Content area
Ante la grave situación de la Europa en guerra, Saavedra propugna medidas pragmáticas para alcanzar su pacificación, dejando de lado los grandes ideales (la pax Hispanica o la tranquillitas ordinis) y optando por la posibilista razón de estado y algunas medidas políticas del otrora ninguneado Maquiavelo. Renuncia también a la idea de la monarquía universal y opta por la secularización de la política, el irenismo práctico y una aplicación moderada del ius gentium. Aquellas soluciones inmediatas y estas medidas prácticas para alcanzar la paz las expone en forma de un diálogo satírico entre el dios Mercurio, que analiza la periclitada monarquía hispánica, y el cínico Luciano, que resume la desnaturalización del importante legado jurídico de Vitoria.