Resumen: El artículo describe los tipos de riesgos o "peligros" que las redes sociales modernas pueden generar a las campañas electorales, ya que no solo ayudan a lograr una mejor comunicación con los votantes, sino también pueden generar un efecto boomerang afectando la posibilidad de éxito de los candidatos a un puesto de elección popular. Se concluye, que las redes sociales se han convertido en un espacio privilegiado de la disputa por el poder político en las democracias modernas y que el resultado de una elección, depende, en gran medida, de la forma cómo se gestione y maneje de manera profesional el uso de estas nuevas tecnologías de la información y la comunicación política.
Palabras-clave: Tecnologías de la información; redes sociales; riesgos; comunicación política; campañas electorales y democracias modernas.
Abstract: The article describes the types of risks or "dangers" that modern social networks can generate for electoral campaigns, since they not only help to achieve better communication with voters, but can also generate a boomerang effect affecting the possibility of success of candidates for a popularly elected office. It is concluded that social networks have become a privileged space in the dispute for political power in modern democracies and that the result of an election depends, to a large extent, on the way it is managed these new information technologies and political communication.
Keywords: Information technologies; social networks; risks; political communication; electoral campaigns and modern democracies.
1.Introducción
Los nuevos avances en el conocimiento y el desarrollo de la tecnología están generando cambios en los diferentes ámbitos del desarrollo nacional. Estos cambios, se manifiestan no sólo en los productos y servicios que se ofrecen a los consumidores y en los procesos de producción de las organizaciones, sino también en la forma como nos interrelacionamos y comunicamos con los demás.
En el campo de la política, estos cambios tecnológicos están generando formas diferentes de comunicar y acercarse por parte de los políticos a sus audiencias y formas diferentes de hacer y procesar los procesos políticos. Este es el caso de las campañas electorales, en el que el uso de las nuevas tecnologías de la información y las telecomunicaciones y, en lo particular, el uso de las denominadas redes sociales está jugando un papel muy importante en el proceso de comunicación y organización político electoral (Williams & Gulati, 2007).
En las secciones que siguen se describen los formatos que se deben usar en los títulos, subtítulos y en el texto final de los documentos, así como los formatos para las leyendas de las tablas, figuras y normas de las referencias bibliográficas.
Toda campaña electoral moderna, se estructura a partir de tres frentes, en los cuales el uso de la tecnología es muy importante. El primero es el frente mediático, el cual implica una estrategia de comunicación del candidato y su equipo de campaña con los electores a través del uso de la radio, la televisión y los medios impresos (periódicos y revistas) de comunicación (Godínez & Cornejo, 2017). El segundo es el frente territorial, el cual implica una estrategia de contacto directo in situ, entre el candidato y su equipo de campañas con los electores (Mendé, 2003). El tercero, es el frente de las ciber-campañas o frente digital, el cual implica una estrategia de proselitismo y comunicación del candidato y su equipo de campaña con los ciudadanos a través del uso de dispositivos tecnológicos y la internet, específicamente a través del uso de las redes sociales (Harfoush, 2010).
De hecho, las redes sociales se han convertido en un medio muy importante para la comunicación política (Arellano, 2013) y su uso por candidatos y sus equipos de apoyo durante la campaña electoral genera una serie de beneficios y ventajas competitivas. Sin embargo, mal utilizadas las redes sociales puede generar un efecto boomerang que puede perjudicar al candidato y a la misma campaña electoral. Es decir, por si solas las redes sociales no siempre ayudan a que las campañas electorales alcancen sus objetivos, ya que mal utilizadas pueden generar un efecto contrario y perjudicar a la campaña y a los candidatos.
En este sentido, en el presente escrito, se enlistarán y analizará los principales "peligros" del uso de las redes sociales en la comunicación política durante las campañas electorales. De igual forma, se revisarán algunos casos que ejemplifican el mal uso o los errores que se cometieron durante las campañas electorales que tuvieron eco en las redes sociales y que generaron efectos contraproducentes para el candidato y la campaña electoral.
El objetivo de la presente investigación fue tipificar los "peligros" que las redes sociales pueden generar a la comunicación política y, en lo particular, en las campañas electorales, así como describir y presentar diversas evidencias y casos sobre los peligros que el descuido, el mal uso o la falta de cuidados en el uso de las redes sociales pueden generar a las campañas electorales y sus candidatos.
Este es un estudio cualitativo y descriptivo, que se apoyó en el estudio de casos, utilizando como fuentes las propias redes sociales, la Internet y los sitios y páginas web de algunos periódicos y revistas.
La presente investigación, se estructuró en cinco partes. En la primera, se abordan los aspectos conceptuales e históricos de las campañas electorales. En lo particular, se aborda, de forma breve, la historia de las campañas electorales en México. En la segunda parte, se conceptualiza las redes sociales y se describe el nacimiento y uso de las redes sociales en las campañas electorales. En la tercera parte, se analiza el uso de las redes sociales durante las campañas electorales. En la cuarta parte, se describen los peligros más importantes del uso o abuso de las redes sociales durante las campañas electorales. En la quinta parte, se apuntan y describen algunos casos de cómo las redes sociales también pueden ser determinantes para perder campañas. En la sexta parte, se apuntan algunos aspectos adicionales sobre esta temática a manera de conclusión. El término campaña, se uso primeramente en el ámbito militar para referirse a una acción colectiva o especie de cruzada, orientada a conseguir un objetivo militar. Después se utilizó en la política electoral para referirse a las acciones de persuasión con el propósito de ganar el voto de los ciudadanos (Brea, 1989). Hoy día, las campañas electorales son esfuerzos proselitistas cuyo objetivo central no sólo es ganar votos, sino también retirárselos a la competencia.
