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RESUMEN
Cuando ocurren sucesos críticos de orden social y político en las sociedades democráticas, el desempeño y la productividad de los medios de comunicación de masas sufren cambios importantes. Además, éstos son cuestionados respecto de la responsabilidad social que les ha correspondido en el conflicto, específicamente en cuanto a su verdad informativa. Los acontecimientos ocurridos en la mañana del 11 de Marzo de 2004 en los trenes de cercanías de Madrid, dejaron muertos, miles de heridos y dolor en la sociedad española. Durante esos tres días de crisis social y política la gestión desempeñada por los medios de comunicación social, en especial la prensa escrita, alcanzó un rol gravitante desde la perspectiva de su organización y producción informativa.
Palabras clave: Información pública, empresas periodísticas, gestión informativa.
Informative productivity in situations of social crisis: Cases, ABC, El País and La Razón during 11-M
ABSTRACT
When there happen critical events of social and political order in the democratic societies, the performance and the productivity of the mass media of masses suffer important changes. In addition, these are questioned respect of the social responsibility that has corresponded to them in the conflict, specifically as for its 'informative truth'. The events happened in the morning of March 11, 2004 in the trains of Madrid, left dead, thousands of injured and pain in the Spanish society. During these three days of social and political crisis a role reached gravitated the management recovered by the media of social communication; the written press is special, from the perspective of your organization and informative production.
Keywords: Public Information, journalistic companies, informative management
SUMARIO: 1.Introducción. 2. Los atentados de Madrid. 3. Gesión de la prensa escrita. 4. Testimonios sobre la Prensa y el 11-M. 5.Conclusiones. 6. Referencias bibliográficas. 7 Anexo 1: portadas del viernes 12 de marzo de 2004. 8. Número de titulares de portada entre el 11 y el 15 de marzo.
1. Introducción
La información pública ha venido cobrando mayor importancia y valoración en las últimas tres décadas como resultado del proceso de globalización económica, política y tecnológica que existe en occidente.
En las sociedades que cuentan con la Democracia como forma de gobierno, el rol informativo ha contribuido concretamente a consolidar su estabilidad en el tiempo y a mantener una adecuada convivencia social. Países como Alemania, Francia, el Reino Unido y España en sus últimos 25 años, son ejemplo de esto. Por el contrario, cuando ha existido omisión, manipulación, o debilitación, los cimientos de los sistemas políticos organizados han cedido, derivando en severas crisis sociales o de gobernabilidad. La historia contemporánea está marcada de casos por ejemplo en Europa del Este, Oriente Medio, África y Latinoamérica, entre otros.
En tal sentido, la información pública o de interés general es relevante y se sustenta en los medios de comunicación social que "producen, transforman, reproducen y distribuyen conocimiento a través de informaciones, productos culturales y de entretenimiento, y también de contenidos persuasivos destinados a crear opinión o a promover el consumo" (AGUADO TERRÓN, 2004: 158).
En consecuencia, el rol que asume el hecho informativo en la sociedad, su carácter dinámico y omnicomprensivo, su vitalidad, en opinión del profesor Angel Benito, exige que se le contemple desde perspectivas actuales, porque sólo hoy, cuando el hombre vive en una dimensión universal, se puede abarcar la trascendencia social de la información en todos sus extremos. (BENITO, 1982: 45-46)
De esta información de interés general se ocupa uno de los medios convencionales de mayor efectividad: el periódico, ya sea en papel tradicional o electrónico (on line), por cuanto el sentido del Periodismo es vital para el desarrollo de la democracia. Se afirma que su principal tendencia frente a la globalización, es la de exigir que sus mensajes contribuyan a crear una sociedad más equilibrada, justa, democrática y exigente con los derechos humanos, comprometida con el avance del conocimiento y responsable con el patrimonio cultural y natural. (CASALS, 2005: 258)
Por tanto, desde la perspectiva de las ciencias de la información, cuando ocurren sucesos de que afectan la estructura y la convivencia social de un conglomerado, como ocurrió en España en 2004 con los atentados y consecuencias del 11-M, es necesario hacer esfuerzos por generar un mayor grado de conocimiento sobre el rol que desempeñaron los medios de comunicación social, en particular aquellos que tienen una connotación de mayor perdurabilidad, como son los periódicos
Los violentos atentados ocurridos en la mañana del 11 de Marzo de 2004 en los trenes de cercanías de Madrid provocaron una reacción cívica cuyo efecto más inmediato y visible fue la salida del Gobierno del Partido Popular (PP): tres días más tarde, el 14 de marzo el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) ganó las elecciones generales.
