Valeriano Durán Manso: Es profesor en el Departamento de Marketing y Comunicación de la Universidad de Cádiz, Doctor en Comunicación por la Universidad de Sevilla y Licenciado en Periodismo por la misma Universidad.
AUTOR/ES:
Valeriano Durán Manso
Valeriano Durán Manso es profesor en el Departamento de Marketing y Comunicación de la Universidad de Cádiz, Doctor por la Universidad de Sevilla y Licenciado en Periodismo por la misma Universidad. Es investigador del Grupo de Investigación en Análisis de Medios, Imágenes y Relatos Audiovisuales (ADMIRA) del Departamento de Comunicación Audiovisual y Publicidad de la Universidad de Sevilla. Sus líneas de investigación se articulan en torno a las adaptaciones cinematográficas de Tennessee Williams, la construcción y el análisis del personaje audiovisual, la historia del cine universal, la historia del cine español, y las posibilidades didácticas de la historia del cine en la historia de la educación.
http:/ / orcid.org/0000-0001-9188-6166
THE MELODRAMATIC TRAITS OF TENNESSEE WILLIAMS IN PEDRO ALMODÓVAR: STUDY OF CHARACTERS OF THE LAW OF DESIRE, HIGH HEELS AND THE FLOWER OF MY SECRET
ABSTRACT
The main film adaptations of the literary production of the American playwright Tennessee Williams premiered in 1950 through 1968, and they settled in the melodrama. These films contributed to the thematic evolution of Hollywood due to the gradual dissolution of the Hays Code of censorship and, furthermore, they determined the path of this genre toward more passionate and sordid aspects. Thus, A Streetcar Named Desire, Cat on a Hot Tin Roof, or Suddenly, Last Summer incorporated sexual or psychological issues through tormented characters that had not been previously dealt with in the cinema. The classic Hollywood melodrama has had a remarkable influence in the filmography of Pedro Almodóvar, and the best evidence is the tendency of the director from La Mancha to deal with this genre in his complex plots. In addition, the tormented characters starring in them contain many personal, family or sexual traits which are very present in the main characters of the southern playwright. From these considerations, this paper aims to reflect on the presence of the melodramatic traits of the adaptations of Williams in Almodóvar by analyzing, as a person and as a role, the main characters of his three films belonging to this genre: The Law of Desire, High Heels y The Flower of My Secret.
KEY WORDS
Analysis of characters - Melodrama - Tennessee Williams - Pedro Almodóvar - The Law of Desire - High Heels - The Flower of My Secret - Cinema - Hollywood
LOS RASGOS MELODRAMÁTICOS DE TENNESSEE WILLIAMS EN PEDRO ALMODÓVAR: ESTUDIO DE PERSONAJES DE LA LEY DEL DESEO, TACONES LEJANOS Y LA FLOR DE MI SECRETO
RESUMEN
Las principales adaptaciones cinematográficas de la producción literaria del dramaturgo norteamericano Tennessee Williams se estrenaron entre 1950 y 1968 y se asentaron en el melodrama. Estas películas contribuyeron a la evolución temática de Hollywood debido a la paulatina disolución del Código Hays de censura y, además, determinaron el camino de este género hacia aspectos más pasionales y sórdidos. Así, Un tranvía llamado deseo, La gata sobre el tejado de zinc, o De repente... el último verano incorporaron temas de carácter sexual o psicológico mediante unos personajes atormentados que no habían sido tratados anteriormente en el cine. El melodrama clásico de Hollywood ha tenido una notable influencia en la filmografía de Pedro Almodóvar, y prueba de ello es la tendencia del director manchego por abordar este género en sus complejas tramas. Además, los atormentados seres de ficción que las protagonizan contienen una serie de aspectos personales, familiares, o sexuales que están muy presentes en los protagonistas del dramaturgo sueño. Desde estas consideraciones, este trabajo pretende reflexionar sobre la presencia de los rasgos melodramáticos de las adaptaciones de Williams en Almodóvar mediante el análisis como persona y como rol de los personajes principales de sus tres películas que mejor se enmarcan en este género: La ley del deseo, Tacones lejanos y La flor de mi secreto.
PALABRAS CLAVE
Análisis de personajes - Melodrama - Tennessee Williams - Pedro Almodóvar - La ley del deseo - Tacones lejanos - La flor de mi secreto - Cine - Hollywood
LOS RASGOS MELODRAMÁTICOS DE TENNESSEE WILLIAMS EN PEDRO ALMODÓVAR: ESTUDIO DE PERSONAJES DE LA LEY DEL DESEO, TACONES LEJANOS Y LA FLOR DE MI SECRETO
1. INTRODUCTION
The American playwright Tennessee Williams (Columbus, Mississippi, 1911-New York, 1983) had a privileged place in the scenic area of Broadway from the premiere of The Glass Menagerie in 1944, but he also influenced the Hollywood change in the later decade. His tendency to address issues of a sexual kind and build characters of great psychological complexity caused a great impact on the premiere of his works, and aroused the interest of the film industry. Although the Hays Code prevailed here since 1934 and Williams's statements largely violated the guidelines of this sensor apparatus, from 1950 to 1968 the major film adaptations of his texts were released.
These films provided the thematic openness and contributed to the development of melodrama to add to the romantic trend of the genre an oppressive atmosphere, fictional beings who are victims of unfavorable circumstances, and some issues like adultery, nymphomania, homosexuality, drug addiction or abortion; present in American society but hidden due to moral questions. Some of them such as A Streetcar Named Desire, Elia Kazan, 1951, Baby Doll, Elia Kazan, 1956, Cat on a Hot Tin Roof, Richard Brooks, 1958, Suddenly Last Summer, Joseph L. Mankiewicz, 1959, Sweet Bird of Youth, Richard Brooks, 1962, or The Night of the Iguana, John Huston, 1964 made it possible the dissolution of the code in 1967 and became a reference of a genre that in these years committed itself to more passionate and sordid issues.
Because of the tendency of Pedro Almodovar (Calzada de Calatrava, Ciudad Real, 1949) to draw inspiration from the classical Hollywood cinema (Perales, 2008), his filmography is built on genres as solid as comedy, melodrama, or suspense. As says Roman Gubern, the intertextuality of the filmmaker gives rise to "a bold hybridization of genres and an ironic mannerism in their reinterpretations of the great themes of Douglas Sirk or Vincente Minnelli, but released from Protestant normativism that has corseted moviemaking in Hollywood" (Zurián and Vazquez, 2005, p. 50-51). Therefore, melodrama has a prominent place in his film work because of the issues he addresses, where family, love and sex occupy a prominent place, such as the characters he builds, mostly dominated by their passionate instincts. In this regard, "it is necessary to emphasize the admiration of Almodovar for Tennessee Williams, particularly for the dramas featuring female characters who are in extreme emotional situations" (Rodríguez, 2004, p. 140).
