Headnote
ABSTRACT
The landscape of academic publishing faces systemic challenges that undermine the quality, credibility, and social relevance of research. This article critically examines three main problems: the proliferation of trivial or artificially constructed research problems, the perverse incentives driving excessive authorship, and the ethical and financial concerns associated with open access publishing models. By exploring cases of hyper prolific authorship, the dependence on citation-based rankings, such as the Stanford list, and the economic inefficiencies inherent to the open access business model, this paper highlights how these practices distort the scientific process. The findings suggest that the academic community must reconsider its reliance on quantitative metrics, adopt more holistic evaluation frameworks, and implement structural reforms to ensure the responsible use of public funds and restore trust in the integrity of academic research. This article advocates for a reorientation of publishing practices toward the fundamental goals of advancing knowledge and addressing social needs.
Keywords: Academic publishing; open access; citation metrics; research integrity. jel codes: D73, I23, O31.
RESUMEN
El panorama de la publicación académica enfrenta desafíos sistémicos que socavan la calidad, la credibilidad y la relevancia social de la investigación. Este artículo examina críticamente tres problemas principales: la proliferación de problemas de investigación triviales o artificialmente construidos, los incentivos perversos que impulsan la autoría excesiva y las preocupaciones éticas y financieras asociadas con los modelos de publicación de acceso abierto. Al explorar casos de autoría hiperprolífica, la dependencia de rankings basados en citas, como la lista de Stanford, y las ineficiencias económicas inherentes al modelo de negocio de acceso abierto, el presente trabajo resalta cómo estas prácticas distorsionan el proceso científico. Los hallazgos sugieren que la comunidad académica debe reconsiderar su dependencia de métricas cuantitativas, adoptar marcos de evaluación más holísticos e implementar reformas estructurales para garantizar el uso responsable de los fondos públicos y restaurar la confianza en la integridad de la investigación académica. Este artículo aboga por una reorientación de las prácticas de publicación hacia los objetivos fundamentales de avanzar el conocimiento y atender las necesidades sociales.
Palabras clave: publicación académica; acceso abierto; métricas de citación; integridad en la investigación. Clasificación jel: D73, I23, O31.
INTRODUCCIóN
La publicación científica constituye un pilar de la creación de conocimiento, pues actúa como el vehículo principal para difundir los resultados de investigación y fomentar el diálogo académico. Sin embargo, el panorama contemporáneo de la publicación enfrenta problemas sistémicos que socavan su integridad, particularmente en el campo de la economía. Estas prácticas perjudiciales no únicamente son poco éticas, sino que también inhiben el avance de la investigación en áreas críticas donde la difusión oportuna y transparente de resultados de alta calidad es vital para abordar los desafíos globales.
1. Muros de pago y barreras de accesibilidad
Uno de los problemas más destacados en la publicación científica es la prevalencia de los muros de pago, que restringen el acceso a los artículos acadé- micos. Para los investigadores en países de bajos ingresos o en desarrollo, donde el financiamiento para suscripciones es escaso, estas barreras son particularmente problemáticas (Suber, 2012: 133), pues limitan la participación de una variedad de actores en el discurso académico.
El cambio global hacia la publicación de acceso abierto ha intentado abordar este problema, pero la transición ha sido desigual. Si bien han surgido recursos valiosos como las plataformas de acceso abierto y los repositorios de preimpresiones como arXiv, su adopción varía significativamente entre disciplinas. Además, la carga de los altos costos de procesamiento de artículos (apc) en las revistas de acceso abierto traslada las restricciones financieras de los lectores a los autores, al penalizar con frecuencia a los investigadores de instituciones con financiamiento limitado (Björk, 2017: 250).
2. Revistas depredadoras y la erosión de la credibilidad
Las revistas depredadoras explotan la presión de publicar o perecer al ofrecer publicaciones rápidas con una revisión por pares mínima o inexistente. Esta práctica afecta de manera desproporcionada a los investigadores en etapas iniciales de su carrera y a aquellos en contextos con recursos limitados, quienes pueden no estar al tanto de estas prácticas engañosas (Shen y Björk, 2015: 230). En el campo de la economía, donde los hallazgos de investigación frecuentemente influyen en las decisiones de política pública, la proliferación de estudios de baja calidad en revistas depredadoras corre el riesgo de desinformar tanto a académicos como a responsables de políticas públicas.
3. Sesgo de publicación y distorsión del conocimiento
Otro problema generalizado es el sesgo de publicación, el cual favorece la difusión de hallazgos relevantes o positivos sobre resultados nulos o negativos (Franco, Malhotra y Simonovits, 2014: 1502). Este sesgo puede distorsionar la percepción de la factibilidad o la viabilidad de ciertas políticas o tecnologías. Por ejemplo, los estudios que muestran proyecciones optimistas pueden estar sobrerrepresentados en la literatura, mientras que aquellos que identifican barreras críticas pueden quedarse sin publicar, lo que deja a los responsables de políticas públicas con una visión incompleta.
Las implicaciones de estos problemas sistémicos van más allá de la comunidad académica. Las barreras para acceder a investigaciones creíbles, diversas y rigurosas no sólo obstaculizan el desarrollo de políticas basadas en evidencia, sino que también exacerban las desigualdades en la producción y la difusión del conocimiento. Abordar estos desafíos requiere un enfoque multifacético, que incluya la promoción de modelos de acceso abierto, el desarrollo de directrices para identificar y evitar revistas depredadoras, así como un cambio cultural hacia la valoración de la calidad de la investigación sobre las métricas de publicación.
Este documento explora dichos problemas a profundidad, al centrarse en sus manifestaciones en el campo de la economía. Con base en literatura académica reciente y estudios de caso, se analizan las consecuencias de las prácticas de publicación perjudiciales y se proponen reformas prácticas para mejorar la accesibilidad, la credibilidad y la equidad de la investigación académica.
I. REVISTAS DEPREDADORAS EN LA PUBLICACIÓN ECONÓMICA
El auge de las revistas depredadoras ha representado una amenaza significativa para la integridad de la publicación académica, pues socava la difusión de investigaciones de alta calidad y erosiona la confianza en la comunicación académica. Estas revistas, caracterizadas por sus prácticas poco éticas, como cobrar altas tarifas de publicación sin ofrecer una verdadera revisión por pares, han crecido de manera alarmante en los últimos años. Las implicaciones de tal fenómeno son particularmente preocupantes en el campo de la economía, donde los hallazgos de investigación a menudo tienen implicaciones directas en la formulación de políticas y la asignación de recursos.
Las revistas depredadoras se definen no sólo por sus modelos de negocio de acceso abierto, sino también por su falta de rigor editorial y académico. Shen y Björk (2015) realizaron uno de los estudios más completos sobre este tema, donde identificaron a las revistas depredadoras como aquellas que incurren en prácticas engañosas, como publicitar falsamente sus consejos editoriales o prometer procesos de revisión por pares que son inexistentes o, en el mejor de los casos, superficiales. Estas revistas a menudo solicitan manuscritos de manera agresiva, al dirigirse a investigadores que pueden no ser conscientes de la naturaleza depredadora de estas publicaciones o que carecen de recursos institucionales para publicar en revistas legítimas. Sus tarifas más bajas, en comparación con las revistas de acceso abierto reputadas, cautivan a investigadores con restricciones financieras. Para los economistas, el atractivo de una publicación rápida y económica a veces es más fuerte que la búsqueda de la calidad, con consecuencias a largo plazo para la credibilidad de la literatura.