Durante esos tres días de crisis social y política vividos en la capital y en las Comunidades Autónomas que conforman el estado español, emergió este componente gravitante en el devenir de los cambios: la función desempeñada por los medios de comunicación social, tradicionales y modernos, apoyados en tecnologías de última generación. Prácticamente en su totalidad lograron establecer una convergencia multimedia tal que irradió a la mayor parte de los habitantes de la península y, por cierto, a los de otros lugares del mundo. En este complejo accionar asumió un rol clave la prensa escrita, los periódicos, con sus vertientes convencionales, la recolección y difusión de información cotidiana y la generación de opiniones dirigidas a sus lectores.
En un despliegue no visto antes, registraron los atentados y emitieron columnas ideológicas que el sistema mediático restante no tardaría también en hacerlas suya, replicando y multiplicando así los planteamientos de dichas empresas periodísticas, confirmándose que los medios de comunicación social, sistemas tecnológicos y socioculturales cuyas tareas más importantes son la de procesar y difundir información, se valoran de forma distinta según los contextos en que se desenvuelven.
Tal gestión periodística fue observada y analizada por el autor de este trabajo, a partir de un método más apropiado para casos complejos en las ciencias sociales, la metodología de investigación cualitativa, que tiene como objetivo comprender el mundo social desde el punto de vista de los actores, lo que ayuda a describir el funcionamiento de los sistemas sociales de forma holística, detectando relaciones desconocidas a priori y generando descripciones más completas para facilitar la generalización. (WILDEMUTH, 1993 y CARO, 2005: 28)
2. Los atentados de Madrid
Como se recordará, los trágicos sucesos de los trenes de Madrid, ocurrieron pasadas las 7 de la mañana de aquel jueves 11 de marzo, en el sistema ferroviario que trasladaba al centro de la capital a cientos de trabajadores, estudiantes y gentes de esfuerzo, dejando una secuela de muerte y daños materiales cuantiosos y sobre todo, un dolor irreparable en el seno de la sociedad española.
La investigación judicial, resumida en el auto de procesamiento del juez Juan del Olmo, un documento de más de dos mil folios, después de casi cuatro años de investigación, establece:
El 11 de Marzo de 2004, jueves, se produjeron una serie encadenada de explosiones que tuvieron lugar entre las 7 horas 36 minutos y las 7 horas y 40 minutos, aproximadamente, en diferentes puntos de la línea de ferrocarril Cercanías de Madrid, que discurre por el área topográfica conocida como "El Corredor de Henares", (línea férrea que une las Estaciones de RENFE de Alcalá de Henares y de Atocha-Madrid) ocasionando 191 muertos y 1.755 heridos, amén de innumerables daños materiales, tanto en los servicios ferroviarios como en otras propiedades. (Juzgado Central de Instrucción N? 6, Audiencia Nacional, Madrid, Sumario N? 20/2004, 86-87).
Poderosas explosiones detonadas a mansalva en esos trenes de cercanía de la capital causaron la muerte de 190 inocentes, dejando heridas físicas y psicológicas en más de dos mil viajeros. Al poco tiempo se agregaría una recién nacida, quién moriría a consecuencia de las heridas de su madre. La misma suerte corrió un agente policial en la operación realizada en el sector de Leganés cuando detenían a los extremistas autores materiales de los ataques. La lista llegaba así a 192 víctimas. De ellos 110 eran hombres y 81 mujeres; 142 de nacionalidad española y 49 extranjeros, incluida una menor de siete meses.
No ha sido fácil encontrar una respuesta categórica en los años siguientes al porqué ocurrieron los atentados en este país, con una evolución democrática normal en los últimos 25 años, después de haber vivido un quiebre estructural en su sociedad, incluida una guerra civil y una dictadura militar. La razón de la oposición política en ese momento fue concretamente el apoyo de José María Aznar a la invasión norteamericana en Irak.
