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La pérdida del suelo por erosión hídrica es uno de los problemas ambientales más preocupantes en la actualidad. Para estimar las tasas erosivas se requiere de información de alta resolución. No obstante, en Manabí, la limitada disponibilidad de datos locales de precipitaciones y la falta de registros detallados de uso del suelo presentan importantes restricciones para una evaluación precisa de los procesos erosivos. El objetivo principal de la investigación es estimar tasas de erosión mediante el modelo RUSLE y su relación con la cobertura de superficie y la densidad poblacional en Manabí, para evaluar su vulnerabilidad. En la metodología se delimitó la zona de estudio y se obtuvieron los factores que conforman RUSLE desde bases de datos oficiales. La delimitación del área de estudio se realizó mediante la cartografía nacional y los factores que conforman RUSLE desde bases de datos oficiales: las precipitaciones se obtuvieron desde GPCC; NDVI desde MODIS; topografía desde SRTM; propiedades del suelo desde SoilGRIDS; el Factor P fue considerado como unidad debido a la carencia de información estadística. Se registraron tasas de erosión entre 0,06 y 190,49 t/ha, con distribuciones irregulares dentro de la provincia. El 68% de los cantones manabitas registraron un riesgo Medio-alto y Muy-alto, destacando la importancia de generar medidas de mitigación frente a la erosión del suelo. Los resultados de este estudio proporcionan una base sólida para que las autoridades gubernamentales implementen medidas efectivas de control de la erosión del suelo en Manabí. La metodología aplicada es adaptable a otras regiones con condiciones geográficas y climáticas similares, lo que permite su replicación en diferentes contextos. Esto resulta especialmente relevante en el marco del cambio climático, donde la flexibilidad para adaptar soluciones locales a distintos escenarios globales es crucial para una gestión sostenible del suelo y la mitigación de la erosión.