El impacto de la publicación depredadora en el campo de la economía es multifacético. A nivel individual, los autores que publican inadvertidamente en revistas depredadoras corren el riesgo de dañar su reputación profesional, ya que el trabajo publicado en estos lugares suele verse con sospecha y escepticismo. A nivel sistémico, la inclusión de estudios de baja calidad en el corpus académico socava la fiabilidad de los metaanálisis y las revisiones de literatura, que son herramientas críticas para sintetizar evidencia y orientar futuras líneas de investigación. Por ejemplo, un modelo económico publicado en una revista depredadora puede no considerar variables clave y, sin embargo, afirmar que ofrece perspectivas definitivas sobre políticas o estrategias específicas. Los responsables de políticas que se basan en dichos estudios pueden tomar decisiones subóptimas, lo que conduce a ineficiencias en el gasto público y a retrasos en el logro de objetivos políticos.
La magnitud de la publicación depredadora en economía sigue estando poco explorada en comparación con otras disciplinas. Sin embargo, la evidencia disponible sugiere que el problema es generalizado, particularmente en regiones con financiamiento limitado para la investigación y escaso apoyo institucional. Shen y Björk (2015) estimaron que en 2014 se publicaron más de 400 000 artículos en revistas depredadoras, muchos de ellos provenientes de países de ingresos bajos y medios. Aunque esta estadística abarca todas las disciplinas académicas, informes anecdóticos y estudios de caso indican que la economía, como campo, no es inmune a estas tendencias. Los investigadores en países en desarrollo que trabajan en temas especializados son particularmente vulnerables, ya que muchas veces carecen de acceso a revistas consolidadas o a los recursos financieros necesarios para publicar en revistas de acceso abierto de alto impacto (Xia et al., 2015: 1406).
Los esfuerzos para abordar el problema de las revistas depredadoras en economía se han centrado en intervenciones tanto individuales como sisté- micas. Crear conciencia entre los investigadores es un primer paso crítico. Estudios han mostrado que muchos autores que publican en revistas depredadoras lo hacen sin saberlo, pues confunden estos medios con publicaciones académicas legítimas (Frandsen, 2019: 57). Las instituciones y las agencias de financiamiento pueden desempeñar un papel fundamental para mitigar este problema al proporcionar directrices claras sobre la selección de revistas y promover el uso de herramientas como Cabell's Predatory Reports, que catalogan editores cuestionables. Mientras tanto, organizaciones como el Comité de Ética en Publicaciones (cope, por sus siglas en inglés) y el Directorio de Revistas de Acceso Abierto (doaj, por sus siglas en inglés) han establecido criterios para identificar revistas legítimas de acceso abierto, al proporcionar recursos valiosos para los investigadores que navegan en el panorama editorial (cope, doaj, Open Access Scholarly Publishing Association [oaspa] y World Association of Medical Editors [wame], 2022: 3).
Otra estrategia prometedora es la promoción de repositorios de preimpresiones, que permiten a los investigadores compartir sus trabajos abiertamente sin sucumbir a las presiones de la publicación depredadora. Plataformas como Social Science Research Network (ssrn) y arXiv han ganado una tracción significativa en economía, pues ofrecen un camino alternativo para difundir investigaciones mientras se preserva la integridad académica. Else (2020) destaca la creciente adopción de plataformas de preimpresiones en las ciencias sociales y señala que estos repositorios no sólo mejoran la accesibilidad, sino que también fomentan una mayor transparencia al exponer la investigación a un escrutinio más amplio antes de su publicación formal.
A pesar de estos esfuerzos, persisten grandes desafíos. La existencia de revistas depredadoras refleja problemas estructurales más profundos en la publicación académica, incluidas la presión sobre los investigadores para publicar con frecuencia y la excesiva dependencia de métricas cuantitativas, como el número de publicaciones y los factores de impacto de las revistas para evaluar el desempeño académico. Abordar estas causas de raíz requiere un cambio cultural dentro de la academia, que la mueva hacia un sistema que valore la calidad y el impacto social de la investigación por encima del mero volumen de publicaciones. Mientras tanto, la vigilancia continua y la colaboración entre investigadores, instituciones y editores son esenciales para salvaguardar la integridad de la investigación económica y garantizar que pueda contribuir de manera sustancial a los desafíos globales.
1. Revistas depredadoras: no son el verdadero problema
Las revistas depredadoras pueden detectarse con relativa facilidad y, por lo tanto, no son el problema principal. Cuando un reto es fácilmente identificable, se pueden implementar varias medidas de control y prevención para abordarlo. El conflicto de la publicación académica contemporánea va mucho más allá de la dicotomía simplificada entre revistas depredadoras y no depredadoras. Ahora profundizaremos en la "zona gris", que, en opinión del autor, constituye la gran mayoría de las publicaciones científicas actuales. Este sector se ha vuelto esencialmente autocomplaciente y, en consecuencia, de valor cuestionable. O, más precisamente, la investigación valiosa está siendo cada vez más oscurecida por un torrente de trabajos comprometidos por diversas razones. A menudo, los autores no tienen la culpa, ya que esencialmente se ven obligados a seguir la corriente dominante. En tales condiciones, una buena parte de la producción científica, que flota en medio de un océano de lodo, a veces puede volverse difícil de distinguir del resto.
Por lo tanto, el verdadero desafío radica en los crecientes tiempo, esfuerzo y experiencia necesarios para distinguir el trabajo de alta calidad del de baja calidad. Quizá la inteligencia artificial pueda ayudar a mejorar este proceso de selección en el futuro. Con esto en mente, ahora dirigimos nuestra atención a problemas sistémicos más amplios dentro de la industria de la publicación académica, que incluyen:
a) Publicaciones excesivas por individuos: el fenómeno de la autoría prolífica, donde los investigadores producen docenas (o incluso cientos) de artículos anualmente en revistas "respetables", a menudo a expensas de la calidad.
b) Incentivos sistémicos para la sobrepublicación: las presiones creadas por el paradigma de publicar o perecer, que prioriza la cantidad sobre la calidad y tiene profundas implicaciones para la integridad de la investigación.
c) El papel de la industria editorial: un examen de cómo los modelos de negocio de los principales editores, incluidas las tarifas de acceso abierto, explotan los presupuestos de investigación financiados con fondos públicos.
d) Preocupaciones éticas y financieras: la cuestión de si la publicación excesiva en acceso abierto constituye un mal uso de los fondos públicos, ya que estos artículos a veces son de calidad inferior y están producidos con el objetivo principal de que se alcancen cuotas de publicación.
e) Problemas artificiales, investigaciones triviales, incentivos perversos para publicar y otras distorsiones: influencias corruptoras adicionales en el proceso científico arraigadas en la cultura de la publicación científica.