Afirma el Juez Del Olmo que estos atentados fueron ejecutados por una célula fanática del Islam con la misma técnica que había perpetrado otro en Marruecos apenas diez meses antes, a su vez inspirados en el modelo neoyorquino del 11-S: sincronización de cuatro atentados indiscriminados y la utilización de múltiples ejecutores suicidas relacionados con la pequeña delincuencia, reclutados en medios islamistas autóctonos.
El analista Enrique Gil Calvo reafirma este planteamiento. Era el mismo grupo islamista (GICM) que antes había sido autor de los atentados formal y materialmente análoga a la de Atocha. Aquella de Marruecos sirvió como precedente y como ensayo general, por cuanto fueron cuatro atentados sincronizados que 13 suicidas islámicos ejecutaron el 16 de mayo de 2003, en varios escenarios de Casablanca, causando 45 víctimas mortales, cuatro correspondientes a ciudadanos españoles que perdieron la vida en la explosión ocurrida en la Casa de España (GIL CALVO, 2005: 125-126)
En este contexto de conmoción pública y en las circunstancias políticas que siguieron surge, entonces, la pregunta: ¿qué desempeño informativo tuvo la prensa escrita?
3. Gestión de la prensa escrita
Para indagar sobre la tarea de los medios informativos en estos hechos se realizó un estudio (CARVAJAL, 2007: 5-280) de tres de los más importantes periódicos españoles: ABC (fundado en 1903), El País (1978) y La Razón (1998). Para ello se revisó una serie de parámetros acerca de la naturaleza y función de los periódicos, específicamente sus líneas editoriales, morfologías, organizaciones internas, rutinas periodísticas, análisis de los públicos que reciben su producto informativo cotidiano, y particularmente el cómo consideraron los propios responsables que fue su gestión puntual durante aquellos cinco días de excepción, por medio de entrevistas estructuradas a sus periodistas en distintos niveles de redacción
Estos periódicos ocupan un lugar importante en el panorama informativo español, entre cuyas fortalezas están la solidez institucional, su historia de publicaciones y la influencia editorial que han logrado afianzar en sus lectores, características todas ellas meritorias para ser fiables como indicadores confiables y extrapolables a la prensa escrita en general.
En el plano económico, desde hace años reflejan resultados visibles y los más importantes porcentajes de difusión comprobada por los organismos especializados. En 2004, las cuentas de los diarios en estudio reflejaron las siguientes cifras neta de negocios: El País, 396.391.000 euros; ABC, 195. 438.000 euros, y La Razón, 56.694.000 euros (DÍAZ NOSTY, 2006: 113)
En consecuencia estos medios cumplen con la estructura de empresas informativas porque mantienen "un conjunto organizado de trabajo redaccional, creativo y técnico, bienes materiales y económicos, y relaciones comerciales, para difundir informaciones, ideas, expresiones artísticas o de entretenimiento, utilizando soportes o medios de comunicación social" (POBLACIÓN y GARCÍAALONSO, 2000: 198)
Al revisar el Estudio General de Medios (EGM), realizado entre febrero y noviembre de 2004, periodo acotado a los sucesos, se puede verificar la cantidad de lectores que se calcula tienen por día estos periódicos. En dicho ranking de medios impresos, El País se ubica en primer lugar con 2. 155.000 lectores por día; ABC, 903.000; y La Razón, 454.000 lectores habituales. Un dato añadido, interesante en la investigación, es que en Madrid el promedio de edad de lectores de ABC es de 49,6 años; el de La Razón, 48,5, y el de El País, 43,6 años. En los tres diarios se trata de un sector adulto de cierto liderazgo en el conjunto social.
En terreno se pudo observar como fueron las ediciones de El País, ABC y La Razón, entre el 11 y el 15 de marzo de 2004, particularmente su volumen informativo, N? de páginas por día, la cantidad de crónicas o textos periodísticos, columnas de opinión, N? de páginas destinadas al 11-M y otras características, como las portadas sobre las cuales, en general, existen estudios concretos referidos al mayor impacto que tienen en las audiencias.
