Headnote
Resumen:
El presente trabajo tiene como objetivo realizar un análisis comparativo de las narrativas de Armando López Salinas y Wang Shiyue, escritores de España y China, respectivamente, que comparten muchas similitudes tanto en sus carreras como en métodos de creación literaria. Ambos fueron autodidactas y consiguieron visibilidad desde un lugar subalterno. Mediante un análisis de sus obras más representativas, que alberga la caracterización de protagonistas, el lenguaje literario, la construcción del dualismo y la formación de identidad, veremos las similitudes y diferencias entre las narrativas obreras de estos países que, en apariencia, resultan tan distantes.
Palabras clave:
Armando López Salinas, Wang Shiyue, narrativa obrera, literatura comparada, subalterno.
Abstract:
This paper aims to carry out a comparative analysis of the narratives of Armando Lopez Salinas and Wang Shiyue, two writers respectively in Spain and China who share many similarities both in their careers and in their literary creations. Both are self-taught writers and have experienced the process of achieving visibility from a subaltern place. Through an analysis of their representative works, including the shaping of protagonists, literary language, the construction of dualism and the formation of identity, we will look at the similarities and differences between the working-class narratives of these two countries which are seemingly distant.
keywords:
Armando Lopez Salinas, Wang Shiyue, working-class narrative, comparative literature, subaltern
Con la industrialización y urbanización, la vida y las preocupaciones de los trabajadores se convirtieron en un tema central para la literatura moderna. De acuerdo con Yang (1992: 186)2, la literatura obrera se conforma a partir de obras escritas por trabajadores que no son escritores profesionales y en las que narran la vida cotidiana y las preocupaciones de la clase trabajadora. En el contexto político y económico del siglo XX, destacado por el surgimiento del neoliberalismo y la globalización, este tipo de creaciones literarias se ven envueltas en un matiz de lucha de clases fruto del compromiso de los escritores. Sin embargo, debido a motivos culturales y políticos, la literatura del trabajo normalmente ha carecido de la atención merecida, a pesar de ser una parte importante de la literatura moderna y contemporánea tanto en España como en China. Los escritores que necesitan realizar otros trabajos, "escritores imposibles" en palabras de Martínez Fernández, a los cuales suelen faltar recursos económicos y culturales, tuvieron que afrontar varios desafíos para "conseguir acceder a la producción de narrativas audibles" desde la subalternidad (Martínez Fernández, 2020: 29). Un ejemplo es Armando López Salinas, comprometido en la literatura y en la política, silenciado durante muchos años por la censura franquista. Por lo tanto, merece la pena indagar en las estrategias literarias que han seguido para conseguir alzar su voz entre el público. Esperamos que esta investigación comparativa pueda brindar un entendimiento más profundo y nuevas perspectivas para la crítica de narrativas obreras de España y de China.
El presente texto se divide en tres partes. La primera consta de un estudio de la biografía, la carrera profesional y la situación social en la que se encontraban los dos autores, sentando una base contextual para el análisis textual en los siguientes apartados. En la segunda parte nos centramos en las narrativas más representativas de López Salinas y Wang, revisando la plasmación de personajes -sobre todo los trabajadores y empleadores-, el dualismo de trabajador-empleador y la construcción de la identidad obrera. En la última parte, partiendo de la base de las similitudes y diferencias entre ambos autores, intentaremos extraer algunas conclusiones para observar las posibilidades de encontrar universales en estos "escritores imposibles".
2. El escritor silenciado y el obrero fabril
Armando López Salinas, considerado como uno de los máximos exponentes del realismo social de posguerra en la literatura española (López Salinas, 1960), es escritor y, desde 1957, militante del Partido Comunista de España. De acuerdo con los escasos materiales y entrevistas que se conservan, sabemos que López Salinas, nacido en 1925 en Madrid, estudió hasta el segundo de bachillerato (Domínguez, 2013) y tuvo que dejar los estudios a causa del encarcelamiento de su padre, que era sindicalista y "formaba parte de los múltiples comités de huelga existentes" al final de la guerra (López Salinas, 2011: 8-9; Somolinos Molina, 2020). Desempeñó varios oficios, lo cual, según el propio autor, le permitió tener contacto "muy directo con la clase obrera" de la que viene y forma parte durante muchos años (López Salinas, 2011: 11). En 1945, empezó a estudiar por la noche en la Escuela de Ingenieros Industriales, compaginándolo con otros trabajos (SomolinosMolina, 2020). Consiguió el puesto de delineante en el Ministerio de Obras Públicas tres años después, el mismo año que conoció a "gentes que tenían las mismas preocupaciones", como, por ejemplo, Antonio Ferres, con quien escribiría varios libros de viaje. En esos años, comenzó a militar en el PCE, a colaborar en Radio España Independiente y a trabajar para el periódico Mundo Obrero, luchando contra el franquismo de manera clandestina (Domínguez, 2013; López Salinas, 2011: 9).
Como escritor autodidacta, su primer contacto con la literatura fue a través de algunos "títulos proletarios" (Domínguez, 2013), debido a la influencia de su padre. Luego en el bachillerato, obligado por una profesora, leyó lo que había en la biblioteca. Después de conocer a colegas como Alfonso Sastre y Antonio Ferres, participó en seminarios sobre literatura norteamericana como la de William Faulkner y John Dos Pasos. Como diría el propio escritor, su universidad fue "la calle y un país de hambrunas y cárceles" (Domínguez, 2013).
Desde el comienzo de su experiencia literaria, el autor ya se preocupaba por la clase obrera: "Llegué a la literatura en aquel Madrid de hambres, fríos y miedos, de aquel Madrid miliciano del "No pasarán", entrañable, del himno de Riego, de la Varsoviana o de la Internacional" (López Salinas, 2011: 9). La familia, la experiencia en distintos oficios y la adolescencia durante la guerra y posguerra sentaron la base de sus ideas literarias y su conciencia de compromiso. Su primera novela, titulada La mina y publicada en el año 1960, expone su tendencia del realismo social, línea en la que insiste durante toda su carrera profesional como escritor. Cuenta la historia de un agricultor granadino, Joaquín, que tuvo que trasladarse con toda la familia a Los Llanos en busca de trabajo, debido a que el amo de su pueblo no le arrendaba tierras para trabajar. En el pueblo minero conoció a obreros que venían de todas partes de España y, a pesar de su miserable vida y las pésimas condiciones de trabajo, continúa soñando con ahorrar dinero para poder conseguir un terreno en su pueblo natal. Esta obra fue finalista del Premio Nadal de 1959 por "su sencillez, y la variedad y autenticidad de los personajes" (Vázquez Zamora, 1960: 24), considerada emblemática del realismo social, gracias a la cual consiguió valoraciones bastante positivas de los críticos literarios (Montejo Gurruchaga, 2009: 162-163).
Sin embargo, su segunda novela, Año tras año (1962), galardonada con el Premio "Antonio Machado", no disfrutó de la misma suerte de poder escapar de la censura y solo fue publicada en Francia. Siendo un libro publicado en un contexto "ramificado" (García de Nora, 2000: 10), en comparación con la anterior, esta es, hasta cierto punto, la novela más ambiciosa del autor, ya que eligió una narrativa más fragmentada y abarca más tiempo -desde el fin de la Guerra Civil en 1939 hasta la huelga de los tranvías de 1951- . Cuenta con múltiples personajes, que se entrelazan entre ellos mediante un punto común -Joaquín, regente de un piso de su familia cuyos cuartos son realquilados por distintos inquilinos-, al mismo tiempo que "documenta" los importantes acontecimientos sociales de estos quince años.
