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Resumen Nos proponemos comentar los textos e imágenes de contenido profano por la importancia que puede tener su presencia en un manuscrito destinado a formar a las jóvenes de un convento. Abstract The aim of this article is to comment on a series of significant texts and images of secular content present in a manuscript designed to educate young women in a convent. The original manuscript was burnt and completely destroyed in 1870, as a result of a bombing in the Alsatian city of Strasbourg, where it was housed. [...]only these manual and printed reproductions made from secondary sources are available today.
Resumen
Nos proponemos comentar los textos e imágenes de contenido profano por la importancia que puede tener su presencia en un manuscrito destinado a formar a las jóvenes de un convento. El Hortus Deliciarum es un manuscrito del siglo XII con una fortuna singular. El ejemplar original resultó quemado y destruido totalmente en 1870, a raíz de un bombardeo sufrido en la ciudad alsaciana de Estrasburgo, donde el ejemplar se hallaba custodiado. Años más tarde, fue editado el material reproducido en 1879 a través de copias previas hechas en Estrasburgo por A. Straub y G. Keller. Por tanto, únicamente se conservan copias manuales y las impresas elaboradas a partir de materiales de segunda mano. La obra no es un tratado original de Herrade de Hohenburg: fguran poemas, composiciones musicales, ilustraciones, dibujos de textos clásicos, religiosos y profanos, diagramas, etc. Su vocación pedagógica resulta evidente, y el resultado es una compilación de textos entresacados por ella a partir de diversas fuentes. La escritora suele indicar la autoría y/o el título del texto, objeto de su atención.
Palabras clave
Hortus Deliciarum; Herrade de Hohenburg; manuscritos del siglo XII.
Abstract
The aim of this article is to comment on a series of significant texts and images of secular content present in a manuscript designed to educate young women in a convent. Hortus Deliciarum is a twelfth century manuscript with a unique history. The original manuscript was burnt and completely destroyed in 1870, as a result of a bombing in the Alsatian city of Strasbourg, where it was housed. Years later, the material reproduced in 1879 was published through previous copies made in Strasbourg by A. Straub and G. Keller. As a result, only these manual and printed reproductions made from secondary sources are available today. The work is not entirely original to Herrad of Hohenburg: it comprises poems, musical compositions, illustrations, and diagrams drawn from classical, religious and secular texts. Its pedagogical intent is evident as a compilation of texts she selected from various sources. Herrad often indicates the authorship and/or the title of the texts she is focussing on.
Keywords
Hortus Deliciarum; Herrad of Hohenburg; Twelfth Century Manuscripts.
1. HERRADE DE HOHENBURG
Antes de analizar el contenido del Hortus deliciarum, es conveniente recordar brevemente la personalidad de su autora. En el inicio de la obra manifesta lo siguiente4:
Item prosa per Herradem abbatissam predictis virgunculis causa exhortationis composita5.
Herrat, gratia Dei, Hohenburgensis ecclesie abbatissa, indigna licet, dulcissimis
Christi virginibus in eadem ecclesia, quasi in Christi vinea laborantibus, [..]. Insinuo quod hunc librum, qui intitulatur Hortus deliciarum ex diversis sacre et philosophice scripture, foribus, quasi apicula Deo inspirante, comportavi [..] et in unum mellifuum favum compaginavi. HD6, f. 2r.
«también [hay] un texto, compuesto por la abadesa Herrade, para que sirva de aprendizaje a las susodichas vírgenes adolescentes.
yo, Herrade, por la gracia de Dios, abadesa de la iglesia de Hohenburg, aunque indigna, he ido elaborando este libro, llamado Jardín de las delicias, para las tiernas vírgenes consagradas a Cristo, a partir de diversos pasajes de escritos sagrados y flosófcos, como si yo fuese una pequeña abeja libando de fores con la ayuda de la inspiración divina; y con todo ello, he compuesto una especie de deleitoso pastel, destinado a las jóvenes que prestan servicio en esta misma morada como si fuese una viña del señor». HD, f. 2r.
La dedicatoria, algo amanerada estilísticamente, es muy interesante por diversas razones, empezando por el hecho de que proporciona el título de la obra. La imaginación del lector le posibilita situar el sentido espiritual del sintagma en función de sus ideas, ya que la autora deja libertad de interpretación en varias direcciones. Esta novedosa denominación fue todo un acierto. La fórmula acuñada ha sido luego empleada por otros creadores en repetidas ocasiones. En realidad, la expresión se corresponde con el concepto clásico del locus amoenus, espacio idealizado y convertido en tópico desde Homero hasta nuestros días.
Sin duda alguna, Herrade fue una persona en extremo inteligente y dotada de múltiples cualidades relevantes7. Durante su abadiato desarrolló una labor espiritual y cultural notable. El texto de su ms. es de excepcional interés. En varias notas del mismo se indican diversas fechas: 1159, 1175, 1080. Cabe conjeturar que trabajó en él hasta su muerte en 11958. Su elevada formación intelectual queda refejada enel contenido variopinto de esta obra, en la que figuran poemas, composiciones musicales, ilustraciones, dibujos de textos clasicos, religiosos y profanos, diagramas, etc. Su vocacion pedagogica resulta evidente.
Por su nacimiento pertenecio a una familia nobiliaria9. En esta epoca la primogenita de un linaje de esta condition solfa ser destinada al matrimonio, y la siguiente hija, consagrada a Dios. Se desconoce si el destino de esta religiosa fue por tal motivation o por una vocation personal.
2. LA«MISE EN SCENE»: UNA ABADIA YSU BIBLIOTECA
La abadia de Mont Sainte-Odile , tambien conocida bajo el nombre de abadia de Hohenburg , fue un convento de monjas, situado en uno de los picos mas famosos de la cordillera de los Vosgos, en la region de Alsacia, actualmente francesa. La institution pertenecio primero a la orden benedictina y, despues, a la Regla de las Canonigas Agustinas en virtud de una refundacion, patrocinada por la abadesa Rilinda (c. 1163). Herrade de Hohenburg10 (c.1125-1195), quien desempeno el cargo de abadesa desde 1167 hasta su muerte (1195?)11, formo parte de la comunidad en esa segunda etapa.
Para conocer el argumento de la obra es preciso describir brevemente el historial del monasterio, el cual fue fundado en el Monte Hohenburg por el duque Eticho12 (s. Vlll). Herrade asi lo describe: Sanctus Eticho dux, qui et alio nomine dicitur Adalricus, dotaliter offert domino Ihesu Christo et sancta Mariae etsancto Petro monasterium cum omnibus appendiciissuis perse in monte Hohenburg fundatum (fol. 322V).
En primer lugar, hay que tener en cuenta que la obra no es un tratado original de Herrade, sino una compilation de textos entresacados por ella a partir de diversas fuentes. La escritora suele indicar la autoria y/o el titulo del texto, objeto de su atencion. Esta loable practica facilita la tarea de localizar ycomentar la naturaleza del contenido. Tales informaciones nos permiten conje-turar la existencia de una biblioteca importante en la Casa, dada la condition de enclaustrada de Herrade. La variedad de las obras mencionadas 0 bien parcial-mente extractadas supone un dominio de la bibliografia existente en la epoca. Ademas de los autores cristianos clasicos (san Agustin, san Jeronimo, Beda, san lsidoro, etc.), llama la atencion su conocimiento de escritos contemporaneos, tales como De verbo incarnato de Hugo de Santo Victore +114113; Liber de sacra-mentis de Petrus Pictor, +1150; las Sententiae de Bernardus Claravellensis +1153; varias obras de Honorius Augustodinensis {Elucidarium, Gemma animae, Speculum ecclesiae) +1153; las Sententiae de Petrus Lombardus +1160 y la Historia scholastica de Petrus Comestor14 escrita hacia 1173. Estos ejemplos corroboran que algunos textos recientes y signifkativos eran difundidos con prontitud a traves de copias en los lugares adecuados.
En segundo lugar, la autora nos indica en el preambulo del ms. quienes seran los potenciales lectores. Sin duda alguna, la comunidad adolescente del monasterio15. En estas citas y en otros lugares se subraya siempre la condition de virgenes de las interesadas16.