Almodovar's films that are best framed in the classic American melodrama are those that have a greater similarity to the main titles of the genre, and especially to those of Williams. Thus, Law of Desire (1987) High Heels (1991) and The Flower of My Secret (1995), where the passion between a homosexual couple to death, the conflict between a charismatic mother and a shadowy daughter, and the vital and professional crisis of a mature woman are addressed, respectively, are closely related to Cat on a Hot Tin Roof, The glass Menagerie (Irving Rapper, 1950) or The Roman Spring of Mrs. Stone (Jose Quintero, 1961). In this sense, these characters created by Almodovar have a certain influence of Williams's, who "are misunderstood who do not conform to conventional family rules, with serious problems of identity and experience daily failure, characteristics that make them unhappy" (Duran Manso, 2011, p. 39). Although Almodóvar has resorted to melodrama in later films like All about My Mother (1999), where there is a direct reference to A Streetcar Named DesireTalk to Her (2002) and Juliet (2016), those that keep a closer link with Williams at the thematic and character levels are those mentioned above for their classic character. Therefore, the protagonists of these films are studied in this article as prototypes that define Williams's and then they are analyzed as a person and as a role to better understand their operation in the story.
2. OBJECTIVES
The overall objective of this study is to demonstrate and reflect on those features of Williams's universe that are more present in Almodóvar with respect to classic Hollywood melodrama and character building. We seek to draw a parallel between two of the most representative authors of the film genre that is closer to real life, and belong to two distinct and distant but similar and close times for being engaged in a process of change and maturation: American society of the decades of the fifties and sixties and Spanish eighties and nineties. Thus, the following specific objectives are established:
* To describe the context in which the film adaptations of Tennessee Williams were released and to value his contributions to the renovation of classic American melodrama.
* To specify the type of fictional beings of Williams and male and female prototypes.
* To highlight the influence of Hollywood melodrama and the films of Williams in Pedro Almodovar.
* To define how the main characters of Law of Desire, High Heels and The Flower of My Secret are constructed according to of the archetypes of Williams.
2. Methodology
The study of the political, historical and social context in which the film adaptations of Tennessee Williams premiered helps to understand his relevance in a cinematic framework dominated by the Hays Code, which stipulated what the big screen could show under a Catholic and excessively Puritan approach, the rise of television and the crisis of the studio system. Thus, Hollywood in the late forties was in need of films that talked about topics of everyday life, problems of American society, and also on specific aspects of reality that the code prohibited as drug addiction, adultery or homosexuality (Duran Manso, 2015a; 2015b). The need for change producers and filmmakers longed for made it possible in the fifties a series of films based largely on the successes of Broadway at the time, those films were starred by characters of high drama that came from their own society. Williams, along with Arthur Miller and William Inge, became one of the most represented writers on the big screen thanks to issues with strong psychological content and their tormented characters. The analysis of this context is interesting in order to know how the adaptations of the southern playwright helped the gradual weakening of the Hays Code and how, in turn, they renewed the classic Hollywood melodrama with the addition of seedier and more passionate elements in his characters.
For the development of this work, we used a methodology based on a literary and film analysis of the film adaptations of Tennessee Williams, with special attention to the construction of his characters. This study has allowed a typology of fictional beings of this playwright based on parameters such as social status, physical appearance, age, character, or sexuality, among other things, in order to group them according to those features that determine their personal nature and growth within the story2. Being melodramas, the psychology of these characters plays a major role in the development of action and, in most cases, they have even greater relevance than the issues addressed in own works and movies they star. In this regard, it is appropriate to note the words of Diez (2006) on the importance of fictional beings in the story: "The character is a set of psychological, sociological and biophysical features that make him living, unpredictable, surprising and able to change "(p. 170). In this regard, Seger (2000) notes that "the same way in which the creation of a character entails providing them with external characteristics such as physical appearance and behavior, it also implies that the writer must understand the inner world of the character, ie , psychology "(p. 65). Also, we proceeded to extract a male and a female prototype, following the typology of fictional beings that is dealt with, in order to clarify, specify and better define the nature, potential and the impact of the characters created by Williams.
Because of the significant influence of the classic American cinema and, in particular, melodrama on post-modern filmmakers and determinants in the current film scene, such as Pedro Almodovar, we can pose a parallelism between the claustrophobic and rupturistic universe of Tennessee Williams and that of the director from La Mancha. The melodramas of them both feature classic and own gender issues such as excessive passion that ends in tragedy, impossible relationships between parents and children or the loneliness of the mature woman, but stand and agree to contribute some complex characters very close to real life who entail a new twist to that style. Thus, "what matters is to turn the character into something tendentiously real: whether the character is meant to be considered primarily a "psychological unity" or is to be dealt with as a "unit of action'', the aim is to constitute "a perfect simulation of that which we face in life" (Casetti & Di Chio, 2007, p. 159). Almodóvar's films that are analyzed are those that are inserted in classic melodrama and also coincide with narrative approaches to adaptations of Williams. Thus, it is intended to compare the themes and characters present in Law of Desire, High Heels and The Flower of My Secret with those in Williams's Cat on a Hot Tin Roof, The Glass Menagerie, Suddenly ... Last Summer , A Streetcar Named Desire or the Roman Spring of Mrs. Stone, following the typology of characters and the proposed prototypes.
Viewing these films allows you to set the thematic similarities between both authors and the aesthetic differences proper to the different times when they were shot, such as Hollywood after World War II and the post-democratic transition in Spain. Therefore, the comparative study of the main characters of them is completed with an analysis of character as a person and as a role that is applied to the protagonists of the films of Almodóvar: Pablo Quintero and Antonio Benitez, Law of Desire; Becky del Paramo and Rebeca Giner, High Heels; and Leo Macias, The Flower of My Secret. For this purpose, we applied the template of analysis of characters created in 2009 by the research group on Analysis of Means, Images and Audiovisual Stories (ADMIRA) at the Audiovisual Communication and Publicity Department of the University of Seville, based on Francesco Caseti and Federico di Chio's approaches. This qualitative tool -being the heir of the work of other relevant authors in the narrative such as Algirdas Julien Greimas and Vladimir Propp allows us to know key elements of the fictional beings such as the physical aspect, the way they talk, their character, their way of relating to others, their thoughts, their feelings, their personal development, their social, economic and cultural level, their sexuality, or the type of actions they take and their role in history. Undoubtedly, "the narrated plots are always the plots of someone ', events and actions related to whom, as we have seen, has a name, an importance, an incidence and enjoys particular attention: in a word, a "character" (Casetti and Di Chio, 2007, p. 159).