Desde entonces, la censura ha sido una sombra que acompaña a nuestro autor durante su carrera literaria. Las narrativas posteriores, Una historia familiar (1962), Crónica de un viaje y otros relatos (1964), Estampas madrileñas (1965) y El pincel mágico (1965) no pudieron publicarse en la España de posguerra sin ser censuradas. La primera, Una historia familiar, con color autobiográfico, cuenta la vuelta de un chico de doce años al pueblo donde residen sus abuelos maternos. El adolescente, influido por la ideología de izquierdas de su padre encarcelado, el cual es un reflejo del propio autor, tiene variosconflictos con su abuelo, defensor de la derecha. Crónica de un viaje y otros relatos3 es una recopilación de dieciséis cuentos que no consiguió el permiso de publicación después de que los censores pidieran más información sobre las actividades del autor (Montejo Gurruchaga, 2009: 168). En cuanto al libro de relatos titulado Estampas madrileñas, publicado en 1965 en Suecia, incluso a día de hoy "es imposible encontrar un ejemplar" (Montejo Gurruchaga, 2009: 160). El único que tuvo suerte fue El pincel mágico, una obra de teatro infantil adaptada de una leyenda china que consiguió el permiso de edición en 1965 (Montejo Gurruchaga, 2009: 181).
Por otro lado, López Salinas también juega un papel activo en los libros de viajes. Debido a las limitaciones para publicaciones en aquella época, muchos de los escritores, "se sintieron tentados por los libros de viajes" (Montejo Gurruchaga, 2009: 170). López Salinas escribió, con Antonio Ferres, Alfonso Grosso y Fernando Alfaya respectivamente, tres libros de este subgénero -Caminando por las Hurdes (1960), Por el río abajo (1966) y Viaje al país gallego (1967)-. Según él mismo, el objetivo de estas obras era "dar a conocer el país en que vivíamos", por lo cual procura "[...] escribir el libro con mucha objetividad para superar cualquier tendencia, porque con la elección de cualquier tema, aunque el tratamiento del relato sea objetivo, implícitamente (están) denunciando lo que ocurre o cómo era la situación social y religiosa de aquella geografía" (Domínguez, 2013).
Con este claro sentido de compromiso, López Salinas, junto con los coautores de estos libros, cumplieron la mencionada meta y, mediante múltiples diálogos con los habitantes y un lenguaje sencillo, mostraron a los lectores otros lugares. Tanto el paisaje como las costumbres de Galicia y Andalucía que, aparte del campo y las fiestas, también sufrían "el atraso y el analfabetismo de sus gentes, sus supersticiones, la emigración forzosa, la necesidad de una profunda reforma agraria, el nacionalismo (y) la laxa moralidad para la época" (Montejo Gurruchaga, 2009: 175).
Debido a que sus posturas políticas iban en contra del régimen franquista, López Salinas fue silenciado y situado en la subalternidad en España hasta el nuevo siglo, algo de lo que el propio autor fue consciente. Como dijo Montejo Gurruchaga (2009: 160, 182) en su investigación sobre la censura sufrida durante la carrera literaria de López Salinas, el autor lucha contra la censura "de forma sistemática", lo cual es un factor que no podemos pasar por alto a la hora de realizar una investigación holística de sus obras. En sus obras, la clase trabajadora siempre ha sido la protagonista y se utiliza un lenguaje cada vez más directo, con el cual intenta "hacer objeto de crítica la realidad española" (Montejo Gurruchaga, 2009), "reconstruir la razón cultural frente a la realidad existente" y "recuperar [...] la memoria de los vencidos" (López Salinas, 2011: 10).
Por otro lado, Wang Shiyue, seudónimo de Wang Shixiao, también es un escritor autodidacta y experimentó el proceso de entrar en el foco de la crítica desde la subalternidad, aunque más bien por su origen obrero que por censura del régimen. Nacido en el año 1972 en el pueblo Nanhu de la provincia Hubei, una aldea que se convirtió en el escenario de algunas obras posteriores, es hijo de una familia campesina de cinco hijos y en uno de los pocos textos que escribió sobre él mismo, Wang dijo que tuvo una infancia gris debido a la enfermedad y continuas pesadillas (Wang, 2018: 132). A los once años, falleció su madre y se convirtió paulatinamente en una persona reservada (Tang y Wang, 2015). Cuando tenía dieciséis años, empezó a estudiar dibujo, por lo cual pensaba que podría ganarse la vida valiéndose de sus pinturas (Wang, 2018: 31; Yu, 2010). Dejó losestudios después de terminar la escuela secundaria y empezó a trabajar en las tierras de la familia, al mismo tiempo que lo hacía como obrero en la construcción. Cinco años después, consiguió empleo en una fábrica en Shenzhen, la ciudad más dinámica económicamente durante la etapa de Reforma y Apertura. A pesar de que aquel empleo solo duró medio año, fue una experiencia de suma importancia para su carrera literaria porque allí conoció "lo sangrante y cruel de la acumulación primitiva, lo cual se convirtió en el tono y la base de (sus) creaciones literarias" (Xu, 2018).
En el año 1994, comenzó a trabajar como diseñador artístico en una fábrica de ropa en Wuhan. Cinco años después, después de perder todo el dinero en un negocio de cría del cerdo, Wang, ya casado, fue a Shenzhen otra vez en busca de empleo. Desempeñó más de veinticinco trabajos (Fu, 2020: 213), como, por ejemplo, obrero en construcción, camarero en hotel y obrero de imprenta, al mismo tiempo que retomaba la escritura de unos textos cortos con el objetivo original de "escribir sobre los asuntos y las personas cotidianos para pasar los textos entre colegas" (Wang, 2018: 131). Tuvo su punto de inflexión en el año 2000, cuando la editorial de la revista especializada en literatura obrera, Bahía Dapeng (en chino: ^M^f), le dio el puesto de editor. Durante los cuatro años trabajando en esta editorial, pudo conocer mejor el proceso de publicación y tuvo más tiempo para la escritura. Entre el año 2004 y 2007, se dedicó solamente a la creación literaria, lo cual también le dio buenos resultados. A partir de 2009, trabaja como editor jefe y posteriormente director de la revista Obras. En 2016, fue seleccionado como miembro del Comité Ejecutivo de la Asociación de Escritores de China y actualmente es vicepresidente de la Asociación de Escritores de Guangdong.
En comparación con López Salinas, Wang tiene más obras narrativas, ya que vive en una época relativamente más pacífica que la posguerra de España. Su primera obra en este estilo fue un cuento titulado "Sonido de afilar cuchillos en un piso alquilado", publicado en la revista Obras en el año 2000 y premiado por la misma editorial. El protagonista, Tianyou, es un obrero de troqueladora que alquila un piso barato en las afueras de Shenzhen para poder pasar los fines de semana con su novia. Conoce a la pareja del piso vecino, los cuales son también trabajadores migrantes. El marido, que antes era profesor en su pueblo y había tenido que irse a buscar trabaj o a Shenzhen, afila el cuchillo cada vez que su mujer, que ha sido violada por el jefe, se va a trabajar a un club para ganarse la vida. Esto enturbia los encuentros amorosos de Tianyou y su novia y resulta en una ruptura. Distraído en el trabajo, Tianyu sufre un accidente en la troqueladora y pierde cuatro dedos. En ese momento decide vengarse de su vecino. Al final el afilador desaparece y el protagonista adopta la costumbre de su antiguo vecino de afilar cuchillos por la noche. A pesar de la sencillez del lenguaje y la trama, lo cual parece intencionado, con su primer relato nuestro autor muestra su conciencia de compromiso y el sólido conocimiento sobre la vida y las preocupaciones de los trabaj adores.
