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Trombosis y derrames son cada vez más frecuentes en Colombia.
Recordemos que el cerebro es como un músculo: entre más se ejercita, mayor es su desarrollo y mayor también su capacidad de funcionar. Y que, en cambio, también al igual que el músculo, se atrofia cuando no se le usa. Y se anquilosa además.
Por ello está de más alimentar la competencia entre los sexos cerebrales. Está establecido que el cerebro de los hombres es distinto al de las mujeres, que en el de los homosexuales se encuentran algunos rasgos semejantes a los de las mujeres, y que, a pesar de su fortaleza, el cerebro de hombres y mujeres es un órgano que enferma si no se le cuida.
Enferma, y seriamente. Y lo que es más preocupante, es que lo hace cada vez con mayor frecuencia. En el mundo, en el 2002, según la Organización Mundial de la Salud, las enfermedades cerebro vasculares fueron culpables de entre el 10 y el 15 por ciento de las muertes. Ese porcentaje corresponde a cerca de seis millones de personas, 80 por ciento de las cuales se encuentran en países de ingresos medios y bajos.
Como si esta cifra no fuera suficiente para preocupar, de acuerdo con la Organización Panamericana de la Salud, durante estos próximos años y hasta el año 2020, las enfermedades tanto cardio como cerebro vasculares se van a disparar hasta alcanzar el rango de epidemia. En cambio, siempre según la OPS, la incidencia de las enfermedades infecciosas y también las del ámbito nutricional va a descender.
Y de los accidentes del cerebro nadie escapa. Ni hombres ni mujeres. Se ha establecido, por ejemplo, que los derrames...