Las campañas electorales tienen una vieja historia. Algunas datan de la antigua democracia romana y ateniense, como la de Marco Tulio Cicerón en el año 64 antes de Cristo para ocupar un puesto en el Consulado romano. Sin embargo, se considera que la primera campaña política moderna fue la que impulsó el primer ministro británico William Gladstone, entre 1870 y los 1880. Esta campaña (conocida como la Campaña de Midlothian, por la ciudad escocesa) consistió en una serie de discursos, algunos de más de cinco horas, sobre la política exterior británica en relación a las atrocidades que cometía el Imperio otomano contra los búlgaros. En el caso de México, la primera campaña electoral presidencial se organizó en 1828, recién constituido el Estado mexicano, producto de la consumación de la independencia de España. Esta fue una elección en la que participaron como electores las legislaturas estatales y sus integrantes, ya que no fue una elección sustentada en el voto popular. Los candidatos fueron Vicente Guerrero, Manuel Gómez Pedraza y Anastasio Bustamante. El primero, candidato liberal de orientación progresista, fue el impulsor de las ideas republicanas y federalistas, partidario del rito Yorkino. El segundo fue el candidato de las fuerzas conservadoras, más afín a las ideas centralistas y a los grupos de interés de los gobiernos locales. El tercero, un candidato liberal moderado, afín, también, a las ideas del Partido Yorkino (Valdez, 2010).
A partir de esta primera elección, las campañas electorales se institucionalizaron en el país como procesos rutinarios para elegir a los gobernantes mexicanos, aunque, muchas de las veces, alejados de los parámetros democráticos. No fue sino hasta el inicio del proceso de transición a la democracia, durante la década de los ochentas del siglo XX, cuando las elecciones se convirtieron en procesos electorales más competidos y cuando se hizo necesario, por parte de partidos políticos y candidatos, sofisticar las técnicas y estrategias para ser más eficientes en el proceso de persuasión de los electores (Mendé, 2003). Durante estas campañas, se busca por parte de partidos y candidatos gestionar el afecto de los electores para poder ganar su confianza y, en su momento, su voto. Para ello, se impulsan una serie de acciones orientadas al cortejo y seducción de los votantes, tratando de persuadirlos para que voten a favor de una alternativa y "en contra" de otra. E s decir, una campaña electoral, puede ser conceptualizada, como el conjunto de acciones de cortejo, persuasión, organización y movilización que realizan los partidos políticos, sus simpatizantes y los candidatos a un puesto de elección popular con el objetivo de ganar el voto de los ciudadanos para acceder a un puesto de elección pública, bajo un sistema de cuño democrático (Valdez, 2005). También, toda campaña electoral implica un proceso de conocimiento profundo de los votantes, así como la articulación de varias estrategias orientadas no solo a ganar la elección, sino también a evitar que los opositores obtengan el puesto en disputa. A través de las campañas, se construyen consensos sociales y mayorías electorales que dotan de legitimidad a los nuevos gobernantes y al sistema político en su conjunto (Dieter, 1993).
2.Metodología
Desde una perspectiva pragmática, las campañas electorales son, por un lado, procesos intensos de investigación, comunicación, proselitismo, organización, movilización, cortejo y defensa del voto que realizan los partidos, los candidatos y sus simpatizantes en la búsqueda de espacios de representación pública, y por el otro, esfuerzos de persuasión hacia los votantes para evitar que sus opositores ganen las elecciones (Priess & Tuesta, 1999). Es decir, toda campaña implica un frente de atracción de votos para la causa propia y otro de repulsión de sufragios para sus adversarios.
En este sentido, en toda campaña electoral se tienen que dar razones poderosas y suficientes, así como movilizar sentimientos y emociones para que los ciudadanos voten por una determinada alternativa electoral y también dar razones suficientes para que dichos electores no voten por los opositores. En estos ejercicios de cortejo, persuasión, denostación y ataque, se utilizan una serie de medios y recursos tanto humanos como materiales, tecnológicos y económicos con el fin de ganar las elecciones.
En suma, las campañas electorales son, por un lado, procesos intensos de investigación, comunicación política, proselitismo, organización, movilización, cortejo y defensa del voto que realizan los partidos, los candidatos y sus simpatizantes en la búsqueda de espacios de representación pública, y por el otro, esfuerzos de persuasión hacia los votantes para evitar que sus opositores ganen las elecciones. Es decir, toda campaña implica un frente de atracción de votos para la causa propia y otro de repulsión de sufragios para sus adversarios, utilizando una serie de medios y tecnologías para comunicarse, persuadir y movilizar a los votantes.
