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LA OTRA MIRADA Concha Casajús Quirós Editorial: ALMUD EDICIONES DE CASTILLA-LA MANCHA ISBN: 9788412822625 Año de edición: 2024 Toledo La Dra. En todos y en cada uno de ellos se han ido introduciendo de un modo nada forzado y muy natural, algunas autoras españolas, elegidas por sus propios méritos así como por su relevancia internacional. Hay mucho de pedagogía en este modo de articular la exposición. De manera que cuando cierras el libro, protagonistas como Anna Atkins, quien realizó el primer libro científico ilustrado con fotografías, British Algae: Cyanotype Impressions (1843), adelantándose a la famosísima publicación de William Fox Talbot, The Pencil of Nature (1844); Julia Margaret Cameron, responsable de romper la distancia de seguridad con el retratado y con el espectador; Imogen Cunningham, quien buscó la fusión de ciencia, arte y fotografía; la inadvertida catalana Sabina Muchart Collboni; Dorothea Lange, buscadora de la verdad física y psicológica de las personas, y protagonista del llamado documentalismo utópico; Gerda Taro, fotoperio - dista alemana quien impulsó la búsqueda de la instantánea; Tina Modotti, Margaret BourkeWhite, Inge Morath, Martine Franck, las españolas Joana Biarnés, "Colita", Marisa Flórez y Sandra Balsells, la berlinesa Gisele Freund, quien consideró la historia de la fotografía ligada inseparablemente a la política y a la sociedad; o Diane Arbus, quien normaliza lo extraño y provoca extrañeza con lo normal; la institutriz Vivian Maier, o la barcelonesa, prácticamente desconocida, Milagros Caturla; todas ellas entre muchas otras, sentimos que cobran vida y un justo protagonismo, no otorgado por el hecho de ser mujeres, como sí sucedió con el olvido, sino por sus aportaciones a la fotografía.
MUJER Y FOTOGRAFIA. LA OTRA MIRADA Concha Casajús Quirós Editorial: ALMUD EDICIONES DE CASTILLA-LA MANCHA ISBN: 9788412822625 Año de edición: 2024 Toledo
La Dra. Concha Casajús presenta un perfil muy completo, tanto en su formación como en el ejercicio de la profesión, para abordar con gran rigor y solvencia el tema planteado en este libro: una escogida selección de fotógrafas sobre las que levantar una particular historia de la fotografía. A su formación como historiadora del arte y el ejercicio de la docencia universitaria en distintas materias afines con su perfil, tanto en el Departamento de Comunicación Audiovisual y Publicidad en la Universidad CEU San Pablo como en la Universidad Complutense de Madrid, se suma su formación como fotógrafa, el ejercicio de esta profesión, y la autoría de las primeras críticas fotográficas especializadas en revistas españolas surgidas en los años ochenta del pasado siglo XX.
Sus trabajos y publicaciones previas, ya desde la tesina titulada Imágenes instantáneas: una aproximación a la estética del reportaje fotográfico (1985) y su tesis doctoral Historia de la fotografía de moda: aproximación estética a unas nuevas imágenes (1993), han ido siempre encaminados a construir una teoría de la fotografía, desgranando su estética y la particularidad de su propio lenguaje.
La obra está prologada por Sandra Balsells, primera mujer española fotoperiodista en cubrir una guerra. Balsells, muy acertadamente, reclama más publicaciones como esta, en las que se de visibilidad a los logros y las trayectorias profesionales de muchas mujeres que de un modo silencioso y acallado hicieron avanzar la técnica, el lenguaje, la estética y el arte de la fotografía. «De silencios, olvidos y desidias», título del mencionado prólogo, es muy elocuente de cual es uno de los objetivos fundamentales de esta obra: impedir que "fotógrafas imprescindibles continúen abandonadas en las cunetas de la historia", lo que implica reescribir necesariamente determinados aspectos de la historia que nos ha sido transmitida, en la que las mujeres han ocultado sus nombres en la búsqueda de mayores oportunidades.
Es por esta razón que la autora se ha centrado exclusivamente en aquellas que centraron su actividad, no en ser musas o modelos, sino en quienes tomaron la cámara entre sus manos, reflexionaron, teorizaron, y de algún modo hicieron avanzar la fotografía desde el punto donde lo dejó la generación anterior.
Balsells, buena conocedora del tema, señala en el prólogo el gran trabajo de investigación llevado a cabo por la autora, dada la dificultad para acceder a todo el material que el análisis desarrollado ha requerido. Si bien este es un gran mérito, igual o más destacable es la estructura que la autora ha desarrollado. Solo quien ha interiorizado a fondo el tema, puede ser capaz de manejar una historia del papel femenino en la fotografía de este modo. Concha Casajús huye de la facilidad de un desarrollo cronológico o un diccionario biográfico a favor de la creación de una red de interconexiones en la que las protagonistas escogidas sirven como nodos que generan cavidades intersticiales en las que ubicar en el futuro tanto a fotógrafas como fotógrafos, quienes no hubieran desarrollado sus carreras o no lo hubieran hecho del mismo modo sin ellas.
