Content area
Este estudio examina el impacto de un laboratorio experimental de danza en el desarrollo socioemocional de estudiantes sordos de la Institución Educativa Francisco Luis Hernández Betancur en Medellín. Estos estudiantes enfrentan barreras de comunicación que a menudo conducen al aislamiento y a una baja autoestima. Mediante un enfoque cualitativo de investigación-acción participativa, el estudio involucró a cinco estudiantes sordos entre los 12 y 14 años. Los datos se recopilaron a través de observaciones e entrevistas con el apoyo de un intérprete de LSC. Los resultados muestran que el laboratorio de danza se convirtió en un espacio seguro e inclusivo que fortaleció la autorregulación emocional, la resolución de conflictos y la integración social. La danza funcionó como una forma de lenguaje corporal que promovió la expresión, la empatía y el reconocimiento mutuo entre pares sordos y oyentes. La investigación concluye que la danza puede servir como una herramienta pedagógica e inclusiva para fomentar el crecimiento socioemocional y la inclusión real en contextos educativos diversos.