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Excmo. y Magnífico Sr. Rector, Prof. Fernando Reinoso, dignas Autoridades Académicas,
Ilustre Claustro Académico, Sras. y Sres.,
Alta y honrosa es la misión encomendada. La contraigo con la gravedad derivada de su transcendencia académica. Al tiempo, la asumo con la felicidad de quien se complace en intervenir en este Acto de investidura. Lo considero un privilegium y, por ello, recibo como un don pronunciar la Laudatio del amigo íntimo y del apreciado condiscípulo. Con él, tengo la fortuna de compartir un pasado personal y universitario, de medio siglo, transido de múltiples vivencias y gratos recuerdos.
Hoy, el Departamento de Derecho Romano está de celebración. Es también día de gozo para la Facultad de Derecho y para nuestra UNED. Júbilo, envuelto en solemnidad, por recibir, por (re) incorporar, al Prof. Fernando Reinoso en este Claustro académico, que conoció el inicio de su andadura universitaria. Hoy, se siente, también, que el Maestro común, el querido Prof. Manuel Jesús García Garrido, se complace al ver esta ceremonia de reconocimiento de su Universidad a su amadísimo discípulo.
Si siempre es bueno hablar bien de otros, cuando se trata de alguien al que se aprecia y valora, no solo bueno sino también gratificante. Si a ello se añade que, en la disertación, se puede exponer, en abundancia, hechos objetivos, la ardua tarea confiada resulta "justa" y deviene "edificante".
Intentaré trasladar al Auditorio una síntesis esencial, con la conciencia de que "tanto" es imposible en una exposición de tan "poco". Así, mi Laudatio presenta dos versiones, la verbal, extraordinariamente breve, por razón del tiempo establecido, y la escrita que, sin ser exhaustiva, reseña con más detalle su devenir académico.
He acordado con su discipula, la ProP Ana Martín, un reparto de contenidos. Glosaré yo su iter universitario, su formación y estancias en el extranjero, su docencia y su relación con nuestra Universidad.
Hoy la UNED rinde homenaje a quien ha sabido transmitir sus saberes, impresos en sus estudios y proyectar su magisterio encarnado en sus discípulos. El principio igualitario que se ha instalado en nuestro tiempo en todos los ámbitos ha arribado, asimismo, a la Universidad. Y si todo espacio profesional debería estar presidido por un principio aristocrático, en el sentido etimológico del término -gobierno de los mejores, los más capaces-, entiendo que, en el mundo académico, este principio se hace más indeclinable.
El Prof. Fernando Reinoso pertenece a una egregia gens, de la que su padre era un Maestro en su sentido más colmado. De esos que se nos han ido, sin que tengan recambio, al ser un modelo humano y un referente universitario.
Su Licenciatura, en cuatro años, discurre en las Universidades Autónoma de Madrid y Complutense. Se doctora, con la máxima calificación de Sobresaliente cum laude por unanimidad, en la Universidad Nacional de educación a distancia.
Es Profesor de la UNED de 1980 a 1989, siendo Tutor del Centro Asociado de Madrid en todos los cursos académicos.
Obtiene en 1983, por concurso oposición, la Titularidad de Derecho Romano en la UNED y en 1989 la Cátedra de la Complutense.
En 1988 realiza una estancia de investigación en Alemania, como Visiting Fellow, en el Leopold-Wenger-Institut für Rechtsgeschichte (Antike Rechtsgeschichte und Papyrusforschung Abteilung), Juristische Fakultät, Ludwigs-Maximilians-Universität München, invitado por el Prof. Dieter Nörr y con financiación del Deutscher Akademischer Austauschdicnst (DAAD). En 1990 realiza una nueva estancia investigadora, como Senior Visiting Fellow, en el Institut für Rechtsgeschichte und Geschichtliche Rechtsvergleichung (Romanistische Abteilung), Rechtswissenschaftliche Fakultät, Albert-Ludwigs de la Universität Freiburg, invitado por el Prof. Georg Wolf y con financiación del DAAD.
