Content area
ca. 310 a.C.), que tras su estancia temporal en Samos, se trasladó a Alejandría, capital de la cultura en su época. La momia, obviamente de origen egipcio, de la zona de Fayum, data del año 180 a.C., aproximadamente, y como era costumbre en el mundo funerario egipcio, las momias, en aquellos cadáveres de clase media se «elaboraban» utilizando materiales de deshecho, siendo lo más frecuente utilizar papiros viejos para fabricar tiras o vendas con las que iba recubriendo el cadáver. Gallazzi (eds), Papiri dell Universita di Milano-Posidippo di Pella. Epigrammi, LED Edizioni Universitarie, Milano, 2001, y C. Austin, G. Bastianini (eds.), Posidippi Pellaei quae supersunt omnia, LED Edizioni Universitarie, Milano, 2002. Poco después de la edición princeps, apareció el libro coordinado por Kathryn Gutzwiller, The New Posidippus: A Hellenistic Poetry Book, Oxford University Press, 2005, que se salía de los estrictos corsés de la edición filológica para presentar un panorama cultural de la literatura epigramática alejandrina, algo así como un «Posidippus in context».
CALDERÓN DORDA, Esteban (ed.), con la colaboración de Francesca Angid y Luis Arturo Guichard, El «nuevo» Posidipo del papiro de Milán (P. Mil. Vogl. VII 309): introducción, edición crítica, traducción y comentario. Madrid 2024. Manuales y Anejos de Emerita. 519 pp. ISBN: 978-84-00-11249-3.
El presente libro es -al menos para el lector en español- un regalo, el hito final de un largo recorrido de investigación filológica sobre la obra del poeta Posidipo de Pela, macedonio de nacimiento (п. ca. 310 a.C.), que tras su estancia temporal en Samos, se trasladó a Alejandría, capital de la cultura en su época. Allí compuso y publicó su gran obra epigramática, durante los reinados de Ptolomeo 1 Sóter y, posteriormente, a la de Ptolomeo 11 Filadelfo, reyes ilustrados о, cuando menos, muy preocupados y ocupados por la cultura de su época, cuyo hecho más indiscutible es la creación de la Biblioteca alejandrina, el apoyo a los intelectuales, y la promoción de empresa culturales y librescas de gran calado.
Está plenamente justificado el interés despertado por Posidipo y su obra en los últimos tres decenios, generando una ingente investigación filológica de cientos de estudios (véase en el presente libro la profusa bibliografía posidipea en pp. 465-500). La razón del éxito debe ser recordada a quienes no estén avisados del evento: la edición de un papiro comprado por la Universidad de Milán (el P. Mil. Vogl. VIII 309) que ha traído a nuestro tiempo gran parte de la obra de Posidipo, oculta en el vendaje de una momia durante más de 2.200 años. La momia, obviamente de origen egipcio, de la zona de Fayum, data del año 180 a.C., aproximadamente, y como era costumbre en el mundo funerario egipcio, las momias, en aquellos cadáveres de clase media se «elaboraban» utilizando materiales de deshecho, siendo lo más frecuente utilizar papiros viejos para fabricar tiras o vendas con las que iba recubriendo el cadáver. Mezcladas las tiras de papiro con gomas y agua, y prensadas, quedaba con aspecto de papier-máché, que secado y endurecido era susceptible de ser pintado al exterior. Sobre este aspecto es recomendable el libro, disponible en español, de Bob Brier, Momias de Egipto: las claves de un arte antiguo y secreto, Barcelona, Edhasa, 1996. Y así fue cómo la momia fayumí llegó a Milán, ocultando en «309 fragmentos de vendas papiráceas», la obra perdida de Posidipo. El papiro mide aproximadamente 1,5 metros de largo y 30 centímetros de ancho. Algunas secciones del texto fueron recortadas y presenta escritura en ambas caras. Una de ellas contiene aproximadamente 600 versos, datados entre el 230 y el 200 a. С. La otra cara contiene material mitológico de principios del siglo Па. C. También se encontraron otros cinco documentos en el cartonaje y numerosos fragmentos pequeños de papiro. El descubrimiento fue objeto de una temprana publicación preliminar -proekdosis- aparecida en 1993, pero solo muchos años después vio la luz la editio princeps del «nuevo Posidipo»: С. Bastianini, С. Gallazzi (eds), Papiri dell Universita di Milano-Posidippo di Pella. Epigrammi, LED Edizioni Universitarie, Milano, 2001, y C. Austin, G. Bastianini (eds.), Posidippi Pellaei quae supersunt omnia, LED Edizioni Universitarie, Milano, 2002. A la que siguieron, basándose en esta edición completa primera, muchos estudios, en diferentes idiomas, y libros de divulgación en editoriales populares con el nuevo Posidipo, por ejemplo la versión de С. Zanetto y Flavia Rampichini, Posidipo, Epigrammi, Milano, Mondadori, 2008, en edición de bolsillo con texto griego «a fronte» y con muchas notas eruditas. Nada parecido existe en lengua española. Poco después de la edición princeps, apareció el libro coordinado por Kathryn Gutzwiller, The New Posidippus: A Hellenistic Poetry Book, Oxford University Press, 2005, que se salía de los estrictos corsés de la edición filológica para presentar un panorama cultural de la literatura epigramática alejandrina, algo así como un «Posidippus in context».