El concepto de red nace en el campo de la informática para referirse a las interconexiones que se realizan entre diferentes terminales de ordenadores computacionales conectadas entre sí, lo cual forma precisamente una red. En el área social, el concepto de redes sociales surge en 1934, con la publicación del libro: Who Shall Survive? escrito por Jacobo I Moreno, pionero de la sociometría.
Sin embargo, las redes sociales, es su acepción más amplia, han existido desde la antigüedad. Hoy día, con el avance de las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones, se han impulsado nuevas formas de relacionarse con otros individuos y grupos usando la Internet y la telefonía, no sólo por medio del contacto personal como medio de interrelación (Valerio, G. y Valenzuela, J. 2011).
En el caso de las campañas electorales, el concepto de red se utilizó por primera vez en los Estados Unidos de Norteamérica en 1994, como sinónimo de comité de apoyo ciudadano a las campañas legislativas, que luego adquieren el nombre de redes ciudadanas (Valdez, 2010). En México, el uso de las redes en las campañas electorales se institucionalizó en la elección presidencial del 2000, cuando Vicente Fox, candidato de la "Alianza por el Cambio," integrada por el Partido Acción Nacional y el Partido Verde Ecologista de México, impulsó el grupo de apoyo denominado "Amigos de Fox", el cual era una red de ciudadanos en apoyo a su candidatura presidencial.
Por su parte, Francisco Labastida Ochoa, candidato presidencial por el Partido Revolucionario Institucional, impulsó las Redes Ciudadanas con Labastida. Y Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, entonces candidato presidencial de la Alianza por México, integrada por el Partido de la Revolución Democrática (PRD) y otros partidos de izquierda, promovió las Brigadas por la Democracia también llamadas "brigadas del sol azteca," mismas que funcionaron como redes ciudadanas de promoción del voto.
Las redes se construyen a partir de gente que conoce y se relaciona con más gente. Gente que puede persuadir, reclutar, organizar y movilizar a otros, sobre la base de la amistad, el parentesco, la cercanía, la confianza, la comunión de intereses y el liderazgo. La red, como la política, también implica integración. Integrar a los otros a sus proyectos, a sus ideas, a sus batallas y a sus propósitos. Integrarse, también, con otros con los cuales se ha encontrado coincidencias, intereses comunes y puntos de concordancia, sin desconocer la existencia de posibles divergencias. La red, como la política, es también asociación, la cual puede darse de manera formal o informal, para alcanzar los mismos fines u objetivos políticos.
Las redes, en su concepto amplio, son corpus bidimensionales. Por un lado, son estructuras sociales solidarias de propósito común y, por el otro, maquinarias electorales con coincidencias o dependencias hacia un partido político, coalición o candidato que permiten impulsar, en un sentido complementario (sumatorio), el trabajo proselitista, de organización, financiamiento y movilización política de los ciudadanos con el fin principal, por un lado, de ganar el mayor número de votos y, por el otro, de retirárselos a los opositores.
Como estructuras sociales, las redes forman parte de la sociedad, se integran, generalmente, por ciudadanos que simpatizan o militan por consigna en un determinado partido político, pero manteniendo un alto nivel de coincidencia política y cooperación con las nomenclaturas de dichos institutos políticos, ya sea por simpatizar con sus ideologías, sus dirigentes, sus intereses, sus causas o banderas electorales, así como con el candidato o candidatos que postula dicho partido o coalición.
Como estructuras sociales, las redes se constituyen como un grupo de ciudadanos organizados políticamente y vinculados entre si, integrada por, al menos, seis individuos, quienes manifiestan su interés y voluntad de trabajar por alcanzar los propósitos del partido o candidato objeto de su integración.
En su carácter de maquinarias políticas, las redes son mucho más extensas y buscan su constante crecimiento, tratando de ampliar, al máximo, el número de sus integrantes, simpatizantes y apoyadores, con el fin de poder constituir y sumar una mayor fuerza electoral. El propósito central es lograr el apoyo y la integración de otros ciudadanos, así como de amigos, familiares, vecinos y compañeros de trabajo o estudio para apuntalar las estrategias y apoyar causas enarboladas por el partido y sus candidatos.
Esta dualidad, el ser una estructura social y, a la vez, funcionar como maquinaria electoral musculosa, le permite a la red una mayor flexibilidad y pluralidad que no tiene propiamente el partido, aumentando las posibilidades de aceptación y penetración social. De hecho, en algunos casos las redes están integradas por una cantidad mucho mayor que el número de militantes del partido y logran atraer el voto en elecciones constitucionales de un mayor número de ciudadanos que los que puede lograr el partido por sí mismo.
Desde la perspectiva histórica, las primeras tecnologías que sustentan la creación de las redes, como hoy día se conocen, se desarrollan a partir del nacimiento de la internet a inicios de la década de los noventas. Sin embargo, las redes sociales nacen a partir de 1994 cuando se funda Ge°Cities, la primer red de inter- conexión entre dos o más individuos vía una plataforma tecnológica. A partir del año 2003, las redes inician una etapa de expansión iniciando con Myspace en el 2003, Facebook en el 2004 y Twiter en el 2006.
