Content area
Full text
En los municipios de Colombia donde ejercen su dominio, los jefes de las autodefenses son los dueños absolutos del Estado. Regulan y extraen tributes a las transacciones económicas, amenazan y protegen a las comunidades, moldean la justicia y el orden político de acuerdo a su conveniencia, y poseen el control, y por consiguiente las mayores ganancias, del tráfico de drogas. Durante más de una década la expansión geográfica de estos ejércitos de señores de la guerra ha ido en ascenso, hasta llegar a convertirse en parte importante de la estructura de poder político en las zonas semiurbanas y rurales del país.
Sin embargo, existe un fenómeno que no es tan perceptible pero que, al igual que las estructuras de poder politico impuestas por los señores de la guerra, marcará la historia de Colombia durante los próximos añios. Se trata de la infiltración de redes mafiosas desde las zonas semiurbanas y rurales de las autodefensas hacia las ciudades más grandes . Si en los ochenta las mafias de las ciudades centraban sus actividades en asociaciones y disputas para traficar drogas, las actuales mafias urbanas tienen un modo de operar más parecido a las mafias tradicionales. Su principal objetivo es el logro del monopolio de la coerción y la protección de actividades susceptibles al control del crimen organizado como los mercados de abastos, los Sanandresitos,1 la extorsión a los pequeños comerciantes, el sicariato, el narcotráfico, el contrabando, y como logro de un nivel superior, la apropiación del poder político en las ciudades.
El siguiente documente es una descripción de lo que ha sido el proceso evolutive de la mafia en Colombia, de carteles de narcotraficantes a redes de crimen organizado que basan su mayor o menor grado de poder en la capacidad de ejercer coerción y protección sobre una serie de transacciones económicas, políticas y sociales de alto valor estratégico en las ciudades. La tesis central del documento es que la irrupcion masiva de redes mafiosas en las ciudades sólo ha sido posible por el apoyo logístico, militar y fmanciero recibido por los grupos de autodefensa desde el campo. Los señores de la guerra son los verdaderos "jefes a la sombra" de las redes, quienes transformaron la visión de las mafias de contrabandistas de drogas a...





