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Abstract
1.1. Papel de los Productos Naturales en el desarrollo de fármacos
El panorama actual de la Química Orgánica es el de una ciencia multidisciplinar que se encuentra fundida con otras disciplinas dentro de la Química, e incluso con otras materias como pueden ser la Biología o la Medicina. Temas de actualidad en la Química Orgánica son el aislamiento o síntesis de productos naturales, en busca de nuevos materiales o para utilizarlos como medicinas, la química supramolecular o la fotoquímica orgánica.
Por productos naturales entendemos las moléculas de la naturaleza. Obviamente, toda la vida está hecha con moléculas, ya sean macromoléculas como proteínas, ácidos nucleicos, etc. u otras más pequeñas como la adrenalina (también llamada epinefrina en su sustitutivo sintético), hormona vaso activa secretada en situaciones de alerta por las glándulas suprarrenales.
A los productos naturales pertenecen también alcaloides como la coniina, principio activo de la cicuta (Conuim maculatum) que mató a Sócrates, o terpenos como la tujona que es la toxina del ajenjo (Artemisia absinthium) que acabó con la vida de varios artistas en Paris en el siglo XIX. También existen productos naturales, tales como el colesterol, que pueden causar innumerables daños a través de enfermedades cardíacas pero que por otra parte es un componente vital de las paredes celulares2, así como el policétido tromboxano, un compuesto fundamental para el proceso de coagulación de la sangre. Así, encontraremos entre ellos una gran variedad estructural que va desde el producto natural más pequeño, el óxido nítrico (NO) (que actúa como vasodilatador entre otras funciones) hasta el más grande, el policétido brevetoxina, un producto aislado de algas rojas (Karenia brevis), que aparece de tiempo en tiempo en las aguas costeras y que mata el pescado y a todo aquél que lo come3. Muchos productos naturales son la fuente de importantes fármacos que sirven para salvar vidas, como por ejemplo la penicilina.
Las reacciones químicas comunes a todos los seres vivos implican el metabolismo primario de los cuatro grandes grupos de compuestos esenciales para la vida: carbohidratos, lípidos, proteínas y ácidos nucleicos. Hay sin embargo, otros compuestos que no son vitales pero que usualmente ayudan a la supervivencia, estos son los metabolitos secundarios. La exploración de los compuestos producidos por el metabolismo secundario de plantas, microorganismos, hongos, insectos o mamíferos comenzó hace mucho tiempo, encontrándose una gran variedad de estructuras.
El empleo de las plantas medicinales con fines curativos es una práctica que se ha utilizado desde tiempo inmemorial. Durante mucho tiempo los remedios naturales, y sobre todo las plantas medicinales, fueron el principal e incluso el único recurso del que disponían los "médicos" en épocas ancestrales. Esto hizo que se profundizara en el conocimiento de las especies vegetales con propiedades medicinales y ampliar así la experiencia en el empleo de los productos que de ellas se extraen.
La fitoterapia, nombre que se aplica al uso medicinal de las plantas, nunca ha dejado de tener vigencia. Muchas de las especies vegetales utilizadas por sus virtudes curativas entre los antiguos egipcios, griegos y romanos pasaron a formar parte de la farmacopea en la época medieval, que más tarde se vio enriquecida por el aporte de los conocimientos adquiridos del Nuevo Mundo.