3. RESUMEN DEL CONTENIDO
Esta enciclopedia17 comprendia 342 folios segun constaba en una nota del s. XIV, recogida por el benemerito A. Bastard, quien copio precursoramente el texto e iluminaciones de la obra. El 11 de noviembre de 1794 el ciudadano L. Rumpler obtuvo un permiso para entregar el ms. a un descendiente lejano de Herrade, llamado Charles. Tras diversos avatares durante la Revolution Francesa, la obra fue en su dia trasladada a otras instituciones. Por su excepcionalidad, se obtuvo una copia manual, realizada por Christian Maurice Engelhardt en 181818. Amen de otras reproducciones parciales hechas por otras manos19. Lamentablemente en 1870 el ejemplar original resulto quemado y destruido totalmente a raiz deun bombardeo sufrido en la ciudad alsaciana de Estrasburgo, donde el ejemplar se hallaba a la sazón custodiado20. Años más tarde, fue editado el material reproducido a través de copias previas hechas en Estrasburgo por A. Straub y G. Keller en 187921. Por tanto, únicamente se conservan copias manuales y las impresas elaboradas a partir de materiales de segunda mano. No se conserva, pues, ningún testimonio original auténtico de la obra titulada Hortus deliciarum. Algunos estudiosos han ido otorgando siglas convencionales para identifcar los materiales por ellos reprodu-cidos. Tal procedimiento ha originado una situación caótica a la hora de citar loci concretos. Por ello hemos adoptado un criterio operativo que evite la mención de datos dispersos en función de las fuentes bibliográfcas manejadas en cada caso. En la actualidad disponemos de una edición crítica que reúne todas las garantías científcas22. Se trata de una reconstrucción hipotética del ms. original. En esta obra hay un Índice de contenidos y un Catálogo de miniaturas, ambos instrumentos serán los referentes principales en las citas bibliográfcas de nuestro artículo23.
La página reproducida en la Fig. 2ª exhibe una deliciosa ilustración de carácter narrativo. En el primer tercio de la escena son representados san Pedro, santa María, Cristo y san Juan Bautista, la Deesis (Ssqaiq) de claro origen bizantino. Cada personaje lleva una cartela con su nombre. Detrás de la fgura central, de mayor tamaño, se alzan dos torres del monasterio de Hohenburg. Debajo está el propio donante, quien materializa su generoso gesto mediante una larga pértiga dirigida al Salvador. En un plano inferior el duque Ethico entrega la llave, de manera simbólica, a santa Odilia24, quien va acompañada de sus compañeras de congregación. Esta cuarta parte de la imagen se cierra por la derecha con una especie flacteria vertical:O vos quas includit, frangit, gravat, atterit urit in terris hic carcer, mestus, labor, exilium, dolor, estus; in celis Me lucem, requiem, patriam, medicamen et umbram querite, sperate, scitote, tenete, vocate (fol. 322v).
«Oh, vosotras, mientras que estéis en la tierra, estaréis encerradas, reducidas a la obediencia, agobiadas, exhaustas. todo será cárcel, tristeza, trabajo, exilio, dolor, ofuscación. En cambio, una vez en el cielo, encontraréis, alcanzaréis, conoceréis, obtendréis e invocaréis a Mí, que soy la luz, el descanso, la patria, la medicina y la sombra».
Aparte de la fel descripción de los sacrifcios que supone el seguimiento de la vocación religiosa y de su compensación eterna a través de Cristo, una vez en elcielo, queremos subrayar el magnífco estilo literario empleado en la redacción de este texto: la yuxtaposición de los verbos, por un lado, y de los sustantivos, por otro, es un recurso retórico efcaz que indica la calidad de escritora de Herrade y la modernidad de su prosa.
A continuación, se ha reproducido la imagen de santa Odilia, venerada por la abadesa Rilinda, y debajo, la fgura de ésta. A sus pies, hay una leyenda que identifca al personaje: Rilinda venerabilis Hohenburgensis ecclesie abbatissa, tempore suo eiusdem ecclesie quaeque diruta, diligenter restauravit et religionem divinam inibi pene destructam sapienter reformavit. El texto manifesta que esta priora desarrolló una labor excelente ya que puso a salvo el edifcio monasterial, que se encontraba en estado ruinoso, y, sobre todo, reformó el régimen de vida espiritual de las conventuales en el s. XII.
En el espacio restante de la página, a la derecha, Herrade ha reproducido un poema suyo dedicado a Rilinda. Lo más interesante es la culta manera de presentar los versos. Se trata de un caligrama. La disposición gráfca elegida le ha permitido elaborar un auténtico carmen fguratum. Se trata de una técnica alejandrina que puso de moda Publilio Optaciano Porfrio (s. IV) en la época del emperador Constantino I. En este caso el modelo ideado es la cruz:
La escena se cierra con el nombre del monte donde el monasterio se alzaba y, debajo, unas plantas espinosas y torpemente dibujadas. Otro tanto sucede en el fol. siguiente (LXXX). Resulta algo desconcertante el tratamiento de estas plantas, dada la habilidad pictórica de la autora. En el resto del ms. no hay ninguna otra muestra de vegetación.
El contenido verbal y fgurativo de la Fig. 3 está dedicado a la propia abadesa Herrade. El texto ofrece la siguiente titulación: Congregatio religiosa temporibus Rilindis et Herradis abbatissarum in Deo servicio in Hohenburg caritative adunata. (f. 323r). Debajo se han representado sin transición los retratos de sesenta religiosas con sus nombres y apellidos, salvo dos. Se indica que las trece últimas eran conversas. Quizá este término se podría entender como postulantes laicas ya que van igualmente ataviadas. Esta representación de la comunidad fnaliza con una fórmula optativa: Esto nostrorum pia merces, Christe, laborum. Nos electorum numerans in sorte tuorum.25
La relación de las monjas se cierra con un retrato de cuerpo entero de Herrade. Hay una nota de encabezamiento explicativa: Herrat Hohenburgensis, abbatissa post Rilindam ordinata, ac monitis et exemplis eius instituta. Se manifesta que la propia Rilinda promovió el nombramiento de Herrade en el gobierno de la Casa, ya que había instruido a su pupila y le había enseñado cómo debería ejercer el abadiato de manera ejemplar. A continuación, se reproducen unos versos en forma de cuarteto, escritos en una cartela que sostiene en sus manos la propia interesada:
¡O nivei fores, dantes virtutis odores,semper divina pausantes in theoriapulvere terreno contempto, currite coelo,quo nunc absconsum valeatis cernere Sponsum! (fol. 323r).
«¡Oh níveas fores, dando continuamente de virtud olores, siempre aguardando sin pausa en el camino mercedes divinas, y despreciando el polvo terrenal. Corred hacia el cielo, donde allí podréis contemplar al Esposo ahora escondido!26»
El ms. se cierra, en la versión actualmente conservada, con esta página. En el margen inferior del folio se reitera el nombre del monte, donde el monasterio se alzaba, y se han trazado otra vez unas plantas espinosas torpemente dibujadas. No hay ningún colofón ni explicit, a pesar de la importancia de la temática tratada. Esta anomalía quizá se deba a la accidentada forma de transmisión de la obra.
La galería de retratos de las monjas y, sobre todo, la atención prestada a la abadesa Herrade con la reproducción de su fgura y la mención de sus versos llaman la atención. Son prácticas inhabituales respecto del tipo de espiritualidad cultivado. No hay duda sobre la veracidad de los hechos narrados, pero sí extraña el autorretrato de la priora. Como la fuente original se ha perdido irremediablemente, no se puede analizar codicológicamente si la factura de este material se hizo en vida de la autora o si, por el contrario, se ideó esta composición en homenaje a la interesada tras su fallecimiento. Esta segunda hipótesis nos parece la más atendible.
4. LA SISTEMATIZACIÓN DE LOS «SABERES»
Cada época histórica se caracteriza por el canon de los conocimientos más valorados en ese período temporal. En el ámbito de la cultura occidental se han ido confgurando espacios de diversos saberes, de varia naturaleza, a lo largo de siglos. En torno a la primera centuria de nuestra Era se observa una tendencia a tipifcaralgunos sectores de ese material variopinto en campos considerados de carácter básico en función de los intereses educativos de la época. Este planteamiento revela tácitamente cuáles eran las líneas directrices de una formación orientada hacia la preparación cultural de un sector del cuerpo social, constituido en gran medida por personas pertenecientes a un estamento privilegiado.
Antes de analizar el contenido de los saberes, es conveniente rastrear una orientación cultural propia del mundo clásico grecolatino. La personifcación de conceptos abstractos se centró en el ámbito femenino en lo que respecta a actividades de carácter alegórico, tales como las Virtudes, los Vicios, la Fortuna, la Filosofía y las Siete artes liberales. Y, por supuesto, la propia Atenea, quien personifcaba la Sabiduría y la Prudencia. En cambio, los conocimientos de tipo práctico fueron encarnados por varones27.
Ciertamente, la civilización grecolatina otorgó un tratamiento especial a ciertas materias relacionadas con actividades propias de individuos de elevado rango. En ese contexto el término ars signifcaba «técnica», «doctrina». Por tal motivo, se consideraba que las correspondientes enseñanzas de tales contenidos formaban parte de las «artes liberales». En cuanto al uso del término liberalis, se han propuesto dos explicaciones. El vocablo liber puede ser interpretado como un adjetivo que encierra la idea de «libre» respecto de un estamento servil. Pero también esa misma palabra, en tanto que sustantivo, puede designar el concepto de «libro». Ambas hipotéticas etimologías han tenido sus partidarios. La primera ha gozado de mayor predicamento ya que permitía establecer una ecuación entre la condición social de muchos lectores y el tipo de ejercicio desarrollado28. La segunda versión se basaba en una posible derivación nominal respecto del objeto material que vehiculaba los contenidos escritos. Esta acepción fue defendida por Séneca (Epist. 88).
