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El hurto de celulares es uno de los delitos más frecuentes en Colombia y afecta a personas de todas las edades, quienes, haciendo uso de sus teléfonos móviles en centros comerciales, sistemas de transporte masivo, vías públicas o espacios con alta concurrencia poblacional, se convierten en víctimas de actividades delictivas. Esta situación aqueja a todas las ciudades colombianas y, en Bogotá, específicamente, se agudiza la ocurrencia de este hecho delictivo dada la mayor concentración de personas que suele presentarse en distintos lugares de la ciudad.
El hurto en Colombia se define como “la acción de apoderarse de una cosa o mueble ajena, con el propósito de obtener provecho para sí o para otro” (Código Penal Colombiano, 2000, art. 239). El delito de hurto tiene varias modalidades, entre las que se encuentra el hurto a personas, el cual “se refiere al apoderamiento de cosas o bienes que pertenecen a una persona” (Policía Nacional de Colombia, s.f.a). Por su parte, el hurto de celulares se entiende como el apoderamiento ilícito de un equipo móvil celular que pertenece a otra persona, quien se considerada la víctima.
Frente a la consecución de los delitos de hurto de celulares, tres de las modalidades más comunes en Bogotá son el atraco, el cosquilleo y el raponazo. El primero consiste en que uno o más delincuentes abordan a la víctima, ya sea en la calle o en el transporte público, exigiendo la entrega del teléfono celular. Durante un atraco es posible que se involucren armas o no, pero en gran parte de los casos los victimarios amenazan a las víctimas con hacerles daño si no hacen lo que piden (Empresas de Seguridad en Bogotá, 2018).
El cosquilleo, por su parte, se refiere a que los delincuentes no utilizan armas de fuego, sino que extraen el celular de donde la víctima lo lleve guardado (ya sea en la ropa, en un bolsillo o en el bolso), sin que el afectado lo note. Por lo general, este tipo de hurto ocurre en lugares con grandes concentraciones de personas. En contraste, el raponazo se lleva a cabo cuando se quita el teléfono celular de la mano de su dueño, o se hurta del lugar donde este lo puso mientras está desprevenido, y luego el delincuente...