Hoy día, las redes sociales sustentadas en una plataforma tecnológica se constituyen en uno de los medios de comunicación interpersonal y organizacional más importantes del orbe, mismas que también se utilizan de manera intensiva durante las campañas electorales con el fin, por un lado, de persuadir, movilizar y ganar el voto de los ciudadanos a favor de un determinado partido político o candidato y, por el otro, de tratar de que los opositores no obtengan dicho voto.
Las redes sociales juegan un papel muy importante en la comunicación política moderna y en las campañas electorales. A través de las redes es posible comunicarse con los ciudadanos, hacerles llegar información, tratar de moldear su opinión y, sobre todo, tratar de persuadirlos para que participen y orienten su voto a favor de una determinada opción política.
Con el uso de las redes sociales, también es posible la difusión de las ideas políticas y los diferentes proyectos de nación (Crespo & Berlinchón, 2017), lograr una mayor interlocución e interacción con los ciudadanos y organizar de mejor manera una campaña electoral. También es posible lograr una mayor visibilidad social, posicionar la imagen y nombre de un candidato, construir reputación y, sobre todo, "acercar" a los políticos con sus bases electorales.
La comunicación política a través del uso de las redes sociales permite economizar dinero y tiempo, además de que la comunicación a través de las redes sociales se hace de manera inmediata, son de más fácil acceso y tienen una universalidad en su alcance.
De igual forma, a través de las redes es posible ampliar la cobertura y el alcance de las campañas de publicidad y difusión política, se puede incidir en el proceso de moldear la opinión pública y la percepción social, conectar los equipos de campaña, atraer y fidelizar electores, así como obtener un mayor número de votos. En el caso de las campañas negativas, a través de las redes sociales se puede atacar a los adversarios, difundir rumores, magnificar errores y, sobre todo, es posible manchar la imagen y reputación de los adversarios.
A través de las redes sociales también es posible conocer mejor a los electores, saber de sus opiniones y problemas, así como indagar sobre los temas de mayor interés y preocupación. Las redes sociales te permiten, además, difundir un mensaje, coordinar al equipo de campaña y crear empatía y simpatía entre los votantes.
De hecho, toda campaña electoral moderna utiliza las redes sociales como un medio para poder alcanzar sus objetivos estratégicos y tratar de obtener el mayor número posible de votos de los ciudadanos, tratando de evitar el triunfo de los opositores.
Sin embargo, también las redes sociales "son un espacio más de disputa, discusión, de tensión y de conflicto". Es decir, las redes sociales también se constituyen en un espacio de confrontación por el poder entre partidos y candidatos que están en competencia y que se disputan el acceso y control del poder público (Ortega, 2011).
En este sentido, las redes sociales también pueden representar un riesgo o peligro para los usuarios, ya que una mala gestión y uso de las mismas, puede dañar enormemente las posibilidades de éxito de una campaña electoral, amén de los ataques que a través de ellas se pueden realizar.
Hasta aquí, se ha apuntado los usos que tradicionalmente se les da a las redes sociales en la política y, en lo particular, durante las campañas electorales, así como se han descrito los beneficios y ventajas más comunes que las redes sociales han traído a los procesos de comunicación política en tiempos electorales. A continuación, se enlistarán y describirán los peligros más importantes que el uso de las redes sociales puede generar a las campañas y sus candidatos.
3.Resultados
El término peligro procede del latín periculum que significa un riesgo o contingencia o una sensación de que suceda algo malo en el corto, mediano o largo plazo. En el caso de las campañas electorales, los peligros se relacionan a la pérdida o reducción de la posibilidad de éxito y a la posibilidad de ser afectadas en el cumplimiento de sus objetivos. Es decir, los peligros implican que las campañas electorales fracasen en el cumplimiento de sus objetivos y que el candidato no logré el número de votos suficientes para poder acceder o conservar las posiciones de poder político.
Las redes sociales son instrumentos muy importantes para la comunicación política y se han posicionado como medios idóneos para moldear la percepción social y ganar la mayoría de los votos de los ciudadanos durante los tiempos electorales. Sin embargo, como instrumentos que son, estos pueden también generar un efecto boomerang, causando un perjuicio o daño a la misma campaña electoral y a sus candidatos.
Los peligros más importantes de las redes sociales durante una campaña electoral pueden ser clasificado en tres tipos: primero, los peligros o daños auto infringidos por los propios candidatos; segundo, los peligros o daños ocasionados por terceros implicados en la campaña como familiares directos del candidato, dirigentes de partido, o miembros del equipo de campaña. Tercero, los peligros o daños infringidos por los opositores.
Los peligros auto-infringidos son aquellos generados ya sean por los antecedentes, hechos, declaraciones desafortunadas, errores, desconocimiento, o mentiras proferidas por los propios candidatos, ya que todo lo escrito o dicho por un candidato en redes sociales, así como todo lo captado en fotos o videos relacionados con la vida del candidato puede ser utilizado en su contra. Es decir, toda persona que se postule como candidato a un puesto de elección popular debe cuidar muy bien lo que dice y lo que hace, ya que muy seguramente alguien de sus adversarios políticos lo estarán grabando o utilizará sus afirmaciones para tratar de perjudicarlo.