Por tanto, se trataba de un acontecimiento filológico emocionante, que pocas veces se producía en el mundo de la filología: el descubrimiento de nuevos textos clásicos. Hasta el año 2001 «solamente» se conocían 23 poemas de Posidipo que se incluyeron en la Antología Palatina, y otros pocos que eran citados parcialmente o parafraseados en por Ateneo de Náucratis en su obra Deipnosofistai, otro es citado por el erudito bizantino Juan Tzetzes, del siglo XII, y algún otro verso en fragmentos papiráceos ocasionales. El papiro P. Mil. Vogl. УШ 309 contiene 112 poemas, dos de los cuales se sabía previamente que fueron escritos por Posidipo, y que sirvieron (estos dos antes recogidos en la Antología Palatina) para identificar al autor de los otros. En resumen, el papiro de Milán ofrece 110 poemas inéditos. Conocida la fecha de la momia y la fecha de la muerte de Posidipo, en 240 а.С., se ha llegado a especular que esta edición de la «obra casi completa de Posidipo» se debe a su propia mano, algo, naturalmente indemostrable. Se trata, con toda probabilidad, de una copia académica, o una edición «protesionalizada» dada la clara estructura temática que presenta, en 10 secciones: 1) Sobre las piedras (Lithiká título restaurado a partir de dos cartas parcialmente conservadas], poemas 1-20): 11) Sobre presagios (Oionoskopiká, 21-35); Dedicatorias (Anathematikd, 36-41); IV) Epitafios (Epitymbia, título atribuido, no conservado), 42-61); V) Sobre estatuas (Andriantopoiikd, 62-70); V1) Sobre victorias ecuestres (Hippiká, 71-88); УП) Sobre naufragios (Nauagikd, 89-94); УШ) Sobre remedios médicos (lamatiká, 95-101); 1X) Personajes (Trópoi, 102-109); X) [titulo no conservado] (110-112). Estos últimos poemas están prácticamente perdidos, apenas se conservan palabras sueltas, debido al deterioro del papiro en esta parte final.
Este pínax nos da idea de la importancia del nuevo Posidipo que ahora ve la luz, al completo, en español. Este libro, fecundo y profundo, no se ha limitado a recopilar estudios previos, sino a reexaminarlos, e incluso se ha procedido a corregir errores detectados en ediciones académicas anteriores. La larga trayectoria en estudios griegos del investigador principal, el profesor Calderón Dorda, y la de sus dos colaboradores, avalan la calidad de este libro, que es fruto madurado de un proyecto de investigación, y que publica el CSIC como anejo LVIII de la prestigiosa revista Emerita.
En la extensa introducción se analiza de forma exhaustiva lo que he comentado yo en estas líneas previas: Posidipo como poeta y su contexto (pp. 15-20), la «historia» del papiro conservado en Milán (pp. 21-27), y una descripción de las diez secciones del papiro (pp. 27-61). Las páginas siguientes se centran en aspectos filológicos especializados: el análisis de la lengua y de la métrica.
Merece la pena resaltar algunos aspectos llamativos -o que me han llamado la atención a mí- del contenido diverso de cada una las secciones, y que hacen atractiva por sí misma la poesía de Posidipo. Así, en la sección primera, la Lithiká, reúne 20 epigramas acerca de las gemas y piedras semipreciosas, señalando su singularidad, naturaleza y belleza de cada piedra convertida en joya. La sección segunda, Oionoskopikd, consta de 15 poemas que tratan de diversos presagios, «favorables o desfavorables, extraídos a partir del vuelo de las aves o de otras manifestaciones portentosas, a sus intérpretes, los adivinos. Es un tipo de adivinación aceptada y reconocida por los estoicos y refutada por los epicúreos» (p- 37). En los diversos poemas se cita un buen número de aves, cuya observación como método de pronosticación tiene raíces en Grecia arcaica, pero también en el mundo etrusco, y en cierta medida se relaciona con la observación del cielo y de las aves en vuelo de los augures romanos. En la tercera sección, la Anathematiká, se presentan diversos tipos de epigramas funerarios; en varios se menciona a la reina Arsinoe ll, relacionándola de alguna manera con Afrodita. En la siguiente sección, la cuarta, Epitymbia, con 20 poemas, Posidipo continúa con un catálogo de poesía funeraria, de moda en su época, aunque arranca del siglo 1V a.C. El poeta prefiere referirse a muertes poco corrientes, que en su desenlace tuvieron tintes dramáticos o curiosos. Muy curiosa y original es el tema de la sección quinta, Andriantopoiiká, con 9 poemas que directa o indirectamente (con metátoras) describen obras de arte escultórico, es decir, la clásica ékphrasis que solo puede escribir (describir) un hombre docto, y Posidipo lo es. Una de las secciones más atractivas es la sexta, Hippikd, 18 poemas dedicados a victorias logradas con caballos en los diversos certámenes de tradición griega (los archiconocidos Olímpicos, Nemeos, Píticos e Ístmicos) a los que se añade, equiparándolos, los Ptolemaicos, menos conocidos, y celebrados cada cuatro años en Alejandría. A diferencia de los encomios atléticos pindáricos, que ensalza la gloria