Después de conseguir atención de la crítica con su primera obra, Wang publicó otras, tanto de corta como de mediana extensión, sobre la vida de los trabaj adores en Shenzhen y la vida en el pueblo de Yancun, cuyo prototipo es su propio pueblo, Nanhu. En esta etapa, va surgiendo uno de los temas principales de sus obras: el dilema de los trabaj adores migrantes, la falta de identidad en la ciudad desconocida donde trabaj an - ni reconocen ni son reconocidos por la ciudad-, así como la nostalgia por el pueblo natal, pero sin la posibilidad de retorno. De ese lugar surgen las dos series en que se agruparían sus obras: la de "literatura de trabajadores" y la de "relatos del pueblo Nanhu". Sin embargo, nuestro autor, a pesar del éxito en las revistas literarias, seguía aún lejos deconsiderarse canónico, ya que la literatura obrera seguía siendo un subgénero para los lectores de poco nivel cultural o de educación.
Fue con la obra Pedido del Estado que Wang entró en la lista de escritores grabados en la Historia de literatura china. Con esta novela obtuvo el Premio Lu Xun de Literatura en el año 20104, uno de los premios más importante en China, causando una sensación en el círculo literario. Publicada en 2008 en la revista Literatura popular, esta obra cuenta la historia de un empresario que, al borde de la quiebra, justo recibe un pedido para fabricar, en cinco días, 200.000 banderas nacionales estadounidenses de parte de un agente extranjero, a causa la gran demanda de este producto generada en el país norteamericano por el atentado del 11 de septiembre. Con la esperanza de resucitar su fábrica con este pedido, el empresario pide a los empleados trabajar horas extras, hasta que Zhang Huai'en, responsable de los talleres de fabricación, muere por exceso de trabajo. Debido a la gran cantidad de compensación económica pedida por el abogado, al final el empleador se suicida. Es una obra situada en el proceso de globalización que "supera el simple dualismo de conflictos entre clases y busca, de manera más profunda, la raíz de la tragedia" (Liao, 2021), la cual también es una marca de suma importancia en la evolución de nuestro escritor desde el enfoque en la fábrica y el pueblo natal hacia algo más universal.
Otra novela similar es Sin lápidas, publicada en 2009 y finalista del Premio Mao Dun de Literatura. El escenario sigue siendo las afueras de la ciudad donde residen los trabajadores migrantes. No obstante, es una obra con extensión más amplia, tanto en el sentido del número de palabras como en el temporal. En ella se describe la vida de personajes de distintos oficios y clases que, a pesar de sus diferencias, luchan cada cual a su manera para ganarse la vida.
A diferencia de López Salinas, Wang realizó más experimentos literarios después de consolidar su puesto en el círculo literario como un escritor. Tuvo un giro a la ciencia ficción en su novela publicada en 2018, titulada Si no llega el día de del Juicio Final, la cual también puede ser catalogada como "otra obra realista" porque lo que oculta detrás de la historia sigue siendo la esencia del ser humano (Shu, 2022).
Aunque Wang mostrase una idea vanguardista en sus últimas creaciones literarias, es obvio que el autor, con sus numerosas obras sobre la vida de los trabajadores en las grandes ciudades como Shenzhen, ocupa un lugar importante en la literatura trabajadora de China. Su carrera literaria partió de la vida de trabajadores y finalmente se consagró con una obra que, con los trabajadores como protagonistas, mostró la situación difícil de la vida del ser humano en un mundo globalizado y en progreso. Igual que López Salinas, también permaneció mucho tiempo invisible, aunque debemos remarcar que los motivos de subalternidad de cada uno son distintos: el escritor español fue silenciado por motivos políticos e ideológicos, mientras el chino lo fue debido a su procedencia y falta de"recursos culturales". Aunque los dos representantes de la literatura del trabajo, en España y China respectivamente, se encuentran en un contexto diferente, coinciden tanto en la conciencia de compromiso, como en el tema y en la selección de personajes, así como el lenguaje de sus creaciones literarias, lo cual merece la pena ser estudiado de manera más profunda, porque son estos aspectos que hacen sus obras siempre vigentes y, además, universales.
3. Análisis comparativo entre las obras de los dos autores
Basándonos en el recorrido biográfico y en el análisis contextual en el apartado anterior, en el presente capítulo vamos a estudiar los elementos subalternos en las narrativas de nuestros autores, para ver cómo integran su experiencia y conciencia de compromiso en las creaciones literarias. Intentaremos destacar las características literarias en común de los dos escritores, sin ignorar las peculiaridades y sus motivos.
3.1 Caracterización de protagonistas
En primer lugar, vamos a concentrarnos en la selección y plasmación de los personajes en las narrativas de López Salinas y Wang Shiyue, algo que, obviamente, tiene muchos puntos compartidos: siempre aparecen personajes con matices autobiográficos y los protagonistas siempre vienen de los márgenes de la sociedad.
En las obras de López Salinas, lo subalterno tiene, principalmente, estas representaciones literarias: los vencidos en la Guerra Civil, los campesinos que no pueden ser propietarios de tierras, los trabajadores migrantes y las personas que sufren los salarios más precarios y los trabajos más duros. La identidad de los personajes corresponde a los cinco temas principales de López Salinas propuestos por Becerra Mayor (2013): la Guerra Civil, la reforma agraria, la emigración, las desigualdades de clase y de género y las malas condiciones laborales. Por ejemplo, el protagonista de La mina, que se vio obligado a mudarse a Los Llanos por no poder conseguir arrendar terrenos del terrateniente; Matías en Año tras año, que se traslada a Madrid y posteriormente a Barcelona para buscar trabajo, cuyo hijo, Joaquín, promueve la huelga con sus colegas en la fábrica; el niño Luis en Una historia familiar, que fue enviado al pueblo de los abuelos maternos y tiene un conflicto ideológico con su abuelo conservador.
De acuerdo con el análisis de Becerra Mayor (2013: 51-52), estos grupos periféricos, en realidad, no son independientes entre sí y comparten el mismo origen:
La división en clases de la sociedad franquista se construye a partir del papel realizado por cada individuo durante la contienda iniciada en 1936. Los vencidos engrosan la clase obrera, mientras que los que se posicionaron de lado de los vencedores, [...] experimentan un desclasamiento hacia arriba, que les permite disfrutar de mejor suerte y posición.
Cabe mencionar que, aparte de los militantes nacionalistas, los terratenientes y los tecnócratas también representan una parte favorecida en la sociedad de posguerra, ya que los primeros se beneficiaron del alto de la reforma agraria impuesto por el gobierno franquista, mientras que los segundos entran en el grupo dominante de este gobierno mediante el proceso de desideologización del régimen en los años cincuenta del siglo pasado. En este contexto, los protagonistas en las narrativas de López Salinas, es decir, los obreros, los campesinos "conversos" (los que están obligados a abandonar laagricultura) y los estudiantes, componen lo subalterno y no tienen más recursos que las huelgas o protestas para reclamar sus derechos. Por lo tanto, en los textos de López Salinas, los personajes de la clase adinerada suelen mostrarse de forma negativa. En La mina, Felipe, el capataz, ignora las protestas de los mineros sobre las malas ventilaciones en la galería y se pone del lado de la empresa, que "no tenía organizado ni un solo equipo de salvamento con el material necesario" (López Salinas, 1960: 148) frente al accidente en el pozo, mientras que los ingenieros y jefes viven en chalés con piscina y toman jamón y vino cuando quieren. En Una historia familiar, el abuelo, que vive en una "buena casa" (López Salinas, 2016: 9), se posiciona en contra de la ideología de izquierdas de su yerno y por ese motivo no demuestra ningún cariño a su nieto. La descripción detallada de la vida de los personajes subalternos, frente a la de los grupos dominantes, supone también una reivindicación de los mismos.