By analyzing these fictional beings, it is intended to highlight the elements that approximate the characters of Williams, their consistent construction as being taken from real life that plausibly work and evolve in the film, and the circumstances that determine and humanize them due to their universal character despite their tragedy. Melodrama being the most popular genre for its emotional and sentimental nature, this analysis attempts to facilitate understanding of the characters and the process of identification with the viewer because, although the argument must be solid for the story to work, the fictional beings have must be well defined as they are the ones who support the action. For these issues, the analysis as a person and role arises as a resource to try to learn more about the psychology of the characters of Williams and Almodovar, since in both cases fictional the fictional beings tend to stand out of the action.
4.DISCUSSION
4.1.The classic American melodrama and the adaptations of Tennessee Williams
Melodrama is the genre that has greater experience in film history for being present in the first silent films and also in much of the experiences of the characters in films of other styles. This intergeneric character indicates the existence of films inserted into the melodrama by clear thematic issues, while "many others who would belong to other genres - even those who seem opposites such as comedy - contain numerous ingredients within the scope of the melodramatic, which brings out the excessive sentimental stories away from it "(Pérez Rubio, 2004, p. 30-31). With a patent popular character, it has its origins in the theater of the late eighteenth century and was very successful in 19th-century romance and melodrama. The emotional charge of the story together with the drama of fictional beings had music to reinforce the tragic tone of its representation:
The etymological definitions refer to the presence of music at the origin of the term, and historical to the genesis of the "form", then the importance of music in the course of representation is noted for its character of "stressed", of "contrast", of "relief", of climax, etc. (Monterde, 1994a, p. 54)
The musical factor played a key role in the adaptation of this genre in cinema in its silent beginnings, since the only way to express the dramatic tension and emotions of the characters was through music that was played in the hall during the screening, as it was done in the scene. Thus, key elements of the genre as the division of fictional beings into good and bad, the presence of chance in romantic action, plot twists brought about by crime or death, moralizing end, or appeal to public sentiment, were transferred to the new filmic melodrama underlined at the musical level. Music has played a crucial role in its development "for its ability to intimately connect with the audience, identify the audiovisual message, synthesize the exposed primary emotions, identify the audience with the characters and finally homogenize the set of the film" (Zurián & Vazquez, 2005, p. 373). With these assumptions, the film melodrama is about the emotional nature of the situations to facilitate more direct identification between the viewer and the characters, and therefore, has a classic and popular character (Balmori, 2009).
Although it is present in the most diverse films, it is in the Hollywood industry where this genre has had a broader development and has exerted more influence globally. During the period from the arrival of talkies in 1927 to the fall of the censorship system in 1967, melodrama had extensive development. Gradually, Manichaeism of a theatrical type initially installed to lead to more complex situations that could not be solved with a solution that only distinguished right from wrong was abandoned. Although originally the moral question was decisive, as seen in the happy ending of initial melodramas, the destabilization of the Hays Code allowed the entry of taboo subjects that had great potential. In the late forties, romanticism inherent in the films of this genre gave way to passionate character issues with not necessarily positive outcomes for the suffering characters. Films that announced this trend such as Jezebel (William Wyler, 1938), Gone with the Wind (Victor Fleming, 1939), Mildred Pierce (Michael Curtiz, 1945), Leave Her to Heaven (John M. Stahl, 1945), or The Heiress (William Wyler, 1949). Thus, "the genre experienced a major shift toward cruder, more direct and passionate arguments from the fifties, just as Williams's works were adapted to the cinema" (Duran Manso, 2015a: 684).
Film adaptations of the southern playwright had a prominent place in the melodrama made in Hollywood after World War II and contributed to the gradual dissolution of the code, although they underwent the ravages of censorship due to their sexual charge. This happened in A Streetcar Named Desire, Baby Doll or Cat on a Hot Tin Roof, although the ability of Elia Kazan in the first two cases and Richard Brooks in the third made it possible that some of the raised issues could be perceived, such as nymphomania and adultery, the desire for a child, or homosexuality, respectively. These themes enabled passion, and not just the loving nature, starred melodrama in the fifties and, furthermore, the public -not used to seeing these situations on the screen, connected with the characters. In a time when Hollywood was heading to thematic freedom with fictional plots and beings closer to real life, this genre experienced a remarkable development although it maintained much of its original proposals. In addition to these films, Williams's The Glass Menagerie, The Rose Tattoo (Daniel Mann, 1955), Suddenly ... Last Summer, The Fugitive Kind (Sidney Lumet, 1960), Summer and Smoke (Peter Glenville, 1961), the Roman Spring of Mrs. Stone, Sweet Bird of Youth, The Night of The Iguana, This Property Is Condemned (Sydney Pollack, 1966) and The Cursed Woman (Boom !, Joseph Losey, 1968), among which " some of the most relevant melodramas made in Hollywood in the decades of the fifties and sixties stand out" (Duran Manso, 2015a: 683). Due to the success obtained, over the years, works of great success on Broadway by contemporary playwrights to Williams such as William Inge, such as Picnic (Joshua Logan, 1955) and Splendor in the Grass (Elia Kazan , 1961) were adapted too.
Melodrama had a special role in these years, even those set in war-torn areas like Love is a Many-Splendored Thing (Henry King, 1955), or exotic like Mogambo (John Ford, 1953), but those that had greater development were the family type dealing with sentimental, sexual and generational issues in southern or provincial environments, such as those of Williams. Thus, the plot tension of a melodramatic nature increased enclosed spaces where family pressure or puritanical society constrained the lives of the characters. This scheme was also present at prominent melodramas as Giant (George Stevens, 1956), Written on the Wind (Douglas Sirk, 1956) and Peyton Place (Mark Robson, 1957), or Imitation of Life (Douglas Sirk, 1959) and Guess Who's Coming to Dinner (Stanley Kramer, 1967), where the racial aspect played a decisive role. Although the code forbade interracial relationships, these films managed to weaken it in addressing an issue that had not been deal with until Pinky (Elia Kazan, 1949). These titles and especially those of Williams contributed to the evolution of melodrama and subsequently influenced filmmakers close to the classical American cinema like Pedro Almodovar.