Los antecedentes del candidato también pueden ser recordados y publicitados por los adversarios a través de las redes sociales. De igual forma, los errores y omisiones también pueden ser magnificados por sus oponentes. Además, las incongruencias, contradicciones y excesos grabados y dados a conocer a la opinión pública vía redes sociales también pueden ser contraproducentes y dañinos para los propios candidatos y para sus objetivos políticos. De ahí la importancia de ser sumamente escrupulosos y cuidar siempre lo que se dice y se hace para evitar generarse un daño que puede colapsar la campaña electoral.
Los peligros o daños generados por terceros, son aquellos ocasionados principalmente por personas cercanas al candidato como sus familiares, miembros del equipo de campaña o dirigentes del partido político al que pertenece el candidato. De hecho, durante una campaña electoral es común que los adversarios "auditen" las redes sociales de estas personas cercanas a los candidatos buscando encontrar evidencias, fotografías, videos o declaraciones controvertidas, que de ser filtradas a los medios de comunicación o a las mismas redes sociales, pueden generar un escándalo mayor y dañar enormemente la reputación y credibilidad del candidato.
De ahí la necesidad de capacitar a los familiares, dirigentes partidistas y miembros de los equipos de campaña para que "limpien" mucho antes del inicio de la campaña sus redes sociales de toda evidencia que pueda genera controversia y dañar la campaña del candidato, evitando, además, subir a su red declaraciones desafortunadas o hechos que pueden devenir en escándalos mediáticos que afecten la campaña.
Los peligros o daños generados por los opositores en redes sociales son aquellos comunicados, fotos, videos, hechos, omisiones o declaraciones embarazosas realizadas por los candidatos, que utilizan sus adversarios y los magnifican en redes sociales o en los medios masivos de comunicación para afectar la imagen y credibilidad del candidato y así afectar a su campaña electoral.
Este tipo de peligro es lo que da forma y contenido al "frente de campaña negativa" cuyo objetivo central es manchar la reputación e imagen del candidato y así minar las posibilidades de éxito de su campaña electoral. De hecho, las campañas negativas tradicionalmente se impulsan a través de redes sociales, en las cuales se habla de los aspectos negativos o controversiales de los candidatos opositores, para tratar de restarles votos y apoyo popular.
De ahí la necesidad de diagnosticar con oportunidad lo que los opositores hacen y dicen en redes sociales respecto a sus oponentes, para tratar de responder, aclarar o desarticular de forma creativa e inteligente sus campañas negativas impulsadas en redes sociales.
En suma, los peligros de las redes sociales están asociados a lo que dicen, muestran o hacen los candidatos, sus familiares cercanos, equipos de campañas y dirigentes de su partido a través de las redes como Facebook, Twiter o Instagram, entre otras, mismos que son por naturaleza controvertidos y pueden derivar en un escándalo mayor que puede perjudicar a la campaña electoral. Es decir, lo que se publica y dice en las redes sociales también puede dañar a la propia campaña sino se tiene el cuidado y la vigilancia necesaria para bajar de las redes, antes del inicio de la campaña, de toda información controvertida que pueda ser utilizada por los adversarios políticos.
Hasta aquí, se ha descrito los peligros que las redes sociales pueden generar a los candidatos y a sus campañas electorales, clasificando los peligros en tres tipos: los autoinfringidos, los generados por personas cercanas al candidato y los impulsados por los adversarios. A continuación, se describirán algunos casos de los errores y escándalos generados por los candidatos, por sus familias directas o por miembros del equipo de campaña o por los dirigentes del partido.
Las redes sociales pueden ayudar a catapultar a ciertos personajes de la política y también pueden ayudar a ganar elecciones. Tal fue el caso de la campaña de Barack Obama, candidato presidencial en los Estados Unidos de Norteamérica en el año 2008 (Harfoush, 2010). Pero también, las redes sociales pueden generar graves daños a una campaña y colapsar sus posibilidades de triunfo, como fue el caso del escándalo socializado en redes del fiscal en el estado de Nayarit que perjudicó gravemente al PRI en la elección para gobernador en el año 2017.
A continuación, se describen algunos casos de escándalos, errores y problemas generados por el mal uso de las redes sociales y que están asociados a las campañas electorales. También se describen casos en la que los opositores utilizaron las redes sociales para golpetear a sus rivales políticos y hacerlos perder las elecciones, ya sea magnificado sus errores y abusos o haciendo eco de acusaciones y noticias que perjudican a ciertos candidatos.
a.Casos auto infringidos
Muchos de los problemas en redes sociales auto infringidos, se deben a declaraciones desafortunadas de los candidatos ante los medios de comunicación, publicaciones en sus redes sociales o por grabaciones de sus conversaciones con otros personajes de la política o con sus amantes y que son filtradas a la opinión pública. Este fue el caso, por ejemplo, de un candidato a gobernador cuando la organización denominada Anonimus Colima, dio a conocer, en enero del 2016, a través de redes sociales (Youtube, Twitter y Facebook) dos video-conversaciones del entonces candidato a la gubernatura del estado de Colima por el PAN, Jorge Luis Preciado.