Por otro lado, en las narrativas de Wang Shiyue, los trabajadores migrantes en las ciudades, sometidos a miserables condiciones laborales, también son protagonistas, por lo cual, como en las obras de López Salinas, los conflictos entre la clase adinerada y la clase trabajadora forman uno de los temas principales. Sin embargo, al contrario de los personajes en las obras del escritor español, que toman acciones para combatir contra la clase explotadora, los de Wang dedican su coraje a "sobrevivir" frente a numerosas dificultades y hacer frente a la confusión respecto a su identidad en vez de a la lucha contra sus empleadores. Un ejemplo destacado es Zhang Huai'en en Pedido del Estado. Al principio, ante los impagos de la empresa, a Zhang se le ocurre dimitir y reclamar su salario de manera violenta (enviando una carta con un cuchillo dentro como amenaza anónima a la oficina del jefe), pero no se atreve ni siquiera a hablar con el empleador en voz alta y acaba albergando la esperanza de poder recuperar su salario, por lo que asume el cargo de responsable del taller y trabaja horas extra hasta que fallece. En Sonido de afilar cuchillos en un piso alquilado, frente a la violación del jefe a su mujer, el afilador tan solo reacciona afilando cuchillos todas las noches mientras ella trabajaba en un club para ganarse la vida. Y Tianyou, despedido por haber tenido un accidente con la troqueladora, tampoco se atreve a vengarse del afilador a pesar de estar enfadado y tener preparado un cuchillo a la hora de acudir a la casa de este. En Sin lápidas, Lao Wu, el protagonista, abandona el trabajo tras tener un problema con el empleador (aunque luego regresa a la ciudad para buscar más empleo). Posteriormente, su novia abandona a su hijo y él elige criar por su cuenta a ese niño que no es suyo.
Es cierto que en los textos de Wang aparecen personajes que luchan por sus propios derechos, pero la reivindicación de los trabajadores es más bien una acción individual en vez de un movimiento colectivo y bien planificado como en las obras de López Salinas. En Operadores de troqueladora, un guangxinés (un trabajador que viene de la provincia de Guangxi) quiere reclamar compensaciones por una herida causada en el trabajo, algo que otros trabajadores, incluido el propio protagonista, tratan de impedir. En Pedido del Estado, Li Xiang, el gerente de fábrica que lleva meses sin recibir su salario, intenta tranquilizar a los trabajadores cuando desaparece el empleador. Es una muestra de la falta de conciencia de clase de estos personajes, pero al mismo tiempo, también es una descripción fiel al dilema de este país socialista en pleno desarrollo de la economía privada. Es obvio que Wang intenta eludir la confrontación de clases en este país y centrarse en algo más universal del ser humano: la supervivencia y la alineación.
Esta peculiaridad de los personajes subalternos está relacionada con la imagen de los empleadores en las obras del autor, que tampoco pueden controlar su propia vida, lo cual, muchas veces elimina la posibilidad de llegar a un final feliz. Como señala Fu (2020:213), en sus obras, Wang "traza la cadena alimenticia de los subalternos", quienes "en absoluto cuentan con la posibilidad de combatir contra el destino"5. En Pedido del Estado, el pequeño jefe, que cree que con el pedido podrá salvar la fábrica, no tiene otra opción que suicidarse frente a la gran cantidad de dinero que reclama la familia del trabajador fallecido. En Banguenaudier, la empleadora, Lin Xiaoyu, abandonando a sus trabajadores con la empresa quebrada, huye con todo el dinero con la esperanza de volver a montar negocios. Sin embargo, acaba viviendo en un piso de miserables condiciones debido al miedo a que la detengan. En las obras de Wang, los personajes no pueden escaparse de los cambios políticos y sociales ni son capaces de controlar su propia vida. Sobrevivir es lo único que pueden hacer, su única victoria.
Ambos escritores toman a los trabajadores como protagonistas y representantes de la subalternidad social, una característica típica de la literatura obrera. Al tratarse escritores autodidactas, es inevitable que los dos partan de su propia experiencia en la vida laboral y social para las creaciones literarias, por lo que sus personajes, muchas veces, encarnan alguna parte de la vida de los autores. Al mismo tiempo, según el contexto y la necesidad de época, ambos plantean divergencias a la hora de plasmar la clase adinerada o explotadora: López Salinas subraya lo cruel y egoísta de esta clase, mientras que Wang la plasma desde un punto de vista más humanista y empático.
3.2 El lenguaje literario
La marginalidad también se muestra en el lenguaje literario de nuestros autores. Dentro de su compromiso político ambos han elegido adoptar un lenguaje sencillo, en palabras de muchos críticos en los comentarios sobre las obras de López Salinas, un lenguaje de "austeridad literaria" (Becerra Mayor, 2013: 44), lo cual, hasta cierto punto, se convirtió en un argumento para los que intentan negar el valor de las obras de estos autores. En su estudio preliminar sobre La mina, incluido en la novela nuevamente editada y publicada en 2013, Becerra Mayor (2013: 44-48) hizo una síntesis acertada sobre las características del estilo de López Salinas, a saber, el uso de refranes y dichos, el uso de diálogos y de monólogo interior, el empleo de estilo indirecto y directo libre y la adoptación del lenguaje oral (por ejemplo, el diminutivo, la pérdida de las consonantes finales y la supresión de los grupos consonánticos). Vamos a ver unos ejemplos en La mina y Año tras año.
El ganao no es bueno para nosotros, el ganao no da jornales (López Salinas, 1960: 20).
Dicen que todos los hombres somos iguales, yo digo que es verdá, que todos nacen lomismo, pero luego no es verdá; hay quien quiere trabajar y no trabaja, y hay quien no quierey otros le sacan las castañas del fuego (López Salinas, 1960: 21).
No trabajan y pa ellos es el comer pan bueno, el aceite, y el vino y la carne; pa los demásel comer migas y gazpachos (López Salinas, 1960: 24).
¡No me mire así! Déme algo de comer y no ande embobá (López Salinas, 1960: 25).
El ir bien fardao es cosa de gran importancia en estos tiempos (López Salinas, 2000: 129).
-¿Qué le pasa? -Que la está espinchando (López Salinas, 1960: 132).
El vino de Machado entraba bien y el gazpacho no tenía un pero (López Salinas, 1960:121).
-¿Dónde vamos? -Dónde quieras, a pasear, no tengo ni cinco (López Salinas, 2000:231).
Los primeros cinco son ejemplos de adopción de lenguaje oral, de la pérdida de las consonantes finales y la supresión de los grupos consonánticos, mientras la sexta frase es un ejemplo de palabra de registro coloquial. Las últimas dos oraciones nos dan ejemplos de dichos y refranes. El lenguaje oral, aparte de tener la función de indicar la clase subalterna y el bajo nivel de educación de los personajes, también nos muestra, junto con los motes -en La mina, los mineros tienen motes como "el Cordobés", "el Asturiano" o "el Extremeño" (López Salinas, 1960: 59)- el acento y la procedencia de los personajes.
Esta "elaboración de un lenguaje popular" también forma una parte importante de las obras de literatura proletaria de Wang Shiyue. En la mayoría de las narrativas trabaj adoras de Wang, los protagonistas son trabaj adores migrantes que acuden a las ciudades de la zona piloto de la política Reforma y Apertura en la provincia costera de Guangdong. En esta provincia, Shenzhen, Dongguan y Guangzhou son las ciudades más dinámicas económica y culturalmente, conformando el escenario principal de los relatos. Dichas ciudades, situadas en la Delta del Río Perla, son puntos de encuentro de migrantes de todas las partes del país y, por lo tanto, de distintas culturas: la cantonesa, la de las provincias procedentes de los migrantes y la de Hong Kong, que es una mezcla de la cantonesa y la inglesa por haber sido colonia de Inglaterra durante casi un siglo. Por lo tanto, en las narrativas de Wang, podemos ver una gran variedad de lenguaje.