4.2.The characters in Tennessee Williams: types and prototypes
The universe of Tennessee Williams is characterized by the decline of the southern class due to his birth and education in the state of Mississippi and the artistic and vital refuge he found in New Orleans, his city of reference. Therefore, this playwright has a clear tendency to address issues such as the current situation of the so called Old South scenario -in which most of its texts took place-, fear of characters who do not recognize themselves, and sex as liberating way to escape a stifling and closed society (Duran Manso, 2011). The construction of fictional beings of great dramatic complexity, but at the same time very close to individuals from everyday reality, shows the ability of this writer to delve into the depths of the human soul and, ultimately, his own. In addition, the parallels between his life and his work is reflected in the characters, since some act as his alter ego, some evoke his mother or his sister, and others are inspired by acquaintances (Williams, 2008). The beings created by Williams can be divided into the following five groups:
* Ladies to the limit. Williams created Southern women inspired by her mother, Edwina Dakin Williams, and presents them as the inheritors of the plantations of the Old Southern families. After the Civil War and the loss of Southern values, they cling to their past and cultivated mind but are lost in a new society that does not understand them and which they do not want to understand either. It is women who range from youth to maturity, of great charisma and beauty, but of an extremely vulnerable nature. The clearest examples are Amanda Wingfield and Blanche DuBois, the protagonists of The Glass Menagerie and A Streetcar Named Desire, respectively.
* Tormented youth. Like the above, they are determined by the conflict between individual and society, but less sharply. They often take refuge in their particular universe due to personal problems, family conflicts or sentimental disappointments or suffering, and this prevents them from being happy. In addition, they live in puritanical societies that continually question their desire for independence and freedom. Although they embody universal values that are common to all young, they have a tragic existence. The best examples are Brick Pollitt and Chance Wayne, the protagonists of Cat on a Hot Tin Roof and Sweet Bird of Youth, respectively.
* Integrated in life. These characters survive with the acceptance of their present, which is not always what they like or prefer, and this allows them to find the way to be happy. They have their feet on the ground and are aware that they have to fight to get ahead, and as they have not lost anything because they lack a glorious past, they have a more positive stance than ladies to the limit. Williams presents oppositely fragile and nostalgic dreamers that focus almost all his work to contact the social reality. The protagonist of A Streetcar Named Desire, Stanley Kowalski, and the star of Suddenly ... The Summer, Catharine Holly, belong to this group.
* Key Parents. They represent the counterpoint of tormented youth that often embody their children and sometimes the prison in which they find themselves. They are ruthless, authoritarian, repressive and unable to empathize with those who think like them or have a sensitive nature. They have long struggled to achieve the high status they have and are concerned about providing a comfortable life for their family, but have forgotten to give them love. Therefore, the generational conflict they have with their descendants is very pronounced. The patriarchs of Cat on a Hot Tin Roof, Big Daddy, and Sweet Bird of Youth, Boss Finley, are the most relevant cases.
* Fugitives and souls adrift. They are aimlessly in life because of the difficult personal or professional situation they face. Fear of failure, loneliness or insecurity have them dominated, and they are even on the verge of depression because they find no meaning in their lives. They usually escape through alcohol, drugs or sex, but these formulas do not represent a solution to the spiral that is drowning them. They usually live alone, get along with their meager family, their emotional state is unstable, and have an interesting social life. This is the largest group and the clearest example is Karen Stone, the star of The First Roman of Mrs. Stone.
Despite its psychological complexity, two prototypes can be taken from this classification, a male and a female. The first group is notable for their almost nonexistent relationship with their fathers and their narrow but destructive relationship with their mothers; a strong desire for independence collides with a certain limitation to escape their reality; and a developed sexuality. Meanwhile, the second group is characterized by a strong family commitment that haunts when her world loses its structure; a difficult adaptation to the society in which they are; and sexual desire that allows them to escape reality. Thus, the family, the clash between the inside and the outside worlds, and sex are the axes that articulate the characters of Williams and precisely, are also present in the protagonists of the melodramas of Almodovar. For this reason, this type is applicable to the characters created by Almodovar that are analyzed.
4.3.Williams melodrama in the universe of Pedro Almodóvar
The films framed in classic Hollywood melodrama had a strong presence in other film industries due to the use of universal emotional formulas and the US hegemony as a filmic engine. Thus, they had predominance over Pedro Almodovar, who grew up watching titles like Johnny Guitar (Nicholas Ray, 1954), Picnic, Cat on a Hot Tin Roof or Splendor in the Grass while studying at a religious school in Caceres, which posed a contradiction with the teachings he received. The adaptations of Tennessee Williams played an important role in its cultural and educational development, determined his cinephile origin, and let him know the keys of the genre. Therefore, the filmmaker confessed to Strauss (2001): "What I did not know was that, decades later, some of the images projected on the screens of my childhood would have my signature and be marked by those first films where T. Williams was my true spiritual director" (p. 134). Thus, the films of the Southern writer marked the director's style, but other masters of melodrama such as John M. Stahl or Douglas Sirk also influenced him.
The connection between Williams and Almodovar is apparent in narrative, spatial, thematic elements regarding character creation. First, both located most of their stories in the same city that is in keeping with their character. While the New Orleans fifties represents the decline of the southern elite class to which Williams belonged, the capital of Spain in the eighties is to Almodovar a place of seething. Thus, the director explains that "like my characters, Madrid is a wasted space to which it is not enough to have a past because the future keeps exciting it" (Strauss, 2001, p. 70). These spaces are actively involved in his films to host the controversial issues addressed, such as adultery, homosexuality, or nymphomania, since both tend to touch aspects of daily life that had been hidden by a moral issue and, ultimately, places them in what is transgressive. For this reason, the family relationships they create are far from those recreated by their melodramatic predecessors as conflicts have a strong psychological burden; although, to the former, they verge upon oppressiveness and, to the latter, the tragicomic. Third, Williams and Almodovar share a tendency to build strong characters who are far from the standards established by a conservative society. If, in the universe created by Williams, fugitives were outside the family and social dictates, the universe created by Almodovar thrives on drug addicts, prostitutes and homosexuals who, after being marginalized for decades in the Spanish cinema, began to have visibility. Both also agree in the prominence they give to women in their films, either housewives or entrepreneurs or artists, and this draws them close to the classic melodramas of George Cukor or Sirk.
Moreover, the playwright and the filmmaker agree on the importance of music as a melodramatic factor. Each has a style present in his films reflecting the characterization, status and personal development of their fictional characters: the sensuality of jazz in the case of the southern author and sentimental chanson, bolero and ranchera in the case of the director from La Mancha. Thus, in the films we studied, Ne me quitte pas, by Jacques Brel, indicates the deep love that Paul feels for John, and I doubt, played by Los Panchos, that of Antonio for Paul in Law of Desire; Think of me, in the voice of Luz Casal, he reveals the feelings between Becky and Rebecca in High Heels; And in The Last Drink, sung by Chavela Vargas, Leo's despair is expressed after the abandonment of Paco in The Flower of My Secret. Therefore, Almodovar follows: "songs are an active part, a kind of dialogue in the scripts of my films and say much about the characters. They are not just for show "(Strauss, 2001, p. 69). These styles are closely linked to melodrama because their lyrics speak of love, passion, separation, pain, or heartbreak; constant gender issues. As says Holguin (2006), "music adds to the dramatic situation of the characters, penetrating their psychology, giving emotions and feelings to characters that move by hatred, love and revenge" (p. 222).