En el primer audio video, el candidato panista reveló sus amoríos con Isis Amaya Baltazar Martínez, una joven 20 años menor que él e íntima amiga de su hija, en la cual le señala, entre otras cosas, que viajará a Colima desde la ciudad de México solamente para verla, lo que se presume es un abuso del poder por usar recursos públicos para viajar en aviones privados solo para estar con su novia. En el segundo audio video, se escucha al candidato pidiéndole que aborte y le dice que él "no perdona la pendejes."
Jorge Luis Preciado acusó al PRI y al entonces gobernador del estado, Arnaldo Ochoa por dichos ataques, porque según él, "estaba arriba en las encuestas". Después de estos videos que fueron ampliamente viralizados en redes sociales, el resultado de la elección extraordinaria fue la siguiente: Jorge Luis Preciado Rodríguez, candidato por el PAN obtuvo 39.53 por ciento de los votos y Jorge Ignacio Peralta Sánchez, candidato de la coalición electoral integrada por el Partido Revolucionario Institucional, el Partido Verde Ecologista de México, el Partido Nueva Alianza y el Partido del Trabajo, logró el 43.23 por ciento de los votos.
Es decir, una llamada telefónica del candidato del PAN a la gubernatura del estado filtrada a la opinión pública a través de las redes sociales, se convirtió en un escándalo mayor, mismo que le hizo perder la elección para gobernador del estado.
Un segundo, fue el caso de la grabación de una conversación sostenida en agosto del 2014 entre Ricardo Anaya, entonces presidente del Comité Ejecutivo Nacional del Partido Acción Nacional (PAN), y el gobernador electo de Veracruz, Miguel ángel Yunes Linares en el que el primero le pide dinero del erario del estado de Veracruz para financiar algunas actividades del partido. Esta llamada fue filtrada por Facebook con el nombre "Peor que Duarte," (https://www.youtube.com/watch?v=g2Pn-N7vKHQ) la cual de inmediato se virilizó.
A partir de esta llamada socializada por las redes, las investigaciones periodísticas del Universal sobre presuntos actos de corrupción y ataques sobre el enriquecimiento de Ricardo Anaya y su familia a costa de la política, aumentaron, a tal grado que mancharon seriamente la reputación del candidato de la coalición electoral "México al Frente" en la elección presidencial de México 2018. Anaya calificó a estos señalamientos de enriquecimiento ilegal, como una infamia y una venganza política, acusando al PRI de ser el responsable de dichas injurias.
Estos dos casos muestran que también las redes sociales pueden generar un colapso a las campañas electorales y que todo lo que se diga, sea por celular u otros medios y se difunda por redes sociales, puede ser desastroso para algunos políticos.
b.Caso de familiares
La familia de los candidatos juega un papel muy importante durante las campañas electorales. De tal forma, que lo que haga o diga algún miembro cercano de un candidato a un puesto de elección popular, puede beneficiar o perjudicar a la campaña. A continuación, se muestra un caso en la que una investigación periodística, hecha viral a través de redes sociales, afectó gravemente una campaña presidencial en Francia.
El 23 de abril del 2017, se celebraron elecciones, en su primera vuelta, para elegir al presidente de Francia. Uno de los candidatos favoritos era el conservador Francis Fillon, postulado por el Partido Republicano. Fillon fue primer ministro del Nicolas Sarcozy durante los años 2007 y 2012 y un legislador de larga data.
Durante la campaña, la revista francesa Le Canard Enchainé publicó un reportaje en la que acusaba a su esposa, Penelope Fillon, de haber cobrador por cerca de ocho años un salario acumulable de casi novencientos mil dólares, sin haber realizado trabajo alguno como asistente de su esposo en la Asamble Nacional de Francia.
Además, Penelope tenía también un contrato con una revista, La Revue des deux Mondes, cuyo dueño era un amigo cercano de su esposo. Sin jamás haber ido a las oficinas de esta publicación literaria, cobrando un sueldo de 5,000 euros brutos entre mayo del 2012 y diciembre del 2013, acumulando durante un periodo ambos empleos.
Este escándalo, colapsó la campaña presidencial de Fillon, al perder la primera vuelta. De acuerdo a los resultados electorales, Emmanuel Macron, postulado por un movimiento independiente denominado "En Marcha", obtuvo el 24 por ciento de los votos; por su parte, Marine Le Pen, postulada por el Frente Nacional, logró el 21.3 por ciento de los sufragios; y Fillon obtuvo solo el 20 por ciento de los votos, lo que no le fueron suficientes para pasar a la segunda vuelta y competir en la elección constitucional, celebrada el 7 de mayo del 2017. Macron fue quien ganó dicha elección presidencial.
c.Caso de los opositores
Las elecciones para gobernador del estado de Sonora, se realizaron el 7 de junio del 2015. Este estado era gobernador por el panista Guillermo Padrés, quien, según sus opositores, había utilizado el poder público para enriquecerse, realizó un defalco de más de 30 mil millones de pesos del erario público y había usado el poder de manera abusiva, violentando los derechos humanos de varios ciudadanos.