La elección de las materias que conformarían grupos de conocimientos se fue forjando desde fechas tempranas. En la etapa helenística se contabilizaban nueve clases. Marco Terencio Varrón (116-27 a. C.) fue autor de una obra enciclopédica, hoy perdida casi en su totalidad, llamada Disciplinarum libri IX. El término «disciplina» es muy apropiado para designar la tipología de las distintas materias tratadas. Se conjetura que su listado respondiese a la siguiente distribución: I Gramática, II Dialéctica, III Retórica, IV Geometría, V Aritmética, VI Música, VII Filosofía, VIII Medicina y IX Arquitectura. Esta clasifcación se ha conservado básicamente durante siglos. Aunque resulte excesivamente escolar, merece la pena establecerun sucinto listado de los principales autores que han tratado este asunto hasta la etapa carolingia.
Agustín de Hipona (354-430) utilizó la nomenclatura de «artes seculares» y planifcó su estructura en De ordine, lib. II, 11, un tratado de corte académico. Marciano Capella (c. 420-490) compuso una obra alegórica sobre las siete artes liberales29, titulada De nuptiis Philologiae et Mercurii. A estas bodas asistían dichas artes bajo la forma de siete doncellas. Boecio (475-525) en su magnífco e infu-yente tratado, De consolatione Philosophiae, identifcó ese saber con el concepto de Sabiduría. Casiodoro es el autor de unas Institutiones saecularium litterarum (c. 550), donde se mencionan de nuevo estas disciplinas bajo el nombre de «seculares». San Isidoro, en su original e indispensable enciclopedia, las Etymologiae (627-630), todavía hoy de aconsejado uso, ofrece un panorama muy completo sobre esta materia (II, 24). Alcuino (735-804) subrayó el carácter simbólico del número «siete» y consideró que estas artes eran los pilares de la Sabiduría y, por tanto, las proclamó hijas de la Filosofía.
Como se puede comprobar, el desarrollo de estos conocimientos siguió un itinerario directo y continuado hasta el siglo XII, época de nuestro interés. Se trata de una etapa que no ha sido culturalmente valorada en su justa medida, a nuestro juicio. Por un lado, es considerada como un tramo fnisecular respecto de la alta Edad Media; por otro, la originalidad del legado producido en esos años se ha atribuido en parte al siglo XIII, considerado un momento estelar. Pero, en realidad, hubo un renacimiento cultural y religioso en la centuria anterior. Por ejemplo, cuando se lee con atención las obras de Hugo de San Víctor, nacido en Sajonia (1096-1141) se comprueba la modernidad de su pensamiento. Santo Tomás de Aquino fue un fno intérprete de su ideario.
Como ya hemos dicho, este punto de vista se expone, a modo de premisa, para situar en el tiempo la fgura de la interesante abadesa Herrade de Hohenburg, la cual promovió la elaboración de un ms. admirable, de carácter pedagógico y destinado a la formación de las novicias de la comunidad que ella dirigía, como explica en la propia obra. Este ejemplar podría ser considerado como un testimonio excelente y fdedigno de la cultura religiosa de un centro conventual femenino, a la altura de ese siglo y sirve de pauta para reconstruir hipotéticamente cómo eran las bibliotecas monásticas. El material disponible en la actualidad nos permite subrayar el valor intelectual y ortodoxo de su pensamiento. Sin duda alguna, fue una mujer dotada de una fuerte personalidad que le permitió transitar por el mundo monacal con honestidad ideológica y una capacidad artística envidiable. Su estilo verbal se forjó a través de la lectura de autores prestigiosos, paganos y cristianos30. Esteaprendizaje le enseñó la forma de exponer y argumentar31. Sin embargo, se advierte cierta torpeza a la hora de estructurar una planifcación ordenada de los temas que deseaba desarrollar. Ciertamente, la autora practicó una técnica de recopilación de textos que ella consideraba importantes. Dentro de ese magma de escritos los organizó dejándose llevar por el principio de la asociación de ideas. Tal fue el hilo conductor seguido a lo largo de toda la obra, la cual no fue dividida en capítulos ni hay una distribución ordenada de las distintas partes. El texto comienza con la exposición de algunos asuntos teológicos básicos, luego el argumento discurre a través del Antiguo y Nuevo Testamento. En la parte verbal incluyó sesenta y seis sermones, fragmentos sin identifcar y composiciones poéticas varias. En verdad, su autoría no es original. En cambio, su inteligencia espacial queda refejada en la composición de sus páginas. Su fértil imaginación ha quedado plasmada en todo el proceso creativo de la obra, donde se constata un depurado sentido estético. El corpus iconográfco es muy instructivo, ya que constituye un testimonio que muestra la evolución de las ideas a través del tratamiento artístico dispensado a las imágenes. En defnitiva, la autora es heredera de la tradición monástica y notable precursora de la corriente escolástica que triunfaría unas décadas más tarde.
5. LENGUAJE FIGURADO
Antes de comentar las ilustraciones representativas de los asuntos profanos del ms., conviene recordar algunos conceptos elementales. El lenguaje fgurado o metafórico es aquel por el cual una palabra expresa una idea en términos de otra, apelando a una semejanza real o imaginaria. Este hecho puede afectar tanto a un contenido verbal o icónico.
En primer lugar, hay que subrayar la tipología del diseño. El tratamiento de una imagen está relacionado siempre con unas coordenadas codifcadas culturalmente. En el estudio de las creaciones artísticas es preciso considerar la naturaleza del espacio circundante, el cual, como tal, no existe. Dicho espacio es teóricamente una extensión que contiene las materias diseñadas: depende de las formas que en él se despliegan. Esta particularidad ha facilitado la creación de modelos icónicos de fácil lectura a lo largo de la Historia del Arte. Por ejemplo, el concepto de altitud se asimiló con la idea de elevación en sentido fgurado: esquemas ascensionales, virtud, luminosidad, don de mando (el cetro), desplazamiento vertical, vuelo de un ave32, etc. De igual modo, se tendió a establecer una relación entre lo concreto y lo abstracto; el espacio y el tiempo, etc.
El cometido propio de las obras visuales es ofrecer unos objetos que sean susceptibles de una interpretación por el espectador, a través de la mirada. Esta libertad de juicio suscitó cierto resquemor en algunas ocasiones. Por ejemplo, san Isidoro censuraba el hecho de que las imágenes (picturae) pudiesen inducir al error (fcturae) ocasionalmente. Este argumento lo reforzaba a través del parecido fonético de ambos sustantivos:
«Pintura es la imagen que representa la apariencia de alguna cosa y que, al contemplarla, nos evoca su recuerdo. se dice pictura en el sentido de fctura (fcción), pues se trata de una imagen fcticia, no auténtica. De aquí que se denomine también fucata (simulacro), es decir, pintada de un color fcticio, al que no hay que dar crédito, pues no es la verdad. Por eso hay algunas pinturas que en su afán de representar la realidad auténtica abusan del color y, sobrepasando la realidad misma, conducen a la mentira. Es el caso de los que pintan a la Quimera con tres cabezas, o a la Escila con fgura humana en su parte superior, mientras la inferior aparece ceñida con cabezas de perro». (Etym. 16, 1).
Al margen de la opinión del Hispalense, conviene puntualizar otros términos que deben ser defnidos con precisión y que podrían ser encuadrados en un género metafórico. En primer lugar, el propio vocablo «símbolo», cuya defnición es de amplio espectro:
1. Es una variedad de signo que se caracteriza por el hecho de ser convencional y utilizarse intencionalmente.
2. Es un elemento u objeto material que, por convención o asociación, se considera representativo de una entidad, de una idea, de una cierta condición, etc. a causa de cierta semejanza existente entre el símbolo y lo simbolizado.
3. Es una unidad global en la cual existe una relación analógica. Es inexacto y motivado33. Va de lo particular a lo particular. Su ejecución es a veces de carácter artístico.
En el siglo XII se aprecia una corriente metafórica que desembocó en la técnica de la alegoría como medio retórico. La definición de esta palabra en el DRAE es:
«Ficción en virtud de la cual un relato o una imagen representan o signifcan una cosa para el lector, quien la relaciona a su vez con otra realidad diferente bien defnida»34.
A mediados de dicha centuria, en el marco geográfco franco-germánico, se desarrolló un movimiento cultural en extremo interesante. La relación texto e imagen cobró una fuerza inusitada. Teóricamente cuando ambos elementos concurren en un mismo objeto, se establece un tipo de relación. Es preciso deter-minar cuál es la función que desempeña cada uno de ellos. Las combinaciones posibles son diversas, de ahí la conveniencia de sistematizar esta área de conoci-miento. A título de hipótesis cabe considerar la siguiente casuística:
El último tipo podría ser considerado como una relación equipolente de ambos componentes. Esta denominación es aplicable a aquellos casos en los que ambos elementos están en condiciones de igualdad y, por tanto, son complementarios. Tal conexión se produce con frecuencia en nuestro ms.
Una faceta relacionada con el lenguaje fgurado es la técnica tipológica. Este método tiene como objetivo clasifcar determinadas creaciones según su forma. Son esquemas geométricos lineales que tratan de temas diversos en su espacio interior.