Es destacable que en la misma mañana del 11 de Marzo, desde las explosiones en los trenes de cercanía, comenzó el acelerado proceso de producción informativa. Los tres periódicos de Madrid lograron salir al mediodía a la calle con contundentes Ediciones Especiales. Editaban así un trabajo complejo, tenso, contra el tiempo, con un notable esfuerzo individual y colectivo de sus periodistas, personal técnico, administrativo y colaboradores en general. Además, en los medios se apreciaron titulares excepcionales y un conjunto de diseños y diagramaciones innovadores y creativos para este tipo de sucesos. (Ver portadas en Anexo 1)
Las ediciones especiales se agotaron a las pocas horas de circular y pudieron mantener -al decir del Director adjunto de La Razón, para estos sucesos, Manuel Abizanda- "ese vínculo imprescindible con sus lectores, quienes esperan en estos casos una respuesta inmediata de su medio periodístico".
En cuanto a las ediciones normales siguientes, estuvieron centradas naturalmente en los atentados, otorgando los siguientes porcentajes de espacio a la noticia del 11- M. En sus ediciones del día 12 de marzo, en relación a su total de páginas, asignaron: La Razón, un 67%; ABC, un 62,9% y El País un 51,7 por ciento.
Dichas ediciones representaron la dura realidad de estos dramáticos sucesos a través de una información de calidad, donde además se retrató descarnadamente el dolor y la tragedia en sus imágenes, aún cuando siempre se planteó la disyuntiva de su publicación fiel o no, un problema permanente de orden profesional, moral y estético. Para algunos, además, de orden comercial. En este caso, los analistas comentan que éstos, los atentados más sangrientos de la historia de España, fueron fotografiados con la crudeza de la sangre, la carne destrozada, los muertos y los heridos.
Los tres periódicos publicaron esos tres días 645 textos periodísticos, 162 artículos de opinión y destinaron 477 páginas a informar sobre el 11-M de un total de 1.224 que se editaron. En las tablas siguientes se puede apreciar la cobertura periodística de cada uno de ellos: reflejan el n? de Informaciones periodísticas publicadas en torno a los sucesos del 11-M, entre el 12 y el 14 de Marzo. Se excluyen fotografías, esquelas, viñetas, cartas al director y espacios publicitarios con alusiones a la tragedia. (Otros datos similares, en Anexo 2)
Las cifras revelan un aumento importante de la cantidad de páginas dispuestas este día en relación a las normales, de 112 a 192 en El País y, de 104 a 128 en ABC. Sin embargo, La Razón redujo sus páginas el día siguiente de los atentados, de 112 a 96 (posiblemente por el esfuerzo de la edición especial editada el día anterior. Los tres periódicos publicaron en sus ediciones 260 textos periodísticos, 57 artículos de opinión y destinaron 184 páginas a informar sobre el 11-M de un total de 396 que se editaron.
Este día hay una disminución en el volumen informativo respecto del día anterior, tanto a nivel individual como colectivo. El País diminuyó su N? total de páginas desde 192 a 152 (aun cuando está por sobre sus 112 habituales), en tanto que ABC y La Razón se mantienen en 128 y 96 del día anterior. Disminuye asimismo el caudal de informaciones en tanto que los artículos de opinión suben en los casos de El País y La Razón (15 y 27 contra 11 y 22 respectivamente) y se reducen en ABC (24 a 14). Los tres periódicos publicaron 204 textos periodísticos, 56 columnas de opinión y destinaron 147 páginas a informar sobre el 11-M de un total de 376 que se editaron.
El domingo 14 es cuando estos periódicos entregan, en conjunto, ediciones con el mayor n? páginas de los últimos días, 432 en total, pero al mismo tiempo es la jornada en la que menos páginas se dedican al 11-M, solo 146. Destacan en particular El País con 224 páginas y sólo 44 dedicadas a los atentados, en tanto que La Razón aumenta su edición a 104 páginas de las cuales 52 están orientadas al 11-M, aunque en un buen porcentaje de ellas se ocpa con fotografías. El grueso del caudal informativo se orientó al proceso electoral.
