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Verdades
Mucho se ha hablado de la Orimulsión como un logro excepcional de la investigación científica y tecnológica venezolana, y más específicamente del Intevep (el Centre de Desarrollo Tecnológico de Petróleos de Venezuela), así como de su supuesto éxito como producto comercial. También ha recibido atención por parte de los científicos sociales venezolanos dedicados al estudio del desarrollo de la ciencia y tecnología en nuestros países. En particular cabe mencionar el excelente estudio de Vessuri y Canino 'Restricciones y oportunidades en la conformación de la tecnologia: el caso Orimulsión', publicado en Pirela A (Ed.) Venezuela: el desafió de innovar (2002), Fundación Polar / CENDES, Caracas, Venezuela, pp. 189-201. Sin embargo, este trabajo no considera a la realidad económica y política de la Orimulsión.
Cabe recordar que el problema por excelencia del crudo extrapesado de la Faja Petrolífera del Orinoco es su transporte. En efecto, si bien dentro del yacimiento es un líquido -de allí su clasificación como extrapesado- en la superficie, a la temperatura ambiental y presión atmosférica, se vuelve pastoso, es decir, semisólido y hasta sólido. Una posibilidad consiste en mezclar el crudo extrapesado en el campo de producción con un diluyente como, por ejemplo, un crudo más liviano. De hecho, PDVSA ha venido haciéndolo desde hace muchos años y es la práctica actual con la 'producción temprana' en todos los proyectos de mejoramiento del crudo extrapesado proveniente de la Faja. Así, por ejemplo, mezclando 0,62 barriles de crudo extrapesado (típicamente de 8,5°API) con 0,38 barriles de crudo Mesa (típicamente de 30°API), PDVSA obtiene una mezcla líquida de 16°API, conocida como Merey16, que puede venderse tal cual en los mercados mundiales de petróleo.
Durante la década de los 80, Intevep empezó a buscar alternativas para el transporte del crudo extrapesado. Una de las soluciones encontradas consistió en mezclarlo mecánicamente con agua, añadiéndose un químico para estabilizar la mezcla; sin este aditivo, desde luego, el agua y el petróleo volverían a disociarse. Si bien la idea básica era así de simple, ponerla en práctica no lo era; tomó años de investigación científica y técnica de todo un equipo de investigadores y tecnólogos. Éstos se percataron que, aparte de servir el agua como una posible solución al problema de transporte del crudo extrapesado, la nueva mezcla...