Thus, we can say that there is parallelism in the melodramatic construction of Williams and Almodóvar, although the latter takes the genre to his ground by introducing features from fields as diverse as comedy, suspense, the Spanish popular culture or subversive the New American Cinema. Being an heir of classic melodrama, he reformulates one of the most established genres and transgressors elements compose a collage full of intertextual quotations that makes his universe very unique and easily recognizable. Thus, he creates "a melodrama of his own that is played by characters who inhabit a fictional universe where the force of passion predominates, but in which there is no classical Manichean division of the characters of traditional melodrama" (Rodríguez, 2004, p. 156). The many references to movies, actors or characters of classic Hollywood that appear in his films, but also European filmmakers ranging from Ingmar Bergman to Roberto Rossellini, are one of his hallmarks.
In this sense, direct or indirect quotations refer to titles by Williams like The Rose Tattoo (Daniel Mann, 1955), or Cat on a Hot Tin Roof, as occurs in Back (2006), or Pepi, Lucy, Boom And Other Girls Like Mom (1980), respectively. However, also they refer to other melodramas as Duel in the Sun (King Vidor, 1946), Matador (1985); Johnny Guitar, in Women on the Edge of a Nervous Breakdown (1989); or All About Eve (Joseph L. Mankiewicz, 1950) in All about My Mother (Perales, 2008). In addition, these quotes are usually known by the viewer and facilitate understanding of the character, because what happens on screen is similar to what happens in the film they evoke. Thus, "the appointment of the Hollywood text is always an organic part of the film to be perfectly integrated into the plot, its main function establishing thematic, narrative and plot clear parallels between the text of Almodóvar and the original text" (Rodriguez, 2004 p. 145). Almodóvar's film where a greater number of references is given to a text of Williams is All About My Mother, but, although the story has a direct analogy with A Streetcar Named Desire, his characters have such a clear link, except for Manuela Cecilia, played by Roth, who seems an evolution of Stella DuBois.
4.4.Analysis of characters in melodramas of Pedro Almodóvar
Love between a couple led to the tragedy, the complex relationship between a mother and a daughter, and loneliness in a mature woman are typical themes of melodrama. In addition to focusing various texts of Tennessee Williams, they articulate in this order the arguments of Law of Desire, High Heels and The Flower of My Secret. Thus a parallel between the characters of the playwright and Almodóvar is established.
4.4.1. The melodrama of passion: Law of Desire
The sixth film directed by Almodóvar is the first produced under the label with which he made his other films: Desire. In Law of Desire, passion of three gay guys - directly and without falling into stereotypes -, the excesses of fame, transsexuality, family abandonment, or abuse of the clergy come together for the first time in the Spanish cinema. Although filmmakers like Pier Paolo Pasolini, Rainer Werner Fassbinder, or Stephen Frears had already addressed homosexuality, "Almodóvar was the only one who has approached it so bravely and sincerely, presenting it as a natural fact, avoiding all kinds of sublimation" (Holguín, 2006, p. 248). The characters that are analyzed are Pablo Quintero and Antonio Benitez, played by Eusebio Poncela and Antonio Banderas, respectively, for although Tina Quintero, played by Carmen Maura, shares the spotlight with them, her transsexual condition takes her away from the beings created by Williams. Both the addressed topics and the characters that develop them, and the use of music with a clear dramatic purpose, lead to his first major melodrama and also "the first great film of Almodóvar" (Sotinel, 2010, p. 33).
4.4.1.1. Pablo Quintero
Like Tennessee Williams who had his alter ego in the protagonist of The Glass Menagerie -the young poet Tom Wingfield-, it can be assumed that this character is the alter ego of Pedro Almodóvar, to "make the portrait of a filmmaker who no longer controls anything that is overtaken by real or fictitious events" (Strauss, 2001, p. 63). Following the typology of characters created by Williams, Pablo belongs to the group of fugitive souls adrift and that is carried away by the occurrences without being able to take control of their life. Despite having talent as a filmmaker, youth, fame and public recognition, he goes through a difficult personal situation that influences his career. The protagonist lacks a stable partner, he is not reciprocated in love the way he needs, and is increasingly self-enclosed, and this explains his refuge in alcohol and especially on cocaine. Although he lives alone, he has a very close relationship with his sister Tina and with the daughter of her mistress, Ada, who are his only family. However, they can not give the emotional tranquility he needs, as only he holds the key to confront himself and understand his own feelings.
By analyzing him as a person, we can extract that Pablo is from 30 to 35, he is tall, thin, blond and blue-eyed, and this combination makes him attractive. In addition, he is dressed in the fashion of the eighties, wearing costumes with big shoulder pads, tight jeans, and printed shirts. As for his speech, he has a rich discourse in words but he is not very talkative and often uses a slow and direct tone of voice that only rises when he perceives that his privacy is invaded. However, during the plot, his speech is stable and does not undergo a major transformation to an iconographic level. From a psychological point of view, he is good-natured but is introverted and unstable, although it seems that he perfectly controls his life. At first, he can be distant in dealing with others, even with his partners, but he has a very close relationship with his immediate environment and, in fact, Ada takes on a parental role. As for his thinking, he is quite sensible, as evidenced in his employment decisions, but he is dominated by a feeling where love and desire are the protagonists. He is in love with Juan, who is starred by Micky Molina, but is frustrated because Juan does not correspond with the intensity he needs. When he goes to Conil to work in summer, Antonio suddenly comes into his life and they start a relationship which he wants to but cannot stop. In this regard, Almodovar follows: "Eusebio's character has a very strong need to feel desired but, as he tells Antonio, not by any" (Strauss, 2001, p. 68). Herein lies the real problem of Pablo. His love for Juan, whom he has idealized, is different from what he feels for Antonio, a young man who captivates but also overwhelms him.