II. AUTORSHIP EXCESIVA Y LA CRISIS DE CREDIBILIDAD EN LA PUBLICACIÓN CONTEMPORÁNEA
El fenómeno de la autoría hiperprolífica ha generado preocupaciones significativas sobre la integridad y la sostenibilidad de la publicación académica contemporánea. Aunque los avances científicos y tecnológicos han permitido colaboraciones a gran escala y facilitado la rápida difusión de la investigación, el volumen de publicaciones atribuido a investigadores individuales a menudo desafía los límites de la plausibilidad. Estos patrones no son anomalías aisladas; más bien reflejan presiones estructurales e ineficiencias sisté- micas inherentes al paradigma de publicar o perecer que domina la evaluación académica.
1. Autores hiperprolíficos: ¿casos atípicos o síntoma de problemas más profundos?
Las investigaciones sobre autoría hiperprolífica han revelado disparidades sorprendentes en la productividad de los investigadores individuales. Por ejemplo, Ioannidis, Klavans y Boyack (2018) identificaron a más de 9 000 investigadores que habían escrito más de 72 publicaciones en un solo año, un promedio de un artículo cada cinco días. Tales niveles de productividad se explican ostensiblemente por grandes proyectos colaborativos, particularmente en campos como la física de partículas o la genómica, donde cientos de investigadores contribuyen a un solo estudio. Sin embargo, en disciplinas como la economía, donde la investigación a menudo implica modelado teó- rico detallado, recolección de datos y análisis complejos, patrones similares de autoría hiperprolífica plantean preocupaciones legítimas sobre la calidad y la responsabilidad de la investigación.
La práctica de la autoría excesiva se vuelve especialmente problemática cuando los investigadores actúan como autores invitados u honorarios, pues contribuyen poco o nada al trabajo, pero reciben crédito como autores (Wislar, Flanagin, Fontanarosa y DeAngelis, 2011: d6128). Los estudios han demostrado que la autoría honoraria es alarmantemente común, y algunas encuestas sugieren que la mayoría de las publicaciones incluye autores que hicieron contribuciones mínimas. Estas prácticas socavan la credibilidad del registro académico e inflan métricas como las puntuaciones del índice h, que universidades y agencias de financiamiento suelen utilizar para evaluar a los investigadores. A su vez, estas métricas distorsionadas perpetúan un ciclo de sobreproducción, ya que los investigadores se ven incentivados a publicar tanto como sea posible, independientemente de la calidad o el significado de sus contribuciones.
2. Métricas cuantitativas: el motor que impulsa la sobreproducción
El énfasis excesivo en las métricas cuantitativas en la academia es un impulsor clave de la autoría excesiva. Métricas como el número de publicaciones, los factores de impacto de las revistas y las puntuaciones del índice h se utilizan ampliamente para evaluar el desempeño de los investigadores, las instituciones e incluso países enteros. Estas métricas, aunque convenientes, son inherentemente defectuosas. Como argumentan Moher et al. (2018), los indicadores cuantitativos no siempre logran capturar la calidad, la originalidad o el impacto social de la investigación, lo que lleva a un enfoque desproporcionado en los resultados más que en los logros.
a. Dos ejemplos destacados: "rebanar el salami" y "engañadores para engañadores"
En el contexto de la economía, esta dependencia de las métricas crea incentivos perversos para los investigadores. Por ejemplo, un economista (o casi cualquier otro científico) podría sentirse obligado a "rebanar el salami", es decir, dividir un solo estudio integral en múltiples publicaciones más peque- ñas para maximizar su producción. Alternativamente, podrían priorizar temas que tengan más probabilidades de generar resultados publicables, como proyecciones económicas a corto plazo, en lugar de abordar desafíos complejos y a largo plazo. Muchas revistas que se enfocan en "temas fáciles" atraen mayor atención porque tanto sus lectores como sus autores tienden a "autorresonar" en torno a temas relativamente insignificantes. Ya que tanto leer como escribir sobre estos temas es, simplemente, fácil, estas publicaciones pueden alcanzar métricas sólidas al acumular artículos y citas. Evitar las autocitas excesivas dentro de la revista es también relativamente simple, lo que a menudo se logra al organizar una red de revistas mutuamente solidarias. Esta dinámica fomenta lo que podría describirse como "enga- ñadores para engañadores": abordar problemas inexistentes, fabricados (imaginados, inventados) o triviales para asegurar publicaciones que aumenten las puntuaciones académicas sin aportar resultados científicos relevantes. Todos los involucrados tienen un interés claro en hacerlo. Estos comportamientos no sólo disminuyen la calidad general de la literatura, sino que también desvían la agenda de investigación, al alejar la atención de temas críticos.
3. Preocupaciones éticas y percepciones públicas
Las implicaciones éticas de la autoría excesiva van más allá de la comunidad académica. Cuando los investigadores priorizan la cantidad sobre la calidad, corren el riesgo de erosionar la confianza pública en la ciencia. Esto es particularmente preocupante en campos donde los estudios económicos a menudo influyen en importantes decisiones de política pública y en inversiones públicas. Si los responsables de políticas perciben que la literatura académica está saturada de publicaciones de baja calidad o de interés propio, podrían volverse escépticos sobre su utilidad, lo que socava esfuerzos para lograr objetivos sociales a largo plazo.
Además, la autoría excesiva plantea interrogantes sobre la distribución equitativa de los fondos de investigación. En muchos casos, los autores hiperprolíficos están respaldados por recursos públicos o institucionales sustanciales, lo que les permite delegar tareas clave de investigación a colegas jóvenes o asistentes de investigación. Aunque dicha delegación no es inherentemente problemática, se vuelve éticamente cuestionable cuando resulta en una asignación desproporcionada de crédito. La concentración de publicaciones entre un pequeño subconjunto de investigadores perpetúa la desigualdad dentro de la academia, al limitar oportunidades para que los académicos menos establecidos obtengan reconocimiento y avancen en sus carreras.
4. Reformar los incentivos académicos
Abordar el problema de la autoría excesiva requiere un cambio fundamental en la forma en que la academia evalúa la investigación y a los investigadores. Se han propuesto varias iniciativas para reducir la dependencia de las métricas cuantitativas y promover un enfoque más holístico para la evaluación académica. La Declaración de San Francisco sobre la Evaluación de la Investigación (dora, por sus siglas en inglés), por ejemplo, aboga por evaluar a los investigadores en función del contenido y la calidad de su trabajo en lugar del prestigio de las revistas en las que publican. De manera similar, agencias de financiamiento como el Consejo Europeo de Investigación han comenzado a enfatizar los cv narrativos, que permiten a los investigadores articular la importancia y el impacto de sus contribuciones en términos cualitativos.
En el campo de la economía, fomentar la colaboración y la rendición de cuentas es particularmente necesario. Las revistas y las agencias de financiamiento pueden desempeñar un papel crucial al requerir declaraciones transparentes de autoría que especifiquen las contribuciones de cada autor a un estudio determinado. Este enfoque, que ya es común en disciplinas como la biomedicina, podría ayudar a reducir los casos de autoría honoraria y garantizar que el crédito se asigne de manera más equitativa. Además, fomentar el uso de repositorios de preimpresiones y plataformas de acceso abierto podría ayudar a desviar el enfoque de las revistas de alto impacto, al permitir a los investigadores compartir su trabajo sin sucumbir a las presiones de la autoría excesiva.