El sistema tiene entidad propia en la medida en que identifca un conjunto de rasgos separables respecto de diversos objetos de la investigación y que son los que confguran la forma esencial. Mediante la construcción de ciertos modelos previos se pretende refejar un esquema abstracto y fexible que puede aplicarse a diferentes contenidos. Constituye un instrumento operativo que establece una relación entre la teoría y la realidad empírica. De esta manera resulta posible adoptar este método para comprobar la homogeneidad de un corpus iconográfco, en cuyo caso las creaciones responden a un esquema básico y comparten un modelo común. Ejemplos de tales modalidades se encuentran en algunas ilustraciones aquí estudiadas, particularmente en los diagramas circulares y escénicos.
6. LA TEMÁTICA PROFANA DEL HORTUS DELICIARUM
Sobre esta obra hay una bibliografía no muy extensa, pero sí de gran calidad científca. Por tanto, nuestro objetivo se centrará en un aspecto colateral, ya que la temática puramente religiosa ha sido estudiada de manera adecuada por otros investigadores.
De toda la producción de la abadesa, vamos a tratar algunos de los escasos asuntos mencionados de carácter profano, ya que nos permite comprobar que su nivel de instrucción trascendía los intereses religiosos, aunque bien es verdad que su intencionalidad era llevar a cabo una interpretación moral de los mitos paganos. A tal efecto, hemos elegido entre las opciones posibles, los siguientes temas:
Las Siete disciplinas liberales.
Las Musas.
La diosa Fortuna.
El microcosmos.
7. LAS DISCIPLINAS LIBERALES
La sistematización de las disciplinas liberales será el primer tema profano tratado en este artículo por su importancia cultural. El diagrama circular como elemento primordial del lenguaje visual fue un motivo artístico muy empleado en el s. XII. Consiste en una estructura de inspiración anular, compuesta por círculos dibujados al compás, con independencia del material sobre el que se aplica. Este modelo, en su faceta arquitectónica, se ejemplifca en un tipo de ventanal vidriado que es conocido técnicamente bajo el nombre de «rosetón». Este modelo de diseño triunfó en todo Occidente a partir de esa centuria. En concepto de muestra, se reproduce la Fig. 4.
La abadesa aplicó el esquema circular en numerosas ocasiones36con gran maestría. Ello no quiere decir que se inspirase directamente en los testimonios eclesiales. Se trataba de un modelo icónico in statu nascendi. El ms. exhibe unas bellísimas representaciones pictóricas de ese prototipo conceptual37. La ideación simétrica aplicada en la construcción de imágenes iconográfcas de las Siete artes liberales está muy bien resuelta, de tal manera que el número de fguras queda perfectamente ajustado de acuerdo con su estatuto jerárquico. El esquema decomposición evoca el modelo de vano redondo calado que se empleaba en la arquitectura románica de ese siglo y luego triunfará en el s. XIII.
El diseño responde a un esquema anular. En primer lugar, se trazó una corona circular externa y en su superfcie se inscribió el siguiente comentario.
Corona circular externa:
+ Hec exercicia que mundi Philosophia investigavit, investigata notavit, scripto frmavit et alumnis insinuavit.
«Estos son los conocimientos experimentales investigados por la Filosofía. tras haber comprobado el resultado obtenido, lo confó a la escritura y lo transmitió al alumnado. la Filosofía enseña a través del estudio las siete disciplinas, examina las doctrinas de éstas y revela las cosas ocultas».
Ahora bien, es preciso ahondar más en los detalles de la personifcación de la Filosofía partiendo desde el lugar que corresponde al punto geométrico del centro generatriz del diagrama, el cual está dividido en dos partes, predominando la parte superior. Por ser una imagen inclusiva de conocimientos importantes de la época, y que aun hoy en día se mantienen vigentes, podemos considerarla como una «alegoría», ya que se trata de una ficción en virtud de la cual un relato o una imagen representan o significan una cosa para el lector, quien la relaciona a su vez con otra realidad diferente bien definida. Luego, por ser la Filosofía una figuración notable, fue situada en un círculo central. Durante siglos tal ha sido la posición otorgada a esta disciplina, la cual más tarde fue sustituida por un principio difuso y vinculado a la noción de Sabiduría38. La representación del ms. puede ser considerada como un arcaísmo conceptual y gráfco, dada su fecha de ejecución. Se ha insertado su nombre en latín: Philosophia. Sobre la cabeza de la fgura se ha trazado una corona de oro y encima de este objeto tres caras con los nombres de «Ethica», «Logica» y «Phisica». Por tanto, la disciplina es representada como reina de las artes liberales, sentada en un trono. Esta personifcación ostenta en sus manos una flacteria:
Omnis sapientia a Domino Deo est; soli quod desiderant facere possunt sapientes. «toda la sabiduría emana del señor Dios; sólo los sabios pueden hacer lo que desean».
8. LA FILOSOFÍA
Del pecho de la fgura alegórica dimanan siete ríos: cuatro a la derecha y tres a la izquierda, los cuales representan el conjunto de las disciplinas divididas en las secciones del Quadrivium y del Trivium. En el espacio que queda en blanco entre el curso de los manantiales y las partes inferiores de la imagen se han insertado los siguientes epígrafes: Septem fontes sapientie fuunt de Philosophia qui dicuntur liberales artes («De la Filosofía dimanan siete fuentes de sabiduría que son llamadas Artes liberales») y Spiritus Sanctus inventor est Septem liberalium artium, que sunt Grammatica, Rethorica, Dialetica, Musica, Arithmetica, Geometria, Astronomía («El Espíritu Santo es el inspirador de las Siete artes liberales, que son Gramática, Retórica, Dialéctica, Música, Aritmética, Geometría, Astronomía»).
En correspondencia con el diseño exterior se trazó el siguiente texto en la corona circular interna. Corona circular interna:
Arte regens omnia que sunt ego Philosophia subjectas artes in septem divido partes.
«yo, la Filosofía, por regir con sabiduría todos los conocimientos vinculados a las Artes [disciplinas], los divido en siete partes».
La autora, una monja alsaciana, atribuye un sentido religioso a la Filosofía, término que etimológicamente signifca «amor por la ciencia» y que, a su vez, es la base fundamental de las Siete artes liberales, cuya inspiración es atribuida por ella al Espíritu Santo.
9. SÓCRATES Y PLATÓN
En esta Fig. 5a se defne a la Filosofía de la siguiente manera: Naturam universe rei queri docuit Philosophia («La Filosofía enseña a investigar la naturaleza de todas las cosas»). Además, se representa a Sócrates con la siguiente leyenda: Philosophi primum Ethicam, postea Phisicam deinde Rethoricam docuerunt. («Los flósofos enseñan primero la Ética, luego la Física y, fnalmente, la Retórica); y a Platón con esta otra leyenda: Philosophi sapientes mundi et gentium clerici fuerunt. («Los flósofos fueron la sabiduría del mundo, y los clérigos, de la gente»).
La presencia de dos grandes pensadores considerados los padres de la Filosofía subraya la importancia de los conocimientos vinculados a la práctica de las Siete artes liberales. Además, se destaca un matiz en los cometidos de los flósofos y de los clérigos.
En el banco en que se sientan los dos personajes se lee: Philosophi. Ese travesaño es el modo característico de representar un bancal para sentar a las fguras en la pintura de c. 1200, y cierra el círculo central interno. A continuación, se han insertado las imágenes correspondientes a las Siete artes liberales.
Cada disciplina es representada con unos objetos simbólicos y defnida con un breve texto, a modo de leyenda:
Grammatica (varillas y un codex) Per me quis discit vox, littera, syllaba quid sit. Rethorica (stilus y tablillas) Causarum vires per me, rethor alme, requires. Dialectica (caput canis) Argumenta sino concurrere more canino. Musica (organistrum, cithara, lira) Musica sum, late doctrix artis variate. Arithmetica (cuerda anudada) Ex numeris consto quorum discrimina monstro. Geometria (compás y vara de medir) Terre mensuras per multas dirigo curas. Astronomia (estrellas y un objeto circular) Ex astris nomen traho per que discitur omen.
A continuación, se describen las imágenes individuales que representan a las Siete artes liberales en el sentido del reloj:
Grammatica (varillas y un codex). Per me quis discit vox, littera, syllaba quid sit. La Gramática fue defnida en sus comienzos por Quintiliano como: Recte loquendi enarratio poetarum (I, 4, 2). Dicho signifcado ha ido evolucionando hasta conver-tirse esta disciplina en una Prima ars. Tal valoración se encuentra claramente expresada en la Fig. 6, 1: Per me quis discit vox, littera, syllaba quid sit. «Gracias a mí cualquiera puede saber qué se entiende por los términos «voz», «letra» y «sílaba». Esta modernidad conceptual no se corresponde con la fgura dibujada, de carácter alegórico. Un recurso muy habitual era reproducir unos elementos simbólicos, aparentemente de sentido oculto, para que pudiesen ser interpretados por los espectadores en su auténtico signifcado. Se trata de una dama elegantemente ataviada que sostiene en su mano derecha unas varillas y en la izquierda un codex. El primer objeto ofrece aquí una versión realista. El maestro debía recurrir a veces a castigar al alumno si su aprendizaje no era correcto39.
