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CORAZÓN tan blanco se publico en 1992. Antes de esta fecha, su autor, Javier Marias, habia logrado cierto apoyo por parte del publico con dos novelas: El hombre sentimental y Todas las almas. Sin embargo, Corazon tan blanco abrio una nueva etapa en la trayectoria del escritor. La novela obtuvo en seguida el respaldo de los lectores espanoles, recibio el premio de la Critica en 1993 y, poco después, alcanzo un reconocimiento internacional al ser traducida a otros idiomas.
La excelente acogida de Corazon tan blanco no es fruto del azar sino de la eficacia con que Javier Marias despliega unos recursos que estimulan la curiosidad del lector. En la primera pagina, Juan Ranz, el narrador y protagonista de la obra, relata el suicidio de Teresa, la segunda esposa de su padre, a quien en la novela se nombra simplemente por el apellido: Ranz. A partir de ese instante, los elementos de intriga se suceden -pensemos en la peculiar trayectoria biográfica de Ranz o en el asesinato que planean los amantes en La Habana- y constituyen un acicate permanente para proseguir la lectura. Consciente de ello, el narrador agita el anzuelo, nos recuerda que tenemos pendiente una tarea -aclarar los motivos que provocaron la muerte de Teresa y averiguar lo ocurrido con la anterior mujer de Ranz-, y nos trasmite la sensacion de que va a satisfacer nuestra curiosidad. Se trata, sin embargo, de una vana esperanza. El autor tiene otros planes y, a partir de un hecho intrascendente -la oscuridad que cae sobre La Habana, la impaciencia y las equivocaciones de Miriam o la enfermedad de Luisa en el segundo capitulo-, aviva sin descanso las expectativas del lector, que presiente la llegada de una revelacion inesperada o de un suceso trágico, que no llega a producirse. Atrapados en las redes arrojadas por Marias, seguimos con interés las reflexiones de Juan Ranz y debemos esperar pacientemente al final de la novela para averiguar que Ranz mato antes a su primera mujer para poder casarse con Teresa, y que esta se suicido al saberlo.
Al éxito de la novela contribuyen otros recursos que el autor emplea con gran habilidad. Entre ellos destaca, por ejemplo, la recreacion ironica de unos personajes en los que adivinamos a figuras...