III. EL PAPEL DE LA INDUSTRIA EDITORIAL: RENTABILIDAD VERSUS BIEN PÚBLICO
La industria de la publicación académica ocupa una posición única en la intersección entre la producción y la difusión del conocimiento. Aunque su misión declarada es facilitar el intercambio de ideas y fomentar el progreso científico, las prácticas comerciales de la industria a menudo priorizan la rentabilidad sobre el bien público. Grandes editoriales han desarrollado modelos altamente lucrativos que extraen ingresos significativos del ecosistema de investigación, frecuentemente a expensas de los investigadores, las instituciones y las agencias de financiamiento público (Buranyi, 2017). Estas prácticas han planteado preocupaciones éticas y prácticas fundamentales, particularmente en disciplinas como la economía, donde los hallazgos de investigación pueden tener implicaciones directas para la sociedad.
1. La evolución de los modelos de negocio
Tradicionalmente, la publicación académica operaba bajo un modelo basado en suscripciones, en el que universidades e instituciones de investigación pagaban por acceder a las revistas. Si bien este sistema garantizaba flujos de ingresos para los editores, también creaba barreras significativas de acceso, particularmente para investigadores en países de bajos ingresos o en instituciones con recursos limitados. El surgimiento del movimiento de acceso abierto, que buscaba que la investigación estuviera disponible gratuitamente para el público, prometía abordar estas inequidades. Sin embargo, la implementación del acceso abierto ha sido cooptada por la industria de maneras que perpetúan e incluso exacerban las inequidades sisté- micas.
Con el modelo dominante de acceso abierto, los investigadores o sus instituciones deben pagar tarifas de procesamiento de artículos (apc, por sus siglas en inglés) para que su trabajo sea accesible libremente. Estas tarifas pueden oscilar entre cientos y decenas de miles de dólares por artículo, dependiendo de la reputación y el factor de impacto de la revista. Por ejemplo, Nature introdujo en 2021 una apc de aproximadamente 11 000 dólares, una tarifa que resulta inasequible para muchos investigadores e instituciones (Else, 2020). Este cambio del modelo de lector-paga al de autor-paga ha creado un sistema donde el acceso a la publicación -y, por extensión, a la visibilidad académica- está cada vez más determinado por los recursos financieros.
Las implicaciones de este modelo son particularmente preocupantes en el contexto de los estudios financiados con fondos públicos. Una gran proporción de la investigación académica está respaldada por subvenciones gubernamentales u otros mecanismos de financiamiento público. Cuando los investigadores utilizan estos fondos para pagar apc, el público efectivamente paga dos veces: primero para financiar la investigación en sí y luego para hacer accesibles sus resultados. Este doble pago ha generado críticas de parte de legisladores y académicos, quienes argumentan que constituye un mal uso de los recursos públicos (Buranyi, 2017).
2. La comercialización de las métricas
Otro factor clave en la rentabilidad de la industria editorial es su papel en la configuración y la explotación de las métricas de evaluación académica (Lariviere y Sugimoto, 2018: 22). Los factores de impacto de las revistas, los conteos de citas y los índices h se han vuelto centrales para evaluar a los investigadores en procesos de contratación, promoción y asignación de financiamiento. Los editores han capitalizado esta dependencia al promocionar sus revistas como puertas de entrada al prestigio académico. Las revistas de alto impacto cobran tarifas apc más altas y atraen más envíos, y han creado un ciclo autorreforzado que prioriza el prestigio sobre la accesibilidad y la calidad.
El énfasis excesivo en las métricas también ha influido en los tipos de investigación que se publican. Los estudios con hallazgos significativos o novedosos tienen más probabilidades de ser aceptados por revistas de alto impacto, mientras que los resultados nulos o negativos a menudo son rechazados. Este sesgo en la publicación distorsiona el registro académico, al crear una ilusión de consenso o confianza excesiva en ciertos hallazgos. En economía, por ejemplo, los estudios que proyectan resultados optimistas para diversas políticas pueden estar sobrerrepresentados en la literatura, mientras que las investigaciones que destacan desafíos o incertidumbres pueden tener dificultades para encontrar espacios de publicación. Este sesgo no sólo distorsiona la base de evidencia para los responsables de políticas, sino que también socava el método científico, que depende de la transparencia en la divulgación de todos los hallazgos, independientemente de su relevancia percibida.
3. Los dilemas éticos de una publicación orientada al lucro
La naturaleza orientada al lucro de la industria editorial plantea profundas preguntas éticas sobre su alineación con los objetivos de la academia. En su esencia, la industria depende del trabajo no remunerado de los investigadores, quienes actúan como autores, revisores e incluso editores sin compensación. Los revisores, en particular, brindan un servicio crítico al evaluar las propuestas, pero su trabajo genera valor para los editores sin ningún beneficio directo para ellos o sus instituciones. Esta explotación de la labor académica se ve agravada por las altas ganancias reportadas por los principales editores. Por ejemplo, algunas de las grandes compañías editoras reportaron márgenes de ganancia significativos en años recientes (Lariviere y Sugimoto, 2018: 25), de manera que rivalizan con los de algunas de las empresas tecnológicas más rentables del mundo.
Las implicaciones éticas de este sistema son particularmente evidentes cuando se analizan desde el lente de la desigualdad global. Los investigadores en países de ingresos bajos y medianos enfrentan grandes barreras tanto para publicar como para acceder a la investigación. Las altas apc excluyen efectivamente a muchos académicos de contribuir en revistas de alto impacto, mientras que las tarifas de suscripción limitan su capacidad para participar en los hallazgos más recientes. Estas disparidades perpetúan un ciclo de marginación, donde las voces de investigadores de regiones e instituciones subrepresentadas son sistemáticamente excluidas del discurso académico global.
4. Hacia un sistema más equitativo
Abordar estos desafíos requiere reformas sistémicas que alineen los objetivos de la publicación académica con el bien público. Un enfoque prometedor es el desarrollo de plataformas de publicación financiadas públicamente que operen sin fines de lucro. Por ejemplo, la plataforma Open Research Europe de la Comisión Europea proporciona un modelo de cómo los gobiernos pueden apoyar la publicación de acceso abierto sin imponer cargas financieras a los investigadores. De manera similar, iniciativas como la coalición Plan S, que exige que la investigación financiada con fondos públicos se publique en espacios de acceso abierto, representan un paso hacia una mayor equidad y responsabilidad.
Además de las reformas estructurales, la comunidad académica también debe reevaluar su dependencia de las métricas y el prestigio como indicadores principales de la calidad de la investigación. Iniciativas como la dora abogan por criterios alternativos de evaluación que enfatizan el impacto social y la transparencia de la investigación. Al desvincular el éxito académico de los intereses comerciales de los editores, estos esfuerzos pueden ayudar a crear un sistema más equitativo y sostenible para la difusión del conocimiento.
IV. INCENTIVOS SISTÉMICOS PARA LA SOBREPUBLICACIÓN
El fenómeno de la sobrepublicación en la academia no es simplemente el resultado de decisiones individuales, sino un reflejo de incentivos sistémicos profundamente arraigados que priorizan la cantidad sobre la calidad. Estos incentivos están anclados en los marcos de evaluación utilizados por universidades, agencias de financiamiento y revistas, los cuales suelen basarse en métricas simplistas como el conteo de publicaciones, factores de impacto y puntajes del índice h. Aunque estas métricas están diseñadas para proporcionar medidas objetivas de la productividad académica, han generado incentivos perversos que distorsionan el proceso de investigación y socavan la integridad del registro académico.