Afirma el Libro de Job -se trata de un libro sapiencial- "El hombre está en esta tierra para cumplir un servicio". Y el Prof. Reinoso es un docente convencido de su vocación de servicio en la transmisión del saber. Goza dando clase. Considera la enseñanza un privilegio y un deber inseparables. La alta calidad de sus lecciones -expuestas con el rigor del estudioso y la claridad del pedagogo-, ha sido la causa en el surgir de la vocación de algunos de sus discípulos. Así, los Profesores Julio Hernando y Ana Martín, a través de las Tutorías de la UNED y la doctoranda Carlota Hernández, con sus lecciones en la Complutense.
Desde la implantación, en 2015, del sistema de evaluación docente obligatoria "Docentia" de la ANEGA, el Rectorado de la Universidad Complutense le ha reconocido su excelencia docente con los diplomas de los trienios: 2015-2018; 2019-2021; y 2022-2024. A ello se une la concesión los "seis quinquenios docentes", el máximo posible, por sus 45 años de docencia universitaria.
Ha sido Profesor de Derecho Romano, Derecho de la Empresa, del Máster de Acceso a la Abogacía y del Doble Máster de Acceso a la Abogacía y Derecho Bancario, en el Colegio Universitario de Estudios Financieros (CUNEE)
Fue nombrado Membro straniero del Collegio Docenti del Dipartimento di Giurisprudenza delľ Universita Federico II de Ñapóles, en su programa de doctorado.
Ha sido profesor del Máster Universitario en Derechos Humanos de la UNED (EEES), dirigido por la ProP. Ana Martín, desde el curso 2013/2014 hasta el curso 2020/2021 en el módulo "Infancia y discapacidad en el Derecho romano" (Cód. 2660620).
En cuanto a cargos de gestión docente, fue Director del Centro de Enseñanza Superior "Cardenal Cisneros" por nombramiento conjunto del Rector de la UCM y del consejero de Educación de la Comunidad de Madrid.
En cuanto a su relación con nuestra UNED, esta Universidad ha sido siempre suya. Nuestro Departamento lo ha considerado un miembro más, por entender que nunca ha abandonado nuestro Ateneo. Primero como discípulo, siendo su unión con nuestro Maestro común tan indeleble como permanente, aportándole lustre, proyección y continuidad. Ha estado muy presente, ayudando e impulsando, desde cada particular circunstancia, en todas las trayectorias académicas de los que han formado y formamos el Departamento.
Y al poco tiempo de su traslado a la Complutense, comenzó ya a ejercitar su magisterio y a conformar, siempre desde la UNED, su propia Escuela.
Ha sabido meterse en el hondón de sus discípulos, realizando la delicada tarea de educare, sacar de dentro, extraer aquello que estaba en germen en cada uno de ellos.
Seis son las Tesis que ha dirigido en nuestra Facultad, todas con la máxima calificación y de ellas tres han sido distinguidas con Premio extraordinario. Por orden cronológico: Julio Hernando Lera (1989), Ana Rosa Martín Minguijón (1998; Premio Extraordinario de Docto- rado 2000), Francisco Bartol Hernandez (2000; Premio Extraordinario de Doctorado 2001), Israel Hernando Aguayo (2011; Premio Extraordinario de Doctorado 2011 y Premio Extraordinario de la Real Academia de Doctores de España), (2012) e Yifeng Cao (2015).
Tres discípulos suyos se han incorporado a nuestro Departamento, por orden cronológico: Laura Ostos Palacios, Julio Hernando Lera y Ana Rosa Martín Minguijón.
Ha sido vocal de cuatro Comisiones juzgadores de otras tantas plazas de Catedrático de Universidad de la UNED, obtenidas por los Profesores: Federico Fernández de Buján Fernández, en 1999, Ana Rosa Martín Minguijón en 2007, Consuelo Maqueda Abreu en 2011 y Rafael Junquera de Estéfani en 2018.
Ha sido Presidente o Vocal de veinticuatro Tribunales de Tesis doctorales defendidas en la UNED.
En 1994, junto al entonces Rector Mariano Artes y al Prof. García Garrido, es comisionado para participar, en Salzburgo, en la ceremonia de investidura del Prof. Max Kaser como Doctor Honoris Causa.
