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Resumen: En este artículo nos preguntamos por las condiciones materiales les que posibilitan la creación de conocimientos feministas, sus avances y marginaciones entretejidas en una academia neoliberal, racista y heterocispatriarcal. A partir de un estudio sobre género y conocimientos desde una perspectiva feminista (2021-2024), este artículo elabora un relato colectivo de investigadoras/es sobre exclusión epistémica del género y los feminismos en los espacios académicos chileno y argentino. El relato, narrado en primera persona y construido desde las citas de las y los investigadores en temas de género y feminismo, transita entre lo individual y lo colectivo, situando las problemáticas de género en lo político para materializar deslocalizadamente las formas de exclusión epistémica. Esta se expresa en vulneraciones directas sobre las personas, pero también se aloja en dimensiones estructurales, por ejemplo, la imposibilidad de transversalizar curricularmente la perspectiva de género, dificultades para conseguir financiamiento o asociar estas perspectivas negativamente con el activismo. En medio de la avanzada de las ultraderechas internacionalmente, es urgente dialogar sobre el estatus epistémico de los conocimientos feministas en la academia. Palabras clave: exclusión epistémica, feminismos, género, academia, conocimiento
Otra vez el hielo
Abre el correo. Hay un nuevo mail en su bandeja de entrada. "Están regalando las notas en el extranjero". Queda helada. Se arrepiente de haberle contado orgullosa que le había ido muy bien en la primera tanda de trabajos. Su cuerpo la lleva al recuerdo de la vez en que, unos años antes, cometió el error de mostrarle su tesis sobre mujer e historia. "Debería titularse mujeres', no 'mujer'". Sintió rabia, sobre todo porque tenía razón.
No le contó que se graduó con distinción. No lo iba a entender. "Tú que pareces ser una chica inteligente ¿por qué te vas a dedicar a esto si te puedes dedicar a otras cosas?" Menos puede decirle que es feminista, contarle en qué trabaja, a qué dedica su tiempo, qué lee y qué se pregunta. Sabe que va a ser visto "como una cuestión activista o como una cuestión poco seria". Opta por hablar de "género", esa "especie de rótulo que con todas sus dificultades se presenta como más científico que decir 'soy feminista". Las feministas son las que marchan, gritan y protestan. La academia y el activismo son dos cosas separadas.