Rethorica (stilus y tablillas). Su importancia queda refejada en el lema acuñado: Causarum vires per me, rethor alme, requires. «Querido orador, gracias a mí, conse-guirás demostrar la fuerza de tus argumentos». Esta disciplina ha sido muy cultivada en la cultura grecolatina. Por su importancia social y política es lógico que sea situada en segundo lugar. La técnica del discurso requiere un proceso de escritura de los argumentos que se piensan esgrimir, de ahí la necesidad de recurrir a un «estilo» de plomo o grafto y a unas tablillas para redactar un borrador del «buen decir». Los elementos simbólicos resultan evidentes.
Dialectica (caput canis). Argumenta sino concurrere more canino. Es una disci-plina que requiere agudizar el ingenio en el desarrollo de los planteamientos y en la actuación: «Yo consigo imponer los argumentos de manera mordaz». Esta condición queda refejada en el dibujo simbólico: La cabeza de un perro mordedor.
Musica (organistrum, cithara, lira). Musica sum, late doctrix artis variate. La inclusión de esta disciplina se debe a su naturaleza numérica:« Yo soy la Música, y la guía de un arte extenso y variado». Como objetos simbólicos se han reproducido un instrumento de cuerda, una cítara y una lira.
Arithmetica (cuerda anudada). Ex numeris consto quorum discrimina monstro. «Mi naturaleza son los números, de los cuales muestro algunos ejemplos». Con sus manos sostiene un sistema de cómputo muy elemental: una cuerda anudada.
Geometria (compás y vara de medir). Terre mensuras per multas dirigo curas. « Y o estoy al frente de muchas operaciones de medición de las tierras». Un enorme compás y una tradicional vara de medir son los símbolos representados, de trans-parente signifcado.
Astronomia (estrellas y un objeto circular). Ex astris nomen traho, per que discitur omen. «Yo debo mi nombre a los cuerpos celestes, gracias a los cuales predigo el futuro». El gesto deíctico de la fgura hacia los astros es de signifcado evidente. En cambio,o sabemos interpretar el sentido del objeto circular. Se ha conjeturado que fuese un recipiente para contener granos, dada la relación de los astros, desde un punto de vista meteorológico, con los cultivos.
Debajo del diseño del rosetón se han reproducido cuatro fguras de poetas y magos, los cuales se encuentran en trance de escribir mediante el dictado recibido a través de unos cuervos o cornejas. Herrade critica duramente los mensajes:
Isti inmundis spiritibus impietati scribunt artem magicam et poetriam, id est, fabulosa commenta.
«Estos descreídos, llevados por la acción de espíritus inmundos, escriben unos textos sobre arte mágica y poesía, esto es, sobre materias engañosas».
A la derecha hay una frase incompleta:
Poete vel magi spiritu inmundo [instincti..].
«Poetas o magos instigados por un espíritu inmundo».
Resulta curioso constatar el juicio tan negativo que expresa Herrade respecto de la literatura profana, entonces llamada poesía de manera genérica. El término empleado remite, sin duda alguna, al arte de la expresión artística, siempre y cuando el producto resultante sea el fruto de una actividad imaginativa libre y sin fnalidad religiosa. De hecho, la Iglesia pretridentina siempre ha dado muestras de una cierta prevención respecto de la ortodoxia de determinadas creaciones.
# 10. PLANIFICACIÓN ESPACIAL DE LOS TEXTOS
A continuación, hemos transcrito el lenguaje verbal exento. La disposición espacial es de tipo retórico. El hecho de estar inserto este material en un diagrama circular contribuye a una interpretación correcta del mensaje y, sobre todo, permite memorizarlo con facilidad. El objetivo de la lectura era aprender mnemotécni-camente los textos. La oralidad era el sistema docente y discente por excelencia.
Corona circular externa:
1 + Hec exercicia que mundi Philosophia investigavit, investigata notavit, scripto frmavit et alumnis insinuavit. septem per studia docet artes Philosophia, hec elementorum scrutatur et abdita rerum.
Corona circular interna:
2 Arte regens omnia que sunt, ego Philosophia subjectas artes in septem divido partes.
Textos centrales:
3 Ethica, logica, phisica.
4 Philosophia
5 Omnis sapientia a Domino Deo est; soli quod desiderant facere possunt sapientes.
6 Septem fontes sapientie fuunt de Philosophia qui dicuntur liberales artes.
7 Spiritus Sanctus inventor est Septem liberalium artium que Grammatica, Rethorica, Dialectica, Musica, Arithmetica, Geometria, Astronomia
8 Naturam universe rei queri docuit philosophia.
9 Socrates Plato
10 Philosophi primum Ethicam postea Phisicam deinde Rethoricam docuerunt
11 Philosophi sapientes mundi et gentium clerici fuerunt.
12 Philosophi
Textos Artes liberales:
13 Grammatica (varillas/propósitos y un codex) Per me quis discit vox littera syllaba quid sit. Rethorica (stilus y tablillas) Causarum vires per me, rethor alme, requires.
Dialectica (caput canis) Argumenta sino concurrere more canino. Musica (Musica, organistrum, cithara, lira) Musica sum, late doctrix artis variate. Arithmetica (cuerda anudada) Ex numeris consto quorum discrimina monstro. Geometria (compás y vara de medir) Terre mensuras per multas dirigo curas. Astronomia (estrellas y un objeto circular). Ex astris nomen traho, per quae discitur omen
Textos censurados:
14 Poete vel Magi
Isti inmundis spiritibus impietati scribunt artem magicam et poetriam, id est, fabulosa commenta.
15 Spiritu inmundo [instincti..].
Este diagrama de fujo fue en su día reproducido por A. Bastard en uno de sus calcos40. Como se puede ver en la Fig. 5b, los textos fueron extrapolados en alguna copia.
Los autores de estas distintas copias han optado entre diversas posibilidades: duplicar escrupulosamente el original, no reproducir las inscriptiones o leyendas según la disposición del modelo o bien simplemente eliminarlas. En principio consideramos más correcto tratar la versión del primer tipo.
La lectura del mensaje equipolente de Herrade se puede plasmar de manera sucinta con el siguiente diagrama:
11. LAS MUSAS, UNA RELIQUIA MITOLÓGICA
Tras unos fragmentos bíblicos, sin solución de continuidad, como es habitual en los comentarios de Herrade, aborda el tratamiento de un tema profano:
De Philosophia et de Septem liberalibus artibus, in quibus quidam post diluvium philosophabuntur. Post diluvium, enim quidam in Philosophia, quidam racione cecati, in poetria et in arte magica studuerunt (HD, fol. 30v).
Esta especie de rúbrica introduce una explicación sobre las Siete artes liberales, materia que aquí ya había sido tratada. Por tanto, interesa analizar un aspecto de menor calado, pero signifcativo, porque remite al segundo apartado de la Fig. 6., esto es, el universo de la Falsedad. El epígrafe es transparente: Incipiunt excerpta quedam de fabulis: «Aquí comienzan algunos resúmenes sobre historias inven-tadas». Los textos extractados remiten a las nueve Musas. Herrade ha dedicado cuatro párrafos al tratamiento de este tema. El historial mitológico descrito no ofrecería mayor interés, máxime cuando las fuentes grecolatinas son confusas, pero a sus ojos, el asunto merecía mayor atención. En esta época se produce un fenómeno cultural muy curioso en torno a estas deidades, las cuales irán recibiendoun tratamiento literario y artístico progresivo en los siglos venideros42. Resulta sugestivo, por tanto, reproducir la enumeración de esos númenes en función de los atributos que la autora dedica a cada una de ellas43. En el ms. está el listado de las Musas desde la primera a la novena entrada.
También hay, a continuación, unas inscriptiones o leyendas relativas a cada una de ellas por separado. Nos ha parecido más funcional unifcar ambos listados:
Expositio
Clío: Id est, Fama. Primum est velle doctrinam. Historia
Euterpe: Id est, bene delectans. Secundum desiderare quod velis. Música
Melpómene: Id est, meditationem manere faciens. Tertium instare meditans. Tragediatalía: Id est, capacitas vel ponens germina. Quartum est capere quod meditares. Comedia.
Polimnia: Id est, multam memoriam faciens. Quintum memoria retinere quod ceperis. Retórica.
Erato: Id est, similitudinem aferens. Sextum simile invenire. Geometría.
terpsícore: Id est, delectans instructionem. Septimum diiudicare de eo quo invenires. Danza, Coros.
Herrade vincula a esta Musa con el Psalterium.
Urania: Id est, celestis. Octavum bonum eligere. Astronomía.
Calíope: Id est, optime vocis. .Nonum quod elegeris bene proferre. Elocuencia.
