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En la actual era digital, no queda claro cuál es el estilo parental óptimo para conseguir un buen ajuste psicosocial del hijo, ya que el estilo parental óptimo parece cambiar en distintos contextos. La adolescencia es un período normativo del desarrollo en el que en cierto sentido el hijo empieza a salir del nido familiar para explorar diferentes entornos. Durante esta etapa, el adolescente experimenta cambios biológicos importantes, e intenta buscar su identidad y alcanzar autonomía, separándose y diferenciándose de sus padres, a la vez que se relaciona más con sus iguales, actuando en base a las normas que estos sigan. Los iguales pueden tener un impacto positivo o negativo en el desarrollo del adolescente. La adolescencia es un periodo de cierto grado de vulnerabilidad psicosocial en el que es más probable que se den conductas inadecuadas que no se ajusten a la norma social, es decir, es más probable que haya desajuste, aunque no se de en todos los adolescentes. Esto implica que durante la adolescencia se pueden producir más problemas. La literatura clásica ha debatido acerca de si el desajuste en la adolescencia es distinto respecto a la edad en que se estabiliza y ha postulado muy diferentes relaciones entre el desajuste en la adolescencia y el ajuste a largo plazo, desde aquellos planteamientos que establecen que un desajuste a corto plazo supone un mejor ajuste social, a aquellos que lo han clasificado como irrelevante, además de otros que han considerado la adolescencia un periodo tan crítico que un desajuste es un predictor completo de riesgo. La literatura se ha centrado en analizar las consecuencias que el desajuste en la adolescencia podría tener en la adultez, así como afectar a la eficacia de los estilos parentales. Los padres pueden ser un factor protector o de riesgo del ajuste psicosocial del hijo. Dos aspectos importantes de los padres influyen en el ajuste o el desajuste psicosocial del hijo, el grado de afecto y de imposición que muestran con sus hijos. La literatura clásica defendía el papel fundamental de la imposición parental para conseguir un buen ajuste psicosocial óptimo del hijo, incluso en hijos que llevan a cabo conductas disruptivas en la adolescencia, es decir, desajustados en la adolescencia. Sin embargo, la imposición también se ha considerado irrelevante para el ajuste del hijo, mientras que en otros casos es perjudicial, e incluso se plantea en estudios recientes que el afecto parental se relaciona con un ajuste psicosocial óptimo del hijo, también considerando a adolescentes desajustados. La presente tesis doctoral se presenta como compendio de publicaciones y se estructura en tres capítulos: I) introducción, II) trabajos publicados y III) discusión y conclusiones generales, además de un anexo. En el capítulo I se ofrece un resumen global dónde se justifica la unidad temática de los artículos presentados, estableciéndose el marco teórico, el método utilizado, los objetivos planteados, y los principales resultados obtenidos en las publicaciones. Los padres tienen un importante rol en la educación de sus hijos. Desde los inicios de la psicología se ha estudiado la relación entre la socialización parental y el ajuste psicosocial del hijo en diferentes contextos culturales y situaciones. Fruto de estas investigaciones surgió un debate teórico acerca de qué estilo parental es el óptimo. En la presente investigación se analizó la relación entre la socialización parental y el ajuste psicosocial del hijo utilizando el modelo teórico bidimensional, que plantea que los padres utilizan dos dimensiones teóricamente independientes para socializar a sus hijos (afecto e imposición) y que a partir de la combinación de las dimensiones surgen cuatro estilos parentales (indulgente, autorizativo, autoritario y negligente). Se utilizaron medidas para evaluar la socialización parental desde la perspectiva del hijo porque el hijo presenta menor deseabilidad social que los padres y es una medida más precisa. Se evaluó a 4799 hijos acerca de las conductas y actitudes que llevaban a cabo sus padres cuando estos hijos eran niños y adolescentes (dimensiones y/o estilos parentales) mientras estaba teniendo lugar el proceso de socialización parental y en la adultez (cuando la socialización parental ha finalizado). También se midió el ajuste psicosocial del hijo utilizando criterios de ajuste como la autoestima, cinco dimensiones de autoconcepto (académico, social, emocional, familiar y físico), agresión, sexismo hostil, empatía, competencia social, nerviosismo y valores de conformidad. Los objetivos planteados en la presente investigación fueron, en primer lugar, conocer qué estilo o dimensión parental es más efectiva para conseguir un ajuste psicosocial óptimo del hijo a corto plazo cuando la socialización parental está teniendo lugar (es decir, cuando el hijo es adolescente) y también a largo plazo cuando la socialización parental ha finalizado (es decir, cuando el hijo es adulto), y, en segundo lugar, analizar si las relaciones encontradas entre la socialización parental y el ajuste psicosocial del hijo se mantienen en diferentes contextos y situaciones tales como la edad de los hijos, el contexto cultural en el que se lleva a cabo la socialización parental o características del hijo como la tendencia antisocial durante la adolescencia. Con este fin, se llevaron a cabo diferentes estudios que han sido publicados. El primer estudio analizó la relación entre los estilos parentales y el ajuste psicosocial de hijos españoles en la adolescencia, la juventud adulta, la mediana edad y la adultez tardía utilizando los siguientes criterios de ajuste: autoestima, autoconcepto emocional, empatía, agresión y sexismo hostil. El segundo estudio analizó la relación y el poder predictor de las dimensiones parentales sobre el ajuste psicosocial de hijos españoles adolescentes y jóvenes adultos utilizando los siguientes criterios de ajuste: autoconcepto emocional, autoestima, competencia social y conformidad. El tercer estudio analizó la relación entre los estilos parentales y el ajuste psicosocial de hijos chinos y examinó si dicha relación se mantiene cuando el hijo tiene tendencia antisocial en la adolescencia. Los resultados de los tres estudios destacaron que el afecto parental fue beneficioso para el ajuste psicosocial de hijo y la imposición fue perjudicial o no guardó relación con el ajuste del hijo. Estos resultados se mantuvieron en diferentes situaciones tales como el contexto cultural en el que se lleva a cabo la socialización parental o la tendencia antisocial del hijo durante la adolescencia. En el capítulo II se presenta la versión íntegra publicada de cada uno de los artículos que conforman el compendio de publicaciones, dónde aparece el nombre y la filiación de todos los coautores, así como la referencia completa de dicha publicación. En el capítulo III se presenta la discusión de los resultados y las conclusiones generales. Los resultados obtenidos suponen una evidencia nueva y crucial puesto que contradicen la literatura clásica que defendía los beneficios de la imposición para garantizar el cumplimiento de las normas sociales y el comportamiento adecuado al contexto cultural en el que se vive. La cultura china ha sufrido muchos cambios sociales en los últimos años que han hecho que las generaciones actuales tengan una cultura más horizontal, al igual que lo es la cultura de algunos países latinoamericanos y europeos como España. En las culturas horizontales, las relaciones entre padres e hijos son más igualitarias, y, por ello, las actitudes y conductas relacionadas con la imposición parental se consideran una privación de la libertad de los hijos y se relacionan con desajuste, mientras que el afecto (acompañado o no de imposición) se relaciona con un buen ajuste del hijo. Finalmente, se presenta un anexo en el que se muestran otras publicaciones de la doctoranda relacionadas con la temática de la tesis.