En el relato Sonido de afilar cuchillos en un piso alquilado, se pueden apreciar rasgos lingüísticos del acento cantonés cuando el propietario del piso habla mandarín, ya que el autor utiliza de forma abundante la marca fonética "la", una sílaba sin ningún significado que solo sirve para suavizar el tono, al final de la frase6. En seguida, en boca del protagonista, el mismo autor da explicación a este estilo de lenguaje: "A los cantoneses les gusta poner un "la" detrás de las palabras a la hora de hablar mandarín, de modo que el propietario habla soltando muchos "la"s y suena como si estuviera cantando" (Wang, 2016c: 42)7. Y curiosamente pero también razonablemente, el protagonista contesta al casero imitando el mismo acento.
Aparte del acento local de la ciudad, en el texto también se utilizan las palabrotas propias de este dialecto, las cuales son, para los trabaj adores, una señal de sus esfuerzos por integrarse en esta provincia costera. Unos ejemplos típicos son "ifM^^^" (Wang, 2016c: 54) y "^HH^PH" (Wang, 2017: 123-124), que significan respectivamente "que le jodan a tu puta madre" y "que te jodan". Cabe destacar que, aparte de introducir los insultos del cantonés en el texto, el autor los escribe usando los caracteres del mandarínque tienen el mismo sonido en vez de utilizar los caracteres propios del dialecto, algo que se puede considerar un reflejo de un deje norteño al tratar de hablar el dialecto del sur.
Otra característica peculiar es la mezcla de inglés y chino en el dialecto de Cantón debido a la influencia de los inversores y la televisión de Hong Kong.
Dijo: no subestimes a esta pequeña aldea, Chu Zhou. La gestión de nuestro club se puede comparar con las de allí. Aquí se ofrecen servicios de Dongguan y seguimos los criterios de ISO (Wang, 2016a: 207)8.
Ma Yougui, sosteniendo el vaso grande y rojo, se puso de pie, con las manos temblando y sin saber muy bien de qué estaba hablando él mismo. Chocó su vaso con el del secretario. Se sintió emocionado y, casi sin poder respirar, se puso a hacer reverencias como si fuera una pequeña gamba, al mismo tiempo que no dejaba de decir "hello" "hello" (Wang, 2016a: 210)9.
Sin embargo, a diferencia de los acentos en las obras de López Salinas, cuyos orígenes son fácilmente reconocibles, en las de Wang, en vez de detallar o enumerar las desemejanzas de los trabajadores de distintas zonas del país, solo se nos muestra la mezcla entre el cantonés y el mandarín, ignorando los posibles acentos de cada provincia, por lo cual es casi imposible reconocer la procedencia de los trabajadores. De este modo, Wang ha podido construir un modelo generalizado, en vez de uno concreto, de la vida de los trabajadores en Cantón, con el objetivo de evocar la empatía de los lectores -de distintas zonas del país- hacia los personajes.
Desde nuestro punto de vista, esta fiel "transcripción" al escrito del lenguaje hablado es una característica imprescindible de la escritura popular, sobre todo de la literatura de clase trabajadora. No la debemos atribuir a la "deficiencia cultural" (Becerra Mayor, 2013: 29) que "sufren" ambos escritores. Al contrario, debería considerarse como una estrategia literaria de la literatura del trabajo o del realismo, con dos motivos. El primero, el más importante, sería la necesidad de la construcción de un espacio literario verosímil en el que viven los trabajadores, que suelen tener un limitado nivel de educación y, para sobrevivir en el nuevo entorno, han de recoger las nuevas costumbres de habla local, sin poder desarraigarse de la cultura proveniente de forma inmediata, tanto en la ciudad minera Los Llanos y en el Madrid de los subalternos, como en las afueras de Shenzhen.
El segundo motivo es la consideración de una mejor recepción por parte de los lectores. Sabiendo que los lectores potenciales "carece(n) de un nivel adecuado para el ejercicio de lectura (Becerra Mayor, 2013: 44)", los dos autores adoptan un lenguaje más cercano y fácil de entender para los trabajadores -que forman un grupo de mayores lectores potenciales-, con el objetivo de provocar la empatía y concienciarles sobre el mundo que les rodea (Becerra Mayor, 2013: 38). Además, en el caso de López Salinas, trasladar las ideas de lucha y confrontación contra la clase dominante y, en el caso de Wang, dar coraje a los lectores para seguir peleando en la vida. Sobre esta diferencia entre los últimos objetivos de los dos autores, vamos a desarrollar algunas ideas en el siguiente apartado.
3.3 La construcción de dualismo, la cuestión de identidad y el optimismo en común
En los apartados anteriores, vimos los elementos "subalternos" de las narrativas de estos autores. A continuación, vamos a ver las estrategias que ellos adoptan para que sus narrativas salgan de la "subalternidad" y obtengan una vigencia universal, hasta llegar a ocupar un asiento en la historia literaria. Una de dichas estrategias es la construcción del dualismo, una estrategia que, en el caso de López Salinas, se encarna en la confrontación de la clase adinerada y el proletariado, mientras que en el caso de Wang Shiyue, se trata de un dualismo urbano-rural.
Son múltiples los temas en las narrativas trabajadoras de nuestros autores. Como hemos mencionado en el apartado 3.1, en su investigación minuciosa sobre las obras de López Salinas, Becerra Mayor (2013) enumera cinco tópicos a la hora de analizar La mina, lo cual, desde nuestro punto de vista, se puede aplicar a otras narrativas del escritor madrileño como Año tras año o Crónica de un viaje y otros relatos: la Guerra Civil, la reforma agraria, la migración, la desigualdad de clase y de género y las condiciones laborales. Respecto al análisis sobre los personajes en sus narrativas, debemos entender que, frente a esta realidad social y obligado por la conciencia de compromiso, el escritor madrileño no tuvo otra opción que documentar o brindar testimonios de estos conflictos "por motivaciones salariales" o "político-sociales", (Becerra Mayor, 2013: 24) lo cual, naturalmente, era la tarea o la preocupación más urgente para la literatura comprometida en la España de aquella época y el motivo por el cual las creaciones literarias de López Salinas tienen unos enfoques más "pragmáticos" que los de Wang Shiyue. En el caso de Wang Shiyue, este coincide con el escritor español en los últimos tres temas y la subalternidad también ocupa un lugar importante en sus narrativas. Sin embargo, debido a la diferencia del contexto, régimen y cultura, Wang se preocupa por unos enfoques más universales, con el objetivo de llegar al "centro" del escenario de la literatura china: se profundiza más en la construcción del dualismo urbano-rural y en la cuestión de la identidad, no solo de los trabajadores, sino de gente de distintas clases en esta época de globalización y alienación.
Para entender bien el giro del escritor chino distinto al del autor español es necesario echar un vistazo a la historia de este país. Como está escrito en el primer artículo de la Constitución de la República Popular China (Gobierno de China, 2005), desde la fundación de este país, los obreros y los campesinos son parte de la clase dominante10. De esta forma, ellos ocupan un lugar central en el discurso político, a pesar de que esto no implique, muchas veces, una equivalencia en el sentido económico. Por otro lado, es sabido que en los años cincuenta y sesenta, China experimentó movimientos como el Gran Salto Adelante y la Revolución Cultural, los cuales consolidaron la base de economía pública socialista en este país y también resultaron en una ruptura con la cultura tradicional. La política de Reforma y Apertura, propuesta por Deng Xiaoping en el año 1978 e implementada desde aquel entonces, cambió la situación respecto a los treinta años anteriores del país y provocó unos conflictos sin procedentes en la historia de la República, ya que surgieron unas clases nuevas, por ejemplo, los empleadores e inversores extranjeros, mediante esta iniciativa cuyo objetivo era desarrollar la economíaa través de unos modos económicos más variados (incluidos la economía privada y el comercio exterior). Debido a la llegada de las inversiones extranjeras al país - acompañadas de culturas extranjeras- y al establecimiento de empresas de diversos tipos, aparecieron unas oportunidades laborales distintas y fue desapareciendo la vida de trabajo en las comunas o instituciones públicas para conseguir una remuneración basada en los "vales" públicos. Sin embargo, como dijo Martínez Fernández (2020: 113, 116), "el modelo de trabajo sobre el que Marx, Weber y Durkheim teorizan" no desapareció, sino que fue trasladado hacia otras latitudes, es decir, la explotación industrial se extendió a las sociedades de la periferia capitalista, debido a los bajos costes. Y China es uno de los principales ejemplos de la evolución de este modelo.