De acuerdo a los resultados electorales, Claudia Artemisa Pavlovich Arellano, candidata de la coalición denominada "Por un gobierno honesto y eficaz", integrada por el PRI, el PVEM y el PANAL, ganó la gubernatura del estado al obtener el 47.59 por ciento de los votos, en contra del candidato del PAN, Javier Gándara Magaña, quien solo obtuvo el 40.66 de votos.
Durante la campaña, fueron principalmente las redes sociales, la arena donde se ventilaron las acusaciones en contra del gobernador, lo que le generó daños severos a la campaña del candidato panista Javier Gándara, posibilitando que el PRI recuperara el poder que había perdido por primera vez hace seis años. De esta forma, por los abusos y corruptelas realizadas por el gobernador saliente, los opositores principalmente a través de las redes sociales minaron la posibilidad de éxito del candidato panista a la gubernatura del estado de Sonora.
Hasta aquí, se han presentado algunos casos, a guisa de ejemplo, que muestran los posibles daños que el mal uso de las redes sociales puede generar a las campañas electorales o el eco que las redes pueden hacer de información o noticias controvertidas que al hacerse virales y transcender a la opinión pública pueden generar una grave daño a la campaña electoral. A continuación, se presentarán algunas reflexiones finales, a manera de conclusión.
4.Conclusiones
Las redes sociales juegan un papel muy importante en la comunicación política moderna. A través de las redes sociales, es posible comunicar un mensaje, posicionar una idea, publicitar una candidatura y ganar una campaña a un cargo de elección popular. En este sentido, se puede decir que las redes sociales son una nueva arena de la competencia política que ayudan a construir ventajas competitivas en la lucha por la conservación o conquista del poder político en un sistema de impronta democrático.
Sin embargo, las redes sociales también pueden generar un efecto boomerang y siendo utilizadas por los adversarios, pueden generar daños importantes a una campaña electoral. Estos daños pueden incrementarse, si además se cometen errores y se generan escándalos por acciones u omisiones que realizan los propios candidatos o personas muy cercanas a ellos.
De esta forma, se puede hablar de la existencia de "peligros" en el uso de las redes sociales, cuando su uso genera un efecto negativo o contraproducente para la campaña propia, dándole ventajas a la campaña de los opositores.
Los peligros pueden generase cuando no se usan de manera adecuada las redes sociales o cuando, a través de lo que se publica por los propios candidatos, sus colaboradores o familiares se genera un escándalo que perjudica a la campaña electoral.
En este sentido, las campañas electorales modernas deben cuidar con esmero no solo lo que dice y publica el candidato en sus redes sociales, sino también lo que dicen y publican sus familiares cercanos, colaboradores y dirigentes de su partido político. También, deben evitar en lo posible que los errores, las declaraciones desafortunadas y los problemas internos se filtren y se conviertan en escándalos mediáticos mayores que puedan colapsar las posibilidades de éxito de una campaña. Es necesario, por lo tanto, capacitar no solo a los candidatos, colaboradores y a sus familiares sobre el buen uso de las redes sociales durante las campañas electorales, sino también sobre los problemas que puede generar su uso inadecuado.
Se requiere tener presente el principio que todo lo que se diga, muestre o publicite en redes sociales por parte de los candidatos, sus colaboradores, dirigentes partidistas y familiares cercanos puede ser usado en su contra. También, es importante monitorear y saber desarticular los ataques que realizan los adversarios a través de las redes, para evitar un daño mayor. Las redes sociales pueden ayudar a ganar una elección, pero también pueden llevar a perder dicha elección. Todo depende de los cuidados, el nivel de gestión y el profesionalismo que se tenga en el manejo estratégico de estos nuevos instrumentos de la comunicación política.
Referencias
Arellano, et al. (2013). Audiencias saturadas, comunicación fallida. Recuperado de http://www.delphos2012.mx/media/audiencias_saturadas_comunicacion_fallida.zip
Barros-Bastidas, C., & Turpo, O. (2020). La formación en investigación y su incidencia en la producción científica del profesorado de educa- ción de una universidad pública de Ecuador. Publicaciones, 50(2), 167-185. doi:io.3o827/publicaciones.v5oi2.i3952
Barros Morales, R., Cabanilla Guerra, M., Barros, C., & Bores Froment, S. (2018). The impact of environmental resource learning applied to geometry in education for power and citizenship. Journal of Technology and Science Education, 8(2), 97104. doi:http://dx.doi.org/10.3926/jotse.411
Brea, F. J. (1989). "Campañas electorales", en IIDH/CAPEL: Diccionario electoral, San José de Costa Rica.
Cañadas, L., & Santos-Pastor, M. L. (2020). Rendimiento académico del alumnado universitario participante en un programa de Aprendizaje-Servicio. Publicaciones,50(1), 229-243. doi:10.30827/publicaciones.v50i1.15976
Castells, M. (2001). Conclusión: la sociedad en red. En La era de la información: economía, sociedad y cultura, 1 (3). México: Siglo veintiuno editores.
Crespo, M. I. & Berlinchón, A. M. editores (2017). ¿Compiten las ideas? La presencia de la ideología en las campañas electorales modernas en Latinoamérica y España. España Ed. Tirant lo Blanch-Alice.
