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De los cuatro extremos resultaron dos brazos los muslos y las piernas, el vientre y el pecho se trocaron en miembros nunca visto; todo su primitivo aspecto era ya otro; la imagen confusa representaba dos seres sin ser ninguno, y se iba alejando con lentos pasos (Canto 25).6 Y ya que cstaba en el infierno vi a los pecadores contra-natura, dando vucltas, como Bernabé y/o Rimbaud, caminando sin cesar con un andar igual y continúo; un cucnto -extraño y oscuro como Brujerías donde «oigo, pero no entiendo, del mismo modo veo, pero nada distingo» se iba mudando a través de un infernal filtro dantcsco, cucnto con el que nos habíamos mudado a otros textos, y donde «todo su primitivo aspecto era ya otro». Pone a la caza como el primer sistema reconocible con el que, mediante la lectura de las huellas y rastros, aunque mudos, dejados por un animal, era posible para el cazador determinar el tipo de animal, su peso, su movimiento, etc.; ordenar como dice Ginsburg «una secuencia narrativa, cuya forma más simple podría ser: 'alguien pasó por aquí'». La bifurcación es posible gracias a un elemento polisémico, el disyuntor, con el que la historia así armada (normalización y locución) choca para girar tomando un dirección nueva e inesperada".12 La disyunción puede ser semántica (homonimia) o referencial (inversion de signes a cualquier nivel: causas, fines, consecucncias, lugar o contexte como el caso de Pierre Menard, destinatario, etc.) y en menor proporción visual o fónica. Las teorias de recepción que conocemos en la actualidad explican y legitimizan la función del lector en el trabajo interpretativo, pero en la época de Palacio, recién se esta proponiendo esa nueva forma de leer y conocer que, en términos legalistas o medicos o religiosos, podria adjetivarse el resultado como una lectura ilegitima o bastarda, loca o enferma, o invertida -hacia adentro- infernal, diabolica o herética, que senalan la posibilidad que desde lo marginal se llegue a un centra o que desde el mal o lo torcido se llegue en linea recta a un bien, un tesoro o una verdad.