4. Testimonios sobre la Prensa y el 11-M
Los directores titulares y aquellos destinados como adjuntos de estos periódicos durante el 11-M, José Antonio Zarzalejos, Vicente Jiménez y Manuel Abizanda, coinciden en la versión de determinadas situaciones del proceso informativo que se vivieron en sus respectivos medios en el periodo de crisis. La más importante, la irrupción directa por teléfono en sus direcciones, el mismo día 11, del jefe de Gobierno entonces, José María Aznar, para reafirmar la tesis de la autoría de ETA en los atentados. También, la incertidumbre que se fue generando en las redacciones a medida que pasaban las horas, derivada de una información oficial, parcial y confusa, que no coincidía con otras extraoficiales que afloraban por distintos medios.
En lo profesional, los tres periódicos adoptaron prácticamente las mismas decisiones: preparar ediciones especiales el mismo día, y al día siguiente las habituales, pero con una carácter extraordinario, de mayores contenidos, que permitió a la opinión pública disponer de la mayor cantidad de datos, antecedentes e imágenes de los sucesos de Madrid con tratamiento serio y riguroso.
La autocrítica está situada en torno a la credibilidad que les asignaron a las fuentes de información y de alguna forma a los contenidos de opinión que se publicaron, generados en caliente y a partir de datos no certeros.
El más categórico fue Vicente Jiménez de El País ("el jefe de Gobierno, el ex presidente Aznar mintió, por lo cual el titular de la Edición Especial nuestra fue "Matanza de ETA en Madrid", algo que no era verdadero"). En ese mismo sentido José Antonio Zarzalejos, de ABC, planteó sus dudas al jefe de Estado. ("Yo le pregunté si sus datos eran seguros, me dijo que si; esto porque nosotros ya teníamos la versión de medios extranjeros que lo atribuían al terrorismo islamista"). En La Razón, Jesús María Zuloaga por su experiencia en estos temas dudaba de la autoría de ETA ("para mi no era ETA, ellos no matan por matar, se piensan las cosas porque tienen objetivos políticos").
Luego vendría desde otras fuentes políticas una sutil manipulación indirecta de estos hechos reflejados a través de entrevistas, reportajes y columnas de opinión (por ej. el dirigente del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba acusaba al gobierno directamente de "mentir", en tanto llamaban "a movilizarse en las urnas y ante las sedes del PP").
Ricardo Coarasa, periodista de La Razón, estima que en España se pueden cometer muchos actos deleznables que pueden terminar en los tribunales de justicia, como fraudes, robos etc. Pero lo que la ciudadanía no soporta y repudia "es la mentira y en aquellos días se nos mintió desde ambos sectores políticos".
José Antonio Zarzalejos, fue más categórico: "En España hay una "connivencia" de algunos medios con los partidos políticos. Yeso lo juzgo muy negativo. Tal y como yo concibo la profesión periodística".
Vicente Jiménez de El País, en una autocrítica profesional, opinó sobre la situación creada: "estamos viviendo una de las etapas de peor calidad en el periodismo español; poca investigación, exceso de conferencias de prensa, por lo demás inconsistentes; ha aparecido un periodismo orgánico, es decir, opinólogos que se prestan a los políticos para hacer por medio de sus comentarios verdadera propaganda en distintos medios de comunicación, ya que aparentemente tienen la credibilidad que ellos han ido perdiendo".
Jorge Rodríguez, periodista de El País, confesó que fue la mayor experiencia profesional que pudo vivir como periodista. Yagregó: "Es una constante; cada día hay que vivirlo y revivirlo con nuevos antecedentes y es por eso tal vez que yo también me siento un damnificado del 11-M. Durante los primeros meses en que he estado siguiendo el caso me sobresaltaba lo que había pasado con tanta gente que pude ver muerta o herida. Hasta un mes después, con los suicidios de los terroristas en Leganés, debí seguir trabajando intensamente el tema; todavía despierto algunas noches con la tragedia y sus víctimas. Es algo imborrable".