En el fol. 31v del ms, al término de los párrafos dedicados a las Musas, Herrade añadió un texto breve que completa el juicio sumario expresado por ella más arriba sobre la magia y la literatura profana:
Item de Philosophia et poetis
Postquam Dominus dispersit gentes super faciem cunctarum regionum, quidam in philosophia studuerunt, qui vocati sunt philosophi, id est, amatores sapientie, quidam ratione cecati et inmundis spiritibus inspirati scripserunt artem magicam et insuper poetriam, id est, fabulosa commenta de diversis creaturis diversos deos fngentes; et ita in cogitationibus suis evanescentes Deum creatorum relinquerunt et creaturam, scilicet, solem, lunam, stellas, arbores, aquam, ignem, homines, etc. adorantes coluerunt (fol, 31v).
«sobre la Filosofía y los poetas»
«Después que Dios dispersó a los seres humanos sobre la faz de la tierra, unos se consagraron al estudio de la Filosofía, los cuales son llamados flósofos, es decir, amantes de la sabiduría; otros cegados por la razón y bajo la instigación de espíritus inmundos escribieron sobre la doctrina de la magia y sobre la literatura profana, esto es, escritos fabulosos sobre diversas criaturas, al tiempo que inventaron varios dioses, a saber, practicaron el culto del sol, la luna, las estrellas, los árboles, el agua, el fuego, los seres humanos, etc.»
Como se puede comprobar, la autora reitera su punto de vista sobre el concepto de Dios-Sabiduría, representado por la Filosofía, disciplina considerada como un saber intelectual genérico, frente a la literatura de carácter imaginario y nociva.
12. EL CULTO MÍTICO DEL AZAR
La fragilidad de los seres humanos y la incertidumbre sobre su destino individual o colectivo han originado en múltiples culturas el nacimiento de creencias sobre la manera de propiciar el trato con un genio o deidad según los casos. En el área occidental esta idea difusa fue personifcada en Grecia a través de una fgura femenina ciega, llamada Tuxn (Tique o Tije). En el ámbito romano fue bautizada bajo el nombre de Fortuna. En ambos casos era considerada respetada y temida a la vez. En todas las ciudades se le consagraba un templo. Sus atributos eran el cuerno de la abundancia, el timón de una nave, una rueda o una esfera. Su estatua siempre iba coronada con unas torres. Los nombres otorgados en castellano para designar este principio son varios: azar, acaso, casualidad, estrella, fatalidad, fortuna, hado, sino, suerte, ventura, etc. Por ejemplo, el término «azar» procede de la lengua hispano-árabe *azzahr, que signifca etimológicamente «dado». La acepción relacionada con la idea de «casualidad» resulta parlante. Esta riqueza onomástica refeja la enorme popularidad e infuencia social concedida a una noción difusa que alteraba el ritmo vital con circunstancias imprevistas y aleatorias en los medios occidentales.
En la Edad Media la adversidad reinante en muchas situaciones y la abundante mortandad, propias de la época, originaron un incremento del sentimiento de indefensión en los individuos. La idea de mejorar el destino personal cobró fuerza.
La Iglesia procuró encauzar las aspiraciones humanas a través de una espiritua-lidad de nuevo cuño de tipo anagógico. A tal fn se potenció una doctrina que remediaría esta problemática mediante la observación de un plan de vida terrenal ascético y riguroso con la fnalidad de alcanzar una felicidad eterna. Según esta creencia, era preciso fomentar el desprecio por los bienes terrenales y valorar la conquista de una bienaventuranza post mortem. Tal promesa tuvo sus adeptos. El cultivo de esta aspiración dio lugar al nacimiento de un género artístico-religioso llamado técnicamente De contemptu mundi. En ese marco ideológico el símbolo de la rueda triunfó plenamente, tanto en el campo literario como en el icono-gráfco44. Este objeto encarnaba a la perfección el sentimiento de fuctuación e inseguridad de los seres mortales.
Herrade asumió totalmente esta doctrina. En su ms. dedica varias páginas a comentar dicha temática (fols, 213v-216r). Unos textos son en prosa, otros en verso. Reproducimos un cuarteto con su correspondiente rima interna por ser muy representativo de su estilo literario:
De fortuna
Omnia mors tollit, omnia morte cadunt. Labilis ut ventus sic transit leta iuventus. Quod fortuna fdem non servat circulo idem Plane testatur qui more rote variatur.
Otra composición responde al título de rigor: De contemptu mundi. Como es muy extensa tan solo se reproducen los dos primeros versos:
De contemptu mundi
Si posset mundus sua gaudia perpetuare,mundo perpetuo bona deberemus amare..
Los textos se ilustran con una escena que es tópica en lo que respecta a la visua-lización de esta idea. Hay numerosos ejemplares occidentales que representan a la diosa Fortuna manejando el mecanismo de una rueda que gira incesantemente. En la Fig. 8, tres leyendas en letras capitales subrayan los tres estadíos principales que pueden acaecer en el proceso evolutivo de la existencia de una persona:
En la parte superior: GLORIOR ELATUS. «Estoy embelesado en la gloria».
A la derecha: DESCENDO MINORIFICATUS. «Me voy cayendo en medio del desprestigio».
A la izquierda: RURSUS AD ALTA VEHOR. «De nuevo soy transportado a la cumbre».
En el eje central de la rueda se afrma:
SICUT ROTA VOLUTATOR, SIC MUNDUS INSTABILI CURSU VARIATUR.
«Al igual que la rueda gira, de la misma manera el régimen de vida mundano cambia el curso en su inestable carrera»
Transcripción del texto de la imagen:
Quod Fortuna fdem non servat, circulus idem plane testatur qui more rote
variatur.
Fortuna. terra.
Fortuna ponit pro cupiditate humane vel vana gloria vel felicitate.
Rex diadematus pecuniis copiose ditatus.
Glorior elatus.
Descendo minorifcatus; infmus axe premor; Rursus ad alta vehor.
sicut rota volutator, sic mundus instabili cursu variatur.
La difusión de este planteamiento ideológico se tradujo en el establecimiento de una normativa de conducta conocida bajo el nombre de «Escala de virtudes». Era un antídoto salvador. En la Fig. 9 se plasma en lenguaje verbal e icónico el comportamiento que cada individuo debería observar en función de su condición y estatus social. En realidad, esta pauta se basaba en la práctica espiritual del contemptus mundi. La imagen es de una ingenuidad encantadora.
La interpretación de la imagen se completaría con la lectura de los copiosos comentarios textuales que fguran en ella:
Hec scala signifcat ascensum virtutum et religiosum sanctitatis exercicium, quo eterne vite corona adipiscitur.
Huic scale primum plurimi innitentes, postea diabolicis sagittis vulnerati retrahuntur et terrenisimpedimentis ac concupiscentiis suis illecti et abstracti nequiter incurvantur.
Angelica custodia.
Hec persona virtutis signifcat omnes sanctos et electos qui angelica custodia perducuntur adcelestia premia.
Virtus autem hec est caritas. sola enim virtus caritatis que ceteras virtutes continet, ad accipiendamcelestis premii coronam perveniet
Virtus, id est, caritas.
Dextera Domini.
Corona vite.
Demones sagittis suis scandentes ad alta impugnant.
Hec sanctimonialis que omnes falsas sanctimoniales signifcat lenociniis et muneribus presbiteri seducta,pompis quoque seculi et diviciis parentum retracta seorsum tendit et coronam vite non apprehendit.
sanctimonialis; presbiter.
Preciose vestes; urbes.
Draco, id est, Diabolus.
A modo de esquemático resumen doctrinal se lee:
septem sunt scale quibus ascenditur ad regnum celorum. Prima castitas. secunda mundo comptentus.
tercia humilitas. Quarta obedientia. Quintus patientia. sexta fdes. septima caritas de puro corde.
«siete son los escalones mediante los cuales se alcanza el ascenso al reino de los cielos: 1º la castidad.
2º Desprecio del mundanal ruido. 3ºla humildad. 4º la obediencia. 5º la paciencia. 6º la fe. 7º lacaridad ejercida con un corazón puro».
sobre un lateral de la escala fgura el siguiente texto escrito en diagonal:
Draco iste insidiatur scandentibus45. Hos omnes periculose ab alto cadentes potest Dominus medicinapenitentie iterum ad virtutum culmen restituere.
«Este Dragón acecha a los que están a punto de caer, pero Dios les puede hacer recuperar de nuevola cumbre de las virtudes a todos cuantos caen peligrosamente desde lo alto mediante la medicinade la penitencia».
A continuación, se enumera la tipología religiosa de distintos cristianos: eremitas, gandules, monjes, clérigos y hombres y mujeres de condición laica.
Heremita. Hic heremita falsorum heremitarum personam gerit, qui ortum suum excolens et superfuis cogitationibus plantationi sue intendens, ab oratione retrahitur et a divine contemplationis dulced [ine cui vacare et inherere deberet] sequestratur. Ortus heremite [repetido]. Inclusus. Lectus inclusi in quo prolibitu requiescit46.