El surgimiento de la economía privada coincidió con la época en que Wang, nacido en 1972, empezó a trabajar. Como un joven campesino de pueblo, él experimentó físicamente tanto la oleada de trabajadores migrantes y el vértigo del desarrollo económico como los conflictos empleadores-empleados. Por lo tanto, situado en un contexto así, aunque Wang escribe sobre los mismos temas de López Salinas -la migración, la desigualdad de clases y las condiciones laborales-, las obras de Wang no cuentan con un sentido de lucha de clases tan fuerte como las del autor español. Como dijo Li (2020: 9), los escritores de la literatura obrera en China tienen la tendencia de "demonizar" a los capitales extranjeros, transformando los conflictos sociales en conflictos entre los trabajadores de un país socialista y los inversores o capitalistas del mercado extranjero, algo que Wang critica e intenta evitar en sus obras. Un ejemplo es el de Pedido del Estado, en el cual ni el empleador ni el trabajador tienen un final feliz. El origen de la tragedia colectiva parece, a primera vista, el pedido de fabricación de banderas nacionales de los Estados Unidos, el país capitalista más potente. No obstante, sería un gesto de degradación a esta obra de Wang si solo tomásemos en cuenta el conflicto surgido de la confrontación entre el pueblo chino y el capital extranjero, pasando por alto la posibilidad de una solución pacífica o la búsqueda de equilibrios entre la renta económica y el bienestar del pueblo. También estaríamos dejando de lado el papel la alienación del ser humano en un contexto en el que se prioriza "progreso económico".
Para profundizar en el análisis sobre este tema de las obras de Wang, tomamos Pedido del Estado como ejemplo. Wang no se conforma con la mera descripción, sino que busca situar los conflictos en un marco más amplio y globalizado. Los acontecimientos sucedidos en una China que acababa de abrir su puerta al extranjero aparecen como armas de doble filo, es decir, oportunidades para unos y crisis para otros (véase el gráfico debajo).
De esta manera, Wang evita una valoración unidireccional sobre estos sucesos, algo que es bastante común en el discurso político, e indica la estrecha relación entre los países en un mundo globalizado, al mismo tiempo que nos muestra la impotencia individual frente al proceso histórico y los cambios internacionales. Por lo tanto, se sale del modelo común de la literatura obrera de su época y consigue llegar a un nivel más profundo del problema, mostrando las preocupaciones tanto de los trabajadores como de la gente de distintas clases vividas en un contexto de alineación y ansia por el "progreso". De allí aparece su oportunidad de llegar a ser reconocido por el círculo literario de corriente dominante.
Otro punto compartido, pero con matices, es la construcción del dualismo urbano-rural, un dualismo típico en la historia de la literatura, que se puede remontar al Romanticismo y la literatura bucólica. No obstante, en las narrativas de los escritores obreros, conlleva matices nuevos. López Salinas subraya más el sentido de confrontación de clases en este dualismo, mientras Wang se concentra en el conflicto traído por el llamado progreso: lo urbano, representado por los tecnócratas y empleadores, relacionado con la alineación, la restricción y el vértigo económico, se encuentra en un lugar opuesto a lo rural, cuya representación incluye a los trabajadores -la mayoría de los cuales viene del campo- y la libertad o tranquilidad de la vida rural.
Cabe destacar que dicho dualismo no es tan obvio en las obras de López Salinas - aunque tampoco se encuentra totalmente ausente-, salvo en su primera obra, ya que la confrontación entre clases es la característica más subrayada en sus escrituras. Como escritor del realismo socialista (Becerra Mayor, 2013: 38), es consciente de que los pueblos no carecen de personas conservadoras -véase Una historia familiar- ni miseria -por ejemplo, en sus libros de viajes-. Por lo tanto, lo rural en los libros de López Salinas es también sucio y miserable. La tranquilidad del pueblo se parece más bien a una fantasía con la que se consuelan los personajes a sí mismos, porque ellos mismos se dan cuenta de lo dura y difícil que es la vida en el pueblo español de aquel entonces. En La mina, Joaquín, el protagonista, sueña con ahorrar dinero trabajando en la mina para poder comprar un terreno en su propio pueblo, pese a las condiciones miserables en las que vive con su familia. A sus ojos, Tero, su pueblo natal, es tranquilo pero duro (por la falta de trabajo y por el clima). Cuando se le ocurre la idea de marcharse para ganarse la vida, para él el pueblo supone un sitio "triste, sucio y miserable" de donde quiere huir (López Salinas, 1960: 26). Posteriormente, cuando llega al pueblo minero, el protagonista presencia una escena sucia y cruel:
Una charca, junto a las vías, relampagueaba como un cuchillo [...] La calle, pina, estaba formada por dos hileras de casuchas apiñadas, pintadas de blanco y salpicadas de barro. Las viviendas, de una planta, parecían estar aplastadas contra la tierra, podridas por la lluvia y el sol (López Salinas, 1960: 32, 38).
La nostalgia por la vida rural forma parte de la identidad de los trabajadores migrantes. "Pero con el viento llegó también el olor del verano. El olor de la jara y de los trigos. El olor del bosque de pinos y el canto de los pájaros" (López Salinas, 2000: 20). En una conversación entre dos dependientes, se expresa también esta nostalgia al campo y la depresión de la vida urbana: "-¿No te acuerdas nunca del pueblo? -preguntaba Ramón a Matías. -Yo sí. En la tienda nunca veo el sol" (López Salinas, 2000: 116).
Para cumplir la intención de "despertar o iluminar la conciencia frente a las injusticias de la clase dominante burguesa en el Estado dictatorial" (Becerra Mayor, 2013: 48), la decisión del escritor madrileño de insistir en la confrontación de clases en vez de optar por un dualismo entre lo urbano y lo rural parece acertada. Al mismo tiempo, esta estrategia conduce a la acuñación de una identidad colectiva de clases mediante una memoria social y colectiva del conjunto de grupos subalternos en la sociedad franquista, los cuales incluyen, como hemos mencionado anteriormente, a los vencidos, los campesinos y los trabajadores. Como señala Assmann (2016: 48) en Shadows of Trauma: Memory and the Politics of Postwar Identity:
Las derrotas no destruyen necesariamente una autoimagen colectiva; lo más frecuente es que refuercen los sentimientos de solidaridad nacional. De hecho, las derrotas se recuerdan y reactivan con el mayor grado de patetismo y gasto ceremonial en los casos en que una nación basa su identidad en un sentimiento de sí misma como víctima. En tales casos, los recuerdos de la injusticia y el daño sufridos se mantienen vivos para crear un fuerte sentimiento de solidaridad comunitaria frente a las presiones externas, para legitimar las reivindicaciones y para movilizar la resistencia11.
Debido al contexto social y político, el enfoque de Wang no ha sido la confrontación de clases, sino el dualismo urbano-rural en el sentido económico y cultural e, inevitablemente, la pérdida y la búsqueda de identidad de los trabajadores migrantes en ciudades a las que no pertenecen.