Jesús María Zuloaga, de La Razón, estimó que la gestión cumplida en torno al 11- M tuvo debilidades muy visibles, como la excesiva dependencia de la clase política. "En España no hemos superado la transición; los periodistas se involucran en el periodismo político y en consecuencia seguimos amarrados a antiguos esquemas de división y de falta de unidad profesional. Tenemos que sentarnos a hacer una profunda evaluación del comportamiento de la prensa durante el 11-M, asumir responsabilidades y fijar criterios comunes para la prensa, todo lo que hasta ahora no hemos hecho".
5. Conclusiones
El periodismo escrito, entendido por teóricos y profesionales de la comunicación como un medio de información y opinión destinado a responder a la necesidad y al derecho a saber de la sociedad, cumplió, en general, una actuación digna y profesional ante una situación tensa y compleja que se expandió a todo el país a partir de las explosiones del 11-M.
Desde la perspectiva formal, es decir desde el proceso de producción periodística los medios escritos ABC, El País y La Razón desplegaron esfuerzos extraordinarios para preparar ediciones especiales y habituales de mayor cuantía informativa, logrando entre el 11 y el 15 de marzo de 2004 un conjunto de periódicos completísimos desde la configuración de sus portadas hasta la última columna de opinión. El 12 de marzo, día siguiente a los atentados, reflejaron en sus páginas la dura situación que vivía la capital y aunque algunas de sus imágenes y estilos de redacción pudieron generar polémica relativa a un tratamiento informativo poco adecuado, el fin último de aportar oportunamente la verdad, "su verdad" informativa a la opinión pública, se cumplió adecuadamente de acuerdo a los cánones periodísticos tradicionales.
Apartir de la investigación se desprende que la prensa escrita en general no cuenta en su organización interna con protocolos de actuación precisos frente a situaciones complejas, de crisis social y sobre todo de orden político, sino con procedimientos generales que pueden afectar su rol natural de informadores acreditados y de orientadores responsables de la opinión pública, entendiendo que su misión es actuar como asesores independientes para sus lectores que, como ha quedado comprobado por la alta demanda periodística en los días del 11-M, buscan en sus páginas saber lo que ocurre y qué opinan los propios periódicos sobre ello.
6. Referencias Bibliográficas:
AGUADO TERRÓN, Juan Miguel
2004: Introducción a las teorías de la comunicación y la información. Murcia, Editorial ICE D. M.
BENITO, Ángel
1982: Fundamentos de Teoría General de la Información. Madrid, Pirámide.
CARO GONZÁLEZ, Francisco
2002: "Cambio e innovación en la Empresa Informativa", Edición Grupo SEJ115, Universidad de Sevilla.
CARVAJAL RIVERA, Julio
2007: Análisis crítico a la gestión informativa desempeñada por los diarios El País, ABC y La Razón, durante los sucesos del 11-M. Tesis Doctoral, Dpto. de Periodismo IV, Biblioteca Facultad de Ciencias de la Información, Universidad Complutense de Madrid.
CASALS CARRO, María Jesús
2005: Periodismo y sentido de la realidad. Teoría y análisis de la narrativa periodística. Madrid, Fragua.
DÍAZ NOSTY, Bernardo
2006: Medios de Comunicación, Tendencias '06. Fundación Telefónica, España.
GIL CALVO, Enrique
2005: El 11/14M: El Cambio trágico, de la masacre al vuelco electoral. Madrid, Adhara Editorial.
JUZGADO CENTRAL DE INSTRUCCIÓN N? 6, AUDIENCIA NACIONAL, MADRID, SUMARIO N? 20/2004, 86-87.
POBLACIÓN BERNARDO, J. I. y GARCÍA ALONSO, P.
1997: Organización y gestión de la empresa informativa. Madrid, CIE Inversiones Editoriales.
WILDEMUTH, Bárbara M.
1993: "Post-positivist research: two examples of methodological pluralism", en Library Quarterly, volume 63, number 4, october, pp. 450-468.
JULIO CARVAJAL RIVERA
Instituto de Comunicación Social (Universidad Austral de Chile)
Recibido: 18 de febrero de 2008
Aceptado: 26 de mayo de 2008
CARVAJAL RIVERA, Julio
Profesor de Periodismo. Instituto de Comunicación Social. Universidad Austral de Chile
(ProQuest: Appendix omitted.)
Copyright Universidad Complutense de Madrid 2008