The protagonist experiences a remarkable evolution after the car accident following the death of Juan. As the impact leaves him amnesiac, it becomes more melodramatic as the disease or disability "always magnifies the image of weakness of the character and compassion comes with it" (Monterde, 1994a, p. 58). After overcoming his illness, he understands that he has really fallen in love in such an extreme way as Antonio desired. Pablo has a high socioeconomic and cultural level because of his career but he never appears in opulent surroundings. As for his sexuality, he embodies the liberated homosexual who accepts himself and coexists perfectly with his orientation. Thus, it can be said that the purpose of the filmmaker is "validate and" normalize "sexual otherness as the very essence of heterosexuality, with love above the carnal desire that truly unites individuals in male homosexual relations" (Zurián & Vázquez, 2005, p. 446). Therefore, the being created by Williams who is directly referred to is Sebastian Venable -the poet protagonist of Suddenly ... The Last Summerbecause, like the latter, he has youth, beauty, prestige, and assumes his homosexuality, and enjoys it, being and artist and living in an elitist environment. Also, he also it evokes the own Williams for the same reasons. Because of this, the main role he plays is that of a fugitive, but he assumes the role of a hero at the end when he accepts his reality.
4.4.1.2.Antonio Benitez
This character can be considered an evolution of the protagonist of Cat on a Hot Tin Roof, Brick Pollitt, who shares a family environment of high and traditional status, the hidden way in which he lives his true sexual orientation, and his desire and obsessive love for another man. Within the classification of characters of Williams, Antonio belongs to the group of tormented youth because he lives a double life as he is unable to accept his homosexuality; he belongs to a family of the high society of Jerez de la Frontera (Cádiz) that, consequently, is Catholic, very conservative, and would never accept his condition; he is trapped under the rule of his overprotective mother, an elegant lady of German origin played by Helga Liné; and ultimately, his desire for freedom constrained by a suffocating environment. This usual dichotomy between the desire of youth and family stiffness is worsened when he progressively and obsessively takes shelter in the relationship that he begins with Pablo. Love, passion and the desire he feels for him, but also jealousy, lead him even to commit murder and suicide.
Following the analysis as a person, physically Antonio is 20 year old, tall, slim, dark, dark-eyed, and with gel-combed hair parted on the side, and this looks as close to the prototype of a gallant. His classic image is linked to a system based on poles of basic colors of Lacoste, shirts, slacks and Castilian shoes. His speech is characterized by being persuasive, despite his youth, and the firm tone of voice becomes very aggressive if things do not go as he expected. While maintaining his its style, he undergoes an iconographic transformation when he buys the same emblazoned shirt as Pablo, a garment that "will allow Antonio believe that he possesses Pablo, the subject and object of his desire" (Suarez, 2012, p. 124), and especially when wearing jeans, boots, said shirt, a leather jacket and his hair without hair gel to kill Juan. Psychologically, he is decisive, and as the film director, he is good-natured but unstable. In dealing with others he is polite and pleasant, but he is a victim of the close relationship with his mother, who, like Violet Venable in Suddenly Last Summer ..., does not want to see that his son is gay. In this sense, the same pattern of characters in this title by Williams with an absent father is because he is a member of the Andalusian Parliament, an arrogant, elitist and possessive mother and a gay son who needs to break the umbilical cord and live his life. Because of this oppressive environment, he asks Pablo that, when writing letters to him, do it with a girl's name - Laura Q -, to avoid suspicion; an idea that "demonstrates the sedimentation of regulatory and punitive bias in the new young Spanish generation and conflicts that still exist in gay self-awareness," (Zurián & Vázquez, 2005, p. 447). However, in his relationship with him, he is natural, affectionate and committed.
Although it has good background, his thinking is calculating and devises a plan to kill Juan, so he is dominated by his feelings. Pablo represents the free man who accepts and lives in coherence with himself, and Antonio falls in love with him to such an extent that he develops a pathological obsession. Therefore, Almodovar indicates that "to Antonio, desire is something immediate which is transformed into motor energy" (Strauss, 2001, p. 68). This passion is so destructive that the only way out is suicide, as happens to other gay beings created by Williams such as Allan Grey - the husband of Blanche DuBois - in A Streetcar Named Desire - or Skipper in Cat on a Hot Tin Roof. This character undergoes an interesting development because of a repressive field and, ultimately, indirectly acknowledges his homosexuality in public, yes, without the presence of his mother and before shooting himself. Antonio comes from a higher social class and moves in cultural areas of Madrid, where he lives because he studies at the University. At a sexual level, he represents the repressed homosexual for family reasons who wants to break his barriers, and when he falls in love he decides to break free. He also plays the role of antihero, although, given his complexity, he quickly passes from being a lover to being a psycho.
4.4.2.The generational melodrama: High Heels
The ninth film of Pedro Almodovar is the most faithful to the classic Hollywood melodrama. The tone of the story, the relationship between the characters and their stylized aesthetics, both costumes and sets and music, make High Heels an heir of Williams and Douglas Sirk. The film has one of the most powerful melodramatic situations: separation and reunion of fictional beings, in this case, a famous mother and an abandoned daughter. On this point, Monterde (1994a) asserts that "the idea of separation implies narrative importance of the trip -in a triple sense of displacement, psychological development or social mobility-, and of course it has its corollary in the reencounter, either because they finally make it or because it is definitively impossible "(p. 57). The studied characters are Becky del Paramo and Rebeca Giner, played by Marisa Paredes and Victoria Abril, respectively -despite the fact that judge Dominguez and the transvestite Femme Letal, who is played by Miguel Bosé, act as intermediaries between them-, since they evoke other mothers and daughters of the southern author. As Almodóvar points out: "the family is always a dramatic material of the first order" (Strauss, 2001, p. 67).
4.4.2.1. Becky del Páramo
This character has a certain parallelism with the characters created by Williams Amanda Wingfield, Blanche DuBois and Violet Venable, with whom it shares a great physical attraction, an overwhelming personality, a remarkable charisma, and more shadows than light. Depending on the type of characters of Williams, Becky is part of the ladies at the limit but has traits of dominant parents in regard to the relationship with her daughter. In this sense, she coincides with the former in living engrossed in her world of splendor, if any, her career as a singer of boleros makes it difficult for her to face the present in which she is now, as happens when she returns to Madrid after fifteen years; and displays a fragility to problems. On the other hand, from the latter group she retains her firm position against the authoritarian Rebeca; the inability to put herself in her place after having abandoned her; and the firm belief that all her sacrifice was so that her daughter did not lack anything, when she really did it for her personal triumph. In this way, she shows melodramatic traits proper to Williams's characters.