1. La cultura de "publicar o perecer"
La frase "publicar o perecer" encapsula las presiones que enfrentan los investigadores para publicar continuamente con el fin de asegurar tenencia, promociones o financiamiento. Esta presión se ha institucionalizado en toda la academia, particularmente en campos competitivos como la economía, donde los rankings de revistas y los conteos de citas a menudo se tratan como indicadores de calidad académica. La investigación de Moher et al. (2018) mostró que los miembros de las facultades son frecuentemente evaluados en función de su producción de publicaciones en lugar de la relevancia o el impacto social de su trabajo. Esta cultura incentiva comportamientos que priorizan la publicación rápida, como fragmentar los hallazgos de investigación en múltiples artículos o perseguir proyectos con resultados predecibles y publicables en lugar de investigaciones de alto riesgo y alta recompensa. Teodorescu (2000) analiza estadísticamente las características de la producción científica en diferentes contextos nacionales; concluye que una evaluación integral de la productividad debe tener en cuenta también ese tipo de diversidad.
En el campo de la economía, estas presiones son especialmente pronunciadas debido a la naturaleza jerárquica de la publicación académica. Revistas de alto nivel, como The Quarterly Journal of Economics o American Economic Review, son altamente selectivas, pues rechazan la gran mayoría de los envíos. Como resultado, los investigadores a menudo se ven obligados a enviar su trabajo a revistas de menor rango, lo que crea un efecto cascada que alimenta la proliferación de publicaciones académicas. Aunque esta expansión ha incrementado las oportunidades de publicación, también ha diluido la calidad de la literatura y generado un entorno donde el valor de la investigación se mide por su volumen en lugar de por su impacto.
2. Métricas basadas en citas y manipulación del sistema
Las métricas basadas en citas, como el índice h, se han convertido en herramientas dominantes para evaluar el desempeño académico. Aunque estas métricas ofrecen un medio cuantitativo para evaluar a los investigadores, son fácilmente manipulables y con frecuencia no logran capturar las contribuciones más amplias del trabajo académico. Por ejemplo, los autores pueden participar en prácticas como la autocitación o los cárteles de citas, donde grupos de investigadores se refieren estratégicamente entre sí para inflar sus conteos de citas. Un estudio de Ioannidis, Boyack y Baas (2020) encontró que una proporción significativa de investigadores altamente referidos exhibían patrones de autocitación excesiva, lo que hace cuestionar la fiabilidad de las métricas basadas en citas como indicadores de impacto académico.
Además, este énfasis recompensa desproporcionadamente la investigación que se alinea con temas populares o de moda, mientras margina estudios que desafían paradigmas predominantes o exploran áreas especializadas. Este énfasis selectivo distorsiona el registro académico y corre el riesgo de proporcionar a los responsables de políticas una comprensión incompleta o excesivamente simplificada de problemas complejos.
3. Presiones institucionales y de financiamiento
Las políticas institucionales agravan aún más el problema de la sobrepublicación. Muchas universidades e instituciones de investigación utilizan mé- tricas de publicación como base para asignar recursos, contratar profesores y otorgar promociones. Las agencias de financiamiento, por su parte, frecuentemente exigen que los investigadores demuestren productividad mediante un historial constante de publicaciones. Estos requisitos crean un ciclo de retroalimentación en el que los investigadores están incentivados a publicar con frecuencia, incluso a expensas de la calidad.
Estas presiones sistémicas no sólo afectan a los investigadores individuales, sino que también moldean la trayectoria general de la investigación académica. Los investigadores pueden priorizar proyectos a corto plazo que produzcan publicaciones inmediatas sobre estudios a largo plazo que requieran más tiempo y recursos. Además, el requisito de publicar en revistas de acceso abierto -frecuentemente exigido por agencias de financiamiento- impone cargas financieras adicionales a los investigadores, particularmente a aquellos sin apoyo institucional para cubrir los apc.
4. Impactos en la calidad y la integridad de la investigación
Los incentivos sistémicos para la sobrepublicación tienen profundas implicaciones para la calidad y la integridad de la investigación académica. A medida que los investigadores se apresuran a cumplir las cuotas de publicación, el rigor del proceso de revisión por pares a menudo se resiente. Las revistas, que enfrentan un volumen abrumador de envíos, pueden depender de revisiones superficiales o aceleradas, lo que aumenta la probabilidad de que se publiquen estudios defectuosos. Esto se agrava con el incremento de las revistas depredadoras, las cuales explotan la demanda de publicaciones rápidas al ofrecer una supervisión editorial mínima a cambio de tarifas (Shen y Björk, 2015: 244). Una observación concreta e interesante de este estudio es que la presencia de editoriales de revistas depredadoras, así como de autores que publican en ellas, es considerablemente menor en los países de América Latina en comparación con otras regiones, lo cual requiere investigaciones adicionales.
La presión por publicar también contribuye al fenómeno de "rebanar el salami", donde los investigadores dividen un solo estudio en múltiples publicaciones más pequeñas para maximizar su producción. Aunque esta práctica puede aumentar los conteos de publicaciones, fragmenta el registro académico y dificulta que los lectores sinteticen los hallazgos.
5. La necesidad de reformas culturales y estructurales
Abordar los incentivos sistémicos para la sobrepublicación requiere reformas tanto culturales como estructurales. A nivel cultural, la academia debe cambiar su enfoque de la cantidad a la calidad, al enfatizar el impacto social y el rigor de la investigación en lugar de su volumen. Iniciativas como la dora proporcionan un marco para evaluar la investigación en función de su contenido y sus contribuciones, en lugar de métricas basadas en revistas. Al adoptar estos principios, las instituciones pueden crear un entorno donde se aliente a los investigadores a perseguir trabajos significativos y de alta calidad.
También son necesarias reformas estructurales para mitigar las presiones creadas por las políticas de financiamiento e institucionales. Las agencias de financiamiento pueden desempeñar un papel clave al priorizar proyectos interdisciplinarios y a largo plazo que aborden desafíos sociales complejos. De manera similar, las universidades pueden implementar criterios alternativos de evaluación que reconozcan las diversas contribuciones de los investigadores, incluidas la tutoría, la enseñanza y el compromiso con la comunidad. Estas reformas ayudarían a crear un ecosistema académico más equilibrado, donde los investigadores sean recompensados por sus contribuciones al conocimiento y a la sociedad en lugar de su capacidad para cumplir con cuotas arbitrarias de publicación.
V. PREOCUPACIONES ÉTICAS Y FINANCIERAS: MAL USO DE FONDOS PÚBLICOS EN LA PUBLICACIÓN DE ACCESO ABIERTO
El auge de la publicación de acceso abierto, aclamada como una solución a las barreras de accesibilidad impuestas por los modelos tradicionales basados en suscripciones, ha introducido una serie de dilemas éticos y financieros que cuestionan su sostenibilidad a largo plazo. Un problema central se refiere al aparente mal uso de los fondos públicos para apoyar la publicación excesiva de acceso abierto, particularmente cuando dichas publicaciones son de calidad inferior o están motivadas principalmente por la necesidad de cumplir con cuotas institucionales de publicación. Esta tensión es más evidente en la investigación financiada con fondos públicos, donde el imperativo de difundir los hallazgos libremente a menudo entra en conflicto con los principios financieros y éticos que sustentan la asignación responsable de recursos.