El libro se articula en torno a cinco grandes bloques: Pioneras, Fotoperiodistas, La visión femenina de la realidad, Persuasión y Finalidad artística. En este orden hay una lógica en cuanto al orden de desarrollo y las primeras utilidades que van definiendo la fotografía, ya sea utilizando "el lápiz de la naturaleza", o reproduciendo del modo más fielmente posible la realidad que la cámara tiene delante. En el tercer capítulo, el desarrollo del lenguaje fotográfico y la familiaridad que la sociedad tiene de él, permite agrupar a toda una serie de autoras que aportan un nuevo modo de mirar, muy personal, que contribuye a ser conscientes de todas aquellas otras realidades de las que no participamos en el día a día, pero que existen y ellas subrayan. El cuarto, titulado Persuasión, señala otro de los rasgos más propios del medio que ha configurado todo un modo de hacer, por ejemplo en la fotografía de moda o publicidad. Por último, en el quinto, se centra en una selección de aquellas que han trabajado la fotografía como una categoría artística, contribuyendo a que fuera considerada más allá del testimonio y el documento. En todos y en cada uno de ellos se han ido introduciendo de un modo nada forzado y muy natural, algunas autoras españolas, elegidas por sus propios méritos así como por su relevancia internacional.
Ahora bien, la gran novedad de esta historia de la fotografía en femenino radica en que en cada capítulo, de un modo un tanto sugerente en el título del epígrafe, se apunta hacía aquello que aporta la autora a esta narración. Lo hace eligiendo una obra represent - ativa, que no es mera ilustración, sino un documento, lenguaje y forma de la específica mirada de la fotógrafa en cuestión, que Casajús nos enseña a leer en sus distintas capas. Hay mucho de pedagogía en este modo de articular la exposición. Únicamente después de haber desentrañado una de las obras y conocer cuál fue la aportación específica por la que la autora ha sido seleccionada para formar parte de esta particular historia de la foto - grafía, se nos expone una breve y muy cuidada biografía, en la que aquellos detalles que carecen de relevancia para el hilo trazado, han sido omitidos. Hay en todo este trabajo una ingente labor de decantación, imposible de llevar a cabo si no estás empapado del tema hasta la médula. Esto que hace que la investigación de esta profesora sea fácil de asimilar, incluso para aquellos que no son especialistas en el tema. De manera que cuando cierras el libro, protagonistas como Anna Atkins, quien realizó el primer libro científico ilustrado con fotografías, British Algae: Cyanotype Impressions (1843), adelantándose a la famosísima publicación de William Fox Talbot, The Pencil of Nature (1844); Julia Margaret Cameron, responsable de romper la distancia de seguridad con el retratado y con el espectador; Imogen Cunningham, quien buscó la fusión de ciencia, arte y fotografía; la inadvertida catalana Sabina Muchart Collboni; Dorothea Lange, buscadora de la verdad física y psicológica de las personas, y protagonista del llamado documentalismo utópico; Gerda Taro, fotoperio - dista alemana quien impulsó la búsqueda de la instantánea; Tina Modotti, Margaret BourkeWhite, Inge Morath, Martine Franck, las españolas Joana Biarnés, "Colita", Marisa Flórez y Sandra Balsells, la berlinesa Gisele Freund, quien consideró la historia de la fotografía ligada inseparablemente a la política y a la sociedad; o Diane Arbus, quien normaliza lo extraño y provoca extrañeza con lo normal; la institutriz Vivian Maier, o la barcelonesa, prácticamente desconocida, Milagros Caturla; todas ellas entre muchas otras, sentimos que cobran vida y un justo protagonismo, no otorgado por el hecho de ser mujeres, como sí sucedió con el olvido, sino por sus aportaciones a la fotografía.
Antes de concluir este comentario a la publicacién Mujer y Fotografia. La otra mirada, de Concha Casajus, quisiera destacar que la imagen de la portada, un detalle de una foto titulada Curiosidades (Etiopia, 2007), es obra de la propia autora de libro, que refuerza con ella el título de la publicación invitándonos a entrar у a mirar, para descubrir insertada antes del prólogo una segunda foto, también de su autoría, perteneciente a la serie Mujeres que rompieron el silencio (2015), titulada Unión y recuperación. En este caso, Casajús nos invita a seguir el ejemplo de fortaleza de estas excelsas mujeres de la República Democrática del Congo, quienes violadas como arma de guerra, son descartadas por la misma sociedad que es incapaz de protegerlas. Ellas se ponen en pie para contar su propia historia. En el caso de Concha Casajús, investigar y escribir la historia de la fotografía en base a la realidad de quienes fueron injustamente silenciadas o simplemente ignoradas, es también rendir un homenaje a las heroínas de la cámara.
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