Monachus. Iste monacus falsorum monachorum typum gerit, qui proprietatibus et pecunie inhians cor sus a divinis ofciis abstrahit et ubi est thesaurus sus immobiliter fgit. Pecunia monachi. Clericus. Iste clericus omnes falsos clericos designans crapule, luxurie, symonie, aliisque viciis deditur, retrorsum cadit et minime ad acquirendam vite coronam in altum vadit.Mensa clerici, pisces, ciphus, ecclesia, amica clerici.
Laica. Miles. Iste miles et laica mulier omnes infdeles laicos signifcant qui varium ornatum seculi amantes et fornicationi simulque avaritie atque superbie vacantes ad nostram prosternuntur et raro ad contem-plandam vite coronam elevantur47.
13. LA MEDIDA DEL HOMBRE
La palabra microcosmos es un término griego compuesto (piKpoq y K6a|Joq). Una traducción literal del mismo es: «un mundo pequeño». Ahora bien, desde tiempos inmemoriales el significado de este vocablo ha ido recibiendo distintos matices y acepciones. En la actualidad se lee en la entrada correspondiente del DRAE:
«Microcosmos.m.ser o entidad concebidos como imagen y refejo del universo. El hombre es un microcosmos. 2. m. Mundo a escala reducida».
Ese concepto y definición se puede rastrear en las obras de Demócrito de Abdera (406-371)48, Platón (429-348)49, Aristóteles (384-322)50, etc. Tal listado, llegaría hasta nosotros, pasando por santo Tomás de Aquino, ya que en la actualidad constituye una cuestión científica candente. Desde comienzos del siglo XX se ha iniciado el estudio de dos ramas teóricas vinculables y comple-mentarias: la relatividad o física de lo muy grande (macrocosmos) y la mecánica cuántica o física de lo muy pequeño (microcosmos). El alcance científco de ambos planteamientos técnicos sobre estos métodos de investigación es por el momento ilimitado.
Como era de esperar, Herrade también ha tratado «a lo divino» este asunto clásico. En un apartado titulado: De sex operibus creationis mundi describe lo siguiente:sexta die terra suis animantibus impletur, et homo primus ad imaginem Dei creatur, moxque ex latere eius dormientis sumpta costa femina fabricatur 51.
Este acontecimiento ha sido plasmadovisualmente en el ms. mediante una escena que representa el pequeño mundo del hombre inserto en el proceso de creación del gran mundo durante seis días.
La autora ha diseñado a tal efecto la fgura de un hombre púdicamente asexuado52 y nimbado con los nombres de los siete planetas. Esta representación ocupa el centro de la imagen conindicación de algunas de sus funciones fsiológicas relativas al cuerpo. En torno al ser humano se han descrito los cuatro elementos clásicos de la naturaleza: Aire, Fuego, Agua y Tierra.
Primus mundus fuit homo Microcosmus
En el halo de la cabeza:saturnus, Mars, jupiter, sol, luna, Mercurius, Venus.
A ambos lados del cuerpo hay unas rúbricas que explican las funciones del pecho, el vientre, los huesos y los pies:
In pectore sunt fatus et tussis ut in aere venti et tonitrua. In ventrem omnia fuunt ut in mare fumina. Os lapides ungues arbos dant gramina crines. Ut pedes molem corporis sic terra sustinet omnia
En las esquinas de la imagen se han representado los cuatro elementos:
Aer. Aer huic donat quod fat, sonat, audit, odorat. Ignis, fervorem dat visum, mobilitatem. Aqua. Munus aque, gustus, humorem, sanguis usus. terra. Ex terra carnem, tactum trahit et gravitatem.
14. CRITERIO TIPOLÓGICO APLICADO POR LA ABADESA
En este último apartado vamos a comentar los esquemas iconográficos de toda la obra, haciendo una breve glosa de las imágenes de temática religiosa pero haciendo hincapié en la estructura general de las ilustraciones, que sigue dos modelos geométricos.
El análisis del corpus iconográfico desarrollado por Herrade en este ms. merece ser comentado desde una óptica global. Su sentido configurador de las representaciones, verbales o icónicas, queda reflejado en el espacio en blanco de la página. El mayor interés reside en el tratamiento de las imágenes. En su obra se aprecia la adopción de dos modelos geométricos: uno circular puro y otro escénico mixto. El primero ha sido utilizado en aquellos casos en los que la autora ha querido exponer asuntos de mayor calado. Quizá la elección de esta modalidad se debía a la misteriosa perfección de la forma anular. El ejemplo más sobresaliente se encuentra en la Fig. 5a: Representación de la Filosofía y las Siete artes liberales. Engelhardt, PL VIII; y S-K, fol. 32r. PL XI bis ya descrita. Se trata de una auténtica obra de arte.
Un esquema diagramático parecido también se encuentra aplicado por Herrade para exponer temas religiosos, por ejemplo, la estrecha vinculación doctrinal existente entre el Antiguo y el Nuevo Testamento. La conexión de ambas partes de la Biblia ha sido plasmada mediante la fguración alegórica de dos varones enlazados mediante una estola común. Esta pareja se apoya en lamenoráh o candelabro judío de siete brazos. El signifcado ideológico de ambos recursos visuales es muy efectista (Fig. 11).
La culminación de esta alianza se argumenta visualmente mediante la adopción de un diagrama de idéntica estructura. El título es parlante: De consummatione Veteris Testamenti. Rex et crux (Fig. 12).
La otra variante tipológica desde el punto de vista geométrico es mixta y se caracteriza por estar formada mediante elementos icónicos varios representados de manera escénica (Fig. 13). El Hortus deliciarum es una enciclopedia y, por tanto, contiene todo tipo de conocimientos con el fn de alfabetizar a las discípulas de la comunidad. Entre ellos los astronómicos:
*****
El ms. termina con los dos folios que hemos considerado «teloneros» de este artículo (322v y 323r). Por razones de espacio, tenemos que concluir esta monografía, que desearíamos continuar. La lectura de la obra de Herrade de Hohenburg produce un efecto de adicción en el investigador.
Analizar un ms. portador de un texto titulado Hortus deliciarum es un placer, por la frescura del contenido, la loable intención pedagógica subyacente en la elaboración del mismo y, sobre todo, por la fna inteligencia de la autora. Es de lamentar que el ejemplar original se haya perdido irremisiblemente. Las versiones copiadas, previas a su desaparición, son el único consuelo. La experiencia en el trabajo profesional con códices nos permite afrmar la gran distancia científca que media entre una pieza auténtica y una reproducción imitativa en lo que respecta al tratamiento codicológico, paleográfco, lingüístico y textual. En una peritación técnica «todo habla» al especialista. Desgraciadamente no ha sido posible disfrutar de esas ayudas. No obstante, la calidad del lenguaje verbal e iconográfco de Herrade, aunque sea versionado, han posibilitado la lectura y la contemplación de un material tan sugestivo como remoto. Esta monja compuso el tratado en el s. XII, pero su horizonte mental enlaza con el nuestro sin problemas. Este fenómeno intelectual es el que otorga a una obra la vitola de clásica. La autora escribe y dibuja con naturalidad y maestría. Su forma de expresarse en ambos lenguajes es elegante y convincente. En última instancia, tenemos que felicitarnos porque la tarea de la abadesa consistió en reunir un conjunto de palabras e imágenes que hoy nos permiten visitar y admirar su jardín interior.
BIBLIOGRAFÍA
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Grifths, Fiona J., The Garden of Delights. Reform and Renaissance for Women in the Twelfth Century. University of Pennsylvania, 2007. Krüger, Annette y Gabriele Runge, «Lifting the veil: Two typological diagrams in the Hortus deliciarum». Journal of The Warburg and Courtauld Institutes, 60, 1997, págs.. 1-22. Liber Floridus, elaborado por Lamberto, canónigo de Saint Omer (1111-1121). Ghent, University Library, ms. 92.
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El ms. original medía 50/53 x 36/37 cms, constaba de 324 folios y presentaba 336 ilustra-ciones. En la actualidad faltan 104 imágenes. Straub, A. y G. Keller, Herrad of Landsberg. Hortus Deliciarum Hortus deliciarum. Com. y notas de A. Straub y G. Keller. Edited and Translated by Aristide D. Caratzas, New York: Caratzas Brothers, 1977.
FACSÍMILES Hortus Deliciarum. Com. y notas de A. Straub y G. Keller. Edited and Translated by Aristide D. Caratzas, New York: Caratzas Brothers, 1977. Hortus deliciarum. Facsimile edition published by The Warburg Institute, 1979.Véase Green, Rosalie.
3. Agradecemos a la Dirección de la Biblioteca de la Facultad de Geografía e Historia de la UCM la autorización para consultar un material bibliográfco restringido.
4. todas las referencias relativas al ms. estarán siempre condicionadas por la versión de la copia utilizada en cada caso, ya que no se conserva original alguno.
5. En las transcripciones de los textos latinos del ms. hemos aplicado el criterio de monoptongar el diptongo ae > e y distribuir los grafemas u y v en función de su valor vocálico o consonántico, ya que desconocemos cómo serían las grafías del ms. original. En cuanto a las traducciones, seguimos un criterio literario más que literal dadas las características del manuscrito, porque nos parece más acorde con el espíritu de texto: son traducciones hechas por Elisa Ruiz.