1. El costo de la publicación de acceso abierto
La publicación de acceso abierto opera bajo un modelo en el que los autores pagan apc para cubrir los costos de trabajo editorial, revisión por pares y alojamiento. Aunque estas tarifas se justifican como necesarias para garantizar el acceso gratuito a los lectores, su creciente prevalencia ha impuesto cargas financieras significativas a los autores y sus instituciones. Según Björk y Solomon (2015), la apc promedio para un artículo en una revista de acceso abierto respetable oscila entre 1 000 y 3 000 dólares, con algunas revistas que cobran más de 10 000 para publicaciones de alto impacto. Estos costos son frecuentemente cubiertos por subvenciones de investigación pública o presupuestos institucionales, que redirigen fondos que podrían usarse para salarios, equipo o actividades de investigación directa.
2. Cuestiones éticas en torno a publicaciones de calidad inferior
Las implicaciones éticas de la publicación excesiva de acceso abierto son particularmente pronunciadas cuando se cuestiona la calidad de los artículos resultantes. La presión por publicar -impulsada por los requisitos institucionales para promociones, tenencia o financiamiento- frecuentemente incentiva a los investigadores a priorizar la cantidad sobre la calidad. Como resultado, muchas publicaciones de acceso abierto representan contribuciones incrementales o hallazgos redundantes en lugar de investigaciones innovadoras o rigurosamente validadas. Este problema se agrava porque algunas revistas de acceso abierto, incluso aquellas operadas por editores respetables, pueden priorizar la generación de ingresos sobre los estándares editoriales. Cuando dichas prácticas se financian con dinero público, plantean preguntas legítimas sobre la gestión responsable de los recursos de los contribuyentes.
Los críticos argumentan que la proliferación de artículos de acceso abierto de calidad inferior no sólo diluye la calidad del registro académico, sino que también socava la credibilidad de la investigación financiada con fondos públicos. Estos resultados fragmentados reducen la claridad y el impacto de los hallazgos y erosionan la confianza pública en el valor de la investigación académica.
3. El problema del doble pago
Otra preocupación ética clave es el llamado problema del doble pago, donde los contribuyentes efectivamente pagan dos veces por la misma investigación. Primero, los fondos públicos se utilizan para apoyar la investigación en sí, a través de subvenciones, salarios y gastos generales institucionales. Luego, se gastan fondos adicionales en apc para publicar los resultados en revistas de acceso abierto. Este problema es particularmente polémico cuando los editores con fines de lucro cobran apc altas, cuyos márgenes de ganancia a menudo superan los del sector tecnológico. Estas ganancias se derivan, en gran parte, de las contribuciones de investigadores financiados con fondos públicos, lo que plantea preguntas sobre las implicaciones éticas de este modelo de negocio.
4. El papel del prestigio en la perpetuación de inequidades financieras
Un factor importante que impulsa el gasto excesivo en apc de acceso abierto es la dependencia de la comunidad académica en el prestigio como marcador de calidad en la investigación. Las revistas de alto impacto, que a menudo son operadas por editores con fines de lucro, cobran apc significativamente más altas que sus contrapartes menos prestigiosas, pero siguen siendo los lugares preferidos por los investigadores que buscan maximizar su visibilidad académica y sus perspectivas profesionales. Esta dinámica crea una estructura de incentivos perversos, donde los investigadores están dispuestos a pagar tarifas exorbitantes para publicar en revistas prestigiosas, incluso cuando esto genera tensión en sus recursos financieros o desvía fondos de otras actividades críticas.
En economía, esta dependencia del prestigio es evidente en el ranking de revistas, que por lo regular determina el valor percibido del trabajo de un investigador (Heckman y Moktan, 2020: 462). Los estudios han demostrado que publicar en una revista de primer nivel puede mejorar significativamente las perspectivas de carrera de un investigador, lo que conduce a salarios más altos, mayores oportunidades de financiamiento y un mayor reconocimiento profesional. Sin embargo, este enfoque en los rankings de revistas a menudo eclipsa consideraciones sobre la calidad en la investigación o su impacto social, lo que perpetúa un ciclo donde los recursos financieros se asignan en función del prestigio, en lugar de la necesidad.
5. Hacia un uso más responsable de los fondos públicos
Abordar estas preocupaciones éticas y financieras requiere un esfuerzo concertado para reformar el sistema de publicación académica y alinearlo con los principios de responsabilidad pública e integridad científica. Un enfoque prometedor es el desarrollo de plataformas de publicación financiadas públicamente y sin fines de lucro que eliminen las apc y operen con total transparencia. Por ejemplo, la plataforma Open Research Europe de la Comisión Europea proporciona un modelo de cómo los gobiernos pueden apoyar la publicación de acceso abierto sin imponer cargas financieras adicionales a los investigadores o a las instituciones.
Además de las reformas estructurales, la comunidad académica debe adoptar cambios culturales que prioricen el impacto social de la investigación sobre su prestigio o volumen. Las agencias de financiamiento pueden desempeñar un papel clave al incentivar a los investigadores a producir menos resultados, pero de mayor calidad, como informes integrales o estudios colaborativos, en lugar de artículos fragmentados. De manera similar, las universidades pueden adoptar criterios alternativos de evaluación que reconozcan las diversas contribuciones de los investigadores, incluidos la mentoría, la enseñanza y el compromiso público.
En última instancia, el objetivo debe ser crear un ecosistema de publicación que sirva a los intereses de los investigadores, de los responsables de políticas públicas y de la audiencia, en lugar de a los editores con fines de lucro. Al abordar las ineficiencias financieras y los dilemas éticos del sistema actual, podemos garantizar que los fondos públicos se utilicen de manera efectiva para aumentar el conocimiento y promover el bien común.
VI. ESTUDIO DE CASO: EVALUACIÓN CRÍTICA DE LA LISTA DE STANFORD Y CLASIFICACIONES SIMILARES BASADAS EN CITAS
La publicación de la lista de Stanford, que clasifica a 2% de los científicos más influyentes a nivel mundial con base en indicadores estandarizados de citas, ha atraído una atención significativa dentro de la comunidad acadé- mica. Al utilizar métricas de citas, la lista pretende proporcionar una medida objetiva de la influencia académica en diversas disciplinas. Si bien el conjunto de datos ha sido celebrado por su transparencia y exhaustividad, también ha dado lugar a profundas preguntas sobre la validez y las implicaciones éticas de clasificar a los científicos exclusivamente en función del conteo de citas. Una evaluación crítica revela varios problemas sistémicos con dichas clasificaciones, particularmente en su dependencia de métricas defectuosas, su susceptibilidad a manipulaciones y su impacto en la cultura de la investigación.
1. La mecánica de la lista de Stanford
La lista de Stanford, elaborada por Ioannidis, Boyack y Baas (2020), utiliza un índice compuesto para clasificar a los científicos con base en una combinación de citas totales, el índice h y citas a artículos de autor único, primer autor y último autor. Según Philip (2024), aunque esta metodología pretende reflejar de manera más integral el impacto científico, presenta varias debilidades importantes: no normaliza adecuadamente el volumen de publicaciones ni el número de coautores; su indización es inconsistente, ya que algunos premios nobel no figuran por no estar incluidos en Scopus, y tiende a sobrerrepresentar a autores con una gran cantidad de publicaciones pero con bajo impacto. Muchos de los científicos incluidos entre los 100 primeros del ranking tienen significativamente más artículos publicados que los premios nobel, pero su trabajo es menos innovador o influyente. El análisis sugiere que este sistema de clasificación premia más la productividad en volumen que la verdadera relevancia científica.