En las obras de Wang se trabaja sobre este "tema principal del realismo crítico", el dualismo urbano-rural (Li, 2020: 9), y el pueblo es un refugio tanto para los trabajadores migrantes como para los empleadores. En Sin lápidas, Lao Wu vuelve al pueblo natal después de tener problemas con el jefe. En Banguenaudier, la empleadora se esconde en el pueblo para evitar pagar las deudas de su empresa quebrada. En Operadores de troqueladora, el trabajador sordo, Li Xiang, quiere ahorrar dinero solo para escuchar el sonido de los insectos del campo. La ruralidad, representada por los paisanos del pueblo y los paisajes, es una fantasía embellecida de los personajes frente a la crueldad del trabajo y del mercado. Sin embargo, les decepcionará, porque ni Lao Wu puede conseguir la paz interior durante su estancia en el pueblo natal, ni la empleadora de Banguenaudier puede solucionar sus problemas viviendo en el campo, ni Li Xiang puede oír el sonido de la naturaleza después de recuperar el oído.
Otro ejemplo más directo es el relato Grupo de búsqueda de raíces, que cuenta la vuelta al pueblo natal de Wang Liuyi, que es ya un escritor exitoso pero incapaz de reintegrarse en el pueblo e incluso llegando a atraer el odio de algunos antiguos vecinos. Vuelve allí de visita con un grupo de empresarios de la misma procedencia y recibe una buena acogida por parte del gobierno local. Sin embargo, los antiguos vecinos se enojan con su familia -porque su primo mayor denuncia a la fábrica de productos químicos por la contaminación y eso corta los ingresos económicos a muchos habitantes-, lo cual hace casi imposible su reintegración en el pueblo. Debido a ello, el protagonista piensa: "Volví al pueblo para buscar mis raíces. Pero en lugar de encontrarlas, perdí cualquier emociónpor ellas [...] Soy una persona sin pueblo natal [...] un fantasma solitario y vagabundo entre la ciudad y el pueblo" (Wang, 2016a: 235)12. Con las palabras del propio personaje, Wang nos demuestra claramente la confusión y la pérdida de identidad de los trabajadores migrantes. Ellos no se adaptan a la vida vertiginosa en las metrópolis, que es totalmente diferente de la rural debido a su ritmo rápido, la ausencia de naturaleza y la priorización del dinero, a pesar de que ellos dedican sudor y sangre y asumen los trabajos más pesados y peor renumerados. Tampoco tienen la posibilidad de volver a sus raíces porque la vida allí se presenta "atrasada e ignorante" (Wang, 2016a: 234) para ellos, que han recibido "nuevos" choques culturales y han visto diferentes modos de vida en las zonas urbanas. Al mismo tiempo, el pueblo se convierte en un sitio lejano e inaccesible, incluso onírico, formando por los recuerdos embellecidos en la memoria individual. De allí viene la imposibilidad de la persistencia de su identidad original o, visto desde otra perspectiva, la posibilidad de una nueva identidad: los trabajadores migrantes, un grupo subalterno y nómade, sin raíces ni en las ciudades ni en los pueblos.
Para resumir, ambos escritores narran la vida de los subalternos y sus textos contribuyen a la formación de identidad de estos grupos, para que su voz sea audible en la sociedad. Por un lado, López Salinas se enfoca más en la confrontación y la lucha de clases, satisfaciendo las necesidades de su época y de su identidad de militante del PCE. Por otro lado, Wang Shiyue se enfoca en la descripción de la pérdida de identidad de los trabajadores y la degradación de los valores tradicionales en la sociedad china frente al ansia al "progreso" y a la riqueza, con el objetivo de escribir una "literatura Mahayana" (Wang, 2009: 311)13. Por lo tanto, los dos construyen, respectivamente, representaciones del dualismo de clases y el dualismo urbano-rural. Curiosamente, ambos expresan un optimismo frente al futuro en sus novelas. En el caso de López Salinas (2000: 392), está convencido de que su país, a pesar de parecer una casa "sucia y fea", "se puede arreglar" y "habrá que hundir la piqueta hasta que salga el rojo de los ladrillos" para "cambiarlo todo". Y en el caso de Wang (2018: 311), este señala: "Aunque (los personajes) tienen una vida trágica, se han enfrentado al destino asignado y han luchado. Es algo que entiendo como la esencia del espíritu de la mayoría de los subalternos." 14
4. Conclusión
La literatura obrera ocupa un lugar importante tanto en España como en China, sobre todo en los siglos XX y XXI, épocas del surgimiento o robustecimiento de la clase obrera. Como representantes de este género literario en su propio país, López Salinas y Wang Shiyue, a pesar de las diferencias biográficas y contextuales, asumen su responsabilidad de escritor comprometido y adoptan estrategias similares para expresar, de acuerdo con el contexto social e histórico, sus preocupaciones sobre la vida y el futuro de suscompatriotas subalternidad.
Debido a la influencia sindicalista procedente de la familia y a su militancia en el Partido Comunista de España, el escritor español muestra conciencia de clase desde sus primeras narrativas. Gracias a la experiencia de desempeñar distintos oficios, tuvo contacto directo con la clase trabajadora, algo reflejado en sus obras mediante la plasmación detallada y vívida de personajes de diferentes clases, especialmente los subalternos, y el uso natural del lenguaje oral. Pese a la escasa cantidad de sus creaciones narrativas, en todas las obras están presentes los temas principales: la vida de los campesinos "conversos" en la sociedad posguerra y la lucha de clases. Considerado como un escritor del realismo socialista, López Salinas toma la literatura como un arma para "despertar la conciencia" del pueblo frente a las injusticias sociales. Por lo tanto, el tema, el lenguaje y la idea esencial de sus obras se enfocan en describir la realidad, formar una identidad colectiva entre todos los subalternos e indicar la vía posible para conseguir una sociedad mejor a través de la lucha de clases, lo cual no conduce a un sacrificio en el valor estético o literario de sus obras. Sin embargo, debido a su postura ideológica, el autor y sus obras fueron silenciados en España durante muchos años hasta el inicio de este siglo, cuando empezaron a publicarse algunas investigaciones pertinentes y a editarse algunas de sus narrativas como Año tras año y Crónica de un viaje y otros relatos. A partir de este punto las obras de nuestro autor español empezaron a tener lugar entre los lectores comunes.
En el caso de Wang Shiyue, también escritor autodidacta y con experiencia de trabajar en diferentes industrias, el proceso de entrar en el campo visual de la crítica es algo diferente, principalmente debido a las diferencias de régimen y contexto. En comparación con López Salinas, Wang cuenta con un haber de creaciones mayor, que podemos dividir en dos categorías: las que tratan sobre el pueblo de Yancun, devenido del pueblo natal del escritor, y las que tratan sobre los trabajadores migrantes en las ciudades. Aunque posteriormente la literatura de clase trabajadora se convierte en la corriente principal y el escritor también tiene algunas pruebas con la ciencia ficción, igual que López Salinas, Wang también adopta la estrategia de enfocarse en la subalternidad tanto en la elección de personajes como en el uso de lenguaje. Sin embargo, debido a motivos sociales e históricos, la confrontación de clases no entra entre las consideraciones del escritor chino. A pesar de que sus temas literarios son parecidos a los de López Salinas -los trabajadores, los campesinos "conversos" y los conflictos entre la clase adinerada y el proletariado-, él elige situar las historias en un marco más globalizado y construir un dualismo urbano-rural, con el objetivo de evitar una valoración simple de único criterio. Las dificultades de integración de los trabajadores migrantes en las ciudades conducen a la confusión o pérdida de su identidad. Esto, junto con la imposibilidad de volver identificarse con el pueblo natal, puede aplicarse a las personas que vivimos en esta sociedad moderna, tanto en zonas urbanas como en áreas rurales, sometidas a vertiginosos cambios. De esta manera, visibiliza su propia faceta obrera -un escritor procedente de fábrica- a la vez que señala lo subalterno y subraya el carácter común de las preocupaciones del ser humano, en vez de centrarse en las peculiaridades de los problemas surgidos en su propio país, dibujando un horizonte más universal para solucionar dichos problemas (en vez de apuntar a los cambios políticos en un país concreto).