By analyzing her as a person, we can extract that Becky is around 50, tall, thin, blonde, has a sexy look and smile, and knows how to exploit her beauty. Elegance is the value that best defines her, and it is shown by her sophisticated wardrobe made up of suits, gowns, high heels, and other accessories that denote that "she embodies head to toe the image of a star diva "(Zurián & Vázquez, 2005, p. 168). As for her speech, she has a great way with words and a persuasive speech, but her pleasant tone becomes dominant when she feels attacked, ie, every time her daughter reproached her absence. Her main iconographic transformation occurs when, at the end, she abandons her usual costume for a gown because of her heart disease. From a psychological point of view, she has a frivolous nature because of her level as an international singer, but behind the facade of professional success, she is an unstable character. In personal relationships, she stands out for her charisma but, because of her fame, she is often distant with others, as demonstrated when she meets Femme Letal and judge Dominguez. With Rebecca she has a bond of love / hate because she is aware that she has not been good and, though she even tries to be loving and caring, she does not hesitate to use her weapons to stand over her, as if instead of her daughter were a rival with which she had to compete. In addition, their reunion after fifteen years shows their scarce naturalness to act as a mother as she maintains a posture of star; the role she plays best.
Her vital objective has been the world of singing and so she decided to go to Mexico when her daughter was little. This resignation reveals her great spirit of sacrifice but also her selfish thought because the girl wanted to go with her. Also, her feelings are characterized by marked egocentrism, but, basically, she is emotional and sentimental as "in melodrama, there is no love like the love of a mother (and to a lesser extent a father), no matter how destructive it can come to be" (Monterde, 1994b, p. 69). When she best expresses her feelings as a mother is when, during her first concert in Madrid, she dedicates the bolero Think of Me to Rebecca after saying she is in jail. However, in moments of maximum tension, the melodrama in her songs is confused with her life. Becky experiences a significant evolution going from a dominant position to a redemptive one: first, suffering a heart attack on stage; then she pleads guilty to the murder committed by her daughter; and third, when dying. Thus, "feeling that her end was near, Becky decides to incriminate herself in favor of her daughter, a final test of love to redeem her selfishness and narcissism" (Méjean, 2007, p. 67). She has a high socioeconomic and cultural level by profession but her origins are humble, because she grew up in a superintendent's apartment in Old Madrid. She is a heterosexual character that appears in the plot sentimentally attached to her ex-husband; her previous partner before her Mexican stage, Alberto; and Rebecca's husband, Manuel. Becky plays the role of a star and, especially, a denatured mother (Sotinel, 2010).
4.4.2.2.Rebeca Giner
This character is one of the most melodramatic of Almodovar along with Becky del Páramo. Although she evokes Laura Wingfield due to the domination of her mother over her, as she is not sick she directly reminds us of Catharine Holly, who suffered the hard pressure of her aunt Violet Venable in Suddenly ... Last Summer but she could confront her and tell, with no fear, all the truth about her cousin Sebastian. According to the typology of fictional beings of the southern playwright, Rebecca belongs to the group integrated in life because, despite her being abandoned by her mother, she does not live tormented by it. Contrary to expectations, she bears the pain of separation, resignedly accepts reality and has found peace through her job as a television presenter and her marriage to Manuel, a former lover of Becky. She is intelligent, feisty, simple, has capacity for forgiveness and shows an enormous strength despite her youth.
Following the analysis as a person, Rebecca is about 30 years, average height and is a good guy, has a boyish face, and her light brown hair is cut short. This youthful image is completed with a costume consisting of Chanel jacket suits, accessories of the same firm, and evening dresses. Her speech is based on a talkative but slow speech and a direct voice tone, and though she is not very talkative she always does it decisively. However, her words become hurtful and she considerably raises her voice when she has an argument with her mother. The main iconographic transformation occurs when she goes to jail and her fine clothing is replaced with a pair of jeans and a sweater with a wide diamond pattern of colors that do not suit her and emphasize her fragility. Psychologically, Rebecca has a resigned nature due to the difficult relationship with Becky, and cries a lot with everything about it, from the songs, memories, or disputes. Regarding her personal relations, she is affable due to the emotional deprivation she undergoes because of her mother. With her, she tries to be accommodating when her mother returns to Spain but the torment of her abandonment prevents their relationship from being fluid. So, this link is marked by a mixture of love and hate, forgiveness and pain, but ultimately self-denial, for her love as a child exceeds her rancor. While with Manuel she shows a failed marriage relationship, with Lethal she feels loved by herself.
She has sincere thinking that is extensible to her feelings, where unconditional love for her mother gives meaning to her existence. Therefore, when she was little, she did not hesitate to kill Alberto, a former boyfriend of Becky, for opposing her musical career, and, more, Manuel, for being an obstacle to their being together. In this sense, Rodriguez (2004) says that, together with "Antonio in Law of Desire, she is a onedimensional melodramatic character, absolutely dominated by the erotic-amorous passion she feels for her mother, for whom twice she resorted to murder" ( p. 178). She also has a sense of guilt because she never understood how Becky left her with her father for years and did not take her to live in Mexico, and an inferiority complex. This explains why, to feel her closer, she married one of her former lovers and found refuge in Letal's performances, a transvestite who imitates and who she falls in love with. She undergoes an evolution after facing her mother in court and expresses the pain she has suffered since childhood, and how it makes her feel inferior, citing as an example the mother-infant relationship in Höstsonaten (Ingmar Bergman, 1978). This meeting serves as a catharsis to get out all the harm she had, and helped her to forgive Becky and take care of her until she died in her arms. The socioeconomic and cultural level of Rebeca is high, as indicated by her housing, clothing, education and profession. She Is a heterosexual character who finally manages to be happy with Letal and the son they both wait for. She occupies the role of a good girl because "she always saw herself as a nuisance, and just wanted the love of her mother" (Zurián & Vázquez, 2005, p. 430).
4.4.3. The melodrama of maturity: The Flower of My Secret
The eleventh film of Pedro Almodovar speaks of heartbreak, loneliness, and the encounter with oneself; topics that are closely linked to melodrama. However, this gender is "more contained than in previous works, because now, instead of focusing on the excesses of passion, the director focuses his gaze on the pain of the protagonist because of the loss of her beloved" (Rodriguez , 2004, p. 180-181). The Flower of My Secret evokes the only novel of Williams that became a movie, The Roman Spring of Mrs. Stone, and it has direct connections to classics like Casablanca (Michael Curtiz, 1943), The Apartment (Billy Dating Wilder, 1960) or Rich & Famous (George Cukor, 1981); which shows the cinephile nature of the filmmaker. The only character that is analyzed is Leo Macías, played by Marisa Paredes, even though Angel, played by Juan Echanove, becomes her savior and reminds us of the character created by Williams Dr. Cukrowicz of Suddenly...Last Summer. As Almodóvar suggests, "everything rests on her, the others only appear depending on her route, which avoids dispersion. Leo unites them all "(Strauss, 2001, p. 138).