Christakis, N. A. & Fowler, J. (2010). Social network sensors for early detection of contagious outbreaks. PLos ONE 5 (9). DOI: https://doi.org/10.1371/joumal. pone.0012948
Dieter, N. (1993). Elecciones y sistemas de partidos en América Latina, IIDH/CAPEL,San José de Costa Rica.
Godínez, G. J. & Cornejo, O. J. (2017). La Nueva Guerra: El Marketing político. México: Universidad de Guadalajara.
Harfoush, R. (2010). Yes We Do. Como construimos la marca Obama a través de redes sociales. Barcelona: Edición Gestión 2000.
Mendé, M. (2003). Campañas Electorales, La Modernización en América latina. México: Ed. Trillas.
Ortega, F. (2011). La política mediatizada. Madrid: Alianza
Priess F. y Tuesta, F. (1999). Campañas electorales y medios de comunicación en América Latina. CIEDLA/Fundación Konrad Adenauer, Buenos Aires.
Valdez, Z. A. (2005). Mercado y Democracia: La política en la era moderna, México: Editorial Instituto Electoral del Estado de Chihuahua.
Valdez, Z. A. (2010). Estrategias para Campañas Electorales. Estudio de Casos Exitosos. México: Universidad de Guadalajara
Valerio, G. & Valenzuela, J. (2011). Contactos de redes sociales en línea como repositorios de información. Revista de Universidad y Sociedad del Conocimiento (RUSC), 8(1), pp. 128-141. UOC. Recuperado el 10 de mayo de 2017 de: http://rusc.uoc.edu/ojs/ index.php/rusc/article/view/v8n1-valerio-valenzuela/v8n1-valerio-valenzuela
Williams, C. B. & Gulati, G. J. (2007). "Social Networks in Political Campaigns: Facebook and the 2006 Midterm Elections", en: Annual Meeting of the American Political Science Association, Chicago, Illinois, p. 23.
You have requested "on-the-fly" machine translation of selected content from our databases. This functionality is provided solely for your convenience and is in no way intended to replace human translation. Show full disclaimer
Neither ProQuest nor its licensors make any representations or warranties with respect to the translations. The translations are automatically generated "AS IS" and "AS AVAILABLE" and are not retained in our systems. PROQUEST AND ITS LICENSORS SPECIFICALLY DISCLAIM ANY AND ALL EXPRESS OR IMPLIED WARRANTIES, INCLUDING WITHOUT LIMITATION, ANY WARRANTIES FOR AVAILABILITY, ACCURACY, TIMELINESS, COMPLETENESS, NON-INFRINGMENT, MERCHANTABILITY OR FITNESS FOR A PARTICULAR PURPOSE. Your use of the translations is subject to all use restrictions contained in your Electronic Products License Agreement and by using the translation functionality you agree to forgo any and all claims against ProQuest or its licensors for your use of the translation functionality and any output derived there from. Hide full disclaimer
© 2021. This work is published under https://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/4.0/ (the “License”). Notwithstanding the ProQuest Terms and Conditions, you may use this content in accordance with the terms of the License.
Abstract
Abstract: The article describes the types of risks or "dangers" that modern social networks can generate for electoral campaigns, since they not only help to achieve better communication with voters, but can also generate a boomerang effect affecting the possibility of success of candidates for a popularly elected office. Keywords: Information technologies; social networks; risks; political communication; electoral campaigns and modern democracies. 1.Introducción Los nuevos avances en el conocimiento y el desarrollo de la tecnología están generando cambios en los diferentes ámbitos del desarrollo nacional. Sin embargo, mal utilizadas las redes sociales puede generar un efecto boomerang que puede perjudicar al candidato y a la misma campaña electoral. Sin embargo, se considera que la primera campaña política moderna fue la que impulsó el primer ministro británico William Gladstone, entre 1870 y los 1880.
You have requested "on-the-fly" machine translation of selected content from our databases. This functionality is provided solely for your convenience and is in no way intended to replace human translation. Show full disclaimer
Neither ProQuest nor its licensors make any representations or warranties with respect to the translations. The translations are automatically generated "AS IS" and "AS AVAILABLE" and are not retained in our systems. PROQUEST AND ITS LICENSORS SPECIFICALLY DISCLAIM ANY AND ALL EXPRESS OR IMPLIED WARRANTIES, INCLUDING WITHOUT LIMITATION, ANY WARRANTIES FOR AVAILABILITY, ACCURACY, TIMELINESS, COMPLETENESS, NON-INFRINGMENT, MERCHANTABILITY OR FITNESS FOR A PARTICULAR PURPOSE. Your use of the translations is subject to all use restrictions contained in your Electronic Products License Agreement and by using the translation functionality you agree to forgo any and all claims against ProQuest or its licensors for your use of the translation functionality and any output derived there from. Hide full disclaimer
Details
1 Gregorio Dávila 867, 44200, Guadalajara, Jalisco, México
2 Pez Austral 3954, 45070, Zapopan, Jalisco, México
3 Torno 195, 47030, San Juan de los Lagos, México