6. El título del ms. será siempre mencionado mediante la abreviatura: HD.
7. sobre el papel de la mujer en el s. XII, véase la obra introductoria de Fiona Grifths y también "A Delightful Inheritance: Female Agency and the Disputatio tradition in the Hortus deliciarum" de sarah Celentano Parker.
8. Hay diversas hipótesis: algunos estudiosos consideran que el ms. es fechable en torno a 1185, otros, post mortem, c. 1205.
9. tardíamente y sin motivo se ha afrmado que su padre fuese conde de landsburg.
10. también es conocida bajo el topónimo de landsberg por su hipotética ascendencia familiar. la grafía del nombre de pila de la autora es oscilante en el propio ms.: Herrat o Herrade. Por tanto, en nuestra monografía hemos utilizado la forma Herrade respetando el criterio de la fuente, en lugar de la forma castellanizada de Herrada.
11. las fechas son aproximadas
12. Este extraño nombre quizá fuese una forma hipocorística, la cual se transmitió oralmente y, en consecuencia, evolucionó su grafía. En el siglo Ix fgura como Etih. De hecho, el nombre verdadero era Adalrico.
13. Este autor también pertenecía a la Regla de san Agustín.
14. Este sobrenombre signifca "tragón" ya que era un auténtico "devorador" de libros. la obra citada fue un "best seller" en la época. Desempeñó el cargo de canciller de la Universidad de la sorbona en 1164.
15. la interesante escritora Hildegarde de Bingen, quien fue amiga de Herrade, manifesta que a los ocho años fue consagrada a Dios y que, a los catorce, fue confnada en una celda en compañía de una monja de mayor edad para proceder a su formación.
16. suelen ser denominadas virgunculae. El diminutivo es parlante.
17. Responde a un tipo de obra de contenido muy rico y temáticamente variado. En cierta medida, recuerda el magnífco códice llamado Liber Floridus, elaborado por lamberto, canónigo de saint Omer (1111-1121), Ghent, University library, ms. 92. se ignora si Herrade tuvo noticias sobre este ejemplar. Otro ms. excepcional de la época fue la Biblia Florefe, london, Bl, Manuscript (Add. Ms. 17727-38, 2 vols. c. 1156. la producción de ejemplares de gran tamaño e ilustrados espléndidamente confrma el forecimiento cultural y religioso del s. XII.
18. Véanse los datos en el índice bibliográfco. Hay dos ediciones facsimilares, de gran calidad, hechas en 1977 y 1979.
19. Véanse los trabajos de A. de Bastard. y las obras de A. straub y G. Keller.
20. El historial de la pieza es dramático y rocambolesco. Consúltese Rosalie Green, M. Evans, Ch. Bischof y M. Curschmann, Herrad of Hohenburg, Hortus deliciarum, london: the Warburg Institute. leiden: E.j. Brill, 1979, 2 vols. Cita: vol.1, págs. 1-15.
21. strasbourg: Chez truebner, 1879. El ms. original medía 50/53 x 36/37 cms, constaba de 324 folios y presentaba 336 ilustraciones. En la actualidad faltan 104 imágenes. A partir de esta edición se hizo otra más completa (1901). Una versión posterior es: Herrad of landsberg, Hortus deliciarum. Com. y notas de A. straub y G. Keller. Edited and translated by Aristide D. Caratzas, new york: Caratzas Brothers, 1977.
22. Rosalie Green, M. Evans, Ch. Bischof y M. Curschmann, Herrad of Hohenburg, Hortus Deliciarum, london: the Warburg Institute. leiden: E.j. Brill, 1979, 2 vols. Págs.XIII+244, 360 fgs.; XXXIII + 308, 150 Pl+ 19 Pl additionnal.
23. Op. cit, vol. II, pp. V-XXXIII II y vol. I, pp. 89-228. los datos concretos sobre el material textual e icónico con las variantes utilizadas por sus autores han sido cotejados con nuestro estudio sobre esta obra.
24. Esta joven era hija suya. llegó a ser abadesa y alcanzó el grado de santidad.
25. Hay una escena parecida en Oxford, lincoln College Gr. 35, fol. 12r. en el siguiente enlace: https://medieval. bodleian.ox.ac.uk/catalog/manuscript_16083. la imagen está citada en: lowden and A. Bovey (eds), in Under the Infu-ence: The Concept of Infuence and the Study of Illuminated Manuscripts, 2008, 97-109 : Cecily Hennessy: "the lincoln
College typikon: Infuences of Church and Family in an Illuminated Foundation Document for a Palaiologan Convent in Constantinople". se trata de un ms. griego del s. XIV. Una hipotética infuencia del ms. HD sobre dicho ejemplar resulta dudosa. En cualquier caso, se observa un mutuo fenómeno de parentesco cultural entre la obra de Herrade y el bizantinismo.
26. El sentido de este verso remite a la unión del alma con Cristo. se trata de una metáfora bíblica ampliamente desarrollada en el Cantar de los cantares.
27. Michael Evans, "Allegorical Women and Practical Men: the Iconography of the Arts Reconsidered". Published online by Cambridge University Press: 17 june 2022,"Arts libéraux et philosophie au moyen âge". Actes du IVe Congrès international de Philosophie médiévale (Université de Montréal, 27 août-2 sept. 1967) A Cantin - Cahiers de civilisation médiévale, 1972. Un resumen general sobre esta temática en la Edad Media se encuentra en: P. Verdier, "l'iconographie des arts libéraux dans l'art du moyen âge jusqu'à la fn du quinzième siècle", Arts libéraux et philosophie au moyen age. Actes du quatrième congrès international de philosophie médiévale (Montréal/Paris 1969), p 305.
28. tal opinión es expuesta por san Isidoro (Etym. VI, 1, 26)
29. Dejó fuera del listado la Arquitectura y la Medicina.
30. Baste con recordar algunos nombres ya citados. Herrade dedicó una especial atención a la obra de Pedro Comestor (+1180) titulada Historia Scholastica (1140), lo cual indica su afán por estar al día en el campo teológico.
31. la lengua latina clásica estaba ya en un proceso de descomposición en el s. XII. Este hecho queda refejado en sus páginas que, ciertamente, no fueron escritas en un estilo ciceroniano. El idioma vernáculo de esa zona era el alemán. De hecho, en los textos se encuentran glosas y palabras insertas en esa lengua.
32. Por ejemplo, imagen alegórica del Espíritu santo
33. En cambio, el signo es inmotivado y exacto.
34. El objeto de la algoresis se caracteriza por su doble signifcado: uno literal y otro simbólico.
35. Por ejemplo, el ms. parisino 14410 de la BnF es intitulado Apocalypsis cum fguris en la fcha descriptiva.
36. Véanse, por ejemplo, los folios 10r-v, 11v, 13r, 31r, 32r, 67r-v, 203v, 204r, 241r, 322v y 323r, etc.
37. los diagramas eran los recursos más utilizados en el tratamiento de temas religiosos y profanos. Véase A. Krüger y G. Runge.
38. En los medios cristianos el término suele ser interpretado en clave sobrenatural.
39. En otras fuentes aparecen dibujados los objetos más dispares.
40. En este contexto el signifcado del término técnico es sacar una copia de un dibujo o un texto escrito reproduciendo su contorno sobre un papel o una tela transparente que se pone encima..
41. Este adjetivo signifca "fgurativo" frente a imaginarius que expresa "lo que solo existe en la imaginación", "fcticio", "ilusorio".
42. Véase el erudito capítulo dedicado a esta cuestión en una obra clásica: Ernst Robert Curtius, La Litterature européenne et le Moyen Âge Latin. Paris: Presses Universitaires de France, 1956, págs. 278-299. la Iglesia, en tiempos de Herrade, censuraba el tratamiento de estas deidades. Por tal motivo, resulta muy interesante constatar toda la atención favorable que ella presta a esta cuestión.
43. Hemos transcrito los nombres propios según la forma convencional utilizada en castellano.
44. Véase el erudito capítulo dedicado a esta cuestión en una obra clásica: Ernst Robert Curtius, La Litterature européenne et le Moyen Âge Latin. Paris: Presses Universitaires de France, 1956, págs. 278-299. la Iglesia, en tiempos de Herrade, censuraba el tratamiento de estas deidades. Por tal motivo, resulta muy interesante constatar toda la atención favorable que ella presta a esta cuestión.
45. la encarnación del Mal en sentido absoluto es representada de manera zoomórfca desde los textos del Apocalípsis. En la Edad Media se encuentran las voces Draco, Diabolus, Daemonius, Bestia, etc.
46. El término inclusus signifca el tipo de persona gandul que pasa el mayor tiempo posible acostado.
47. El orden de las fguras no coincide con el texto.
48. Frag. 34, F. Diels.
49. Timeo, (30-38)
50. Physica, viii, 252B: "lo que puede suceder en el microcosmos también puede ocurrir en el macrocosmos".
51. Gen. 1, 27.
52. En las reproducciones grecolatinas del microcosmos la fgura exhibe sus órganos sexuales.
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