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El Aprendizaje-Servicio, al igual que el voluntariado, desempeña un papel clave en el ámbito universitario y constituye una vía para fomentar el compromiso social. Además, el Aprendizaje-Servicio es una herramienta que promueve la sensibilización y la inclusión de personas vulnerables, logrando simultáneamente objetivos académicos y personales a través de un aprendizaje intencionado. En este contexto, el presente estudio se centra en analizar la percepción que tienen los estudiantes universitarios sobre las personas con discapacidad intelectual tras desarrollar un proyecto de Aprendizaje por Servicio vinculado. Para ello, se ha llevado a cabo un estudio cuantitativo descriptivo pretest-postest con grupo control. Han participado 253 discentes mediante un muestreo no probabilístico por conveniencia, todos pertenecientes a dos universidades españolas durante dos periodos académicos (2022-23 y 2023-24). Se conformaron dos grupos: por un lado, estudiantes que siguieron la metodología de Aprendizaje-Servicio (ApS), quienes formaron el grupo experimental, y, por otro lado, estudiantes que siguieron otras metodologías, quienes constituyeron el grupo control. Entre el pretest y el postest, el grupo de control no participó en ninguna intervención socioeducativa específica, mientras que el grupo experimental se involucró activamente en actividades basadas en la metodología ApS. Este grupo recibió formación en ApS, fomentando un aprendizaje activo que les permitió conectar lo aprendido en el aula con experiencias reales y de forma vivencial. Los resultados obtenidos evidencian que la inclusión de la metodología ApS en los estudios universitarios es efectiva para mejorar la percepción sobre las personas con discapacidad intelectual. A partir de estos hallazgos, se propone como línea de desarrollo futuro la promoción de acciones formativas inclusivas a través del ApS, con el fin de enriquecer el espacio universitario y fortalecer la formación en valores sociales y éticos.