de los varones victoriosos, en Posidipo los protagonistas son los animales, los caballos, victoriosos tirando de carros, o bien en carreras ecuestres en las que un jinete monta un caballo en carrera. El conjunto de esta seccién es muy importante para conocer el mecanismo de las competiciones deportivas griegas. La sección séptima, Nauagikd, es original en su temática: 6 poemas-treno que narran la muerte trágica en el mar, siendo la causa más frecuente el naufragio. Para la historia de la medicina «milagrosa» es fundamental leer y estudiar los 7 epigramas que Posidipo dedica precisamente a la Jamatiká, en los que está omnipresente, citado expressis verbis o no, Asclepio y la medicina que se practicaba en sus santuarios-hospitales. Con Posidipo aumentan los casos catalogados de sanationes milagrosas, los famosos Idmata tan bien documentados en Epidauro, y que se repitieron también en otros templos asclepiadeos, aunque en no todos haya quedado una literatura de curaciones prodigiosas tan larga y tan bien descritas en textos epigráficos. Como indica el autor en este libro, en esta sección Posidipo parece hacerse eco o imitar la «literatura de santuario» (p. 57) y, en efecto, encontramos casos de votos pro/pre sanatione, y otros posteriores a la curación. Este grupo de epigramas médicos se suman a los ya conocidos, del mismo asunto, reunidos en la Antología Palatina, y que bien merecen un estudio de conjunto de toda esta literatura poética susceptible de ser comparada con la literatura «religiosa» y epigráfica de los santuarios de Asclepio. Menos unidad temática presenta la sección novena, Trópoi, cuya indefinición va expresada (o poco explicitada) en propio título. Este grupo de 8 poemas podrían calificarse de epigramas funerarios «morales»; son cortos, como sentencias, frases que el difunto, desde su morada en el Más Allá, o desde la propia tumba, lanza al paseante como advertencias vitales basadas en su buena o mala experiencia. De la última sección, la décima, con los poemas 110-112, por desgracia, poco se puede decir; el título se ha perdido, y los restos de palabras y letras dispersas que han sobrevivido, apenas permiten elucubrar sobre su contenido (cf. pp. 60 y 460-463).
En este libro, la parte que ocupa más páginas es la dedicada a la edición, traducción comentario de los 112 poemas del papiro (pp. 75-463). En cada uno de ellos, el autor, los autores, no se limitan a dar una traducción española acompañada de unas breves notas. No. En cada uno de los poemas se presenta un esquema similar: la edición crítica del texto griego, ofreciendo una propia, seguido de una traducción al español, a lo que sigue, en todos los casos, un pormenorizado, y a veces extenso, comentario que a su vez, contiene un estudio filológico, y un comentario temático muy detallado. Por ejemplo, se tomamos el poema 97 (en р. 431 ss.), dos dísticos relativos a una curación milagrosa operada por el dios Asclepio, vemos el amplio comentario del autor (pp. 432-434) filológico y, sobre todo en este caso, explicativo, histórico-científico, de la técnica de curación referida en el poema, sin escatimar fuentes complementarias, paralelos y vocabulario específico. En este caso, como en los 111 restantes, se evidencia la aportación que hace Posidipo, no solo a la poesía, sino al mejor conocimiento de cada uno de los temas tratados por él. Si los poemas y los comentarios derivados de los lamatikd son importantes, lo mismo ha de decirse de las otras secciones, siendo para mi los más interesantes los dedicados a los presagios y a las piedras (éstas no tanto tratadas en su aspecto litológico sino más bien como piedras grabadas con símbolos, objetos de arte, lo que multiplica su valor intrínseco). Y si Posidipo hace que hace que tengamos mejor conocimiento sobre algunos temas a partir de su poesía, los comentarios que a los mismos se despliegan en esta obra enriquecen nuestro conocimiento sobre todos y cada uno de los enunciados temáticos. El trabajo del autor, y colaboradores, ha sido construir pacientemente un camino con esas 112 estaciones (112 poemas + comentarios ad hoc) que son mini ensayos en sí mismos. El libro se cierra con utilísimo index posidippeus (pp. 501-519) con el listado alfabético del léxico de los poemas, que muy bien se habría podido complementar con otro índice temático que incluyese los términos y/o conceptos más significativos de la introducción y de los comentarios. Con todo, este libro es un trabajo formidable, una labor de casi orfebrería filológica, al que cabe añadir un mérito aún mayor: que el hasta ahora mejor trabajo sobre el poeta Posidipo de Pela lo podamos leer en lengua española.
1. UNED. C. e.: [email protected]. ORCID: https://orcid.org/0000-0003-1395-6258
© 2025. This work is published under https://creativecommons.org/licenses/by-nc/4.0/ (the "License"). Notwithstanding the ProQuest Terms and Conditions, you may use this content in accordance with the terms of the License.