Content area
Con esta expresión de Lelia Area, las autoras comienzan este libro en el que vienen trabajando juntas desde hace más de quince años. Así pues, compartiendo las autoras la postura de Barthes de que "el vestido es, en sentido pleno, un modelo social, una imagen más o menos estandarizada de conductas colectivas esperadas, y es sobre todo en ese nivel donde resulta significante" (p.330), a través de estos Itinerarios nos conducen a los condicionamientos externos del mundo de la moda y vestimentas: factores históricos, políticos, socioeconómicos, axiológicos, etc. No obstante, la dúctil implementación de estos Itinerarios, no sólo se circunscribe a la dimensión temporal, sino que -teniendo en cuenta las categorías de complejidad de E. Morin y la de habitus de Bourdieu- abordan diacrónicamente los elementos internos de la moda y vestimenta, organizándose alrededor de gustos, valores y tendencias, arquetipos sociales, espacios y lugares de socialización, modelos de vestimentas, acontecimientos relevantes dentro de la vida cotidiana, innovaciones tecnológicas y actores protagónicos relacionados con la creatividad, diseño y factura de esas prácticas del vestir dentro del ámbito geocultural de Santa Fe. Haciendo especial hincapié en la cotidianeidad y en la diversidad en el vestir, en tanto que "el acto de vestirse implica un momento fundamental en la construcción de la identidad, tanto personal como social y cultural"(p.4). En tal sentido, y respondiendo a esa intención de vincularse con otras disciplinas, han considerado -especialmente para períodos más lejanos en el tiempo- fuentes documentales de importante relevancia, como inventarios de bienes, testamentos, cartas dotales, actas del Cabildo de Santa Fe, cartas; o bien crónicas de viajes y memorias de la época colonial como las de los jesuitas Paucke, Lozano o Bustillo. Considerando que, para las autoras, la vestimenta es una práctica social que hace a la condición del hombre como ser cultural, abarcando no sólo las prendas y accesorios, sino otras intervenciones que hacemos a nuestro cuerpo, como maquillajes, peinados, adornos y tatuajes, es dable anticipar que a lo largo de la obra se deslizan y presentan textiles, fibras y técnicas, tipologías del vestir, vestimentas masculinas y femeninas, uniformes militares, ropa interior, aditamentos, accesorios, peinados, adornos corporales, calzados y tocados. Porque el libro en sí mismo integra intenciones estéticas, pedagógicas y didácticas, tanto desde el punto de vista de la edición y diseño como en la elección de los colores y de las 300 ilustraciones que acompañan al texto. Ya desde su primera edición a cargo de Gonzalo Castello e Ivana Nycolaczuk, los capítulos se presentan con marcas de diferentes colores, incorporando uno de base para cada plantilla, dando así unidad visual a los temas contenidos en cada capítulo. En resumen, lo que las autoras expresan al final del libro acerca de que la "lectura que hemos realizado no pretende agotar el tema, pero sí insinuar y habilitar nuevas líneas para profundizar la investigación" (p.331), habla a las claras de que esta obra, que por primera vez aborda el estudio de la vestimenta y moda en Santa Fe, sigue estando abierta a futuros itinerarios, estudios y análisis interpretativos. 1.
Details
1 Miembro de número del Centro de Estudios Hispanoamericanos. Profesora de Historia para la Enseñanza Media y Superior (UCSF), Magister en Patrimonio Artístico y Cultura de Sudámerica Colonial (FILO-UBA), Especialista en Teoría del Arte. Profesora de Historia del Arte en diferentes niveles, ha curado muestras, publicado artículos y dictado cursos y charlas sobre las relaciones entre el Arte y la Cultura desde la perspectiva de la decolonialidad e interculturalidad. Contacto: [email protected]