Miembro del Consejo Asesor Externo de la "Revista de Derecho UNED", desde su creación, en 2006, hasta la actualidad, siendo Autor de varios artículos publicados en esta Revista. Es miembro del Consejo Asesor Externo de la "Revista Digital de la Facultad de Derecho UNED" desde su creación, en 2009, hasta la actualidad.
Profesor externo de la Escuela de Doctorado de la UNED desde 2013 a la actualidad, adscrito al programa de doctorado en Derecho y Ciencias Sociales. Equipo 2: "Principios generales del Derecho y derechos humanos frente a los retos de la Sociedad Contemporánea".
Miembro del Jurado de las ediciones Sexta a Vigésimo cuarta, desde 2007, de forma ininterrumpida, hasta hoy del Premio de Artículos Jurídicos "García Goyena" convocado anualmente por la UNED.
Director del Curso de Verano, en 2017, del Centro Asociado de la UNED de Santander: "Asociaciones y Fundaciones: análisis jurídico y cuestiones prácticas"; y Ponente en varios cursos de verano de la UNED, celebrados entre otros, en los Centros Asociados de Pontevedra, Denia, Gijón, Ávila.
Ha prologado trece libros de Profesores y de Tutores de la UNED.
Le han sido dedicados nueve libros por Profesores y por Tutores de la UNED. En su orden cronológico: J. Hernando, El contrato de sociedad. La casuística jurisprudencial clásica, Dykinson, Madrid 1992, 393 pp.; A. Martín Minguijón, Fórmulas reconstruidas y acciones in factum conceptae, Dykinson, Madrid 2001, 713 pp.; E Bartol (Tutor UNED), Uersio praefationis eiditionis maioris (Th. Mommsen), Ediciones Académicas, Madrid 2004, 370 pp.; M. J. Garcia Garrido y F. Fernandez de Buján, Nociones Jurídicas Básicas, Madrid 2008, 407 pp.; M. J. García Garrido Instituciones y Casos de Derecho Romano, Ediciones Académicas, Madrid 2011, 275 pp.; M. J. García Garrido, Derecho Privado Romano. Acciones. Casos. Instituciones, Ediciones Académicas, Madrid 2015, 298 pp.; S. Iglesias Machado (Tutor UNED), La sentencia en el proceso civil, Dykinson, Madrid 2015, 204 pp., ISBN: 9788490850435; I. Hernando Aguayo (Tutor UNED), Fiducia. Estudio de derecho romano, Civitas, Cizur Menor 2020, 245 pp.; y A. Martín Minguijón, Manual de derecho romano, Editorial UNED, Madrid 2022, 303 pp.
Ha sido condecorado, en 2022, con la Medalla de la Facultad de Derecho de la UNED.
De su personalidad destaco: su elegancia en el decir y comportarse, mantiene usos y formas clásicas que, por desgracia, han decaído en nuestro tiempo; su carácter afable obsequia un trato envuelto en cordialidad; su generosidad proverbial, en lo material y también con su tiempo; su espíritu optimista superlativo -derivado, quizás, de sus genes y su procedencia granadina-, que genera dosis positivas para afrontar la procelosa vida universitaria; su personalidad contrapuesta a la envidia, que celebra y se alegra de los éxitos ajenos; su disposición para interesarse por lo particular de quienes le son próximos, creando así la urdimbre de una relación humana, base indispensable de la relación académica; su lealtad y entrega plena a sus amigos; y su extraordinaria inteligencia, cultivada con disciplina y capacidad de trabajo que hacen realidad la máxima de Quevedo: Ha diligencia es madre de la ventura".
Concluyo con alguna reflexión más personal. Su vida discurre feliz y deleitosa, rodeado por el cariño de sus tres hijos María Luisa, Fernando y Jaime, de sus seis nietos y de su grandísima familia. Su tesoro más preciado es su esposa, María Luisa, a quien quiere y admira... ¡cómo no podría ser de otro modo! Ella y mi mujer son amigas, más que íntimas, desde los 18 años. Tanta vida... ¡compartiendo tanto!
Prof. Fernando Reinoso, elevo mis votos al ciclo para que la Providencia os conceda una dilatada y fecunda permanencia en nuestro Claustro -que ha sido siempre el Vuestro- y que hoy se place y se honra al otorgaros su máxima distinción con este Doctorado Honoris Causa.
He dicho.
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