2. Los conteos de citas como indicador de impacto
En su núcleo, la lista de Stanford se basa en la suposición de que el conteo de citas es un indicador confiable del impacto científico. Sin embargo, esta suposición es altamente controvertida. Las citas están influenciadas por una variedad de factores no relacionados con la calidad o la relevancia de la investigación subyacente, como la popularidad del tema, el tamaño de la comunidad de investigación e incluso las prácticas estratégicas de citación. Por ejemplo, los artículos sobre temas ampliamente discutidos como el cambio climático o la covid-19 probablemente atraen más citas que trabajos igualmente rigurosos en áreas especializadas, independientemente de su pertinencia relativa dentro de sus respectivos campos. En economía, este sesgo puede inclinar las clasificaciones a favor de investigadores que se centran en temas populares, como la economía conductual o la política ambiental, mientras se margina a quienes trabajan en áreas fundamentales pero menos citadas, como la teoría econométrica.
3. Manipulación del sistema: autoría prolífica y autocitación
La dependencia en métricas de citas también incentiva comportamientos que inflan artificialmente estos conteos. La autoría prolífica, por ejemplo, puede aumentar significativamente la clasificación de un investigador al incrementar su visibilidad en la literatura. Si bien algunos autores hiperprolí- ficos contribuyen genuinamente a una gran cantidad de estudios, otros recurren a prácticas cuestionables como la autoría honoraria, donde individuos reciben crédito de autoría a pesar de haber hecho contribuciones mínimas a la investigación. Diversas investigaciones han documentado casos extremos de autocitación, en los que algunos investigadores citaban su propio trabajo en más de 90% de sus publicaciones -véase, por ejemplo, Ioannidis et al. (2020: 2)-. Estas prácticas plantean serias preocupaciones éticas y cuestionan la validez de las clasificaciones basadas en conteos brutos de citas.
Conjuntos de datos públicamente disponibles, como la base de datos de indicadores estandarizados de citas de Ioannidis et al. (2020), revelan la influencia desproporcionada de autores prolíficos en la configuración de los paisajes de citas. Estos patrones destacan las limitaciones de las clasificaciones basadas en citas para capturar con precisión la calidad y la relevancia de las contribuciones de investigación.
4. El impacto en la cultura de la investigación
La publicación de clasificaciones basadas en citas como la lista de Stanford tiene profundas implicaciones para la cultura de la investigación. Al reforzar la primacía de las métricas cuantitativas, estas clasificaciones perpetúan el paradigma de publicar o perecer, que prioriza la productividad sobre la indagación científica significativa. Los investigadores en las primeras etapas de sus carreras, en particular, pueden sentirse obligados a adoptar estrategias orientadas a obtener citas, como enfocarse en temas populares o publicar en revistas de alto impacto, a expensas de tomar riesgos intelectuales. Esta dinámica no sólo distorsiona la agenda de investigación, sino que también exacerba las desigualdades dentro de la academia, ya que los investigadores con menos recursos o apoyo institucional pueden tener dificultades para competir en un sistema que recompensa la producción prolífica y la visibilidad.
Además, el énfasis en los conteos de citas como medida de impacto individual oscurece la naturaleza colaborativa del progreso científico. En disciplinas como la economía, donde los proyectos a gran escala a menudo involucran contribuciones de múltiples investigadores, clasificar a los individuos en función de sus métricas de citas implica el riesgo de que se subestimen los esfuerzos colectivos que sustentan los avances científicos.
5. Enfoques alternativos para evaluar el impacto académico
Dadas las limitaciones de las clasificaciones basadas en citas, se necesita con urgencia desarrollar enfoques alternativos para evaluar el impacto académico. Una dirección prometedora es la creación de marcos de evaluación cualitativa que destaquen el impacto social y la relevancia práctica de la investigación. Métricas que rastreen la adopción de hallazgos de investigación por parte de responsables de políticas públicas, o su influencia en políticas pú- blicas, podrían proporcionar una medida más significativa del impacto que los conteos de citas por sí solos.
Iniciativas como la dora y el Manifiesto de Leiden abogan por un enfoque más holístico para la evaluación académica, que considere las diversas contribuciones de los investigadores más allá de sus registros de publicaciones y citas. Estos marcos animan a las instituciones a evaluar el contenido y el contexto de los resultados de investigación, en lugar de depender de mé- tricas simplistas. Aunque tales reformas requieren un cambio cultural dentro de la academia, representan un paso crucial hacia un sistema de reconocimiento académico más equitativo e inclusivo.
6. Hacia una perspectiva equilibrada
Si bien las clasificaciones basadas en citas como la lista de Stanford ofrecen un punto de partida útil para comprender la influencia académica, éstas deben complementarse con enfoques más matizados y sensibles al contexto. Al reconocer las limitaciones de las métricas de citas y abordar las presiones sisté- micas que impulsan la autoría hiperprolífica, la comunidad académica puede avanzar hacia un sistema de evaluación más equitativo y significativo. Al hacerlo, es esencial equilibrar la necesidad de transparencia y rendición de cuentas con un reconocimiento de las diversas formas en que los investigadores contribuyen al avance del conocimiento y al bienestar de la sociedad.
VII. PROBLEMAS ARTIFICIALES, INVESTIGACIONES TRIVIALES Y EL INCENTIVO PERVERSO DE PUBLICAR
Un fenómeno particularmente preocupante en la academia contemporánea es la proliferación de investigaciones que abordan problemas artificialmente construidos o triviales: trabajos que aportan poco valor sustantivo al conocimiento o a la sociedad. Este problema se muestra en casos donde los investigadores obtienen un reconocimiento significativo, por ejemplo, su inclusión en clasificaciones influyentes basadas en citas como la lista de Stanford, a pesar de que su trabajo carezca de relevancia en el mundo real o de rigor intelectual. Aunque tales casos pueden parecer excepciones, destacan fallos sistémicos más profundos en la cultura académica y los procesos de evaluación que recompensan la productividad por encima de las contribuciones destacadas.
Las investigaciones artificiales o triviales a menudo surgen de la necesidad de producir resultados publicables rápidamente, impulsadas por las presiones sistémicas del paradigma de publicar o perecer. Los investigadores pueden centrarse en problemas creados de manera artificial que son metodológicamente convenientes o matemáticamente elegantes, pero que no abordan cuestiones sustantivas. Es poco probable que dichas investigaciones tengan un impacto significativo en la formulación de políticas o en la práctica industrial, pero aún pueden publicarse en revistas de alto nivel si demuestran novedad técnica o se alinean con las tendencias predominantes de publicación.
