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El proyecto de edición de su obra, primero en la editorial Academia del Hispanismo y ahora en Edition Reichenberger, tiene una importancia singular, pues pone al alcance de lectores y estudiosos, en solventes ediciones críticas y anotadas, obras que, en no pocos casos, no habían vuelto a publicarse desde los siglos XVII o XVIII. A este respecto, es una lástima que el proyecto no partiese, siguiendo el modelo, por ejemplo, de la magna edición de La vega del Parnaso de Lope de Vega coordinada por Felipe Pedraza y Pedro Conde (Ediciones de la U de Castilla-La Mancha, 2015), de la edición crítica conjunta de El enano de las musas, única publicación debida al mismo autor, por el interés que habría tenido respetar el conjunto de obras (no solo teatrales) seleccionadas por el propio dramaturgo, y también por los problemas textuales comunes al tomo en el que se publicaron. Se afirma que "la diéresis poética se indica siempre" (viii), aunque hay bastantes que no se marcan (en Dirlos, vv. 385 о 404; en Vencedor, vv. 405 о 627; en Honestidad, vv. 257 о 315). Varias se marcan en las ediciones (aunque, en general, sin que se propongan enmiendas o soluciones), pero quedan sin señalarse otras hipometrías (Dirlos, vv. 1191 о 1320; Vencedor, vv. 5 о 2292; Honestidad, v. 642) y, en menor medida, hipermetrías (Dirlos, vv. 1213 y 2171; Vencedor, v. 97; Honestidad, v. 2330). Algunas hipometrías son claramente erróneas (por ejemplo, "Y es hombre de valor" o "que, entero en mi llanto", vv. 358 y 832 de Dirlos), pero otras despiertan la duda de en qué medida Cubillo, a pesar de ser un autor plenamente del siglo XVII, seguía aspirando la h inicial proveniente de f latina (como en "de mi junco herido", v. 1147 de Dirlos, o "pero no la hallé en muchos", v. 2292 de Vencedor). Otras aparentes hipometrías esconden otros errores, como el verso 1200 de Dirlos, donde fe es error por fea. Algo similar sucede en Honestidad (346), en la que una quintilla (vv. 1655-59) se cuela en medio de un pasaje en redondillas, sin que parezca haber ninguna irregularidad, algo que podría haberse comentado. En la de Dirlos, la redondilla y la quintilla que se indican en medio de un pasaje en décimas son más bien una décima a la que, como a la de los versos 301-10 (laguna sí apuntada por la editora), le falta un verso que rime en -ange; lo mismo sucede, más adelante, con otra décima en la que falta un verso que rime en -enas (v. 875), pero no se señala en la edición.