4.4.3.1. Leo Macias
This character reminds us of Karen Stone, the star of The Roman Spring of Mrs. Stone, because she is no longer young, is going through a bad professional time, and love has escaped. For these reasons, following the classification of characters of Williams, Leo belongs to the group of fugitive souls adrift, since she is going through a crisis of inspiration in her literary career; she suffers the repeated absence of her husband, Paco, played by Inmanol Arias, who works in Brussels; and she is depressed. In addition, she takes refuge only in waiting the calls from Paco, making her an emotional dependent, and alcohol. The protagonist lives alone in the center of Madrid, she has a good relationship with her mother and sister, who live in Parla (Madrid) and are her only family, and has little social life, but enjoys the anonymity brought about by her pseudonym Amanda Gris. However, she is in a dangerous emotional drift that leads her to float in a vacuum.
By analyzing her as a person, we can extract that Leo is about 50 years old, is tall and slender, has brown to coppery hair, a wide smile and a sad look, but is appealing. Her wardrobe reflected her mood well when wearing casual clothes and sober tones when she feels bad, and, on the other hand, stylized and colorful business suits or dresses when she feels well. Her style indicates a "firm representative of the bourgeois world, she wears sober and minimalist clothes, without fanfare" (Holguín, 2006, p. 284). Leo is direct in her speech and uses a paused tone of voice that she often alters because of her depression. The most important iconographic transformation that she undergoes occurs when she leaves the village with her mother and there she appears wearing old but comfortable clothes, a casual bun, and sneakers. From a psychological point of view, she has a vulnerable nature, because, like Karen Stone, she maintains her beauty and charm but suffers a creative and sentimental crisis. This explains that the romance novels she should write for Fascination Publishing House turn out to be black and she sees that her life is over. In this regard, Almodóvar says that "Leo is a woman alone and loneliness has made her a tremendously fragile being. It is not a recent fragility, but caused by years and years of solitude "(Strauss, 2001, p. 133). In her personal relationships, she is accessible to people in her immediate environment and is distant with others. With whom she has a closer connection is her family, her friend and confidante Bety, and her assistant Blanca, while with her husband she has a very complicated relationship. However, Angel becomes her main support when she finds no way out.
Because of her personal situation, she have insecure thinking and a way to feel visceral. Her emotional state is represented well when she is in a barroom and Chavela Vargas appears on television singing In The Last Drink, "Vargas, maternal or fraternal figure, seems to be singing directly to Leo, urging her to a shared agreement to stop drinking and destructive love that should no longer have the power to hurt the two of them" (Zurián & Vázquez, 2005, p. 172). The writer undergoes a significant evolution after attempting suicide following her breaking up with Paco, for "she gets out of her lethargy thanks to the voice of her mother, whose voice she hears in the distance on the answering machine, as if the one that bore her could save her from death "(Méjean, 2007, p. 103). Her origin is more important than one may think and, therefore, she takes refuge in her family and take a trip with her mother to the town where she was born that serves to put her life in order. Leo has a high socioeconomic and cultural level due to the literary world. In addition, she is heterosexual, and although she suffers for her husband she finally decides to give Angel a chance. The writer plays the role of a desperate woman for her difficulty to find a way out.
5.CONCLUSIONS-RESULTS
Pedro Almodóvar's tendency to draw inspiration from the classic American cinema makes his melodramas have a similarity with the themes and characters from the reference Hollywood films. The director is an admirer of the masters of the genre, such as John M. Stahl or Douglas Sirk, and his transgressive nature is very close to Tennessee Williams. Thus, in the universes of Williams and Almodóvar there is certain parallelism indicating the presence of the former in the latter at a melodramatic level. Both share sexually charged plots, psychologically rich characters - with women specially standing out -, and spaces with an important role at a narrative level. In addition, in adapting this gender to his aesthetic vision - providing it with "a comic-dramatic sense with surreal touches" (Holguín, 2006, p. 73) -, the analyzed films have elements of his personality and remain faithful to the essence of melodrama. In this regard, Law of Desire, High Heels, and The Flower of My Secret deal with issues specific to this genre that, being starred by homosexuals, a daughter annulled by her mother or a mature woman over the edge, respectively, make reference to titles of Williams that have influenced Almodóvar, such as A Streetcar Named Desire, Cat on A Hot Tin Roof, or Suddenly... Last Summer
The analysis of the types of characters of the southern playwright in five groups has allowed us to classify them through aspects of their construction and characterization, and also to compare them with the protagonists of the melodramas of Almodóvar due to features of a psychological sort they contain. For its part, the study allows us to better understand how the fictional beings are and act based on their appearance, age, speech, character, interests, circumstances, concerns and aspirations, and also their sociocultural and sexual dimension, or the role they have, among other things. This double analysis shows that the characters of Almodóvar and Williams are designed to participate in the story in a natural, relevant and credible way, and they are very close to real-life beings; which affects their melodramatic potential.
The research work we developed allows us to demonstrate that each of the types of characters of Williams are present in the fictional beings of the melodramas of Almodóvar that we studied: Pablo, Antonio, Becky, Rebeca and Leo. Despite their being from 20 to 50 years old, they stand out for their physical attractiveness, an unstable character even with different personalities, their dependence on love and desire, their suffering emotional conflicts, their being both heterosexual and homosexual, and their belonging to a higher social class. Also, the roles are closely related to the nature of the type in which they fall into. These features present in the characters created by Williams match the reality of the ones we analyzed. Which leads us to consider that the fiction beings of the most classical melodramas of Almodóvar are closely related to those of Williams.
2 The typology of characters of the film adaptations of Tennessee Williams was carried out by the authorship of this article in the doctoral thesis "Dramatic output of Tennessee Williams in moviemaking: an approach to the study of characters", made at the Audiovisual Communication and Publicity Department of the University of Seville and defended on March 4, 2014. Likewise, this research line is one of the priorities of the research group in Analysis of Means, Images and Audiovisual Stories (ADMIRA) of same University.
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Valeriano Durán Manso1: University of Cádiz, Spain.
1 Valeriano Durán Manso: He is professor in the Department of Marketing and Communication of the University of Cadiz, Doctor in Communication by the University of Seville and Graduate in Journalism by the same University.
AUTHORS
Valeriano Durán Manso
Valeriano Durán Manso Is professor in the Department of Marketing and Communication of the University of Cadiz, Doctor by the University of Seville and Bachelor in Journalism by the same University. He is a researcher of the Research Group on Analysis of Media, Images and Audiovisual Stories (ADMIRA) of the Department of Audiovisual Communication and Advertising of the University of Seville. His lines of research are based on the Tennessee Williams film adaptations, the construction and analysis of the audiovisual character, the history of universal cinema, the history of Spanish cinema, and the didactic possibilities of the history of cinema in the history of The education.
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