Este fenómeno se ve agravado aún más por el uso de métricas basadas en citas como la principal medida de influencia académica. Los artículos que abordan problemas triviales pueden atraer citas si están bien ubicados en revistas prestigiosas o si aprovechan prácticas estratégicas de citación. Los investigadores que producen constantemente este tipo de trabajo pueden acumular mayores conteos de citas, lo que asegura su posición en clasificaciones como la lista de Stanford, a pesar del valor práctico limitado de sus contribuciones. Esto crea una estructura perversa de incentivos, donde el sistema académico recompensa a los investigadores no por resolver problemas importantes, sino por generar resultados que se ajusten a las expectativas de los revisores y editores de revistas.
1. Evaluación interna y ausencia de escrutinio externo
La falta de mecanismos adecuados de evaluación externa exacerba el problema de las investigaciones artificiales y triviales. En la mayoría de los sistemas académicos, los científicos son evaluados principalmente por sus pares: otros científicos que a menudo están inmersos en las mismas normas culturales y estructuras de incentivos. Esta insularidad crea un ciclo de retroalimentación donde el valor de la investigación se determina dentro de la comunidad académica, con poca consideración por su relevancia o impacto social más amplio.
Tal dinámica puede llevar a que los investigadores que producen estudios superficiales o redundantes sean reconocidos como líderes en su campo. Por ejemplo, un profesor incluido en la lista de Stanford (nomina sunt odiosa) puede publicar docenas de artículos anualmente sobre problemas estrechamente definidos que sólo interesan a un pequeño subconjunto de académicos. Aunque estos artículos carezcan de relevancia teórica o práctica -o de ambas-, otros investigadores a menudo los citan en el contexto de problemas igualmente irrelevantes, lo que crea una ilusión de influencia e impacto. Es importante enfatizar que, en la gran mayoría de los casos, esto no es una conspiración organizada, lo que lo hace aún más distorsionante y perjudicial. Esta red insular de citas refuerza la posición del investigador dentro de la comunidad académica y aísla aún más su trabajo de un escrutinio externo.
La ausencia de evaluación externa también significa que la comunidad académica a menudo no logra distinguir entre contribuciones genuinas y ejercicios académicos que no tienen un propósito real. Los responsables de políticas, las partes interesadas de la industria y el público en general -quienes son los beneficiarios previstos de gran parte de la investigación acadé- mica- rara vez tienen la oportunidad de evaluar el valor del trabajo publicado. Como resultado, el sistema académico permanece en gran medida autorreferencial, pues recompensa resultados que satisfacen criterios internos en lugar de abordar las necesidades de los actores externos.
2. Dinámicas culturales y la naturaleza competitiva de la academia
La naturaleza competitiva de la academia amplifica aún más el enfoque de publicar por el simple hecho de hacerlo. La búsqueda de reconocimiento, financiamiento y avances en la carrera a menudo transforma la investigación científica en lo que se puede describir educadamente como una carrera competitiva, donde el objetivo principal es superar a los pares en términos de conteos de publicaciones, métricas de citas o ubicaciones en revistas. Esta competencia crea una cultura cuya producción de resultados académicos se convierte en un fin en sí mismo, desvinculada del propósito original de la investigación: avanzar en el conocimiento y contribuir al bienestar de la sociedad.
Esta cultura competitiva también fomenta comportamientos que priorizan las apariencias sobre la sustancia. Los investigadores pueden preferir temas seguros que tienen más probabilidades de generar resultados publicables, y evitan proyectos de alto riesgo y alta recompensa que aborden cuestiones complejas o controvertidas. Aunque dicha investigación puede mejorar el perfil académico del autor, hace poco para enfrentar los desafíos del mundo real que la ciencia y la academia deberían aspirar a resolver.
3. El camino a seguir: hacia un sistema de investigación más responsable
Para resolver el problema de las investigaciones artificiales y triviales se requiere un cambio fundamental en la forma en que se evalúan las contribuciones académicas. En primer lugar, la comunidad académica debe adoptar un enfoque más holístico para evaluar la calidad de la investigación, uno que considere no sólo los conteos de citas y las ubicaciones en revistas, sino también la relevancia social y el impacto real del trabajo.
Además, se necesita un mayor escrutinio externo para garantizar que la investigación académica se alinee con las necesidades de la sociedad. Los responsables de políticas, los líderes industriales y las organizaciones comunitarias deben desempeñar un papel más activo en la evaluación de la relevancia y la utilidad del trabajo académico, particularmente en campos aplicados. Al incorporar perspectivas externas en el proceso de evaluación, la academia puede reducir su dependencia de métricas internas y fomentar una cultura de investigación más inclusiva y responsable.
Finalmente, las agencias de financiamiento y las instituciones deben resistir la tentación de recompensar a los investigadores únicamente por su productividad. En su lugar, deben priorizar el financiamiento y el reconocimiento para proyectos que traten problemas sustantivos, incluso si estos proyectos generan menos publicaciones. Esto podría implicar apoyar colaboraciones interdisciplinarias que aborden las dimensiones complejas de los desafíos sociales críticos en lugar de estudios enfocados en fenómenos marginales.
Al abordar estas cuestiones culturales y sistémicas, la academia puede avanzar hacia un sistema de investigación que valore las contribuciones significativas por encima de la simple producción, y así garantizar que el progreso científico sirva tanto a la comunidad académica como a la sociedad en general.
VIII. CONCLUSIONES E INVESTIGACIONES FUTURAS
Los desafíos sistémicos que enfrenta la publicación académica requieren atención urgente y reformas estructurales. Este artículo ha examinado varios problemas críticos, incluidos los incentivos perversos que impulsan la autoría excesiva, la proliferación de problemas de investigación triviales o artificialmente construidos y las ineficiencias éticas y financieras de los modelos de publicación de acceso abierto. Estas prácticas tienen efectos perjudiciales en todas las disciplinas, con énfasis en sus implicaciones más amplias para la integridad de la investigación y el impacto social.
Los hallazgos resaltan la necesidad de alejarse de la dependencia excesiva en métricas cuantitativas como los conteos de citas y los índices h. Éstas incentivan resultados superficiales y distorsionan el proceso científico al recompensar la productividad sobre la calidad. Abordar esos problemas requerirá la adopción de marcos de evaluación holísticos que enfaticen la relevancia social, la colaboración y el rigor metodológico sobre indicadores simplistas de influencia académica.
Además de cambios culturales dentro de la academia, se necesitan reformas estructurales para garantizar el uso responsable de los fondos públicos en la publicación. Los responsables de políticas, las agencias de financiamiento y las instituciones de investigación deben trabajar juntos para desarrollar modelos de publicación más sostenibles y equitativos. Por ejemplo, la inversión pública en plataformas de acceso abierto sin fines de lucro puede eliminar las barreras financieras impuestas por los editores con fines de lucro mientras garantiza que los resultados de investigación estén libremente accesibles para todas las partes interesadas.
Las investigaciones futuras deberían explorar la intersección entre la publicación académica y los sistemas sociales, económicos y tecnológicos más amplios. Estudios comparativos entre disciplinas pueden ayudar a identificar mejores prácticas para fomentar la integridad y la responsabilidad en la investigación. Además, los análisis longitudinales de los impactos de modelos alternativos de publicación, como los repositorios de preimpresiones y las plataformas financiadas públicamente, proporcionarán valiosas perspectivas para guiar futuras reformas. Enfrentar estos desafíos no es meramente un ejercicio académico, sino un paso necesario hacia restaurar la confianza en la empresa científica y garantizar que sus contribuciones a la sociedad sean significativas y duraderas.
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