En conclusión, vemos que, por un lado, existen estrategias literarias comunes -por ejemplo, la selección y plasmación de personajes, el uso de lenguaje, los conflictos declases y la conciencia de clase- entre los escritores de literatura de clase trabajadora sin que importe la nacionalidad, edad o época. Además, tanto los escritores como las obras experimentan un proceso de visibilización desde un lugar subalterno o silenciado. Por otro lado, en tanto en cuanto este género literario suele ser parte de la literatura realista, los escritores también adoptan decisiones diferentes tanto en la perspectiva a la hora de analizar los problemas sociales e identitarios como en la propuesta de soluciones, que atiende a los factores contextuales -políticos, históricos, sociales-. Además, cabe mencionar que los dos autores coinciden en cierta actitud optimista hacia el futuro. De este modo, estos escritores de la literatura de clase trabajadora, a su manera, asumen también la responsabilidad de los intelectuales: describen la realidad, reflexionan sobre ella y nos muestran vías posibles para llegar a una sociedad mejor y más justa.
Footnote
References
Bibliografía
Asociación de Escritores de Liaoning (2010). Comentarios sobre las obras premiadas del V Premio Lu Xun de Literatura. Recuperado de: http://www.liaoningwriter.org.cn/news-show-10668.html (último acceso:
20/10/2024).
Assmann, Aleida (2016). Shadows of Trauma: Memory and the Politics of Postwar Identity. Traducción de Sarah Clift. New York, Fordham University Press.
Becerra Mayor, David (2013). "Estudio preliminar". En López Salinas, Armando. La mina. Madrid, Akal, 1-95.
Domínguez, Antonio José (2013). "Armando López Salinas: "La Transición saltó por los aires hace muchos años"". Mundo Obrero. 19 de septiembre de 2013. Recuperado de: https://mundoobrero.es/2013/09/19/armando-lopez-salinas-la-transicion-salto-por-
los-aires-hace-muchos-anos/ (último acceso: 20/10/2024).
Fu, Ruchu (2020). "Posibilidad y futuro de la ciencia ficción oriental" (^K7j"f4&J&tl"5Tib ^nX^fc). En Fu, Ruchu. Silencio superado la voz 0\^tK$X). Beijing, Editorial de la Universidad de Pekín, 206-214.
García de Nora, Eugenio (2000). "Introducción". En López Salinas, Armando. Año tras año. Salamanca, Alcayuela, 7-13.
Gobierno de la República Popular de China (2005). Constitución. Recuperado en: https://www.gov.cn/test/2005-06/14/content_6310_3.htm (último acceso: 20/10/2024).
Li, Yang (ed.) (2020). "¿Qué es lo literario de los trabajadores migrantes? ¿Cómo trabaja la literatura? Una genealogía de la literatura trabaj adora" (" XX"$nfX"3t^" ? "3t^ "^^"XX"? -XrX3t^"6tf&temppound;niHiffJ^^?). En Li, Yang (ed.). Recopilación de la nueva literatura de Shenzhen. Volumen de literatura trabajadora (WM^JC^J\ %.: XX3t^^l). Shenzhen, Editorial Haitian (?$XtiiliS.%h), 1-42.
Liao, Wei (ed.) (2021). Comprensión sobre un escritor del realismo crítico. Sobre Wang Shiyue" (M.M^^M>^^SLi^Mf&fn^tyk'M). Literatura de Zona Especial (fvflX 3t^). 24 de julio de 2021.
López Salinas, Armando (1960). La mina. Barcelona, Ediciones Destino.
López Salinas, Armando (2000). Año tras año. Salamanca, Alcayuela.
López Salinas, Armando (2011). "Palabras de un tiempo pasado". Revista de crítica literaria marxista, 5, 7-11.
López Salinas, Armando (2016). Una historia familiar. España, Ediciones Dyskolo.
Martínez Fernández, Ángela (2020). Si nos permiten hablar. Repensando la narrativa contemporánea desde la condición de clase (Tesis doctoral). Facultad de Filología, Traducción y Comunicación, Universidad de Valencia.
Montejo Gurruchaga, Lucía (2009). "La narrativa de Armando López Salinas: realismo crítico contra censura". Estudios Humanísticos. Filología, 31, 159-184.
Shu, Jinyu (2022). "Escribir es la herramienta con que me comunico con el mundo" (^f {^^iic^nS^tttlf X*tii!5'6'tlXjic). Periódico de Lectura de China (^^i-l^ffi.). 6 de julio de 2022.
Somolinos Molina, Cristina (2020). Armando López Salinas. CHAM. Centro de Humanidades de la Universidade Nova de Lisboa. Recuperado en: http://fabricadesites.fcsh.unl.pt/ghispanicas/2020/10/14/armando-lopez-salinas/(último acceso: 20/10/2024).
Tang, Shiyun y Wang, Shiyue (2015). "Wang Shiyue: Escribo para realizar la auto-redención" (3i~h^| : IjUcffl^f^$kj^$L I=|!$c^t5§). Periódico Comercial del Río Yangtse (-^IjttjrJU), 21 de diciembre de 2015.
Vázquez Zamora, Rafael (1960). "Las novelas del premio". Destino, 1170: 24-26.
Wang, Shiyue (2009). Sin lápidas (^cfi$). Guangdong, Editorial de Huacheng (^EMtiilK. %t).
Wang, Shiyue (2016a). "Grupo de buscar raíz" (If |[I33). En Wang, Shiyue. Pecados del ser humano (A^). Beijing, Editorial Yanshi de China ("T4 15 W5fetii)i§.?:t), 202-256.
Wang, Shiyue (2016b). "Operadores de troqueladora" (JFv^J^c&tlA). En Wang, Shiyue. Pecados del ser humano (A^). Beijing, Editorial Yanshi de China ("T4 HH^lTjItS. %h), 111-122.
Wang, Shiyue (2016c). "Sonido de afilar cuchillos en un piso alquilado" (lijffiMM.fi'tl^ 7J^). En Wang, Shiyue. Pecados del ser humano (A^). Beijing, Editorial Yanshi de China (44ffll=f^?Ltj|iS.%h), 41-63.
Wang, Shiyue (2017). "Pedido del Estado" (HUtiT^-). En Wang, Shiyue. Nuestros pecados (IjUcCl&tl^). Jiangsu, Editorial Fénix de Literatura y Arte de Jiangsu (ZLifrJC z^trjlfe^i), 116-176.
Wang, Shiyue (2018). "Palabras sobre mis creaciones literarias" (ll'Jfp 1=1 J&temppound;: 'Slf 1$ i§). Críticas de novelas (Xi&Wifc), 5, 131-132.
Xu, Min (2018). "Wang Shiyue, escritor transfronterizo de pluriempleos" (X~h^l : $4 tlW^fi'tl^^-^f^). Diario de Ji 'nan (ffi'M}ft$~$C). 24 de octubre de 2018.
Yang, Honghai (1992). "El mundo colorido de los trabajadores. Prólogo para la colección de la literatura trabajadora" (M^tfii^&tl JlXittlf-fTX3t^ jf^J A4^"/?). En Li, Yang (ed.). Recopilación de la nueva literatura de Shenzhen. Volumen de literatura trabajadora (^M^JC^^kM: JTX^^^I). Shenzhen, Editorial Haitian (^I^CiiSlK. %h), 185-190.
Yu, Wei (2010). "Wang Shiyue, ganador del Premio Lu Xun de Literatura: de trabaj ador a escritor" Diario Urbano de